domingo, 30 de agosto de 2015

Sin harinas... alguien bueno me espera


Me estoy planteado cerrar esta sección del blog. Creo que el objetivo de armar el nuevo libro, está listo. Y no sé si tenga sentido seguir hablando de lo mismo. Es más, hoy llegué a una reflexión, en cuanto al sexo. Para los hombres, llegar a tener sexo significa, en general, que la relación termina, porque el objetivo está cumplido. En cambio, para nosotras, llegar a tener sexo significa que algo comienza. Creo que para un mismo hecho, tenemos dos puntos de vista, completamente distintos. Y si nosotras, aprendemos a ver esta posibilidad como ellos piensan, no seríamos tan susceptibles. No volaríamos tanto, no nos engancharíamos.

Anoche con Euge y Sil fuimos para Martínez. Nos volvimos, porque había cola como para pasar la noche al lado del río. Así que cambiamos de boliche. Aterrizamos en Nuñez, lugar al que no íbamos desde el año pasado. Nos encontramos con un viejo doveriano, qué raro...

La pasamos bárbaro. Las tres con chiche nuevo. No sé por cuánto tiempo, todo es tan efímero...

A la vuelta, tuvimos que dejar al fulano de Euge, y bueno, qué país generoso el nuestro.

Mi pierna va mejorando. El fútbol me ha dejado una lesión en el cuádriceps en mi tercera clase. Pero no por choque o agresión como suponen los hombres. Nada que ver, nosotras jugamos tranqui y vamos a divertirnos. La lesión fue sólo por el movimiento, y en los ejercicios técnicos. Lo mismo que me podría haber ocurrido en un gimnasio, con alguna postura incorrecta.

Ah, y la última decisión que tomé, hace tres días. Creo que también tiene que ver con el cierre de este blog. Resulta que no puedo con mi adicción a las harinas, lo dulce me puede, más sin amor a la vista. Mi ansiedad se disuelve en unos besos y con un poco de atención. Ya lo saben. Lo he dicho un montón de veces. Entonces, entré en Meditación, y le pedí ayuda, porque quiero adelgazar, y también quiero estar bien, en todo el sentido de la palabra. Lo espiritual es importante, pero también tenemos que cuidar nuestro cuerpo, ya que es nuestro templo del alma. Algo así, leí en los Mensajes. Bien, sigo. Ahí me bajó una idea. Dejar de consumir harinas absolutamente, como una promesa, para conocer al amor de mi vida. Digamos una razón, una motivación, un sacrificio. Tanta gente lo hace porque es celíaca, ¿por qué no podría yo hacerlo?

Así que arranqué. Ciento por ciento sin harinas. Totalmente metida en la dieta. Y estoy bien, con mucha más energía. Porque como dice el libro "Cerebro de Pan" del Dr. David Perlmutter, la harina produce adicción, ansiedad, depresión, aplastamiento, además de otras enfermedades cuando el gluten se pega a las conexiones neuronales, Alzheimer, por ejemplo.

Cualquier cosa vale la pena para estar bien. Si total, hay alimentos más sanos. Y además, ya dije, no quiero bolichear más, quiero encontrar el amor de verdad. Y el primer paso es la convicción, mientras tanto vivir y disfrutar, ser feliz y hacer el bien, es mi lema. Ya pronto aparecerá el correcto (aunque quizá no tan correcto, porque no me gustan los estructurados, pero sí alguien que me trate bien y me haga reír). Todos tenemos nuestra alma gemela, lo importante, es tener la convicción de que alguien bueno nos espera.



lunes, 24 de agosto de 2015

Quien no maulla, no consigue nada. Firmado: La Gata Flora

Nosotras nunca nos decidimos. No nos gusta lo que nos ofrecen. No estamos conformes. Siempre corriendo la coneja de lo que no es, o de lo que no puede ser. Cuando nos dan bola, nos achicamos. O escapamos. Y cuando no, nos quejamos que todos son iguales. Que el mundo es cruel, que el amor no existe. Bla, bla, bla.

Y encima estoy rebelde. Por qué?. Justamente porque no me quiero doblegar. No quiero que me acorralen. Y encima hoy me confirman que aún estoy sin campos. Lo acepto, pero no me gusta. Listo, me olvido, no puedo estar pendiente de esto. Sigo mi vida lo mejor posible, haciendo lo mejor que puedo. Qué sé yo.

Ayer me la devolvieron. Yo que me hago la canchera, y después semejante respuesta, me fui por la tangente. Hoy no quiero escribirle. Pero... él supongo que espera. ¿Por qué espera y no hace? Siempre todo lo tengo que hacer yo?

Me gusta. Pero también me da miedo que me responda, que me dé bola, que pueda comenzar una relación seria. 

Pero por otro lado, me quiero enamorar. Es algo que necesito, que busco hace tiempo. Ni Dios me entiende. Por favor, dame fuerzas. Para no ser tan cobarde. Para dejarme querer. Para darme una chance. Total con probar, no pierdo nada... ¿por qué no puedo hacerlo? 

Confianza es lo que me hace falta. Convicción en que las cosas pueden suceder. En que lo positivo llega a mi vida. En que lo bueno puede ser parte de mi existencia. En que un hombre me puede amar.


sábado, 22 de agosto de 2015

O quieren sólo sexo... o si no es doble bando ¿en qué quedamos?

Me duelen los ojos pero ya dormí lo que necesitaba. Esta última semana dejé de llevarme agua al trabajo y arranqué con poco líquido, por lo cual estuve hinchada, y Reina, la enfermera, me explicó, que si tomo agua, orino y me desincho. Al no tomar, retengo más líquido de lo normal, sobre todo en fechas claves.

Anoche salimos a despejarnos pero, en realidad, ninguna de las dos tenía ganas. Y menos de darle bola a alguien, por lo tanto, Jopo vino a buscarnos temprano.

En un rato, fútbol. Después quedamos en encontrarnos con Clari. Un café en Fiamma, nuestro restobar, donde desayunábamos después de venir de San Telmo, y en el empalme bondi-bondi, ahí nos recuperábamos con un café y unos vigilantes recién horneados. 

Edith ayer vaticinó su tirada: puede ser una relación seria, pero todo va despacio. Tan lento que Clari dice "es doble bando". Edith agrega al respecto: "¡Cómo somos las mujeres, si quieren sexo nosotras queremos algo serio, y si no proponen nada, es que son gay!", refiriéndose a que no todos son iguales. Y no... 

Anoche nos encontramos a Mark, quiere que le mande whatsap porque cambió de celu y perdió mi contacto. Luego a otro flaco que conocí en Molier, un viernes que los hombres estaban como desesperados,  digo alzados. Este flaco estaba loco con mi pelo (y ni siquiera habíamos bailado), me recogía el cabello para atrás pues decía que mis lindas facciones no se veían, y yo que había ido a la peluquería a hacerme la planchita, lo quería matar. Igual divino, me hacía reír. Después vimos a Señor Peludo, Mister Copa, siempre agarrado del vino, o de lo que venga, pretendiente de Sil, que con tanto p... no se olvida que soy psicóloga. Es que hay profesiones que nunca se olvidan... Después Metro Sexual, qué lomo, el RPP de Ramos, amoroso, pero no es mi estilo, sólo me encanta saludarlo, porque como nos recibió la primera vez, sin su hola, algo nos falta en la noche. Lo más amoroso del lugar, según Sil, el pibe del guardarropa, el resto bastante histérico, y también esta vez, mucho pendex con traguito, bailecito entre ellos y fotito. De minas, ni hablemos.

Sigo apostando a mi deporte favorito. Divertimento puro y ejercicio. Cambié los botines, hoy los pruebo, veremos. 

Nos quedaría desempolvarnos esta noche. Si es que aparece algún auto. Aunque preferiría un encuentro con Señor Tímido, total yo no tengo apuro. Sólo unos mimos me ayudarían con la dieta. Mi sangre lo único que necesita son unos besos. Así se endulza el líquido rojo que va por mis venas, avisa al hipotálamo que está todo en calma, y en consecuencia, el hambre desaparece. "Busco sustituto de dietólogo, sin listas de restricciones, sólo un poco atento. Eso es todo".

P.D.: me lesioné el cuádriceps, algo sonó con ruido, será un desgarro? Necesito que alguien me cuide! Jaaaaaaaa

miércoles, 19 de agosto de 2015

Sensibilidad pisciana

Tengo una mezcla de sensaciones, chuchos de frío, nostalgia, grupo viejo y grupo más viejo aún, llamado de mi antiguo grupo, y del último ni noticia. Las cosas pasan por algo. Todo en la vida tiene una explicación, una especie de juego en donde tirás la pelota y alguien te la devuelve.

Como la otra noche en Martínez, fuimos a un lugar nuevo, y en el medio de lo inesperado, algo se dio. No sabemos cuándo volveremos a ver a ciertas personas que conocemos, o si es un encuentro único. Lo importante es la conexión, sea el tiempo que sea.

Esta noche pensaba ir al entrenamiento, pero este estado de semi gripe, realmente no lo habilita. No es lo apropiado, más en cancha descubierta.

Lo único que me mantiene arriba en este momento, es mi nuevo deporte: el fútbol. Femenino porque jugamos mujeres. He ido el sábado a Flores, donde empieza un grupo nuevo. Quedé literalmente destruida, pero fantástica, porque me he divertido mucho. Y eso es lo que busco en este momento. La motivación. De paso, ponerme las pilas y sacarme todos estos quince kilos de encima que he incorporado los últimos tiempos.

El feriado me invitaron de otro grupo a jugar. Aprendí muchas cosas: el precalentamiento, mejor que en Flores, y una técnica que discutí con el entrenador, y me dio el fundamento. Entonces, cuando lo entendí, lo apliqué, antes me revelaba contra eso. 

Estoy en la cama tapada porque es la única manera de reponerme. Afuera  hay un sol incipiente, y pinceladas de nubes blancas.

Hoy al llegar a casa, unos hombres se acercaron, padre e hijo, adultos, explicándome que alguien había robado su perro salchicha de 8 meses, de la parte de atrás de su camioneta. Me dieron su tarjeta por si sabía algo del cachorro. Porqué la gente sigue procediendo inadecuadamente. ¿Para qué robar una mascota inocente? Sufre el animal y los dueños. Cuánta justicia necesita este mundo.

Volviendo al tema del momento, por lo menos, en mi vida, el fútbol es lo que me da una sonrisa estos días. Sólo el hecho de saber que voy a ir a jugar, me motiva. Está bueno, eso, ya que antes mi motivación era el fulano de turno que me ignoraba por completo. Y tener la cabeza en otra cosa, me permite ya no estar pendiente de ningún hombre del planeta. Todos queremos el amor, pero no a costa de un corazón sumiso.

El sábado he estado en otro planeta mientras conectábamos, pero el hechizo dura muy poco. No sé porqué. 
Fuimos con Sil, y por primera vez, se sumó Euge. Encontramos a Gaby con el novio, allá. El lugar era pintoresco pero la gente muy mayor. Salvo él, un pisciano muy dulce y tranquilo, al que espero volver a ver. Si Dios quiere...


miércoles, 12 de agosto de 2015

Recuperando la energía con fútbol femenino

Suena la cumbia bolichera, es como estar en Molier, salvo que sin pendex y con la lluvia afuera, muy leve.
Anoche mensajeando con peludo bonito, amigo, sólo eso. Después un sueño horrible, como antes de la época en que la Meditación llegara a mi vida. Hasta me sentí levitada. No podía zafar, era desesperante. Así que entre dormida lo único que recordé es decir "Soy Cristo", "Soy Cristo", varias veces hasta que pude despertar. Algo pesado el nene tiene, y lo capté.

Estoy a full averiguando dónde practicar fútbol, y si no encuentro ya me veo mañana en Palermo. Es que es lo único que me motiva en este momento. Tanto es así, que iba a salir a caminar y empezó a llover. Así que acá en el living improvisé todo, baile, gym con pelota rosa chicle, esas de pinches, bien livianitas, y a patear. Super. Lástima que rompí un frasco de flores de Bach. No importa. Pero no puedo parar. Hoy sentía una mezcla de fútbol y "Sex and the city", las dos cosas quería... mmmm me está faltando algo...

Tengo un montón de clubes anotados. Iría todos los días, pero igual no sé si me va aguantar la cintura, por el pinzamiento sacrolumbar de nacimiento. Igual no me voy a quedar acá. Estoy re entusiasmada. Es que cada vez entrevisto a más chicas que juegan fútbol femenino. Y yo algo entiendo, porque con dos hermanos varones, aprendí bastante.

Caro y Gaby, pusieron "Mi meta es ser feliz", en el perfil de whatsap, y la verdad, que aunque parece un slogan, así vale la pena vivir. Pensando e intentando ser feliz cada día. Haciendo las cosas que te gustan. O estando con la gente que te pone bien. Una cosa trae la otra. Porque cuando hacés lo que te gusta, tu energía cambia. Y eso pretendo, ya no me puedo quedar quieta: ésta era la energía que tenía a los 20. Después me deprimí a los 30, y no volví más a tener esa energía. Así que recuperarla ahora, es glorioso. Ahora lo que me queda es recuperar la silueta. Es que yo sin macho, engordo. Pero si no adelgazo, no hay hombres. Así que a cerrar la boquita. Ya empecé con la banana pisada, con levadura virgen y un café, reportándome con Vivi, a ver si me pongo las piletas. Si no, se va a notar la escasez...



domingo, 9 de agosto de 2015

No todo es lo que parece...

Llueve a más no poder. Estoy en la cama, con la t.v. prendida de fondo, que da los porcentajes aproximados de quiénes fueron votados. Hoy fueron las elecciones primarias en Argentina.

Hace dos días que ya no pienso en el pendex. Digamos que he cambiado de figuritas. Todo platónico, porque de hecho no hay nada. Sin embargo, hace dos días lo tengo presente en mi cabeza. Pero no quiero demostrarle nada. Intento ser muy cauta. Ya que tenemos una relación de amigos, por así decirlo, ya que ni siquiera somos eso.

Cambiemos de tema. Esas personas que parecen que no les importa ninguna mujer, y sin embargo no es cierto. La otra noche alguien me mandó un mensaje de voz equivocado. La cuestión que yo no me daba cuenta quién era, ni siquiera por la foto de perfil. Pero el viernes, por una circunstancia extra, contestó mi mensaje de texto por whatsap, y ahí, al ver la foto, me di cuenta quién era.
Cuando se lo dije, minimizó el hecho diciendo que el mensaje fue para una "amiga" y que sin querer me lo mandó a mí. 

Más tarde volví a escuchar el mensaje, y no parece ser una amiga.
En el audio se lo nota interesado, comienza llamándola "Corazón", pero al final le dio una directiva de que no saliera. Esta sugerencia se la marcó dos veces, y con un tono entre agresivo y celoso. En resumen, resultó ser "un cuida".

Es decir, todo lo que él marca, de que no quiere compromiso, de que no tiene novia, de que picotea... quedó desbarrancado con ese mensaje de voz, donde se descubre su otra veta: dulce, posesivo, celoso, y con sentimientos.

Por eso digo, nadie es lo que parece, y todos tenemos sentimientos. Hasta el más gato, hasta el más superfluo, aparentemente.



viernes, 7 de agosto de 2015

Viernes de invierno, abrazo de fuego

Hoy nos desquitamos. "Nene malo" suena a full en mi notebook conectada a los parlantes. El color se está haciendo en mi pelo. Quiero bailar y escribir al mismo tiempo, todo no se puede, nena!

Esta música me inspira, me hace acordar a San Telmo, aunque ya no se puede ir de tanta gente. Esta noche nos vamos a Martínez, hace mil que no voy allá.

Volvemos temprano porque mañana tengo cita con la odontóloga. Pero hoy quiero divertirme. Con la mente limpia, sin rastros de nadie en mi corazón. Sin chispas, sin nostalgias de caricias. 
Aunque cómo te besaría si te tuviera cerca. 

No siempre nos podemos dar todos los gustos. Por ejemplo, te echan los perros justo los que no te interesan. Hoy en la office zafé porque tenía mucha gente y mis informes estaban casi listos. Escapé por la puerta mientras me reclamaban despedida. Ya lo había saludado, pero él dijo, que yo lo había hecho pero que él no, y que pasara y cerrara la puerta. Jaja... 

Por otro lado, ahora el whatsap anuncia a quien no me interesa.
Todos los bobis del mundo menos vos, por supuesto. Guardate tu abrazo gigantesco, si no me dejás sentirlo en carne propia. ¿Para qué me escribiste? ¿Para sacarte la culpa o para dejarme caliente? Si fue un intento de ser un gentil caballero... vos sabés que yo no puedo con eso... Con vos, todo, es mucho más que sexo. 

Esta noche es un momento nuevo. Y como dice la cumbia marchosa, "Quiero que esta noche te portés muy mal" (es que me lo pide "Nene Malo"... no es que yo lo quiera hacer!).

Aunque no podré portarme tan mal porque volveré en remo con Sil, hoy no puedo trasnochar. Mejor así. Mejor que te deseen, que se queden con las ganas y que revienten. Porque cuando les demostrás un ápice de lo sensible que sos, huyen. 

Nadie quiere sensibilidad, los sentimientos hoy no están de moda. Aunque sé que mi alma se quiere encontrar con tu alma. Pero mientras jugamos a las escondidas, porque el destino dice que aún no es nuestro tiempo, hay que disfrutar, con las mejores intenciones, con la sonrisa a pleno.

Hoy es viernes a la noche, y tiene su sello: la segunda chance para todos los que estamos libres. 

Todos pueden ser felices cuando se saquen las asquerosas caretas banales, y el brillo de las luces no desfigure más sus matices de cariño, que alguna vez sintieron. Quizá cuando eran niños, adolescentes y unos años más (mi generación vivió eso). 
Cuando decirse la verdad, valía la pena. Cuando intentar el amor, era una apuesta de todos. No había otra, ésa era la manera. 

Hoy sexo libre, besos, y un vacío inmenso que te queda luego de cada intento. 
Quiero cambiar todo eso. Es posible. Soñemos que se puede, que mostrarse con el corazón es algo que vale la pena. Porque no hay caricia más linda que ésa que sale del fondo de tu alma y me inunda de la maravillosa ternura que llevás dentro.



¿En el amor...sos gato importante o perrito faldero?

Mientras empieza a tronar de vuelta, la t.v. me semblantea el político que me quiere convencer, o que quizá quiera hacer algo.

Esta mañana no salí en bote de milagro ¡cuánta lluvia! 
Fui a trabajar porque ya había gente esperándome, si no, me quedaba.
Pedí "protección y equilibrio, y asistencia para no mojarme dentro de lo posible", cuando lo decía mientras cerraba la puerta, pensaba qué locura. Pedir no mojarme con esta lluvia. Y sin embargo, la Madre siempre te escucha. 
Y sí, cuando me tocó salir, la lluvia era tenue y llegué seca. Con mi paraguas, mis botas de goma y mi campera para nieve.

Medité contestar un whatsap casi 24 horas. Al final, mandé con fritas... pero después de tanto halago, no obtuve respuesta. La vida sigue, la vida continúa por suerte.

En el amor si actuamos como los perros, nos va mal. Mover la cola y ser los perritos falderos, fieles, amistosos y siempre dispuestos, no sirve para que el otro te tenga en cuenta. Todo lo contrario. Cuando das seguridad, el otro no te valora y pierde el interés.

Pero si actuás como los gatos, en el amor te va bárbaro. Los felinos hacen lo que quieren, te podés cansar de llamarlos y si no tienen ganas te miran desde lejos. Pero cuando se les antoja se te acercan, ronronean y sutilmente te rozan con la cola para que te des cuenta que ellos están presente.

Es tan fácil la receta, que si no la aplicamos, la culpa es nuestra. No le pidas peras al olmo, ni llores, ni patalees.

En este nuevo libro que estoy leyendo, un párrafo resume la capacidad de soltar. De desprenderse de las relaciones y de no aferrarse a nada. Aquí va:


  • "En la vida todo cambia constantemente. Si nosotros no lo hacemos, no estamos fluyendo con la vida.
  • Si no fluimos con la vida, vamos a sufrir.
  • Si estamos sufriendo ahora, es porque no hemos cambiado.
  • El cambio no implica sufrimiento, sino la creación de nuevas circunstancias.
  • Cambiar forma parte de nuestra naturaleza. Por eso hay que abrazar el cambio y amarlo, sin temor"*
Sé que hablar con mi compañera de grupo me ha cambiado totalmente la energía. Me dio potencia. Entusiasmo, alegría. 

Y todo eso, provocó un giro interno, donde no dependo de un hombre para estar pila. Y ya no me importa nada, vendrá quién vendrá, y mientras tanto ya no es fundamental el sendero ni el objetivo, ni la ruta ni la llegada, sino la forma en que transite ese camino. 

Según cómo lo viva, con placer o con alegría, ahí está la clave, y así será el resultado. Ahí me constituyo a mí misma. 

Porque lo esencial es invisible a los ojos, y donde está el corazón, no está la fachada. 

Y aunque las formas y los modos nos seducen al principio, si tenés las manos vacías es porque no acariciás nada. 

Y el amor verdadero, se siente en una caricia, en un abrazo gigantesco, y cuando el sexo es un verdadero encuentro.

*Del libro "¿Y tú qué crees?" de Eva Sandoval, Edit. Urano.


miércoles, 5 de agosto de 2015

Con la verdad, se abren los caminos

Anoche se aclararon cosas. Todo surgió espontáneamente y por whatsap. Medio de comunicación que nos tiene atrapados hoy en día. Mientras contestaba, seguía haciendo la cena, y desplazándome por toda la casa.

La conversación fue con una de mis compañeras del grupo de Meditación (la que me bardeó en una oportunidad, y hoy podemos hablar sanamente). Eso es muy bueno, porque significa que no han quedado reproches ni rencores. 
Por lo menos, entendió y pude expresar que si ellos, son mi grupo, no debo recurrir a otros si no quiero. 
Y más aún, que los extraño y los necesito. Ya que estas últimas tres semanas, me he sentido sola sin su apoyo. 

De once que somos, ocho ya pasamos por la experiencia de perder nuestros campos energéticos, y como somos humanos, algunos con más fallas que otros, no estamos exentos a la posibilidad de que vuelva a sucedernos. 
Por esa razón, argumenté que si somos una familia espiritual, tenemos que estar juntos en las buenas y en las malas, salvo que haya problemas de afinidad, y a esta altura, no lo creo. 

Es más, pienso que es necesario volver a reconsiderar las interpretaciones con respecto a este tema, para no dividirnos, ni perder gente. 

Y esto me hizo entender muchas cosas... Así como cuando se armó la bataola, hace unos meses, porqué a mí se me ocurrió preguntar al instructor qué pasaba con la gente sin campos, el boomerang me volvió, y me dio sin miramientos. Pagué en carne propia mi cuestionamiento. 
Pero esto me sirve para entender, que si nos elegimos para estar juntos, con una causa común, tenemos que saber que no somos perfectos, y apoyarnos es la piedra fundamental de esta familia espiritual. 

Ya que de otro modo, sería como si tu familia biológica te hiciera a un lado porque estás enfermo, justo cuando más los necesitás. 

Con esto, me di cuenta de lo importante que es hablar, de aclarar las cosas, algo que tanto me cuesta, porque en algún momento de mi infancia aprendí a callar, a no molestar. Y eso no es bueno. 

Ya que nadie puede saber lo que siento, si no lo digo. Nadie tiene la bola de cristal, ni puede adivinar si sufro, si me siento sola, o si los necesito.

Espero poder ver en mí qué es lo que me está jodiendo internamente que no me permite recuperar mis campos energéticos. Yo creo que es una falta de fé, en parte. Y quizá haya algo más. 

Como dije anoche, sé que no soy una santa, que me equivoco muchas veces, pero no hay mala intención, ni me hago la tonta, ni quiero tapar el sol con la mano. 
Esa demanda me afectó, por lo injusta, por lo que significó hacer bien mi trabajo e intentar defender a una niña de abuso, sin resultado alguno. Porque la justicia miró para otro lado. 
Ahora, es el momento de poner las cartas sobre la mesa, y confiar en que la Madre velará por mí en este aspecto. Porque si no dudo en absoluto en que me protege para tantas otras cosas, no puedo tambalear en esto.

Y tener confianza significa creer. Y como el libro que estoy leyendo ahora*, según lo que creo, según mis pensamientos y mis convicciones, se produce una transformación de esa energía en materia. 

Cuando creo que puedo, esa convicción crea, a su vez, una nueva circunstancia que lo demuestra. Es decir, se manifiesta todo lo positivo que está en mí de antemano. 

Pero cuando dudo, desconfío, o pienso que todo va a ir mal, así sucede. 

Creo que esto mismo me pasa con los hombres. Pienso que es difícil encontrar alguien que me quiera, que me elija, que me aprecie, y finalmente así sucede...

Sé que muchos de estos resultados, tienen su origen en mi infancia. Cuando no te dan mucha bola, algo así pasa en el amor después.

Aunque no puedo remitirme sólo a eso. Es un conjunto de cosas por resolver. El padre de Juli ha sido un gran fantasma en mi vida. No lo dudo, pero por suerte, eso ya terminó. 

Y la chance que me doy cada vez que salgo, es una prueba de que intento conocer a alguien que me quiera, y al que yo pueda querer. 

Pero lo difícil es la coincidencia. 
Elegir a quien te elija. 
Es como probar en un rompecabezas, y para eso hay que tener paciencia. No bajonearte, no descreer. 

Eso intento siempre, por eso, no me desmorono. Es más, me recupero fácilmente. Hoy por hoy, el último fulano ha pasado al olvido. Y hasta podría darme el lujo de rechazarlo si apareciera. Porque hoy tengo la autoestima bien arriba. Y la conversación de anoche tuvo mucho que ver con eso. Fue un espaldarazo importantísimo, ya que mi compañera, me invitó a ir al campo con Juli cuando quiera. Y saber eso, fue como si me abrieran la puerta de nuevo.

* Libro: "¿Y tú qué crees?". Autor: Eva Sandoval. Editorial: Urano.



lunes, 3 de agosto de 2015

Canción de despedida

Ayer fuimos a caminar por Palermo con Juli. Aprovechando que almorzamos en el shopping, mientras yo me metí en una librería, ella recorría los locales de moda. Me sumergí entre los libros, inspeccionando tapas, editoriales y autores nuevos. Me fui proyectando más sobre mi próxima edición, y terminé comprando un libro: "¿Y tú qué crees?" de Eva Sandoval. Recién lo empiezo.

De alguna manera, ver el lago, los patos, la gente en rollers, caminando o en bicicleta, me preparó para lo que se aproximaba. Esta madrugada me despierto, y como hago siempre, miro la hora para ver cuánto me falta para levantarme. Esas cosas que después que tenés hijos, no recuperás como antes, mi forma de dormir es diferente, entrecortada, breve, y con una gata que maulla si me pesca con los ojos abiertos.

Una linda dedicatoria de despedida. Con muchas más líneas de lo esperado. Y lo que confirma, indudablemente, que no es del montón. Así que, me retracto y pido perdón, por cualquier adjetivación desenfrenada que le haya tocado en este blog. 

Aunque lo podría haber dejado ahí, contesté. Y lo bueno de todo esto, es que nos dijimos lo que pensábamos. Sin especular si quedábamos bien o mal. Por lo menos en mi caso, no me importó. Fue bueno expresar lo que tenía adentro, una práctica que se esquiva bastante en estos tiempos.

Cuando salí del trabajo una sensación entre la garganta y el pecho hacía una especie de cosquilleo. No era angustia, no era tristeza, pero sin duda, tenía pinceladas de todo eso.

Esa sensación amarga, brotaba de mí, como la espuma de una cerveza, que en pocos segundos se extingue. Bueno... a mí me tomará un poco más que eso.

He pensado en sacar algo bueno de todo esto. Empezar un deporte, o anotarme en zumba, o en el gimnasio. Algo de eso. 
La vida fluye y cambia todo el tiempo, y la única manera de no sufrir es adaptarse a ese cambio, y superarse atravesando las situaciones y las circunstancias. 

Crecemos todo el tiempo, y sé que de otra vida nos conocemos. Esta sería una cuota pendiente, esos encuentros cercanos donde dos almas se conectan, quién sabe para aprender qué...

Estas últimas semanas me dieron para que tenga. Otro tema es el grupo de Meditación, no puedo reunirme por falta de campos (una cuestión energética, digamos), y entonces no entiendo hasta dónde esto es una familia espiritual? 
No puedo ir al campo, justamente por mi falta de campos. Toda una cadena de cosas que aún no sé si han sucedido porque yo no debo estar allí, o porque yo sola me enriedo.

Cambiando el tema, el sábado a la tarde Juli se ha reunido en casa con sus nuevos amigos. Es que en su división hubo grandes cambios, y las elecciones de cada grupo han hecho que cada uno haya emprendido otro camino. Los que van a bailar ya no vienen, y los que siguen a los líderes cantantes del momento, tampoco. Y en ninguno de esos dos grupos encaja ella. Lo único que le importa es hacer ropa y crear sus propios diseños. Ahora está terminando una camisa de raso color fucsia. Le he preguntado por enésima vez si quiere ir a bailar y me dice que no le interesa. Que los viernes va al colegio, y de ahí a Piazza, y que cuando sale a las 9 de la noche, sólo quiere venir a casa, cenar, ver la novela e irse a la cama.

Otra cosa que le encanta es ir a comunidad, un invento de los colegios religiosos que hace unos años llevan a cabo para los adolescentes. Es los sábados a la tarde, se reúnen en la escuela, y van vestidos como quieren. Juli se echa el placard, jaja, no tanto, pero se esmera... Charlan de sus cosas, hacen juegos, todo dirigido por coordinadores jóvenes, unos años más que ellos. Después, los que quieren van a misa de las 7. 
La cuestión, que como estaban en vacaciones de invierno, se extrañaban, y se armó una reunión. Necesitaban una casa, y aquí vinieron. Yo me borré, por supuesto, así estaban tranquilos. Todo bien.

Volviendo al tema "desamoroso", habrá que seguir, habrá que repuntarla. Otra alma que se va. 
La vida sigue, la vida es juego. Por más que nos duela las personas no se quedan para siempre. Es que vivir es un suceso de encuentros. Algunos duran más, otros menos. Unos te llenan el corazón, y otros te hacen brillar los ojos cuando los recuerdas...



sábado, 1 de agosto de 2015

De cacería

El triunfo del amor, ¿es sólo en las películas?
Anoche por fin salimos, hace rato que no coincidíamos con Sil. Llegó a casa y Juli la asesoró con todo lo nuevo que está aprendiendo en Asesoría de Imagen. Sil chocha, sonriente y predispuesta, la escuchaba atenta. Si hay algo que ambas tienen, mi amiga y mi hija, es la diplomacia y la sonrisa, todo eso, viene con ellas, es que ambas son de Libra, y son las características del signo.
Entretanto, nos dimos con unos videos de María Marin, en su sitio de internet, www.mariamarin.com, bien humorísticos y llevaderos, explica sobre hombres, sexo, amor, autoestima y dinero ¿quién da más?

Nos fuimos a medianoche. Salimos a caminar, como antes, cuando éramos más gasoleras. Después el bus, subimos por la puerta del medio, era imposible entrar por adelante, estaba atestado de gente.

Sil me contó que había visto a un fulano doveriano, que esa noche se comunicó para mandarle unos emoticones de besos y decirle que iba para otro lado. Tuve una intuición en ese momento, y oh! casualidad se cumplió, porque el pibe estaba allá en Ramos. Aunque, cada uno por su lado, la frialdad que se vive socialmente hoy día, se comprueba momento a momento.

En este lugar, a diferencia de San Telmo y Martínez, los hombres vienen bastante tímidos, así que nosotras les hablamos de cualquier cosa, si la ocasión lo habilita. Pero el lugar tiene sus virtudes, nos queda cerca, la música es relativamente buena (aunque a veces se zarpan con tanta música en inglés del ´90, ojo, lo nacional la rompe, y eso sí está bueno)la luz es adecuada como para no ensartarte, y la limpieza es constante. Pasamos gratis, qué generosos... eso deben hacerlo siempre, si quieren contar con nuestra presencia, jaja...

Decidida a pasarla bien, la mano venía bastante fría, los grupos, los histéricos, los tímidos, y los que no te producen nada cuando se acercan. 

Cruzamos un intercambio con un Pelito Parado, pero después desapareció por la tangente.
Sil se entusiasmó con uno, poco afeitado, el homosapiens peludo, que cuando nos acercamos a charlar, andaba lentificado. "Está en re en p..." me aclara Sil, para hacerme entender que estaba alcoholizado. Ella se entretiene con los "oscuritos" (y aquí me refiero al alma, y a todo lo que conlleve: chupi, etc.). Porque como no busca nada, sólo divertirse, mientras alguien le hable, le da lo mismo. 

Dando vueltas, ya cuesta arriba, me encuentro con un joven doveriano. Un divino de esos, nos saludamos con un abrazo, esos amigos que encontrás en un lugar inhóspito y te reconforta verlos. Nos conocemos hace seis meses, y la magia de la dieta, más una camisa, que es lo mejor que les queda a los hombres, a mi gusto, lo cotizan bastante. 
Estaba con otro amigo, y mientras hablábamos los tres, se excusó luego, con que iba a buscar un trago. Traducción errónea o no, yo me borré. 

Ahí me encuentro a Sil, y fuimos a dar la séptima vuelta olímpica de la noche. Nos ubicamos en un hueco en la barra, y divisamos un fulano perdido. No sé qué detectó que a los cinco minutos se nos acercó. Había venido solo, y no sé que está pasando con mi antena que intuitivamente le capté todo. Primero que tenía novia, y charlando con ambas, lo admitió. Después terminamos bailando, le esquivé sus amagues de besos, hasta que ya no. 

Por cierto, con Sil no entendemos, si es tan fácil besar, y la técnica es la más simple de la existencia humana, porqué algunos no la aplican instintivamente. Este era el caso. Recordé los besos del pendex, que eran pura química de entrada, y sin libreto. 

Finalmente nos pusimos hablar, porque ya le captaba la onda, y la verdad que no tenía ganas de que den todo por hecho. 
Se notaba por demás que venía con una abstinencia de semanas... y le pregunté claramente porqué estaba todo mal con su novia. 
Su mirada lo dijo todo, o por lo menos yo lo leí instantáneamente, y le dije: "Ustedes no tienen sexo". El pibe, bastante maduro cronológicamente, aunque no en apariencia, se sorprendió de mi GPS. Entonces, refiriéndose a su relación, mencionó la palabra amor, pero que no había deseo. 
Le dije que sin sexo, no había pareja, y él asintió que ya era como una relación de hermanos. ¡Qué aburrido! 
"Es que vos no te animás a dejarla por cómo se vive hoy. Todo es frívolo y sin compromiso. Yo también estoy cansada de relaciones vacías".
El pibe no quería bajar los brazos, ni darse por vencido: quería sentir el oro en polvo, sugiriéndome que nos fuéramos solitos. Finalmente le aclaré, que si había venido a buscar sexo, se había equivocado de mina, que no perdiera el tiempo. 
Se ofendió un poco, me miraba, se ponía serio, y mis dichos lo descolocaban. 
Es que algunos piensan que somos todas como de manual, 2+2 son 4, y dos besos y a la cama... qué ingenuos...

Las mujeres necesitamos otro tipo de estimulación, por lo menos en mi caso. Y además, mi onda, no es irme del boliche al telo. No me gusta, me da miedo, y prefiero que la remen un poco más que eso.
Además, como tenía novia, le dije: "A mí no me gusta ser la segunda de nadie".

Así que opté por irme, aunque intercambiamos teléfonos, lo usual en estos encuentros. Cuando me estoy despidiendo, y aún estábamos de la mano, vi que Pelito Parado (el que hallé al principio, y escapó por la tangente), venía muy dispuesto, acercándose para hablarme... hasta que registró que mi mano la custodiaba el fulano. Cómo son eh... siempre a destiempo. Y bueno, se ve que no tuvo éxito en la noche, y venía a buscar consuelo.

Nos escabullimos con Sil, y llamamos a Jopo para que venga a buscarnos (fuimos como la Cenicienta, pero queríamos volver como Princesas, al menos en ese aspecto).

Ya en la puerta, esperando su llegada, salió el joven doveriano (el que se fue a buscar un trago antes), con el amigo, solitos, sin noche exitosa. Nos reímos, y me dio un abrazo de esos lindos, cálidos, bien de amigos, y como nos encontramos en todos lados, nos faltaba pasarnos los datos, así que capturó mi teléfono de una tarjeta, y sonriente leía "angustia, ansiedad...", y agrega: "Si me sacás todo eso...!". En ese momento pensé: "Yo no te voy a sacar nada, aunque vos tendrás que hacer lo opuesto". 
Y bueno, chicos, no es que yo quiera algo, simplemente que las ideas sexovirtuales se me cruzan sin quererlo.

Total, soñar... no cuesta nada.


miércoles, 29 de julio de 2015

Consuelo nocturno

Anoche larga conversación telefónica. Intercambio. Dos almas que se encuentran en línea, donde no hay trueque porque todo se hace con amor, con cariño, con esa espiritualidad que tenemos desde hace tanto tiempo. Nos conocemos desde la época del duelo por su marido. Una gran batalladora, un gran carisma. Sus palabras me dan un alivio, y me confirman lo que dice Clari: es algo del trabajo. 

Lo entiendo, lo comprendo, pero me fastidia un poquito, su ausencia, su falta de respuesta, y que me clave el visto azulado. Estos tiempos modernos de pantalla electrónica, donde dependemos de una frase, y hasta un par de besos pintados son un malentendido, como mi paciente hoy relataba.
Ella pensaba que estaba engualichada porque no da con un tipo como la gente. Ante semejante hipótesis, brota mi risa en sesión y le digo: "Entonces, media humanidad está engualichada". 

-¿Hace cuánto que te separaste?
-Cuatro años
-¿Y hace cuánto que empezaste a salir? ¿Hace cuánto que explorás la vida?
-Seis meses
-Recién empezás!
-Pero los tipos que encuentro, son un desastre, nadie se quiere comprometer...
-¿Tenés amigas?
-Sí
-¿Cuántas de estas amigas son separadas, o están en tu situación?
-Dos, una de 60 y otra de 53
-¿Cuántos años tenés vos?
-40
-De esas dos amigas, hay alguna que salga, que conozca hombres, que vaya a bailar, o a un pub donde poder relacionarse, o entre a una página de citas por internet?
-Una... Ella conoció a un hombre pero cree que no va...
-Te faltan amigas que estén solas, pero que salgan, y ahí te vas a dar cuenta que hoy el mundo está así, nadie se compromete, vas a conocer muchas personas, por una noche o por unas semanas, hasta que des con el indicado. Pero ya no se vive como cuando tenías 15 años, ahora el mundo es otra cosa, y si fuera por tu teoría todos los que están hoy solos, hombres y mujeres, estarían engualichados...
-No te rías Ely... que me siento una ridícula...

Pequeño trozo de sesión relatado. Yo levantando el ánimo, ¿y a mí quién me lo levanta? Un buen polvo... mmmmm qué grosero...

Tu no respuesta, es un instante de angustia que luego pasa. Hoy me levanté feliz, y ahora el doblete azul me doblega, y me amarga por tres minutos. Tanto así dura mi malhumor, ja... que siga participando! 
Y sí, total, la vida pasa. Y bueno, tendré que entender. Estará ocupado viendo cómo remonta su bolsillo, cómo genera billetes, y quién sabe.

Un hombre, primero, soluciona lo urgente: su trabajo. Sin eso, no puede hacer lo siguiente. Buscarte, si quiere. Y si no, es que no es.

De todos modos, lo entiendo, pero no lo justifico. En la época del verano, que es la más difícil para los cuentapropistas, se hace duro ganar el mango. Y es verdad, cuando eso pasa, estás de mal humor. No tenés onda para nada. Por ejemplo, yo me fastidio, y la primero  que lo nota es mi hija, pobre ángel que tiene que bancarme.

Y bueno, comprender hasta que uno tiene ganas. 

La gente va y viene en nuestra vida. Yo les abro el corazón, ese es mi problema, por eso, a veces, sus acciones me perforan como flechas en el alma, Pero por suerte, se cierran enseguida... si no sería un colador ¿Pero ellos tienen la culpa de que yo sea así, tan sensible? Evidentemente no. 

Así que, a otra cosa, mariposa. La vida es cambio, lo sé, lo sé y lo recontra sé.
Pero quiero divertirme, quiero estar con alguien, así sea el tiempo de un gimnasio (las dos o tres veces por semana) como dice Clari, para que no estorbe. Es un chiste para hacernos las valientes, las frías y las desprejuiciadas, porque un hombre protector y un buen amante, nunca estorba. Todo lo contrario, te seduce, te potencia, te transporta...
Y yo ya debo ser un transbordador espacial, con tanto vuelo, con tanta cabeza suelta.

Es que no se puede vivir sin afecto, sin una caricia, sin esa pauta 
que te da el saber que alguien te banca, en el sentido del afecto, del reparar en vos como ser humano. 

Ya sé... me puse sentimental. Es que así somos las mujeres. Por eso este blog, no es sólo un testimonial para descargarme. Aquí hablo y es la viva voz de tantos hombres y mujeres que quieren enamorarse, que quieren dar y recibir simplemente afecto, sin condiciones, sin reglas. Pero tendremos que tener paciencia, y hasta que aparezca el hombre correcto, aprender a disfrutar del equivocado.


martes, 28 de julio de 2015

Amar = libertad

Estoy en la cama, tratando de distraerme con una película para no pensar en nada. 
Esta mañana no me podía levantar, creo que fue el día que llegué más tarde. Igual hice todo bien, ágil, y a tiempo.

He pensado en lo que me ha dicho y no entiendo. Tengo dudas. Por eso, trato de no pensar en nada. Porqué seré así, ¿no puedo ser más fría?, y tener sexo sin sentir nada, como todo el mundo hace.

No estoy triste, pero tampoco contenta, tengo que decirlo. Sé que tampoco tiene sentido, nos llevamos años. Pero cuando me siento bien con alguien, no quiero irme. Me apego a la gente, platónicamente, y con esa misma facilidad me recupero.

Osho dice "cambio", esa carta expresa que lo único permanente es el cambio, y que si nos aferramos a la rueda nos desvastará, ya que lo único bueno es permanecer en el centro, sabiendo que todo pasa, que son ciclos naturales.

Atiendo a una paciente, que salió el viernes a Ramos, donde íbamos a ir con Sil, y a último momento, desistimos. Menos mal, esa noche yo no estaba pun para arriba, menos para encontrarme a nadie.

Sé que tengo que prepararme unas Flores de Bach, y santo remedio. Por ahora, lo único que me divierte es ir al trabajo (aunque no me puedo levantar a la mañana), pero me gusta conocer gente, aprender de lo que hago, darles una mano si puedo, y en ese intercambio tantas cosas nuevas voy conociendo, porque además de la entrevista habitual, siempre pregunto algo más, y voy sumando conocimientos, entendiendo nuevas cosas, quizá no espirituales, pero aprendo, y me encanta.

Ayer hablábamos con Clari sobre el tema de siempre. Ella dice que quisiera  hallar alguien, al menos, para entretenerse. Yo le digo:

-Alguien que nos lleve poco tiempo, dos o tres veces por semana. Pocos días como si fuéramos al gimnasio. Poco tiempo, que no demande tanto, que no cele, que te mime un poco, pero que no te ate.

Ella se ríe, pero es cierto. A esta altura de mi vida, es lo que quiero. Una relación sin exigencias, pero con respeto. Donde la fidelidad, no sea una condición, sino algo que surja desde el corazón. 
Donde el abrazo sea un momento eterno, porque aunque dure poco tiempo en las agujas del reloj, en la memoria es algo que podés recordar a cada momento.

Me gustaría contar con una persona así, aunque sea un amigo que me abrace, y donde el sexo sea sublime como con él. No pido mucho, sólo alguien que me quiera, sin horarios, sin consignas, sin obligaciones. 
Sólo saber que cuando apoyás la cabeza en la almohada, hay alguien más, en algún lugar del planeta, que te está cuidando.


sábado, 25 de julio de 2015

Camuflada bajo el sexo

Ya se me pasó el amor... es que no había nada, sólo una ilusión. Es eso. Igual pienso que debe tener novia, y que no sabía cómo dividirse en este juego. Así que, lo único que tendría con él, de ahora en más, sería sólo sexo ¿qué más? 

Me encanta pasear con Juli. Esta mañana nos fuimos a Once, a comprar telas. Después de ver unas cuantas textiles y pensar que no podría encontrarla, apareció. Me dijo que era justo la que ella quería, color azul, así que en vez de hacerse un chaleco, pedimos un metro treinta, para que pueda cortarse un saco. 

Después le compré un suéter rojo con corazones y una campera de cuero ecológico azul francia, bien calentinta, que le hacía falta. Por mi parte, me compré una remera roja con estrellas pequeñas, que aunque no es lo mío, para zafar debajo de un pulover, no está mal. 

Volvimos peladas, nos quedó para pescado, bananas, lechuga y tomates cherry. Ahora en el living disfrutando del calor del hogar, dulce hogar, que nunca falla. Es la mejor muestra de amor, mucho más consistente que todos los hombres que hayan pasado por mi vida alguna vez. 

Rami insiste en el teléfono, no entiende. El flaquito de Dover apareció el día del amigo, tonta excusa. Al día siguiente ya se enganchó con cualquier verdura. No entiendo cuando ya les aclaré que ya fue. No es que me borré y punto. Sino que lo expliqué. Lo que nunca hacen ellos...

Esta noche vamos a romperla, haga frío, llueva o truene. Bajé tres kilos desde el domingo, Scardale, la dieta de la adolescencia, me salva de mis pecados. 

Y quiero pecar, quiero divertirme, quiero un poco de ternura, y necesito ser más dura, menos ingenua, más fuerte. Es lo que se usa en estos tiempos, y tendré que camuflarme hasta que alguien de verdad se dé cuenta de todo lo que puedo quererlo...







viernes, 24 de julio de 2015

Porqué soy tan ingenua...?

Fui a buscar a Juli, ella sale re-contenta del curso y yo, lo que siento, se me nota en la cara. 
Es que tuve una intuición, algo muy fuerte, y me di cuenta de todo en un instante. ¿Cómo tardé tanto tiempo en darme cuenta, si desde el sábado no contestaba casi ningún mensaje? Son todos iguales... se debe haber hecho el bocho conmigo cumpliendo su fantasía de que soy más grande, y yo siempre tan ingenua, creyendo en que alguna vez encontraré un buen tipo... ¿y por qué tenía que ser justamente este?

Tengo un bajón que ni ganas de vestirme tengo para salir esta noche, pero ya quedé con Sil, así que tendré que hacerlo.
Caro me volvió loca por whatsap hoy, tratando de convencerme que vaya a Dover. Le volví a explicar todo de vuelta. El frío, la lejanía, los flacos que conocés que son de la loma extrema del mundo, por no decir otra cosa.

Lo bueno del día es que hoy Juli me acompañó al trabajo, se quedó en la sala de espera y cuando terminé de atender, nos fuimos a pasear a Flores. Hace tres semanas que voy allí, las dos primeras para encontrarme con la desilusión del momento, que ya pasará por cierto. Lo bueno es tan efímero...

Almorzamos. Ella se pidió sus ñoquis, y yo por suerte, pude seguir con la dieta que empecé el domingo. Nunca había comido pescado a la parrilla, es riquísimo.
Después a mirar vidrieras, y la compra de telas para los diseños de Juli quedarán para la semana que viene. Cuando volvimos pude hacerle un regalo, unas remeras de manga larga relindas, es que ella se lo merece. Pasamos un buen día, y nos vino bien, porque aunque nunca tenemos diferencias, los otros días tuvimos un encontronazo. Por suerte, pude darme cuenta al toque de mi error, y me retracté, pero ella es tan sensible que ya estaba llorando en silencio. No me alcanzaron las palabras para disculparme, y al otro día le traje una revista de moda que ella tanto prefiere. Le dije que no es fácil ser madre, y que por favor, cuando no esté de acuerdo en algo, que me lo diga, que no se calle. Ya que lo que le pase conmigo, le pasará afuera en cuanto a los límites, con un novio, con un jefe, con quien sea. Que estoy para aprender tanto como ella, que no quiero ser controladora, que quiero que sea libre. 

Por suerte, al otro día, aceptó una sugerencia, y cuando llegué del trabajo no estaba. Llegó cinco minutos después, había ido a comprar sola una tela para hacerse una camisa. Me gusta que sea independiente, aunque me contó que el vendedor le dijo que iban a comprar las telas a Francia y a Bélgica... Mmmmm si la importación está cerrada, y es todo un tema... Después la invitó al piso de arriba a ver telas... Ella estaba contenta cuando me lo contaba, toda ilusionada, pero el tipo tenía otras intenciones, yo creo, y si no pasó nada, en parte, es porque cada vez que sale o que se queda sola, pide la protección a la Madre (la Virgen María). Aunque yo también lo hago, cuando me voy a trabajar o salgo, le entrego a la Madre a Julieta, a Pon-pon (mi gata), a la casa, para que esté todo bien. Es tan importante pedir al Reino Angélico, porque yo no puedo estar en todos lados, y sobre todo, porque ella tiene que crecer y yo aprender a soltarla. Pero vivos hay en todas partes, así que le pedí que no confiara tanto. Es que ella ve las telas, y sueña en diseños, en cortar y fabricarse sus propias ropas, pero es tan pura, tan ingenua... 

Tan ingenua como la madre.



Besos en la cama

He terminado mi conversación de ayer con el jefe médico, así se denomina, ya que es el jefe de turno y todos debemos reportarnos a él, ante cualquier duda. La verdad, es que yo nunca lo hago. Primero porque nadie me lo presentó como mi jefe, y después porque siempre hablé con los dueños, pero como últimamente ni me los cruzo, y aparte porque no entienden los criterios, si no, sólo el de bolsillo, de paso vino bien hablar con él. 

La cuestión que le expliqué que la empresa no entiende porqué el adolescente mencionó que consumía marihuana de vez en cuando, pero no se registraba la droga en en análisis de sangre. Es que dicho test específico se hace sólo ha pedido, así que los llamará para aclarárselos. 
De paso, le he explicado que ellos también prefieren el test de Persona bajo la lluvia, porque es más rico en los datos que proporciona, en vez del test de Toulouse. 
Sobre éste último, no sabía bien de qué se trataba y le mostré el protocolo. Por supuesto, que estaba de acuerdo con el argumento, pero me explicó que era una cuestión administrativa, que debían cambiar los precios. Le dije que no hacía falta, total era cambiar un test por otro, pero lo entiendo, ya que a la directiva, le pesa más la caja que la aplicación técnica. 

Finalmente, más tarde tuve que examinar a una chica por un puesto de ventas, y otra vez, la administración le había vendido el combo 2, que incluye el Toulouse, lo cual no tiene ningún sentido. Entonces, fui para su oficina, y le digo, si podía hacer el cambiazo. Se vé que todo los fundamentos que le había explicado antes, pesaron, porque me dijo: "Sí, tomále Persona bajo la lluvia".

Este médico me hace acordar a mi abuelo, tiene los mismos gestos, la fisonomía, la forma de hablar, tantas cosas. No se lo he dicho, porque no quiero que se ofenda, por una cuestión de edad. Pero cada vez que lo veo, se me vienen los recuerdos. La sonrisa, el andar rápido de mi abuelo, sus dichos breves, es decir, corto de palabra, decía lo justo y necesario, y seguía con lo suyo. Hacía los mejores manjares en la mesa, era un genio. Yo lo adoraba. Murió un mes exacto antes que Julieta naciera.

Cambiando el tema, vino el plomero. No sé para qué, nos vio cara de millonarias. Dijo que cambiar los caños era fácil, obvio, si para subir al tanque, lo hace perfectamente por la escalera de la terraza. Ni siquiera tiene que treparse como un mono y al toque está la cocina y el baño. Así que después lo llamé para cancelarlo. Además nos iba a dejar tres días sin agua, con este frío ni pensar en bañarnos con agua helada. Seguiremos con el chorrito, total el invierno pasa pronto, ya que a medida que viene la temporada cálida, voy abriendo más el agua fría, y el chorrito se va agrandando.

El que debe estar agrandado será el pendex. Ni bola, ni la hora. Es que para los hombres es todo cuestión de sexo, creo que ni un ápice de sentimiento les pasa por la cama. No lo digo específicamente por él, porque la verdad que no lo conozco tanto, pero en general parece ser la regla. 
Por ejemplo, Rami otra vez me whatsapeó esta tarde. Insiste con el mismo tema, quiere hacer el amor y no sabe ya cómo convencerme. No entiende que lo nuestro fue el año pasado, y duró cuánto... tres semanas que se estiraron a un mes y medio, hasta que me di cuenta que tenía a varias. Para mí, fue punto final y basta. No se da por vencido, cada tanto me escribe, con cada frases irreproducibles, como si nos hubiéramos visto la semana pasada, un desubicado. Vuelvo a responderle gentilmente:

-No, Rami, ya te dije, estoy buscando algo serio, el amor verdadero
-Ay te hacés la importante... ¿estás con otro?
-Cuando tenga novio oficial te aviso
-Si te veo en Molier, te violo, jaja
-Jaja besos

Siempre pasa igual, cuando querés que alguien te escriba, lo hace otro, justo quien no te interesa, por supuesto.
Es que los hombres no entienden. Para mí, hacer el amor no es tener sexo con cualquiera. Cuando quiero hacerlo con alguien, es algo más que sexual, siempre hay algo de afecto, de romance, o de ternura, no sé cómo explicarlo. Pero para ellos, es una cuestión superficial, parece que nunca tienen en cuenta un sesgo del corazón. Es como que les funciona por separado. Y para mí no, porque cuando doy un beso con ganas, no sólo es sexual, tiene la mínima dosis de cariño y dulzura que un encuentro requiere.

Yo sé que hoy en día, nadie se quiere comprometer y que sólo buscan cama. Pero yo funciono distinto. La persona me tiene que gustar, interesar, proyectar, aunque las distancias abismales de edad parezcan toda una utopía sin sentido, donde todos estos sentimientos perderían peso y sustancia, pero hay tantas parejas que se llevan años y funcionan bárbaro, que no me voy a estar planteando nada, ni imposibles, ni reglas, ni etc.
Si le quiero dar, le daré. Sea sexo, ternura o lo que el tiempo y las circunstancias deparen.
Pero no sé, no entiendo qué pasa del otro lado. 

Por lo pronto, Sil está dispuesta a probar mañana en Ramos, con tal de no ver al fulano veterano. Y tendré que ir, no queda otra, si él parece haberme olvidado, o se ha asustado, quién sabe...





miércoles, 22 de julio de 2015

De Ángeles y amantes

Anoche consulto a mis colegas. ¿Qué querrán? ¿Para que quieren verme? Supuestamente por mis informes. Me levanto temprano, y como en estos últimos días, o noches, mejor dicho, duermo entrecortado. Si mi gata me escucha moverme en la cama, baja de la pieza de Julieta, para maullarme. 

Es antes del amanecer, seis menos cuarto, y me estoy haciendo el color. Luego, tipeo el significado de unas Flores de Bach, para Mica, que no me entiende la letra, y tiene que saber para qué va a tomarlas. Es una adolescente con ataque de pánico, a la que he contactado por teléfono, ya que es la hija de una de las chicas de donde trabajo. Sigue igual, luego de estar viendo a su psicóloga, a la psiquiatra, al reiki, etc, No es lo mejor trabajar por teléfono, pero igual es potable, sobre todo porque en este medio me muevo como pez en el agua. Es que la voz, tiene mucho de la radio, los matices, la charla, la risa, y el humor que le pongas a los ejemplos, todo sirve en el intercambio, para captar información y poder ayudarla.

Anoche, le repito que sin la parte espiritual, no vamos a lograr nada. Le doy múltiples ejemplos, para que comprenda, y le cuento que al principio, yo también me resistía a creer. Pero que con el tiempo, muchas cosas se fueron dando. Los libros, como "Las mujeres que aman demasiado", que explican en el paso cuarto, la importancia de pedir ayuda a Dios. La coincidencia con otros grupos de adicciones, como Alco, y le cuento que he visto la película sobre el origen de Alcohólicos Anónimos, y la importancia que le dan a pedir ayuda, confiar y tener fé. Para sumar a esto, le cuento que una paciente me ha prestado la película "Gracias por compartir", sobre adicción al sexo, y que también allí, hay una pieza fundamental en el tratamiento que es rezar y pedir ayuda, cada mañana al levantarse. 
Mi experiencia, y la sumatoria de ejemplos coincidentes llevan al mismo punto, pedir la protección a Dios, a la Madre, es clave. 

No puedo explicarle otras cosas, porque quizá no me entendería. Pero cuando aparece el pánico, muchas veces esa falta de protección, y ese desdén de no creer en Dios, permite que la oscuridad avance, y donde hay debilidad entra. De alguna manera, su temor da cabida a las almitas miedosas errantes, y entonces comienza su descontrol. 
Sé que es muy complejo entender todo esto. Por eso, no puedo explicárselo con este detalle. Pero la única manera de que entienda que Dios existe, es hablarle de cuando nos enamoramos. 

En ese momento, no es nuestra parte mental ni psicológica la que gusta del otro, sino que es un encuentro espiritual con alguien. 
Lo mismo cuando tenés afinidad con una amiga o un amigo, es por este intercambio espiritual. 
Entonces, Mica, va escuchando y algo me dice que entiende, que capta y que va intentar pedir ayuda a Dios, con fé.
Ojalá lo haga, porque esa parte espiritual, no depende de la ayuda profesional, ya que es exclusivamente decisión de ella. 

Como ese chiste que cuenta sobre dos Ángeles. uno está feliz porque tiene trabajo, ya que su "dueño" le pide ayuda. Y el otro Ángel le dice que por el contrario, está triste pues la persona que cuida, nunca lo convoca, lo ignora, y como no le pide ayuda, él no puede hacer nada.
Es decir, los Ángeles no tienen libre albedrío para poder ayudarnos, necesitan de nuestro pedido, y si es bueno para nosotros nos lo concede, si no, no. Pero, además, al pedirles ayuda, están presentes para protegernos y advertirnos. Está en nosotros captar las señales.

Vuelvo al relato de la mañana temprano. Luego de ducharme y vestirme, y no dar con un suéter que no se haya hecho pelotitas... saco, pongo, y me decido por uno negro de hilo que no ha sufrido el efecto indeseado. Me moriré de frío... no importa, pero tengo que lucir bien si vienen de la empresa para charlar conmigo.

Desayuno dos naranjas exprimidas, un café y vuelo. Antes me pinto las uñas bordó, y ya he pasado por el secado de pelo y un sutil maquillaje.

Tanto lío, y al final me llaman por teléfono. Primero la jefa de recursos humanos. Despeja las dudas y se ríe cuando entiende que los adolescentes de hoy, confiesan todas sus adicciones, totalmente despreocupados. Luego me comunica con un sociólogo de su sector, que está más al tanto de los tests psicológicos. 
Capta la onda con la que trabajo y la aprueba. Quiere que estemos en contacto por los empleados que veo, ya que no le entiende al médico cuando llama para explicarle las irregularidades. Me pasa directamente su celular, con ese fin, creo. Así que no me queda otra que dárselo. De paso, por ahí, surge algún trabajo, porque la idea de Euge de armar la consultora, me viene rondando. Así que hay que tirar puentes por todos lados.

En el colectivo me quedo pensando a quién se parece esa voz, y al principio no me doy cuenta. Entonces hago un repaso de registros como si tuviera un archivo en mi memoria, ya que si hay algo que no olvido es lo auditivo. Tengo facilidad para reconocer automáticamente las voces, por teléfono o donde sea. Es como digo siempre, no soy nada visual, no recuerdo los rostros, pero si las tonadas o lo que la gente dice, con una exactitud impresionante. Finalmente me doy cuenta y sonrío al saber, que es casi igual a la voz, de mi amigo y confesor, Diego de la facu.

Hemos ido, luego a la tarde, con Juli a proveernos de esmaltes, perfumes, delineadores, y un corrector para Sil que le hace falta. 
De allí, un cafecito en Havanna. Volvemos rápido porque el plomero se supone que vendrá a reparar la ducha. Ya no queremos morirnos de frío con el chorrito de agua. 
Ayer vino Jaime a arreglar el lavarropas. Algo es algo. Ya no lavar con las manos heladas.

Ojalá que alguien más, se acuerde de estas manos...


miércoles, 15 de julio de 2015

Cuando las rayitas azules no tienen ida y vuelta

Me tengo que ir a dormir, pero escribir es una tentación. Más hablando hasta recién con Euge y su proyecto: porqué no nos ponemos una consultora?

Ni hablar... me quedó picando el gustito de administrar lo propio, sin intermediarios. Y agrega:

-El tema es que también hay que venderlo. 

Y reflexiono para mis adentros, y pienso, que eso casi estaría resuelto, porque ya tengo quien se ocupe de lo comercial. No se ocupa de mí, pero sí de los billetes. 

Ayer a la tarde, llamado de consultorio urgente. La ferretería que se transforma en callcenter de corazones perdidos. Es David, siempre dispuesto, lo conozco desde que iba a comprar los tornillos del cochecito de Juli, cuando tenía dos años. Esa tarde, nos miramos a través del mostrador, como si nos conociéramos de otra vida. Entonces, él se ofreció a repararlo, porque sus compañeros entre pataduras y vagos, no hacían una. 
Tiempo después alquilé departamento, justo enfrente, y él venía a darme unos consejos con el enduído y la pintura, mientras Juli chiquita, ya con cuatro años, se entretenía en una colchoneta con unos juguetes. Y así empezó nuestra amistad de fierro. Si me habrá visto llorar por el profe, sí, ese tan reprimido que nunca concretó. Pero dejemos eso de lado... siempre que tengo dudas, o toco fondo, o estoy triste, cada tantos meses, un llamado de carácter urgente, lo requiere.

Y me dijo, si te contesta, seguilo, qué perdés? Y nos reímos de la diferencia de edad porque él me confiesa que está noviando hace unos meses con una a la que le lleva 20 años. Y agrega:

-Mientras no te clave un visto y te conteste, seguile escribiendo, si vos sabés lo que querés...
-El tema es que me clave otra cosa- le digo riendo

Para rematarla, me clavó el visto esta vez, y no la otra cosa, nuevamente. Es que cuando te sentís bien con alguien, querés más, y a lo mejor para el otro, ya  fue. De todas formas, ya me relajé, tiré la toalla. Además, con el baile que tengo con dar el alta al monotributo, hoy no hubo otro tema que ese. Es que si no lo saco, y para eso tengo que cambiar el domicilio fiscal, no voy a ver un centavo, porque en la clínica más que estetoscopios colgados en el cuello, parece que en los bolsillos tienen cocodrilos...


sábado, 11 de julio de 2015

Relájate y goza...

La reunión con el grupo, siempre viene bien. Me cayó la ficha, por séptimogésima vez, cuando sea mi alma gemela o mi alma afin, no se me despegará jamás. Eso era todo lo que tenía que recordar. Quedarme tranquila y relajar...todo mi cerebro, mis contracturas cervicales que requieren un masaje amoroso, con millones de caricias siniguales. Y sí, lo quiero todo, porqué no?

Nuestro grupo de Meditación está compuesto de edades muy variadas: 16, 27, 33, y de ahí para arriba, década por década pasando los 60. Sexo, pesa el femenino, ocho mujeres, más una pequeña de once años por empezar la enseñanza. Y tres hombres. O sea, once para ser doce, muy pronto. Y hoy Rober, dijo algo importante. Volvió con su mujer, pero ahora cada uno tiene proyectos distintos, pero se respetan, y se acompañan. 

-Uno va para el norte, y otro va para el sur... -agrega.
-¿Cómo es eso?-pregunta alguien.
-Nos acompañamos...-responde.
-Pero sin poseer -añado yo.
-Exacto -dice girando la cabeza, con una profunda sonrisa, esa que grafica el entendimiento de la idea que transmito.

Y así es el amor. El verdadero. Libertad plena, no libertinaje. Amar y confiar. Sumar, y no complicar.

Leímos un Mensaje, necesitaba que lo hiciéramos, había mucho ruido de ideas que iban y venían con respecto al campo, que eran necesarias, pero yo ya estaba aturdida de tanto ruido, y necesitaba un poco de paz, de escuchar el remanso, y de que me bajen unas ideas que a veces olvido con la desconfianza, y con esa falta de fé, que me hizo perder los campos.

Esta noche saldré, aunque me vine acostar un rato para bajar un cambio y meditar un rato. La media hora necesaria para cargar mi batería. ¿Con qué? Justamente, con la Luz Divina de la que todos estamos hechos, y sin ella, andamos como descalzos por la vida, por decirlo de alguna manera.

Me encontraré con Clari, porque Sil sigue enferma, y Euge que casi se prende, se bajó hace un par de horas. Dios me ampare. Y que el destino se apiade, necesito encontrarlo.


Es un karma... en otra vida tuve un kindergarden

Tenía pensado salir anoche al nuevo lugar de Ramos, pero Sil me colgó a último momento, faringitis. Ya no había nada qué hacer, más a esa hora. Clari ya se había ido a un recital, obligado, un plomo, donde terminó helada. Euge, me escribe cuando ya estaba durmiendo y me despierto a media noche,  su whatsap dice que quiere salir, le digo que ahora mismo, pero ella ya está en la cama. Quiere mañana sábado y en Ramos. Olvidate, Ramos o Martínez los viernes, sábado San Telmo. Dice que es muy lejos, y lo peor que tiene auto. Sin palabras.

Hoy espero que al menos no llueva y Clari salga, ni loca me pienso quedar acá adentro. Necesito despejarme, más después de lo que acabo de enterarme. Lo peor es que de alguna manera me ha afectado, porque he dormido entrecortado toda la noche, despertándome a cada hora. Lo cual requiere un remedio urgente, un clavo saca otro clavo. Sin embargo, éste me hace bien en cierta parte, porque desde ayer no puedo dejar de sonreír, toda la situación me causa gracia, y aunque no sé cuánto durará, o si yo soy un trofeo más en su lista de sábanas, bien saben los que leen este blog, que yo lo tomo distinto. Aunque sin ataduras, y sin rollos, para mí un encuentro no es sólo de cuerpo, sino también de espíritu. Si no es así, no puedo hacer nada. Porque rechazo lo hueco, lo vacío, lo frívolo.

Fui a ver ayer a la oftalmóloga, me dio unas gotas para mis ojos que le faltan lágrima... si supiera las veces he llorado en el pasado. Bah, ahora ya no, he llorado por tontos hace años, hoy puede que me altere un poco pero nada más que eso. 
De alguna forma, ese propósito de no lagrimear por nadie, mi ojo lo ha pagado. Ya que si no tiene la suficiente humectación natural, la lente de contacto, lo va lastimando. Y como he pensado en operarme, todo depende de eso, si no hay lágrima natural suficiente, no puede haber cirugía, y eso que es con láser. Así que me dio unas gotas para ayudar a que el ojo se humecte, y que logre revertir este efecto seco.

Donde no hay efecto seco, es con este fulano. La hemos pasado bárbaro, pero me ha confesado que también él ha mentido su edad. Él se agregó, yo me quité, y quedamos bárbaro, en la mentira apenas nos llevábamos siete años. Pero ahora, tendré que rezar diez padrenuestros y confesarme con el Padre Tomás de la tele, Mariano Martínez. Así quedó liberada. 
Por lo tanto, nuestra relación no podrá ser más que amigos con buen sexo. Sobre todo porque no tiene hijos, cuando ese rol falta una no quiere quedarse con deudas de nadie. No porque me importe que sea padre, sino porque sé que todo hombre quiere serlo, y más un bombonazo como él, y no lo digo por lo físico, sino por el corazón que tiene, es un tipazo.

De todas formas, me la paso atendiendo gente, con parejas desfasadas en muchos años, cada vez más frecuente este hecho. 

En un rato me pongo a leer un Mensaje de la Madre, hace rato que no leo nada, y lo estoy necesitando. Hoy a la tarde, reunión del grupo de Meditación, donde de paso festejamos el cumple de Romi. Juli va, porque no tiene comunidad. Y a mí la reunión realmente me está haciendo falta, hace tres semanas que no los veo, porque ellos han ido al campo para comenzar con los arreglos. Toda una nueva etapa.

Por último, me trajeron el protocolo de Toulouse, hecho por la imprenta, qué truchada. Me enojé cuando lo vi, justo estaban las dos recepcionistas en la oficina, y yo dije: "Esto es una m...". Los que manejan la caja de la empresa, no comprenden que es un protocolo estandarizado que mide atención y concentración, y no se puede hacer lo mismo con una imitación paupérrima. Me traje unos a casa para probarlos yo misma, con Juli y otros pacientes. Necesito testearlo, pero no es lo que tiene que ser.

Relajate nena, te está haciendo falta unos besos, esos bien sexys, como los del martes.




domingo, 5 de julio de 2015

Amor, sexo y cabeza

Domingo a la mañana, frío y despejado, aunque desde mi ventana, no veo nada, me tengo que agachar para ver el cielo. Yo que amo tanto el verde de un jardín casero, este ph me queda cómodo por la ubicación céntrica pero me falta el parque, esa naturaleza con la que me crié, la extraño.

Mientras me acomodo cerca de la estufa, hace más de tres horas que estoy levantada, leyendo apuntes e investigando sobre el nuevo test que voy aplicar en el trabajo.

Ayer Juli me ayudó con el alisado, guau, es divina, pero todo tan lento que se barrió parte del color. Terminamos a la 1 de la madrugada, y eso que habíamos empezado con el partido de Argentina. Paciencia. Ella es tan dulce, que tuvo que bancar mi estilo rápido y urgente. Igual me puso los puntos la chiquita.

Bueno, hay un tema que me da vueltas, porqué no decirlo. Me quiere ver, pero ya sé para qué, y eso no me termina de convencer, no porque no me guste, todo lo contrario, sino porque sé lo que se avecina. Es como una moda de hoy, y tenés como que ceñirte a ello. Porqué hay que acostarse tan rápido. Yo necesito el precalentamiento: la charla, la música, el baile, el café, el interés por mis cosas, el saber que soy una persona de carne y hueso pero con un alma adentro. Y esa alma necesita cariño, ternura, gestos dulces para hacer el amor como Dios manda. Y no creo que lo entienda. 

Ya sé, me van a decir porqué pienso tanto las cosas. Porqué no vivo. Porqué no me dejo de cuestionar todo. Porqué no me dejo querer un poco. Bla, bla, bla...

Si pudiera hacerlo, no estaría escribiendo esto...


sábado, 4 de julio de 2015

Hagan juego, señores

Se me cierran los ojos. Acabo de llegar. Jopo nos trajo con calefacción, un genio. Calentitas en el auto, comparado con el tren, y la espera helada, ni hablar. La pasamos bien, gente doveriana que nos cambió la noche, lo que menos esperamos es encontrar tantos de la costa del río, ahí. 

Por mi parte, whatsapeando casi una hora dentro del boliche con uno que apareció de la galera, ayer, en mi celu. Historia vieja de una noche de otoño en San Telmo, de esas que no pasa nada, porque yo siempre pongo el freno. No sé si a tiempo, pero lo pongo. Y claro, no me da irme con cualquiera por más que el instinto me suplique hacerlo. No es mi onda. Y los virginianos, ponemos tanto el cerebro para todo, que a veces, no vivimos como queremos. Es que la pasión va por dentro, y cuando tenga lugar, llega. Pero sólo cuando queremos, todo medido y calculado... bah, hasta que un beso me desbarranca. 


No recuerdo haberlo contado acá, pero debe estar en archivo!!! Jaja

De pronto, me dice Sil, vino Mark, nos saludamos como hermanos, es que pasa a ser parte de la gran familia doveriana. Esa sensación tan linda de cuando te encontrás con tu gente, con los amigos del Martínez Club, para camuflarlo porque así no se llama, que ya era como estar en casa. Es que en boliche nuevo, sin conocer a nadie, por más que nos quede cerca, no sentís la misma vibración del pub del río. Allí, toda la banda reclutada por Javi, tiene el mismo estilo: pasarla bien y divertirse. Sin caretaje, y si hay histeria que no se note, porque hablamos con todos, rebeldes y buenos. Así somos.


Cambiando de tema, estos días estuve haciendo unos ajustes en el nuevo trabajo. Todo bien. Más conectada con la directiva pura, y al otro manso y tranquilo, lo estuve esquivando. Todo llano. Ya fue, por suerte, o mejor dicho, no fue nada.
Ahora, tengo que chequear otros tests para aplicar, justo cuando lo antiguo lo tenía dominado. Pero, estamos midiendo atención, y la verdad, es que la gente hoy no está atenta a lo que pasa. Primero porque falla la concentración, con tantos distractores diarios, y además porque las últimas generaciones no la cultivan para nada. Debe tener que ver, con ese mundo superfluo que se vive hoy en día. Quién sabe...


Ya en la cama, reflexiono y digo: mis labios siguen intactos. Me he divertido hoy, conocimos gente piola, un grupo de Ramos, divertidos y bailadores que nos integraron, pero nada amoroso, quizá porque no me interesaba.

Es que es así, cuando no hay deseo, las cosas no pasan. Y la verdad, es que quería distraerme, y no pensé en otra cosa. Jopo dice, estás enamorada... no para tanto, sólo que el montoncito de fichas hoy, lo juego en otra parte.