Frío en Buenos Aires. Abrir la puerta a la mañana, y encontrar que el patio está mojado, y el cielo rosa porque aún no ha amanecido. Y como un vestuario que se improvisa y se adapta a lo que depare la escena, tenemos que cambiarnos. Botas de lluvia en diseño gris animal print para perderse en la neutralidad del asfalto.
Anoche me quedé dormida en la meditación, luego de dos horas fantásticas en el gimnasio. La primera bautizada como Aerolocal que incluía un step, un elástico, unos discos rojos a modo de pesas (que más bien parecen pequeños volantes colorados, o un repuesto que alguien le afanó al mecánico), unas tobilleras con pesas (que decidí no ponérmelas), y creo que con estos accesorios, más que bastante.
Luego de semejante batalla, empezó otra clase, llamada Body Jumping, o algo así. Con la misma profe, y unas pocas valientes que nos quedamos. Era saltar como lo hace mi sobrina Clari, salvo que sobre un formato circular más pequeño. Reconozco que con los kilos demás y la falta de costumbre, al principio, me dio algo de desconfianza. Pero después le tomé el gusto e hice lo mejor que pude. La consigna es no exigirse, ser fiel a lo que el cuerpo está apto.
Sinceramente me sorprendí de lo ágil de mis movimientos, a pesar de tanto entrenamiento lejano.
En la tarde, por pedido expreso de una paciente, terminé hablando con un psiquiatra (saben que soy media alérgica a los médicos). Al final, macanudo el tipo, me arrojó todos los prejuicios al tacho.
Y parafraseando los dichos del "colega", luego de extender la alfombra azul en el living, como no contábamos con el camino transparente (para protegerla de nuestras pisadas) terminamos con Juli haciendo un camino en L, lateral a la mesa, para esquivarla.
Similar a los dichos que acababa de relatarme el profesional sobre el camino que una paciente, neurótica obsesiva, le marca hacer al marido cuando viene de la calle, para no "contaminar" el resto de su departamento.
Y con mi adolescente favorita, nos reíamos porque las dos hacíamos lo mismo en nuestra propia casa. Pero es por un día, ya pasé a averiguar, cuánto sale el bendito camino de plástico. Si todo va bien, esta tarde iré a comprarlo.
Venía leyendo en el bus, "Los cuatro acuerdos", el famoso texto de los toltecas. Algo que hace años que vengo escuchando, pero tener el texto entre las manos, te lo hace entender de una forma diferente: certera, exacta, precisa.
Es entonces, cuando comprendes que todo lo que dice la famosa "Ley de Atracción" y sus libros derivados, son actos mecánicos, si no rompés primero con esos acuerdos instaurados por pautas sociales, que se han metido en tu mente como un manual básico de primeros auxilios y protocolos domesticadores.
Y a mí, que no me cuesta nada salir de los formatos, con mi Urano tan preponderante en mi carta, al momento de nacer, leer esto me da un impulso tremendo para ser y hacer.
Estos conceptos liberadores, me transportan en una brisa fresca y espontánea, a dejarme llevar, y entender, de una vez por todas, que tengo que hacer lo que siento, no importa el resto, caiga quien caiga (valores, estatutos, comportamientos impuestos, profesiones, códigos, bla, bla, bla...)
Uno de los conceptos que más me ha impactado tiene que ver con el maltrato que nos damos a nosotros mismos, y que a su vez, permitimos de los demás, porque este maltrato, lo hacemos primero con nosotros.
Y pienso, de cuántas maneras uno se maltrata, por ejemplo, las adicciones→ a sustancias, a personas, a la comida, a comportamientos, a compulsiones, etc.
En mi caso, cuando no me decido a bajar todos los kilos demás, porque me la paso subiendo como un yo-yo, para no enfrentarme con mi cuerpo verdadero. Como si hubiera algo que no quiero sostener: ¿será la belleza? ¿lo femenino? ¿los hombres? ¿el amor? ¿el compromiso?...
Y a otros les pasará con otras cosas, con otras temáticas, con tantas adicciones que nos esconden bajo capas, para no vivir como nos merecemos, con esa libertad natural que deberíamos ejercer como seres humanos.
Entonces, ya me veo haciendo un reality en Youtube, día por día, diciendo hoy pude! Y cuando me haga la loca, que no me importe nada, y peque estúpidamente con las harinas, sabré que tendré que exponerme a la cámara...
Naaaaaa, para tanto no!!! (Aunque no es mala idea. Ya que tengo que encontrar un método, cueste lo que cueste. Mientras que sea sano, por supuesto).
Volvamos a los toltecas:
"Porque, de acuerdo con tu sistema de creencias, dices: <Me lo merezco. Esta persona me hace un favor al estar conmigo. No soy digno de amor ni de respeto...>.*
Más allá de éste y otros conceptos que he leído esta mañana, recordé lo que veía en t.v. los otros días. Una actriz, que hace monólogos (que hoy como todo se dice en inglés, porque es más chic o es moda, sería "stand up", frase que escuchábamos en la primaria para pararnos cuando la profe de ese idioma lo enunciaba).
Bien, esta mujer, en su rol de co-animadora, cuenta chistes sobre su imposibilidad de acceder a los hombres. Nada mejor que ver eso, para ver lo que he escrito durante meses en mi blog. Las peripecias del amor inencontrable. Y claro, entonces conjugo esto con los 4 acuerdos, más la ley de atracción luego, y todo encaja, como un perfecto rompecabezas, que uno, y sólo uno, es responsable. Ni la sociedad, ni lo light, ni los hombres de turno, ni toda la chatarra en palabras que se ponen en nombre de esto.
Tarea menuda, consiste en deshacer los acuerdos impuestos, desmenuzarlos, triturarlos y destruirlos, para que todo ese poder te vuelva. Ya que lo que te creíste, sea por tu pasado, por lo que te tocó vivir, o lo que sea, es una congruencia de acuerdos preestablecidos, que sólo cada uno puede dejar de darle consistencia. Algo así como el Ho'oponopono: el otro está ahí para hacerte ver una creencia, un error, que sólo vos te proponés en sostener.
Entonces, a dar vuelta la página, y hacer girar la rueda, y te toque el número que te toque, depende de vos cómo jugarlo. Porque tu escena te es propia. De vos depende. De mí depende. Y de nadie más.
*Bibliografía: "Los cuatro acuerdos", Dr. Miguel Ruiz, Editorial Urano, Bs. As., 2016, 1°edición, 11°reimpresión.
El título del blog fue por mi primer libro que tuve publicado aquí. Después comencé a escribir de forma espontánea. Ahora estoy en una transición entre Brasil y Buenos Aires. Mi último libro "Música a la madrugada" está en Amazon. En Instagram estoy en @elsombrerorosa y en @brasilnuestro Para sesión de psicología online escribime a través del perfil de Instagram. Gracias totales
jueves, 2 de junio de 2016
martes, 31 de mayo de 2016
Efervescencia: chuchos de pura espuma
Ayer irrumpíó el gimnasio a full, sin pensarlo. Caí al final de una clase, y de sólo mirar ya quería estirarme (estaban haciendo el relax y quería prenderme, pero la campera atrapaba mi flexibilidad).
Ahí nomás, empezó una clase de zumba. Medio perdida en el primer tema, y después sólo me dejé llevar. Lo que menos me importa es acertar los pasos, sino que lo más importante es sentir la música a piel.
Fin de la clase, y aunque todas se iban, me senté en el piso a estirarme. Sentí la necesidad. Justo ahí, comienza otra clase, estiramiento biomecánico, o algo así. Inventan cada nombres.
Me quedé 20 minutos, hermosa clase, pero tenía que buscar a Juli que estaba enfrente en voley.
Me cambió la onda, la energía, tanto ejercicio físico. Después, cenar, ver t.v., cuando quise acordar a las doce y media de la noche, meditando. Media hora clavada, no sé cómo hice para mantenerme despierta, semisentada en la cama. Hoy ya veo, que lo mismo. Pero no puedo dormir tan poco.
Me debato entre mostrar este blog, o mantenerlo bajo perfil. Pero esto es mi esencia. Escribir es mi energía. Es sacar de adentro mis estados, para renovarlos, para comprenderlos, para hacerlos vivo en esta prosa sencilla y espontánea.
Traté de desmenuzar mis inseguridades, provistas de reminicencias de cosas que ya no están, pero que emergen en mi cabeza con una efervescencia de una espuma que desborda, pero que enseguida desaparece.
Porque así es el amor, y así son los miedos. Segundos residuales de tiempos que se fueron. Lo mejor está por venir, y por vivir. Y ahí estaré para hacerlo.
Ahí nomás, empezó una clase de zumba. Medio perdida en el primer tema, y después sólo me dejé llevar. Lo que menos me importa es acertar los pasos, sino que lo más importante es sentir la música a piel.
Fin de la clase, y aunque todas se iban, me senté en el piso a estirarme. Sentí la necesidad. Justo ahí, comienza otra clase, estiramiento biomecánico, o algo así. Inventan cada nombres.
Me quedé 20 minutos, hermosa clase, pero tenía que buscar a Juli que estaba enfrente en voley.
Me cambió la onda, la energía, tanto ejercicio físico. Después, cenar, ver t.v., cuando quise acordar a las doce y media de la noche, meditando. Media hora clavada, no sé cómo hice para mantenerme despierta, semisentada en la cama. Hoy ya veo, que lo mismo. Pero no puedo dormir tan poco.
Me debato entre mostrar este blog, o mantenerlo bajo perfil. Pero esto es mi esencia. Escribir es mi energía. Es sacar de adentro mis estados, para renovarlos, para comprenderlos, para hacerlos vivo en esta prosa sencilla y espontánea.
Traté de desmenuzar mis inseguridades, provistas de reminicencias de cosas que ya no están, pero que emergen en mi cabeza con una efervescencia de una espuma que desborda, pero que enseguida desaparece.
Porque así es el amor, y así son los miedos. Segundos residuales de tiempos que se fueron. Lo mejor está por venir, y por vivir. Y ahí estaré para hacerlo.
domingo, 29 de mayo de 2016
Lo positivo atrae lo positivo
LOS PENSAMIENTOS TIENEN ENERGÍA, Y ACTÚAN COMO UN IMÁN.
PIENSA EN POSITIVO, Y CONCRETA.
DEJATE FLUIR POR LA VIDA.
NO TOMES POR ALTO LAS COSAS QUE LLEGAN A TU VIDA.
PIDE LA PROTECCIÓN SIEMPRE, A DIOS, A TU ÁNGEL DE LA GUARDA, A LA MADRE (LA VIRGEN MARÍA). (*)
CENTRATE EN LAS COSAS QUE TE GUSTEN.
NO TE DEJES DOMINAR POR LAS ADICCIONES. BUSCA AYUDA.
SONRÍE.
SONRÍE.
LA SONRISA ES ENERGÍA.
SONRIENDO PROGRAMAS TU CEREBRO POR DENTRO, ATRAES SITUACIONES.
HAZ EJERCICIO FÍSICO DIARIO.. BUSCA ALGO QUE TE GUSTE.
MEDITA, TODOS LOS DÍAS, UN RATO, 20 o 30 MINUTOS, SIEMPRE CON LA PROTECCIÓN (*)
DESEA EL BIEN. TODO VA Y VUELVE.
AMA A LOS ANIMALES, RESPETALOS Y AYUDALOS.
TRATA DE ESTAR BIEN CON TU FAMILIA, Y DE SANEAR LOS MALOSENTENDIDOS, PERDONAR Y PONER LIMITES SON DOS EJES NECESARIOS.
SÉ LIBRE.
HAZ LO QUE QUIERAS, MIENTRAS NO TE DAÑES NI A VOS NI A TERCEROS.
BUSCA TU VOCACION.
EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE. ¡VÍVELO!
sábado, 28 de mayo de 2016
Rayos de sol en la niebla
La importancia de hablar. De no suponer. Anoche me disponía a salir, pero no lo hice. Intuía que Caro estaba ocupada, y así era, tenía que ir a Palermo, antes del río.
Este mediodía, mientras las ropas colgadas como personas que quieren ser, se orean en la estufa, miro una película que ya he visto, el lavarropas hace su tarea y Juli termina de arreglar sus cosas arriba.
Unas flores de Bach para la bronca, porque no me gustó no haber salido. Espero hacerlo hoy, y no reclinar a último momento.
La vida es lo que queremos ser.
Hacer es una cuestión de alegría, pasión, y conjeturas baratas tiradas a la basura, para simplemente actuar.
Santi viajó. Pienso en él. Pero ciertas cosas temo. Temo todo lo que me puede recordar al ex. Ex patraña, ex sujeto de mi vida que se ha ido por mi decisión, pero que en mi mente aparece como un fantasma de niebla.
Eso es. Niebla. Sin consistencia. Pero que no te deja ver, ni vivir a pleno.
Que el sol salga y despeje todo.
Y sólo yo podré hacer que aparezca. Que me entibie, que me envuelva en sus rayos dorados para darme la vida que merezco.
Este mediodía, mientras las ropas colgadas como personas que quieren ser, se orean en la estufa, miro una película que ya he visto, el lavarropas hace su tarea y Juli termina de arreglar sus cosas arriba.
Unas flores de Bach para la bronca, porque no me gustó no haber salido. Espero hacerlo hoy, y no reclinar a último momento.
La vida es lo que queremos ser.
Hacer es una cuestión de alegría, pasión, y conjeturas baratas tiradas a la basura, para simplemente actuar.
Santi viajó. Pienso en él. Pero ciertas cosas temo. Temo todo lo que me puede recordar al ex. Ex patraña, ex sujeto de mi vida que se ha ido por mi decisión, pero que en mi mente aparece como un fantasma de niebla.
Eso es. Niebla. Sin consistencia. Pero que no te deja ver, ni vivir a pleno.
Que el sol salga y despeje todo.
jueves, 19 de mayo de 2016
Gym a pocos metros de casa
Hace frío, ya en la cama metida, lo mejor de esta época.
El martes fui al club, acondicionamiento físico. Una especie de personal trainer porque nos daba gimnasia a dos. Cuando mi compañera se fue, porque no se quedaba a jugar al básquet, el profe no tuvo mejor idea que preguntarme "la estupidez", como dice Sil. Que cuántos años tengo. Lo miré y le dije la posta, porque ya lo iba a ver en el carnet. Cuando le dije, se quedó helado, puso una cara fea...qué tonto y retonto. Pero más allá de este detalle, dio una muy buena clase. Y como hoy faltó, nos fuimos con Vale al gimnasio anexo al club. Terminamos, ella en la cinta, y yo en la bici, luego en el elíptico, que me encanta porque es como flotar en la luna. Después abdominales, y a estirar los músculos. Por lo menos algo es algo. Quiero hacer una actividad que me divierta y de paso ponerme en forma, que me hace falta.
Sólo falta un amor. Alguien que me cuide un poco, que me divierta y que me contenga. No es pedir tanto.
sábado, 14 de mayo de 2016
No es sushi pero se deja comer
Hoy con este día grís no he salido de la cama, salvo para almorzar. Ponpon duerme aquí pegada, como buena gata para calentarse, no pierde el tiempo. Y en la era Macri no prendemos la estufa... si hubiera sabido tanto tarifazo, no lo hubiera votado. Está muy zarpado el presi, se piensa que somos todos chetos.
La salida tuvo sus frutos. No era sushi (a pesar que ni comería esto) pero parecía de auténtica madera buena.
A veces, lo mejor, viene en envase sencillo.
Pero sin duda, los estilos, las culturas, forman franjas y grietas. Pero más allá de eso, siento que el amor te da fuerza. Es una energía increíble que te potencia para todo: los sueños, los proyectos, el entusiasmo... esas pequeñas cosas que son las verdaderas, las que nos sostienen, las que nos dan consistencia.
El amor no conoce fronteras intelectuales, pero lo social de alguna manera te aleja o te acerca. Aunque un alma buena o un corazón frío, hacen la verdadera diferencia.
lunes, 9 de mayo de 2016
Intentarlo de buenas maneras, es lo mejor
Un balde gigante de Flores de Bach para sumergirme en ellas.
Tengo que repuntar. Dejar de salir, no es bueno. Las cosas se dieron así, todas nos abrimos, por distintos motivos: los hombres. No sé porqué determinadas mujeres desaparecen del mapa cuando se ponen de novio. Entonces parece que amistad no hubo. O que verse es mala palabra.
En cambio, los hombres preservan su grupo, su día de reunión, o su partido de fútbol.
Mañana empiezo el club. Veremos. Pero veo una pelota y ya quiero jugar a lo que sea: voley, básquet, fútbol.
Al Timón ni vamos hace un mes, con el frío, las lluvias, las ocupaciones de Juli. Y cómo extraño la naturaleza.
Un nuevo avance en casa: arreglé la ducha. Falta todavía para terminar el trance del baño a punto, y bancarme la informalidad del plomero. Impuntual, ausente, olvidadizo.
Hay una radio que escucho, y al anochecer, cuando preparo la cena, la música de apertura del programa me transporta, me lleva... Y la verdad que me gustaría colaborar en algo, aunque sea por hobby, pero no me animo a ir, porque doy por sentado el rebote. Es extraño, porque no soy así. Total qué pierdo. Y he comprobado, últimamente, cuántas cosas dí por sentado, por no atreverme a preguntar. El pedir no siempre es una molestia. A veces, es una oportunidad sesgada por los prejuicios, por las trabas de nuestra mente, que no nos permiten verlas. Hay que animarse.
Tengo que repuntar. Dejar de salir, no es bueno. Las cosas se dieron así, todas nos abrimos, por distintos motivos: los hombres. No sé porqué determinadas mujeres desaparecen del mapa cuando se ponen de novio. Entonces parece que amistad no hubo. O que verse es mala palabra.
En cambio, los hombres preservan su grupo, su día de reunión, o su partido de fútbol.
Mañana empiezo el club. Veremos. Pero veo una pelota y ya quiero jugar a lo que sea: voley, básquet, fútbol.
Al Timón ni vamos hace un mes, con el frío, las lluvias, las ocupaciones de Juli. Y cómo extraño la naturaleza.
Un nuevo avance en casa: arreglé la ducha. Falta todavía para terminar el trance del baño a punto, y bancarme la informalidad del plomero. Impuntual, ausente, olvidadizo.
Hay una radio que escucho, y al anochecer, cuando preparo la cena, la música de apertura del programa me transporta, me lleva... Y la verdad que me gustaría colaborar en algo, aunque sea por hobby, pero no me animo a ir, porque doy por sentado el rebote. Es extraño, porque no soy así. Total qué pierdo. Y he comprobado, últimamente, cuántas cosas dí por sentado, por no atreverme a preguntar. El pedir no siempre es una molestia. A veces, es una oportunidad sesgada por los prejuicios, por las trabas de nuestra mente, que no nos permiten verlas. Hay que animarse.
domingo, 1 de mayo de 2016
Laboratorio organizador
A veces la ayuda viene de quien menos lo piensas.
Estoy aplicando los consejos de un libro que hace 7 años tenía, y en su momento lo empecé a leer, pero lo dejé a mitad de camino.
Hace unas semanas empredí la marcha, poniéndolo en práctica. También se lo sugiero a los pacientes. Va dando resultado.
Por empezar, hice una lista de todas las cosas que me molestan, desde las cosas que hay que reparar en la casa, o el orden, más otras personales, y de lugares donde trabajo, o gente con la que me relaciono.
Parece que el efecto de escribirlas tiene su resultado. Es que uno se decide a modificar todo lo que esté a tu alcance, y otras suceden por obra del Universo.
Un tema importante, el pedir y el recibir. ¡Cómo me cuesta a mí pedir! Un favor, lo que sea. La cuestión que también escribí esto: "Me molesta tener que pedirle a fulana que haga esto para mí, que lo necesito y es crucial". Y realmente lo era, creo que varios días me afectó esto, porque el juicio es un malestar injusto que me atraviesa de distintas formas: dolor de estómago, tensión en la cervical, problemas para dormir. Después de unos días, decidí incluirlo en la lista, porque era como un alivio, una forma de catársis, y ponerlo dentro de un "laboratorio organizador". Y así fue, ayer le pregunté a Euge y me dijo: "¡Cómo no me lo pediste antes?".
Gracias a Dios, la vida es bella.
Estoy aplicando los consejos de un libro que hace 7 años tenía, y en su momento lo empecé a leer, pero lo dejé a mitad de camino.
Hace unas semanas empredí la marcha, poniéndolo en práctica. También se lo sugiero a los pacientes. Va dando resultado.
Por empezar, hice una lista de todas las cosas que me molestan, desde las cosas que hay que reparar en la casa, o el orden, más otras personales, y de lugares donde trabajo, o gente con la que me relaciono.
Parece que el efecto de escribirlas tiene su resultado. Es que uno se decide a modificar todo lo que esté a tu alcance, y otras suceden por obra del Universo.
Un tema importante, el pedir y el recibir. ¡Cómo me cuesta a mí pedir! Un favor, lo que sea. La cuestión que también escribí esto: "Me molesta tener que pedirle a fulana que haga esto para mí, que lo necesito y es crucial". Y realmente lo era, creo que varios días me afectó esto, porque el juicio es un malestar injusto que me atraviesa de distintas formas: dolor de estómago, tensión en la cervical, problemas para dormir. Después de unos días, decidí incluirlo en la lista, porque era como un alivio, una forma de catársis, y ponerlo dentro de un "laboratorio organizador". Y así fue, ayer le pregunté a Euge y me dijo: "¡Cómo no me lo pediste antes?".
Gracias a Dios, la vida es bella.
lunes, 25 de abril de 2016
Vecinos en despliegue
Hoy un día movido. Sólo sé qué bueno es pedir Protección a la Madre.
El viernes terminé con Caro en la costa del río. Sociales, puro sociales. Cada vez que voy digo: es la última.
Lo que pasa que no salir trajo sus consecuencias. Caída de cabello que gracias al dermatólogo, ya se está revirtiendo.
He comenzado aplicar los consejos de un libro de una coach, llamada Talane Miedaner. ¡Qué buen resultado me está dando!
Pero fue todo una cadena. Empecé leyendo "La magia del orden" a fines del verano. Y lo apliqué a la casa. Una cosa lleva a la otra.
Espero que se solucione. En la reunión del sábado, que reinicio por quinta vez, ya perdí la cuenta, me explican: Justicia Divina va haber, la otra... la justicia de los hombres... no se sabe.
Tengo que tomarme las cosas de otra manera.
Esta tarde todo un despliegue. Atiendo a dos clientes, un tercero pasa porque era un amigo que los acompañaba. Estaban haciendo los tests, dibujando, en eso tocan el timbre. Pensé que era el próximo citado, que se había adelantado. Abro la puerta, y un despliegue al estilo Swat estaba en la vereda. Un vecino paranoico había llamado al 911. Le pidieron los documentos a los clientes. Yo sólo pedía la Asistencia de la Madre (la Virgen María, para quienes recién me siguen en este blog).
Todo aclarado, terminé con las pericias y se fueron. Al toque tocan el timbre otra vez. Un bombón, de la oficina de al lado, como tienen cámaras, habían visto todo. Vino a preguntarme si estaba bien. Charla de por medio de la reja, me quedé con algo en el tintero.
A la hora fui a tocarles el timbre a ellos. Pedí por el fulano que vino a solidarizarse. Anoté el teléfono de la office, y le di los míos por cualquier cosa que necesiten. Charlamos en la puerta, saca un pucho, lo prende. ¿Cómo no vi a este potro antes, teniéndolo tan cerca? Dios me ayude y me ampare...quiero verlo de vuelta.
El viernes terminé con Caro en la costa del río. Sociales, puro sociales. Cada vez que voy digo: es la última.
Lo que pasa que no salir trajo sus consecuencias. Caída de cabello que gracias al dermatólogo, ya se está revirtiendo.
He comenzado aplicar los consejos de un libro de una coach, llamada Talane Miedaner. ¡Qué buen resultado me está dando!
Pero fue todo una cadena. Empecé leyendo "La magia del orden" a fines del verano. Y lo apliqué a la casa. Una cosa lleva a la otra.
Espero que se solucione. En la reunión del sábado, que reinicio por quinta vez, ya perdí la cuenta, me explican: Justicia Divina va haber, la otra... la justicia de los hombres... no se sabe.
Tengo que tomarme las cosas de otra manera.
Esta tarde todo un despliegue. Atiendo a dos clientes, un tercero pasa porque era un amigo que los acompañaba. Estaban haciendo los tests, dibujando, en eso tocan el timbre. Pensé que era el próximo citado, que se había adelantado. Abro la puerta, y un despliegue al estilo Swat estaba en la vereda. Un vecino paranoico había llamado al 911. Le pidieron los documentos a los clientes. Yo sólo pedía la Asistencia de la Madre (la Virgen María, para quienes recién me siguen en este blog).
Todo aclarado, terminé con las pericias y se fueron. Al toque tocan el timbre otra vez. Un bombón, de la oficina de al lado, como tienen cámaras, habían visto todo. Vino a preguntarme si estaba bien. Charla de por medio de la reja, me quedé con algo en el tintero.
A la hora fui a tocarles el timbre a ellos. Pedí por el fulano que vino a solidarizarse. Anoté el teléfono de la office, y le di los míos por cualquier cosa que necesiten. Charlamos en la puerta, saca un pucho, lo prende. ¿Cómo no vi a este potro antes, teniéndolo tan cerca? Dios me ayude y me ampare...quiero verlo de vuelta.
miércoles, 6 de abril de 2016
Río, campo, padre
La vida te depara muchas cosas, y a veces, no estás preparado para situaciones tan límites como que un familiar se enferme, y te des cuenta que podés perderlo.
Por suerte, lo peor pasó. Está mejor. Muy cansado. Cuánto quiero a mi padre. Ojalá te pongas bien. Y tomes las vitaminas, please.
En este tiempo, sin blog, sin escribir, sin la notebook que me falló quién sabe porqué, volví a mi antigua pc. La saqué del pasillo, y la remonté en el living, de donde puedo ver la t.v. y la ventana.
De casualidad, en este verano, me reencontré con mi club náutico, tan querido. Dejé la noche, y me amigué con el día, el sol, el campo, el río.
Buscando ahora más trabajo, otras áreas, nuevos rumbos, porque la era Cambiemos, trajo tarifazos, ajustes, inflación excesiva, por todos los que remarcan para cubrirse. Pero no podés subir los valores: sueldos, sesiones, honorarios, siguen igual. Así que hacer malabarismo, y contagiarme de mi amiga Euge que no suelta ni un morlaco, ni que le paguen.
Amores...nada de nada. Eso sí que extraño. Pero no me muero. Estoy un poco aburrida, en ese aspecto, es cierto. Pero el grupo de salidas se deshizo: todas de novio, y antes de eso, yo, aburrida de la noche.
Difícil que si no salgo, conozca a alguien, pero, es lo que hay.
No me surge hacer otra cosa, por ahora.
Sí tengo ganas de estudiar algo, pero todos los años, lo mismo. Mantener un hogar sola, no es tan fácil. Eso Macri, no lo tiene en cuenta. Cuantas mujeres solas llevamos todo a cuestas. Tengo que aprender a defenderme de otra forma. Creer en mí. Creer que se puede. Y volver a escribir.
viernes, 29 de enero de 2016
Te quiere quien menos esperás
Esta noche tengo que salir. Que no me detenga ni una lluvia como el viernes pasado, ni la distancia, ni la falta de compañía. Y sí, mis amigas, o están con novio o deprimidas. He salido sola tres findes seguidos, pero el último fue de ostracismo. Y si me quedo, uno se acostumbra. Te acomodás rápido a lo que sucede.
Es lo que me toca con este ascendente capricorniano. O quizá sagitariano, según si se hayan actualizado o no las tablas de mi año.
He pensado en irme nuevamente al mar, es lo único que me calma, cuando vengo de solari. Pero también quiero ahorrar para un auto. Todo no se puede. Y los implantes dentales todavía esperan que desembolse lo mío.
Hoy me sorprendí dando un regalo a un compañero que se va a otro trabajo, porque tiene que ver con lo suyo. Una pavada le compré, que sé yo, te encariñás con la gente, a mí no me cuesta nada eso. La cuestión que me dio un abrazo, con apretada. Si quería saber si eran verdaderas no le quedó duda. Reconozco que me ruboricé un poco.
Empecé Dieta Club porque era imposible ordenarme sola. Voy bajando, si no sigo boludeando el día de hoy. Más fácil enamorarme y adelgazar sin esfuerzo. Pero todo no se puede. De paso, acá me incentivaron a ir al médico, cosa que no hago nunca. Los análisis de sangre implicaron que tome vitamina B12 durante dos meses porque la tengo baja, y que consuma más carne roja porque la proteína también está baja. Me hice un estudio del sueño hace unas semanas (dormí toda cableada, parecía un robot). Cuestión que tengo sueño entrecortado (ya lo sabía) y microdespertares (consiste en despertarse varias veces durante la noche, y no darse uno cuenta de ello). Se me ocurrió eliminar el café, ya que consumía seis tazas diarias por lo menos, aunque siempre lo preparé ultraliviano, y noté la diferencia. La médica me explicó que el café produce sueño entrecortado. Haberlo sabido antes. Por ejemplo ahora, me preparé un té de tilo, así que ésta será mi nueva bebida para los tiempos frescos.
Y aunque mi sueño mejoró porque a lo sumo me despierto una vez por noche (de las 5 o 6 veces que me despertaba antes, y de las cuales me quedaba dos horas despierta, y luego no podía levantarme) aún me siento cansada.
Otra medida que tomé, fue cerrar la puerta de mi pieza porque mi gata me despierta al amanecer con su manito para que le dé de comer. Un interruptor menos.
En cuanto al cansancio, esta doctorcita joven, que me explica todo, y que se toma su tiempo para atender a cada paciente (cosa rara en Argentina), mencionó que si pasé etapas de depresión (aunque no me la pasara llorando) o de ansiedad, a la larga, produce trastorno del sueño. Pues hay un desequilibrio de los neurotransmisores que medicados con un estabilizador por lo menos durante 9 meses, mejoraría. Así que veremos a mitad de febrero cuando la vea.
En cuanto a la tiroides, aunque el valor bajó, no es el normal. Para ello, tendré una interconsulta a fines de febrero con la endocrinóloga.
Para finalizar con el tema recauchutaje, me mandaron plantillas con huella caminada, que ya empecé a usar hace una semana. Lástima que el otro día, se me reventó la sandalia por usarla, y no me di cuenta hasta que llegué a casa, que había perdido una de ellas. Salí a los piques a buscarla, y a las 6 cuadras la encontré, a Dios gracias, porque son carísimas.
La novedad es que apareció Ángel hace unas semanas, y después de charlar algunos días por whatsap, desapareció de vuelta. Como ves, con él, siempre es lo mismo. Si bien me apena, ya me olvidé. O ya pasó.
Por otro lado, quiero ver en otra clínica cercana a ver si necesitan para los psicotécnicos, y que no se superponga con mis trabajos de la mañana. Veremos. Si quiero comprar el auto, tengo que generar divisas. Que Dios me acompañe.
Es lo que me toca con este ascendente capricorniano. O quizá sagitariano, según si se hayan actualizado o no las tablas de mi año.
He pensado en irme nuevamente al mar, es lo único que me calma, cuando vengo de solari. Pero también quiero ahorrar para un auto. Todo no se puede. Y los implantes dentales todavía esperan que desembolse lo mío.
Hoy me sorprendí dando un regalo a un compañero que se va a otro trabajo, porque tiene que ver con lo suyo. Una pavada le compré, que sé yo, te encariñás con la gente, a mí no me cuesta nada eso. La cuestión que me dio un abrazo, con apretada. Si quería saber si eran verdaderas no le quedó duda. Reconozco que me ruboricé un poco.
Y aunque mi sueño mejoró porque a lo sumo me despierto una vez por noche (de las 5 o 6 veces que me despertaba antes, y de las cuales me quedaba dos horas despierta, y luego no podía levantarme) aún me siento cansada.
Otra medida que tomé, fue cerrar la puerta de mi pieza porque mi gata me despierta al amanecer con su manito para que le dé de comer. Un interruptor menos.
En cuanto al cansancio, esta doctorcita joven, que me explica todo, y que se toma su tiempo para atender a cada paciente (cosa rara en Argentina), mencionó que si pasé etapas de depresión (aunque no me la pasara llorando) o de ansiedad, a la larga, produce trastorno del sueño. Pues hay un desequilibrio de los neurotransmisores que medicados con un estabilizador por lo menos durante 9 meses, mejoraría. Así que veremos a mitad de febrero cuando la vea.
En cuanto a la tiroides, aunque el valor bajó, no es el normal. Para ello, tendré una interconsulta a fines de febrero con la endocrinóloga.
Para finalizar con el tema recauchutaje, me mandaron plantillas con huella caminada, que ya empecé a usar hace una semana. Lástima que el otro día, se me reventó la sandalia por usarla, y no me di cuenta hasta que llegué a casa, que había perdido una de ellas. Salí a los piques a buscarla, y a las 6 cuadras la encontré, a Dios gracias, porque son carísimas.
La novedad es que apareció Ángel hace unas semanas, y después de charlar algunos días por whatsap, desapareció de vuelta. Como ves, con él, siempre es lo mismo. Si bien me apena, ya me olvidé. O ya pasó.
Por otro lado, quiero ver en otra clínica cercana a ver si necesitan para los psicotécnicos, y que no se superponga con mis trabajos de la mañana. Veremos. Si quiero comprar el auto, tengo que generar divisas. Que Dios me acompañe.
sábado, 9 de enero de 2016
Viajando en tiempo presente
Somos lo que pensamos, dicen. Por lo tanto, lo que escribimos.
Tendré que cambiar mi manera de escribir, o lo que pienso, o lo que creo...
Parece mágico. Hace un par de días, un compañero de trabajo me pide que le haga unos tests. Nos quedamos hablando, y al final remata:
-Voy a viajar. ¿Para qué quedarme sólo con lo material? Viajar es una forma de ser feliz. Son cosas que puedo hacer ahora por mi edad y que aún no tengo hijos.
Y anoche, en radio fm 95.1 escucho a una pareja que viene viajando hace seis años por el mundo. Creo que la fuerza de ellos, además de pensar en positivo y transmitirlo, el amor que los une es la clave. Tienen un blog, www.marcandoelpolo.com, lo estuve leyendo anoche y esta mañana. Muy inspirador. Y hasta descubrí lo que es "la copa" en reemplazo del o.b. (mundo femenino, y la solución cada 28 días).
Leer fue como viajar un poco. Y un disparador de cosas nuevas. Si viajara por todo el mundo, ya no tendría que hacer dieta, estaría flaca de sólo caminar y cuidar el mango.
Luego, otro en la radio: somos lo que pensamos. Inmediatamente pienso en mi blog. Aunque es divertido, espiritual, etc. tiene que servirme para lo que quiero. Entonces quizá sea hora de escribir distinto. Dice que hay que hacerlo en tiempo presente y con lo que queremos. ¿Será cierto?
Probemos...
domingo, 3 de enero de 2016
Ayudamé a llenar mi alma de Fé
He vuelto de la pegatina. 36 oportunidades para que Cupido actúe. En la zona en que se supone vive, cuando yo me quería ir y él no entendía. Si lo ve, es una lotería. Pero estoy tranquila, algo hice. Lo intenté, al menos, disculparme.
Ahora estoy tirada en la cama, con la tarea cumplida. Eso que me levanté habiendo salido anoche con Euge. Un embole en Nuñez, y pensando en él... si estaría buscándome en San Telmo. Pero como la que maneja es ella y no quiere ir a microcentro, no hubo otra que ir allí, después de intentar en Martinez donde la cola y el vejestorio ahuyentaban a cualquier marciano cerca del río.
Ahora Sil me quiere presentar a un amigo del "novio". Tendrá que esperar que baje unos kilos, si no, va a salir corriendo.
Ya me da igual todo. Vivo cada minuto con la mejor intención de divertirme, conocer gente, hacer sentir bien al otro, y respetar mis deseos. ¿Qué más se puede pedir?
Bueno, sí, mucho más, si de pedir se trata. Me contento con esa canción de Sergio Denis que he escuchado este mediodía, y que puse en mi estado de whatsap.
"Ayudamé
a pintar tu mundo
de un amor profundo,
ayudamé
a llenar la casa
de luz, de esperanza,
ayudame"*
Yo la modifiqué un poco y agregué que me ayude a llenar mi alma de Fé. Porque es lo que realmente me hace falta ahora. Y siempre.
*Canción de Rolando Hernández y Sergio Denis, llamada "Gigante chiquito", cantada por Sergio Denis.
viernes, 1 de enero de 2016
Todos nos equivocamos
Tengo que descubrir el motivo de porqué me duele la cabeza, de ese modo tan particular. Sé que algo me molesta, ya que nunca me duele. Pero tengo que descubrir qué. Es esa puntada clásica que va desde el oído izquierdo y rebota por adentro, al centro de la cabeza. Y sí, me molesta esa actitud del idiota ese, con perdón de los idiotas, que quiere charlar con... después de aquellos mensajes en mi whatsap hace meses. Así que lo tuve que blanquear, por prevención. No por mí, sí por ella, ya que me preocupo por todos, ya que procuro que encuentren la felicidad verdadera. Y no que pierda tiempo con un trucho rebuscado. Y bueno, lo tomó bien, es un tanto incómodo para mí, tener que hablar de eso, pero no me quedó otra.
Por otra parte, la angustia hoy se hizo más presente. El tonto del finde que se ofendió y no intercambiamos teléfonos, no sabés cómo me duele. Y no sé cómo ubicarlo. No recuerdo su apellido, o lo poco que entendí no lo encuentro en facebook ni en google. Me quiero hacer la Sherlock Homes y no me sale. Mejor tiro todo para arriba y que María se haga cargo. Debo dejar todo en sus manos, para eso son la Santísima Trinidad.

Estoy leyendo a Coelho, "El Peregrino", que tanto Miriam, la psico, me había recomendado hace unos años. Y es atrapante, tiene tanto de mi búsqueda. Él por la espada, que en realidad, es un símbolo, y yo por el amor. Luego, cuando se hace esos cuestionamientos religiosos, me hace acordar a mí con todos los grupos de Meditación, los distintos afines con quienes he estado. Mi último grupo, algunos se han acordado, pero yo por ellos, me siento y me sentí tan abandonada... Eran mi apoyo semana a semana, y de golpe, porque perdí los campos, ya no pude reunirme y cuando iba tampoco me sentía a gusto, debo recordarlo. Tal vez, sea un mambo mío. Y quizá, ese no era mi lugar.
Mi padre me ha preguntado por eso hoy en el almuerzo. Es que me ha notado triste, yo creo, porque algo deslizó al respecto. Pero no es por eso, siento haber perdido a Nico. Su orgullo nos impidió volver a vernos. Y lo siento tanto, porque aunque no funciora, me gustaría hablar con él, que me entienda, porque sé que no es malo, que lo hizo de bronca. Pero yo no daba más de sueño, y cuando no duermo, no tengo paciencia, mi malhumor sale como un exabrupto, como un volcán de malos modos.
Dios... me darás la oportunidad de encontrarlo?
Por otra parte, la angustia hoy se hizo más presente. El tonto del finde que se ofendió y no intercambiamos teléfonos, no sabés cómo me duele. Y no sé cómo ubicarlo. No recuerdo su apellido, o lo poco que entendí no lo encuentro en facebook ni en google. Me quiero hacer la Sherlock Homes y no me sale. Mejor tiro todo para arriba y que María se haga cargo. Debo dejar todo en sus manos, para eso son la Santísima Trinidad.

Estoy leyendo a Coelho, "El Peregrino", que tanto Miriam, la psico, me había recomendado hace unos años. Y es atrapante, tiene tanto de mi búsqueda. Él por la espada, que en realidad, es un símbolo, y yo por el amor. Luego, cuando se hace esos cuestionamientos religiosos, me hace acordar a mí con todos los grupos de Meditación, los distintos afines con quienes he estado. Mi último grupo, algunos se han acordado, pero yo por ellos, me siento y me sentí tan abandonada... Eran mi apoyo semana a semana, y de golpe, porque perdí los campos, ya no pude reunirme y cuando iba tampoco me sentía a gusto, debo recordarlo. Tal vez, sea un mambo mío. Y quizá, ese no era mi lugar.
Mi padre me ha preguntado por eso hoy en el almuerzo. Es que me ha notado triste, yo creo, porque algo deslizó al respecto. Pero no es por eso, siento haber perdido a Nico. Su orgullo nos impidió volver a vernos. Y lo siento tanto, porque aunque no funciora, me gustaría hablar con él, que me entienda, porque sé que no es malo, que lo hizo de bronca. Pero yo no daba más de sueño, y cuando no duermo, no tengo paciencia, mi malhumor sale como un exabrupto, como un volcán de malos modos.
Dios... me darás la oportunidad de encontrarlo?
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Inspiraciones puras
Acabo de escuchar a Muscari, y más allá de lo zarpado que es, me inspira. A hacer cosas, a vivir, a llevar a cabo lo que siempre está en mi cabeza (Clematis puro). Llegó un paciente. Esto tendrá que esperar.
jueves, 24 de diciembre de 2015
Noches mágicas
Otra Navidad que me ha traído una
noche mágica, esas que duran unas horas donde todo pasa de una forma
inesperada. De la misma forma en que terminé en San Telmo el finde pasado.
Casual, espontáneo, y una gran conexión que duró un poco más que el amanecer
abrazados. Pero ya pasó, una grieta enorme nos separa... vi un aparatito en su
mesita, parecía demasiado pequeño para ser un consolador. La verdad que como no
conozco esos juguetes adultos, no tenía ni idea.
-¿Qué es eso?
El fulano se
sonríe mientras se viste. Otra sonrisa se repite y no quiere decirme.
Finalmente anuncia:
-Es para armar
tabaco
-¿Marihuana?
-Sí... pero no
siempre...
-Uy... si
hubiera sabido no estaría acá
-Pero no pasa
nada
-Sí, ya sé que
me vas a decir que no dependés, etc. Pero si así fuera no fumarías esa mierd...
-Pienso
dejar... pero ahora no estoy preparado para dejarla.
Y ahí entendí todo: el desorden y el estado caótico de su casa. Todo cuadraba.
Pensar que
decía "Sos especial".
Le retrucaba: “Se lo decís a todas”.
-No, no, es que ahora es todo tan free, es raro encontrar a alguien así... ¿Por qué no te conocí antes? –dijo con esa hermosa sonrisa.
En 2007 murió su padre, y a los dos años su madre. Sin hermanos quedó solo. "Del dolor uno crece" dijo varias veces.
Pero no lo sentí
así, realmente, al final de la velada. Porque crecer, nada tiene que ver con
usar tóxicos para evadirse. Cierto es que no era el adicto como el que vivió
conmigo, porque éste socializaba. Fue a buscar una bebida a la barra, y quedó
al lado mío. A partir de ahí, no paramos de hablar.
Por suerte, esta vez me lo tomé distinto. Creo que tendré varias noches mágicas, y así las tomaré, como encuentros destinados desde arriba, hasta que un día alguien se quede conmigo.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Pintando camas locas
Un finde largo en la costa me renovó la energía. Villa Gesell fue el destino que nos recibió con bastante frío por cierto. Hacía varios años que no me iba sola con Juli de vacaciones. Es que había tocado fondo de tanto vacío sentimental que viajar era un salvavidas para cobrar fuerzas. Y sí, surtió efecto. Tanto que inesperadamente el lunes un fulano de hace lejos y hace tiempo terminó cenando con nosotras en casa. No pasó más que eso. Creo que nos hicimos compañía, pero no es la persona que estoy buscando.
Cambiando el tema, ayer y hoy tuve unos desagravios en el trabajo. Quizás esta incomodidad me sirva para salir de la zona de confort y hacer algo. Todas las cosas que dan vueltas en mi cabeza y que siguen pendientes, merecen una oportunidad para darme chance. Porque si no lo hago por mí y para mí, si no empiezo a cuidarme, nadie va hacerlo.
Con los aires renovados del mar, llegué y pinté la cama, unos abstractos de colores variados: verde claro, amarillo suave, rojo y blanco. Quedó tan loca que le puso vida a este dormitorio sin amor y sin pareja. Aunque no quiero convivir con nadie. Primero que no me interesa y segundo que con una hija adolescente no sabés a quién metés en tu casa. Eso me pasó el lunes, que mientras disfrutaba de la cena, y creo que eso sentimos los tres, una parte mía también desconfiaba. Me cuesta relajarme.
En lo que no doy pie con bola es con la dieta. Sigo como siempre, la única forma de cerrar la boca es que me enamore... lo digo porque se me va el hambre.
Edith dice que apueste por otros lugares, que en el boliche no voy a conocer a nadie. Sin embargo, el fulano que se apareció con previo aviso y empanadas, lo conocí en el primer lugar nocturno en que nos llevó Roxana.
Bueno... ya lo estoy nombrando demasiado.
Espero salir este finde y conocer a alguien. Ya me estoy aburriendo y el último tierno mecánico me dejó con la carrocería desarmada.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Mecánico, hágase cargo
Llueve en Buenos Aires. Es un viernes feriado, de estos inventados por el último gobierno que se va. Un café sin edulcorante y sin azúcar ha pasado por mi garganta, y una deliciosa banana. La radio me acompaña mientras desayuno en la cocina.
Ahora vuelta a la cama, la t.v. prendida y el paraje mojado a través de la ventana.
Mi idea es hoy volver a dejar las harinas, que después de la decepción de Jopo había vuelto a consumir. Pero me di cuenta que me provoca mucha acidez. Pero él, no sólo me ha dejado eso, sino que algo de mi sensibilidad se ha llevado, porque ya no me enamoro como antes, ya no siento de esa manera pura e ingenua, donde un beso me traspasaba. Ahora es distinto, ya lo he comprobado. Creo que ha tenido que ver con que si alguien que me conocía tanto se comportó de esa manera, qué puedo esperar del resto. Entonces, sin querer, un mecanismo de defensa se generó, no sé cuál sea, qué nombre le daría la psicología ortodoxa, pero yo estoy aquí hecha una mujer nueva, aunque con la misma esencia.
Me he sincerado con Sil, y le he contado, eso ha sido muy liberador. Fue la noche del viernes, cuando luego de hablar por teléfono hasta las dos de la mañana, saltamos de la cama, ducha mediante y nos fuimos a un boliche en Ramos.
En el medio de la música se lo deslicé pero no le decía quién. Después cada una hizo la suya, y al final cuando nos íbamos, y dijo llamemos a Ale para volvernos, ahí le dije No y entonces le confesé que era él.
Fue fácil reemplazarlo, ya había amanecido y caminamos un par de cuadras hasta una remisera. Para mí, no verlo fue un alivio. Ya está fuera de mi vida.

La verdad es que tengo ganas de tener novio, estoy ya sin miedo para eso. El viernes pasado me vino con regalo, y nos hemos visto el martes. Hace tanto que alguien no se comportaba como un caballero. Hemos ido a un hermoso lugar a tomar un café a la luz de las velas. Es alguien bien distinto. En algún punto, me ha hecho recordar a esos tiempos en que íbamos a tomar algo con mi primer novio. Era un encuentro dulce, romántico, ingenuo. Algo de eso he sentido esta vez, quizá también por la necesidad que tengo de ello.
Ahora vuelta a la cama, la t.v. prendida y el paraje mojado a través de la ventana.
Mi idea es hoy volver a dejar las harinas, que después de la decepción de Jopo había vuelto a consumir. Pero me di cuenta que me provoca mucha acidez. Pero él, no sólo me ha dejado eso, sino que algo de mi sensibilidad se ha llevado, porque ya no me enamoro como antes, ya no siento de esa manera pura e ingenua, donde un beso me traspasaba. Ahora es distinto, ya lo he comprobado. Creo que ha tenido que ver con que si alguien que me conocía tanto se comportó de esa manera, qué puedo esperar del resto. Entonces, sin querer, un mecanismo de defensa se generó, no sé cuál sea, qué nombre le daría la psicología ortodoxa, pero yo estoy aquí hecha una mujer nueva, aunque con la misma esencia.
Me he sincerado con Sil, y le he contado, eso ha sido muy liberador. Fue la noche del viernes, cuando luego de hablar por teléfono hasta las dos de la mañana, saltamos de la cama, ducha mediante y nos fuimos a un boliche en Ramos.
En el medio de la música se lo deslicé pero no le decía quién. Después cada una hizo la suya, y al final cuando nos íbamos, y dijo llamemos a Ale para volvernos, ahí le dije No y entonces le confesé que era él.
Fue fácil reemplazarlo, ya había amanecido y caminamos un par de cuadras hasta una remisera. Para mí, no verlo fue un alivio. Ya está fuera de mi vida.

La verdad es que tengo ganas de tener novio, estoy ya sin miedo para eso. El viernes pasado me vino con regalo, y nos hemos visto el martes. Hace tanto que alguien no se comportaba como un caballero. Hemos ido a un hermoso lugar a tomar un café a la luz de las velas. Es alguien bien distinto. En algún punto, me ha hecho recordar a esos tiempos en que íbamos a tomar algo con mi primer novio. Era un encuentro dulce, romántico, ingenuo. Algo de eso he sentido esta vez, quizá también por la necesidad que tengo de ello.
miércoles, 18 de noviembre de 2015
Más fácil de lo que hubiera pensado
"Nos encantó ser parte de sus vidas" citaba un cartel en la puerta de una legendaria librería de la película "Tienes un e-mail".
Sonaba tan bien ese cartel hoy, con esa frase tan hermosa de adiós y de agradecimiento a sus clientes, con tanta contención espiritual, porque casualmente anoche, sin saberlo, fue la despedida. Pues un ángel apareció este mediodía, rescatándome de tanta adicción a escribirte, aún sin hallar respuesta.
De pronto, me sorprende este sujeto tocándome la mano, cuando sostenía tres paquetes de mantecol sobre el mostrador.
-Hola cómo estás?
-Bien
Me da un beso en la mejilla, y vuelve tocarme la mano diciéndome:

-Pensé que no ibas a venir más
Me sorprendí tanto que casi no tuve respuesta, sólo atiné a decir que iba a ir de vez en cuando...si no voy a rodar con tanto mantecol, por cierto.
Mientras escribo y veo la película que mencioné, el protagonista masculino la visita cuando ella está enferma. Me recuerda cuando me compraste los antibióticos porque me dolía la muela. Te atendí en pyjama y anteojos, detrás de la reja. Y vos estabas tan tierno y preocupado, que aunque me sorprendió, no sabía que te importaba. Pero eso fue el pasado.
Y ahora te dejo ir, y pongo la reja metafórica entre nuestras almas, porque en estos días de desenfreno tu corazón helado se petrificaba aún más ante mis arrebatos.
Es que cuando quieres correr a alguien, nada mejor que perseguirlo.
Pero Dios estuvo ahí hoy, tendiéndome una mano, para terminar con esta carrera alocada del no beso, del no me entrego, del no soy para ti.
Listo. Clink caja y a la bolsa, la cierro y no vuelvo abrirla. La tiro en el placard de los recuerdos y vuelvo a ser feliz con lo verdadero, con lo tangible.
Tantas cosas nos esperan!
Sonaba tan bien ese cartel hoy, con esa frase tan hermosa de adiós y de agradecimiento a sus clientes, con tanta contención espiritual, porque casualmente anoche, sin saberlo, fue la despedida. Pues un ángel apareció este mediodía, rescatándome de tanta adicción a escribirte, aún sin hallar respuesta.
De pronto, me sorprende este sujeto tocándome la mano, cuando sostenía tres paquetes de mantecol sobre el mostrador.
-Hola cómo estás?
-Bien
Me da un beso en la mejilla, y vuelve tocarme la mano diciéndome:

-Pensé que no ibas a venir más
Me sorprendí tanto que casi no tuve respuesta, sólo atiné a decir que iba a ir de vez en cuando...si no voy a rodar con tanto mantecol, por cierto.
Mientras escribo y veo la película que mencioné, el protagonista masculino la visita cuando ella está enferma. Me recuerda cuando me compraste los antibióticos porque me dolía la muela. Te atendí en pyjama y anteojos, detrás de la reja. Y vos estabas tan tierno y preocupado, que aunque me sorprendió, no sabía que te importaba. Pero eso fue el pasado.
Y ahora te dejo ir, y pongo la reja metafórica entre nuestras almas, porque en estos días de desenfreno tu corazón helado se petrificaba aún más ante mis arrebatos.
Es que cuando quieres correr a alguien, nada mejor que perseguirlo.
Pero Dios estuvo ahí hoy, tendiéndome una mano, para terminar con esta carrera alocada del no beso, del no me entrego, del no soy para ti.
Listo. Clink caja y a la bolsa, la cierro y no vuelvo abrirla. La tiro en el placard de los recuerdos y vuelvo a ser feliz con lo verdadero, con lo tangible.
Tantas cosas nos esperan!
sábado, 14 de noviembre de 2015
Como una lady
Mientras desayuno frutillas, banana y nuez, con un toque de dulce de leche, y bebo un café liviano, el jugo de las frutas se mezcla con el de mis lágrimas. Es por vos, que aunque mi parte mental te tiene bien ubicado y catologado, siempre un resto sentimentaloide se escapa por la tangente.
El jueves llovió intensamente, yo llevaba casi sin dormir tres días seguidos, pero la guerra fría, la guerra del no beso, no tenía sentido. Porque cuando no actuaba o no escribía, al final no dormía.
Anoche íbamos a salir, la verdad es que yo tenía ganas de ir a Nuñez, pero entre el partido de fútbol Argentina - Brasil, que se jugaba justo enfrente del boliche, ya lo complicaba.
Después, Clari nos avisó que por los atentados en París, estaban reforzando la seguridad en todos lados, por lo tanto, ese lugar con tantos hinchas de fútbol dando vueltas, dispersándose, iba a ser un caos.
Pero lo principal, es que saber que viajaríamos los tres juntos, casi me descompone. Y si bien en un primer momento, lo quise anular, luego me di cuenta que no podía seguir controlando todo o iba a tener que blanquear. Cuando estaba dispuesta a esto último, Clari se metió en la cama y dijo que algo le decía que ahí no teníamos que ir.
Así que, me dispuse a meditar, puse antes en silencio el celular, y me quedé dormida.
Ahora, el cachete derecho, en su parte superior, se me adormece, es el síntoma que tengo, con este flaco. Es el miedo y sentir el rechazo. Creo que no tengo que verlo más, que tengo que evitarlo.
El jueves llovió intensamente, yo llevaba casi sin dormir tres días seguidos, pero la guerra fría, la guerra del no beso, no tenía sentido. Porque cuando no actuaba o no escribía, al final no dormía.
Así que, intenté usarlo de somnífero, y le tiré tres mensajes, entre la 1 y la 1.30 de la madrugada, con sus espacios de tiempo, para ver si hacía algo, pero por supuesto, no respondió nada:
-"Ya no llueve?"
-"Quizá afuera no y dentro tuyo sí"
-"Si no tuviéramos que escribir mensajes y nos comunicáramos por nuestros corazones directamente sabríamos otra cosa de cada uno..."
Eso sí que era un burdo recuerdo de "Solos en la madrugada". Pero como de todo me repongo, haré lo mejor para olvidarlo.
Hoy quedamos en salir con Euge, y sí, esta vez, tengo que jugármela, tratar de conocer a alguien, aunque me tienta ir con él, porque de ida, puedo portarme como una lady, sin que se dé cuenta de que me importa algo.
jueves, 12 de noviembre de 2015
No dormir o vivir de sueños
Esta mañana es el segundo día que fui caminando al trabajo, para hacer ejercicio. Una hora y cuarenta minutos, es fantástico.
Me doy cuenta lo sano que es no ir en ese colectivo atestado. El sol, los pájaros, la mañana suave, tranquila, quieta, con los primeros albores y mis patas cada vez más duras.
Ayer, al fin, pude hablar con Diego de la facu. Pronóstico del licenciado: "Tu carrera masoquista siempre está en esos lugares. Mejor estrellate pronto, así termina rápido. Y él, va a quedar en el lugar del malo".

Pude dormir anoche, claro porque sólo había dormido dos horas la anterior. Por querer hacerme la recia, no pegué un ojo.
Esta mañana cuando terminé de atender me quedó un sesgo de angustia. No sé si era la conclusión de mi amigo Diego, o algo cruel sobre una mascota que escuché en una entrevista. Me duelen más los animales, que los humanos. Parezco mi paciente, la veterinaria. No es precisamente ese el concepto, pero frente a las vivencias de la gente, uno ya se ha inmunizado. No porque sea fría, sino que yo tuve bastante en mi vida, y siempre me levanto.
Aunque esto me resulta inmanejable. Cada fin de semana que llega, me parece paralizante, porque no sé cómo actuar con él. Y como vienen las cosas, no sé si estaremos a solas. Ya que Sil se peleó con el novio recién estrenado, así que ayer me dijo: "Amiga, volvemos al ruedo". Pero la verdad, es que a mí, lo que menos me interesa es estar en esos lugares huecos.
Más prefiero charlar con Euge o Clari y salir a pasear tranqui, que la eterna histeria de los boliches de turno.
Y sí, todavía no estoy preparada para tranzarme a nadie que no sea el que me quita el sueño.
La tarde resuena afuera con la lluvia coposa. La tele está prendida con una película de guerra que pesqué por hacer zapping, pero que pronto saldrá de mi pantalla.
Me pregunto cuándo una escena agradable se presente en la pantalla de mi vida. ¿Cuán responsable soy de esto? ¿O de quedarme en los lugares donde no soy satisfecha como quiero?
¿Pensarás en mí? Por mi parte, a pesar de que no duermo, mi pasión ha bajado los deciveles. Creo que la clave es no verte. Porque si estás en mi halo, tiemblo...
Me doy cuenta lo sano que es no ir en ese colectivo atestado. El sol, los pájaros, la mañana suave, tranquila, quieta, con los primeros albores y mis patas cada vez más duras.
Ayer, al fin, pude hablar con Diego de la facu. Pronóstico del licenciado: "Tu carrera masoquista siempre está en esos lugares. Mejor estrellate pronto, así termina rápido. Y él, va a quedar en el lugar del malo".

Pude dormir anoche, claro porque sólo había dormido dos horas la anterior. Por querer hacerme la recia, no pegué un ojo.
Esta mañana cuando terminé de atender me quedó un sesgo de angustia. No sé si era la conclusión de mi amigo Diego, o algo cruel sobre una mascota que escuché en una entrevista. Me duelen más los animales, que los humanos. Parezco mi paciente, la veterinaria. No es precisamente ese el concepto, pero frente a las vivencias de la gente, uno ya se ha inmunizado. No porque sea fría, sino que yo tuve bastante en mi vida, y siempre me levanto.
Aunque esto me resulta inmanejable. Cada fin de semana que llega, me parece paralizante, porque no sé cómo actuar con él. Y como vienen las cosas, no sé si estaremos a solas. Ya que Sil se peleó con el novio recién estrenado, así que ayer me dijo: "Amiga, volvemos al ruedo". Pero la verdad, es que a mí, lo que menos me interesa es estar en esos lugares huecos.
Más prefiero charlar con Euge o Clari y salir a pasear tranqui, que la eterna histeria de los boliches de turno.
Y sí, todavía no estoy preparada para tranzarme a nadie que no sea el que me quita el sueño.
La tarde resuena afuera con la lluvia coposa. La tele está prendida con una película de guerra que pesqué por hacer zapping, pero que pronto saldrá de mi pantalla.
Me pregunto cuándo una escena agradable se presente en la pantalla de mi vida. ¿Cuán responsable soy de esto? ¿O de quedarme en los lugares donde no soy satisfecha como quiero?
¿Pensarás en mí? Por mi parte, a pesar de que no duermo, mi pasión ha bajado los deciveles. Creo que la clave es no verte. Porque si estás en mi halo, tiemblo...
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Espacios de amor
Medito a última hora porque me he dado cuenta que no lo he hecho, y con la esperanza de que de paso lograré dormirme. Pues casi lo hago, pero se ve que varias cosas pasaron por mi cabeza, que estoy aquí despierta.
Fui a la cocina y asalté el chocolate, acompañado de dulce de leche, nueces y banana. Así no hay verano que aguante, digo por la silueta.

Al anochecer fui a caminar al parque, mucha gente haciendo ejercicio o acompañado de sus perros.
Muy solitario todo. Llamé a Clari y su celu no contesta, debe haber caído dormida, además de que su whatsap desde ayer no funciona.
Mis amistades están cambiando, porque nuestras vidas personales se han modificado. Entonces los espacios se llenan con otros seres, y sin querer se toman otros rumbos.
Anoche me he despertado varias veces, porque su imagen me asalta en sueños, y me desvela. Casi le mando un mensaje, pero me frené a tiempo. Un poco de ausencia viene bien para que piense. Pero de tanto despertarme en la madrugada, cuando sonó la alarma no pude levantarme, y llegué tarde al trabajo. Mi jefe ya me carga, lujo que se da porque fueron sólo unos minutos, por cierto.
Sandra me ha hablado del pequeño, al que he ido a ver el día de su cumpleaños, la semana pasada. Me ha dicho que ha entrado temblando el sábado a la clínica, pues pensó que estaría su madre. Pobre pequeño. Ella le ha comentado a su hija adolescente, la que estudia diseño de indumentaria, y ha charlado por teléfono con Julieta. Mica, le dijo con respecto al niño: "En vez de hablar que te preocupa, hacé algo".
Y se me ha ocurrido que podemos salir las dos con nuestras hijas e invitar al pequeño. Pues lo que él necesita son vínculos de amor y espacios de encuentro. A Sandra le ha parecido buena idea. Espero que lo concretemos.
Ayer hablé con David sobre él. Y es el único que me alienta, que no emite prejuicios al respecto. Me ha dicho: "Y a lo mejor es una manera de iniciar algo".
Es más fácil empezar cosas de forma desestructurada, más cuando ambos venimos con miedos e historias pesadas.
No sé si lo digo para conformarme, o si realmente lo siento.
Pero así se dan las cosas, por ahora.
Euge me escribe a la tarde quejándose de Norton, que no escribe, que no contesta, que no aparece.
Al rato, me avisa que de milagro le ha mensajeado, y a continuación, agrega: "Él como si nada... el hdp*".
Le digo que se compre los libros de John Gray, y que así va a entender.
Es que Norton no tiene que darse por aludido de nada, si no son novios. Sólo se están conociendo, entonces, no hay horarios, ni condiciones, ni reglas. Las cosas fluyen. Si te enojás porque tus expectativas no se cumplen, perdés el tiempo.
Dejar fluir es la consigna. Y no marranear porque no hace lo que pretendés.
Esta tarde, haciendo zapping, pesqué en una película:
"La vida es simple: toma decisiones y no voltees para atrás".
Ojalá lo hiciéramos.
*hdp = hijo de p... (insulto o calificativo durísimo para describir a alguien que se comporta mal)
Fui a la cocina y asalté el chocolate, acompañado de dulce de leche, nueces y banana. Así no hay verano que aguante, digo por la silueta.

Al anochecer fui a caminar al parque, mucha gente haciendo ejercicio o acompañado de sus perros.
Muy solitario todo. Llamé a Clari y su celu no contesta, debe haber caído dormida, además de que su whatsap desde ayer no funciona.
Mis amistades están cambiando, porque nuestras vidas personales se han modificado. Entonces los espacios se llenan con otros seres, y sin querer se toman otros rumbos.
Anoche me he despertado varias veces, porque su imagen me asalta en sueños, y me desvela. Casi le mando un mensaje, pero me frené a tiempo. Un poco de ausencia viene bien para que piense. Pero de tanto despertarme en la madrugada, cuando sonó la alarma no pude levantarme, y llegué tarde al trabajo. Mi jefe ya me carga, lujo que se da porque fueron sólo unos minutos, por cierto.
Sandra me ha hablado del pequeño, al que he ido a ver el día de su cumpleaños, la semana pasada. Me ha dicho que ha entrado temblando el sábado a la clínica, pues pensó que estaría su madre. Pobre pequeño. Ella le ha comentado a su hija adolescente, la que estudia diseño de indumentaria, y ha charlado por teléfono con Julieta. Mica, le dijo con respecto al niño: "En vez de hablar que te preocupa, hacé algo".
Y se me ha ocurrido que podemos salir las dos con nuestras hijas e invitar al pequeño. Pues lo que él necesita son vínculos de amor y espacios de encuentro. A Sandra le ha parecido buena idea. Espero que lo concretemos.
Ayer hablé con David sobre él. Y es el único que me alienta, que no emite prejuicios al respecto. Me ha dicho: "Y a lo mejor es una manera de iniciar algo".
Es más fácil empezar cosas de forma desestructurada, más cuando ambos venimos con miedos e historias pesadas.
No sé si lo digo para conformarme, o si realmente lo siento.
Pero así se dan las cosas, por ahora.
Euge me escribe a la tarde quejándose de Norton, que no escribe, que no contesta, que no aparece.
Al rato, me avisa que de milagro le ha mensajeado, y a continuación, agrega: "Él como si nada... el hdp*".
Le digo que se compre los libros de John Gray, y que así va a entender.
Es que Norton no tiene que darse por aludido de nada, si no son novios. Sólo se están conociendo, entonces, no hay horarios, ni condiciones, ni reglas. Las cosas fluyen. Si te enojás porque tus expectativas no se cumplen, perdés el tiempo.
Dejar fluir es la consigna. Y no marranear porque no hace lo que pretendés.
Esta tarde, haciendo zapping, pesqué en una película:
"La vida es simple: toma decisiones y no voltees para atrás".
Ojalá lo hiciéramos.
*hdp = hijo de p... (insulto o calificativo durísimo para describir a alguien que se comporta mal)
lunes, 9 de noviembre de 2015
Hay que besarse más
Dios... no dejes mi celular cerca cuando estoy durmiendo, porque más que escribir, escupo todo lo que tengo adentro.
Seis menos cuarto de la mañana, mensajeé sin filtro. Será que anoche hablando con Edith, uno se escucha nuevamente y piensa. Sobre todo con ese pasaje de la película que me relató: cuando alguien por defenderse, termina ahogando a los que están a su alrededor, tratando de amar con su presencia.
Y ahí me ví yo, expuesta, kamikase, loca, arrebatada, jugada... por amor.
-Sin besos no puedo sentir, no me puedo calentar. Y me duele que me rechaces un beso porque me ponés en un lugar... el último, y no me lo merezco, porque yo no te trato mal para que me lo hagas. Las prostitutas no besan para no sentir. Y quizás no te guste de verdad, no sólo estoy para hacerte acabar. No es el sexo lo que me importe, sólo necesito alguien que me quiera, así sea por esos dos minutos juntos. Y cuando tenés miedo no sólo te defendés vos, sino que sin darte cuenta, lastimás al otro. Lo mejor de la noche fue ese abrazo, y dormirte, abrazados.
Por la mañana, cuando llego a la parada del colectivo, nos whatsapeamos con Clari, es una manera de empezar el día, haciéndonos pata. Le comento mi exabrupto de esta mañana, al que me mueve el piso en estos días, y me dice:
-¡Qué lindo lo que escribiste, espero que sepa entender y que no se asuste!
-Ni me importa. Asustado ya está -contesto yo, registrando mi enojo y ya tomando Holly para curar ese estado.
-Jaja... perfecto. Le dijiste lo que te sucede a vos
-Lo que pasa que no mide lo que genera su actitud. Y se lo tengo que hacer ver
-Está perfecto
-Yo ya le dije que confíe en mí
-Qué bien! Ese es el punto, no confía
-Después que no diga que me voy a bolichear
-Ah, jaja, sí
-Estoy enojada... jaja
-Tenés razón. Es que son así
-Y bue, me cansé de ser la buena, la comprensiva, la psicóloga y la p... madre que lo parió... jaja
-Jajaja
-¿Quién es? Brad Pitt? Me trataría mejor...
-Jaja... Nooo... Te movilizó el muchacho
-Es un caprichoso que no quiere abrir la boca
-Un poco de bifes le va a venir bien... Correctivo hay que aplicarle
-Le tiene miedo al lengüetazo
-Exacto. Y así sufre él
-Justo conmigo? Salí...
-Le tiene miedo a abrirse, a mostrarse, a mostrar quién es... Es muy sensible
-Le metí los dedos en los dientes para abrirle, y la dejó cerrada. Jaja... Después más tarde la abrió, para darme el gusto. Porque soy rompebola
-Se niega. Después accede
-Después dormimos abrazados
-Por eso, es un tierno
-Pero en la despedida, otra vez no quiso... Que se arregle su bocho en su taller... Jaja
-Jaja... Correctivo
-Ni que me lo fuera a violar con un beso
-No quiere abrirse. Está negado
-Jaja... Ya está sintiendo
-Sí
Así me desahogué en el trayecto al trabajo, pero después el día sigue. Y por momentos, lo extraño, lo quiero, no veo la hora de verlo.
Y me pregunto cómo le habrá caído. Me preocupa un poco. Pero no tengo que arrepentirme. Yo también tengo derechos. Y si no se da cuenta lo que me pasa, debo decirlo. Pase lo que pase. Primero yo. Pero no en el sentido egoísta. Si no que sufro, y no tenemos que lastimarnos. Ya sé que él no quiere nada, pero sea lo que sea lo que está pasando, está bueno ser claros.
Después el destino decide. Y trato de relajarme. De no controlar nada. De darme cuenta que lo mejor es soltar todo, y entregarlo a la Madre.

Si me oculto y no soy sincera, seríamos como dos ciegos caminando por una ruta incierta. Sé que mi franqueza asusta. Sil me dice que los virginianos tenemos una manera de hablar que ella no comprende, porque le cuesta mucho abrirse.
Pero no me puedo pasar la vida poniendo parches y tratando a todos con algodones. Más cuando me siento lastimada, de alguna manera.
Ya veo que con esto, la próxima vez, ni bola. Con armadura el pibe, y tras las rejas.
Bueno. Basta ya de tanto pronóstico nublado. Mejor vamos con las frases:
Seis menos cuarto de la mañana, mensajeé sin filtro. Será que anoche hablando con Edith, uno se escucha nuevamente y piensa. Sobre todo con ese pasaje de la película que me relató: cuando alguien por defenderse, termina ahogando a los que están a su alrededor, tratando de amar con su presencia.
Y ahí me ví yo, expuesta, kamikase, loca, arrebatada, jugada... por amor.
-Sin besos no puedo sentir, no me puedo calentar. Y me duele que me rechaces un beso porque me ponés en un lugar... el último, y no me lo merezco, porque yo no te trato mal para que me lo hagas. Las prostitutas no besan para no sentir. Y quizás no te guste de verdad, no sólo estoy para hacerte acabar. No es el sexo lo que me importe, sólo necesito alguien que me quiera, así sea por esos dos minutos juntos. Y cuando tenés miedo no sólo te defendés vos, sino que sin darte cuenta, lastimás al otro. Lo mejor de la noche fue ese abrazo, y dormirte, abrazados.
Por la mañana, cuando llego a la parada del colectivo, nos whatsapeamos con Clari, es una manera de empezar el día, haciéndonos pata. Le comento mi exabrupto de esta mañana, al que me mueve el piso en estos días, y me dice:
-¡Qué lindo lo que escribiste, espero que sepa entender y que no se asuste!
-Ni me importa. Asustado ya está -contesto yo, registrando mi enojo y ya tomando Holly para curar ese estado.
-Jaja... perfecto. Le dijiste lo que te sucede a vos
-Lo que pasa que no mide lo que genera su actitud. Y se lo tengo que hacer ver
-Está perfecto
-Yo ya le dije que confíe en mí
-Qué bien! Ese es el punto, no confía
-Después que no diga que me voy a bolichear
-Ah, jaja, sí
-Estoy enojada... jaja
-Tenés razón. Es que son así
-Y bue, me cansé de ser la buena, la comprensiva, la psicóloga y la p... madre que lo parió... jaja
-Jajaja
-¿Quién es? Brad Pitt? Me trataría mejor...
-Jaja... Nooo... Te movilizó el muchacho
-Es un caprichoso que no quiere abrir la boca
-Un poco de bifes le va a venir bien... Correctivo hay que aplicarle
-Le tiene miedo al lengüetazo
-Exacto. Y así sufre él
-Justo conmigo? Salí...
-Le tiene miedo a abrirse, a mostrarse, a mostrar quién es... Es muy sensible
-Le metí los dedos en los dientes para abrirle, y la dejó cerrada. Jaja... Después más tarde la abrió, para darme el gusto. Porque soy rompebola
-Se niega. Después accede
-Después dormimos abrazados
-Por eso, es un tierno
-Pero en la despedida, otra vez no quiso... Que se arregle su bocho en su taller... Jaja
-Jaja... Correctivo
-Ni que me lo fuera a violar con un beso
-No quiere abrirse. Está negado
-Jaja... Ya está sintiendo
-Sí
Así me desahogué en el trayecto al trabajo, pero después el día sigue. Y por momentos, lo extraño, lo quiero, no veo la hora de verlo.
Y me pregunto cómo le habrá caído. Me preocupa un poco. Pero no tengo que arrepentirme. Yo también tengo derechos. Y si no se da cuenta lo que me pasa, debo decirlo. Pase lo que pase. Primero yo. Pero no en el sentido egoísta. Si no que sufro, y no tenemos que lastimarnos. Ya sé que él no quiere nada, pero sea lo que sea lo que está pasando, está bueno ser claros.
Después el destino decide. Y trato de relajarme. De no controlar nada. De darme cuenta que lo mejor es soltar todo, y entregarlo a la Madre.

Si me oculto y no soy sincera, seríamos como dos ciegos caminando por una ruta incierta. Sé que mi franqueza asusta. Sil me dice que los virginianos tenemos una manera de hablar que ella no comprende, porque le cuesta mucho abrirse.
Pero no me puedo pasar la vida poniendo parches y tratando a todos con algodones. Más cuando me siento lastimada, de alguna manera.
Ya veo que con esto, la próxima vez, ni bola. Con armadura el pibe, y tras las rejas.
Bueno. Basta ya de tanto pronóstico nublado. Mejor vamos con las frases:
- Encuentro al hombre que me quiere y me comprende.
- Sabe de mi sensibilidad y se adapta.
- Puede besarme y ser cariñoso normalmente.
- Entiende que el amor es parte de la vida y se entrega.
- No le teme a vivir, ni a enamorarse. Ni a las locuras que hago o que escribo. Sabe que mis arranques tienen la base del amor y me entiende. Disfruta de estar conmigo y busca compartir ese tiempo libremente.
domingo, 8 de noviembre de 2015
Abrazados en la madrugada
Estoy solamente dejándome fluir. Ya que eso he aprendido con la Meditación, dejar el ego de lado, el control absoluto de todo y ver qué se presenta.
Anoche la salida no era el lugar elegido sino la vía hasta allá. Todo fue transformándose de tal forma, que no sé si es realmente así, pero es lo que hoy siento.
A la ida fuimos hablando, tranqui. Yo sin demostrar nada, él me miró sonriente en un momento, calculo que en esa mirada iba incluido un trozo editado de la película de los últimos acontecimientos: mis declaraciones de afecto, mis chistes locos, mis frases desafiantes y sin filtro en las noches cuando él trabaja.
Como esta vez me llevaba a un lugar distinto, un complejo de departamentos ultramodernos, me preguntó:
-¿Vas a un cumpleaños?
-No, voy a lo de Eugenia. Es una psicóloga amiga. Después a lo mejor me tenés que ir a buscar a Nina, por colectora.
-¿Qué es... un boliche?
-Sí, pero no es seguro.
Yo ya sabía que Euge no saldría, pero quizá podía convencerla. De todos modos, lo que menos me importaba era conocer a alguien. Lo que quería, lo tenía al lado, conduciendo.
Euge estaba de última, pero té de por medio, hicimos un repaso de todos los comportamientos masculinos: los del presente, los del pasado, los de nuestras amigas y los propios.
Dos horas después, regresaba. En el trayecto me relajé, y sin pensarlo le dije, mientras mi palma se apoyó en su muslo:

-Te extraño
-Acá estoy -me dice resuelto girando su rostro para enfocar mis ojos rasgados.
Creo que todo se fue dando así por algo, Sil de novio y Gaby también, única forma de que pudiéramos centrarnos en lo que no podíamos ver por el entorno.
Pero retrocedamos en tiempo, y hagamos un repaso de lo que pasó esta semana, donde luego de escribir mensajes nocturnos al viento, decidí pasar los días contando como preso los que llevaba sin textearlo. Pero cada noche que no escribía, me despertaba en la madrugada transformándose en un insomnio declarado por dos o tres horas.
Extrañarte fue fuerte. Pero llegó el viernes, y cuando me desperté a la 1 de la madrugada, luego de no pegar un ojo, y de prender y apagar la luz del velador infinitas veces, decidí contarle lo que me pasaba cerca de las tres menos cuarto:
-No me puedo dormir
-Hola ¿qué te pasa?
-Me desvelo... Hola, cómo estás?
Es que me dormí y me desperté a la 1. Me pasa todas las noches... bah estas últimas noches.
¿Sabés arreglar canillas? Es del patio y la necesito para las flores.
Luego de cuatro mensajes sin contestar, sólo texteé:
-¿Se te murió el celular? Le voy hacer respiración boca a boca
-Ja ja. Sí, vos decís?
-El dueño del celular se lo extraña un poco.
Y extraño los abrazos y los besos del dueño del celular.
Tengo que traer bolsas de tierra fértil del vivero pero cierra a las 19 hs... y vos no sé si trabajás a esa hora.
Bueno, ¿me duermo o espero que se te caiga una letra? No sabés lo bien que me hace saber de vos... así sean dos escuetos mensajes o hasta que me levantes el bloqueo... Mirá que Estados Unidos ya le levantó el bloqueo a Cuba...
Bueno, necesito algo para dormir... Algo lindo... cómo era tu abrazo, venía con algo más la otra vez... voy a tratar de imaginar tu abrazo si no, no me duermo.
Ahora que lo pienso entiendo porqué anoche cuando volvimos, luego de decirle que no me iba a bajar sin un beso, y las caricias se fueron por dónde menos pensábamos... resignado reclinó mi butaca y luego la suya se durmió abrazándome con mi cabeza en su pecho.
Es que la noche anterior, trabajando, no había dormido y luego pasó a buscar a sus tres hijos, y como no tenía sueño, la pasó con ellos, asado de por medio.
Cuando me acosté, tardé un rato en dormirme, sin antes no quedarme sin decirle lo que tenía atragantado, vía mensaje de texto, por supuesto:
-Cuidate mucho. No entendí porqué no me besás... yo no voy hacerte nada malo, tenés que aprender a confiar en mí. Y para mí, un beso es prioridad, no sirve tener miedo. El miedo te paraliza, no te deja sentir, ni recibir lo bueno del otro.
Él iba en viaje a Ezeiza, casi habiendo dormido unos quince minutos, abrazados.
Un abrazo que alimentaba el alma, que reconfortaba a dos seres que apenas pueden comunicarse, y que en un momento se besaron, pero con tiempo cronometrado.
Anoche la salida no era el lugar elegido sino la vía hasta allá. Todo fue transformándose de tal forma, que no sé si es realmente así, pero es lo que hoy siento.
A la ida fuimos hablando, tranqui. Yo sin demostrar nada, él me miró sonriente en un momento, calculo que en esa mirada iba incluido un trozo editado de la película de los últimos acontecimientos: mis declaraciones de afecto, mis chistes locos, mis frases desafiantes y sin filtro en las noches cuando él trabaja.
Como esta vez me llevaba a un lugar distinto, un complejo de departamentos ultramodernos, me preguntó:
-¿Vas a un cumpleaños?
-No, voy a lo de Eugenia. Es una psicóloga amiga. Después a lo mejor me tenés que ir a buscar a Nina, por colectora.
-¿Qué es... un boliche?
-Sí, pero no es seguro.
Yo ya sabía que Euge no saldría, pero quizá podía convencerla. De todos modos, lo que menos me importaba era conocer a alguien. Lo que quería, lo tenía al lado, conduciendo.
Euge estaba de última, pero té de por medio, hicimos un repaso de todos los comportamientos masculinos: los del presente, los del pasado, los de nuestras amigas y los propios.
Dos horas después, regresaba. En el trayecto me relajé, y sin pensarlo le dije, mientras mi palma se apoyó en su muslo:

-Te extraño
-Acá estoy -me dice resuelto girando su rostro para enfocar mis ojos rasgados.
Creo que todo se fue dando así por algo, Sil de novio y Gaby también, única forma de que pudiéramos centrarnos en lo que no podíamos ver por el entorno.
Pero retrocedamos en tiempo, y hagamos un repaso de lo que pasó esta semana, donde luego de escribir mensajes nocturnos al viento, decidí pasar los días contando como preso los que llevaba sin textearlo. Pero cada noche que no escribía, me despertaba en la madrugada transformándose en un insomnio declarado por dos o tres horas.
Extrañarte fue fuerte. Pero llegó el viernes, y cuando me desperté a la 1 de la madrugada, luego de no pegar un ojo, y de prender y apagar la luz del velador infinitas veces, decidí contarle lo que me pasaba cerca de las tres menos cuarto:
-No me puedo dormir
-Hola ¿qué te pasa?
-Me desvelo... Hola, cómo estás?
Es que me dormí y me desperté a la 1. Me pasa todas las noches... bah estas últimas noches.
¿Sabés arreglar canillas? Es del patio y la necesito para las flores.
Luego de cuatro mensajes sin contestar, sólo texteé:
-¿Se te murió el celular? Le voy hacer respiración boca a boca
-Ja ja. Sí, vos decís?
-El dueño del celular se lo extraña un poco.
Y extraño los abrazos y los besos del dueño del celular.
Tengo que traer bolsas de tierra fértil del vivero pero cierra a las 19 hs... y vos no sé si trabajás a esa hora.
Bueno, ¿me duermo o espero que se te caiga una letra? No sabés lo bien que me hace saber de vos... así sean dos escuetos mensajes o hasta que me levantes el bloqueo... Mirá que Estados Unidos ya le levantó el bloqueo a Cuba...
Bueno, necesito algo para dormir... Algo lindo... cómo era tu abrazo, venía con algo más la otra vez... voy a tratar de imaginar tu abrazo si no, no me duermo.
Ahora que lo pienso entiendo porqué anoche cuando volvimos, luego de decirle que no me iba a bajar sin un beso, y las caricias se fueron por dónde menos pensábamos... resignado reclinó mi butaca y luego la suya se durmió abrazándome con mi cabeza en su pecho.
Es que la noche anterior, trabajando, no había dormido y luego pasó a buscar a sus tres hijos, y como no tenía sueño, la pasó con ellos, asado de por medio.
Cuando me acosté, tardé un rato en dormirme, sin antes no quedarme sin decirle lo que tenía atragantado, vía mensaje de texto, por supuesto:
-Cuidate mucho. No entendí porqué no me besás... yo no voy hacerte nada malo, tenés que aprender a confiar en mí. Y para mí, un beso es prioridad, no sirve tener miedo. El miedo te paraliza, no te deja sentir, ni recibir lo bueno del otro.
Él iba en viaje a Ezeiza, casi habiendo dormido unos quince minutos, abrazados.
Un abrazo que alimentaba el alma, que reconfortaba a dos seres que apenas pueden comunicarse, y que en un momento se besaron, pero con tiempo cronometrado.
jueves, 5 de noviembre de 2015
La palabra mágica
Hay que dejar fluir. Me siento tan bien, que me asombra.
Confieso que anoche me desperté y me desvelé, su imagen me traspasaba.
Pero ahora estoy feliz, y estoy bien, espero que no sea la euforia de siempre...
Una mujer me llama para hacer terapia, sus celos la carcomen, el control la desequilibra. Entonces pienso, que en algún punto, cuando yo pretendí controlar la situación con él, aunque no por celos, sino simplemente por obtener lo que quería, tampoco estuvo bueno.
Ser libres... es la consigna. Dejar todo ahí. Si es, es. Si no es, ya fue.
Te suelto. Realmente te suelto.
Será que tantas cosas pasaron... ayer fui a ver Santi, cumplía seis años. Viajé en remis hasta Rafael Castillo. Sabía que era un día muy importante para él, y que conviviendo con sus abuelos, esperaría a la madre, que lo ha abandonado. Esto le generó un retraso en el habla, y no se le entiende nada, a veces, ni monosílabos.
Apenas llegué, el niño me regaló todos sus caramelos. Nos habíamos conocido en una sesión hace dos meses. Ese día sentí su necesidad de afecto, y a pesar, de que no hablaba, de algún modo, nos conectamos. Esa conexión que va más allá de las palabras.
Ayer, jugamos en el patio, en una mesa grande donde prolijamente alojaba sus juguetes. Abrió los regalos, y estaba fascinado: una pelota, unos autos, un camión y unos animales salvajes.
A quince metros, en una mesita de jardín, su abuela postiza, con su cigarro y su mirada penetrante, me invitaba a sentarme. Así que estuve yendo de mesa en mesa, charlando y jugando.
La señora de cabellos canos, me obsequió un esmalte en agradecimiento. Se dio cuenta que soy fan de las uñas.
Después nos sacamos una foto, y el pequeño feliz. Cuando me estaba por ir, le pedí un abrazo. Me dio tres abrazos inmensos, tan gratificantes.
María del Carmen, me saludó diciéndome: "Que te vuelva todo el amor que das". Le agradecí, y en ese momento pensé en Ale.
Volviendo a la escena, el pequeño esperó todo el día a su mamá, pero ella no fue a verlo. Estuvo toda la tarde hasta el anochecer, atento al timbre y al teléfono, expectante.
En los cuarenta minutos que estuve allí, que se me pasaron volando, el niño no vocalizó nada de forma clara, todo lo que pronunció fueron sílabas inentendibles.
Pero cuando subí al auto que me estaba esperando bajo la sombra de un árbol, nos despedimos con la mano, él y sus abuelos, y yo, agitando las manos. En ese instante, Santino gritó con una claridad y una perfección asombrosa: "¡Gracias!"
Ahí comprendí que su regresión al hablar, es solamente emocional.

Hace un rato me visitó en el consultorio, jugamos hasta la bolita... esto yo no lo hacía desde los diez años!
Y aunque otra vez no se le entendía nada, Santino es rápido para armar cosas, la mecánica, los planos... eso lo tiene muy claro. Es inteligente, capaz, sólo necesita que el amor le llene el alma.
Confieso que anoche me desperté y me desvelé, su imagen me traspasaba.
Pero ahora estoy feliz, y estoy bien, espero que no sea la euforia de siempre...
Una mujer me llama para hacer terapia, sus celos la carcomen, el control la desequilibra. Entonces pienso, que en algún punto, cuando yo pretendí controlar la situación con él, aunque no por celos, sino simplemente por obtener lo que quería, tampoco estuvo bueno.
Ser libres... es la consigna. Dejar todo ahí. Si es, es. Si no es, ya fue.
Te suelto. Realmente te suelto.
Será que tantas cosas pasaron... ayer fui a ver Santi, cumplía seis años. Viajé en remis hasta Rafael Castillo. Sabía que era un día muy importante para él, y que conviviendo con sus abuelos, esperaría a la madre, que lo ha abandonado. Esto le generó un retraso en el habla, y no se le entiende nada, a veces, ni monosílabos.
Apenas llegué, el niño me regaló todos sus caramelos. Nos habíamos conocido en una sesión hace dos meses. Ese día sentí su necesidad de afecto, y a pesar, de que no hablaba, de algún modo, nos conectamos. Esa conexión que va más allá de las palabras.
Ayer, jugamos en el patio, en una mesa grande donde prolijamente alojaba sus juguetes. Abrió los regalos, y estaba fascinado: una pelota, unos autos, un camión y unos animales salvajes.
A quince metros, en una mesita de jardín, su abuela postiza, con su cigarro y su mirada penetrante, me invitaba a sentarme. Así que estuve yendo de mesa en mesa, charlando y jugando.
La señora de cabellos canos, me obsequió un esmalte en agradecimiento. Se dio cuenta que soy fan de las uñas.
Después nos sacamos una foto, y el pequeño feliz. Cuando me estaba por ir, le pedí un abrazo. Me dio tres abrazos inmensos, tan gratificantes.
María del Carmen, me saludó diciéndome: "Que te vuelva todo el amor que das". Le agradecí, y en ese momento pensé en Ale.
Volviendo a la escena, el pequeño esperó todo el día a su mamá, pero ella no fue a verlo. Estuvo toda la tarde hasta el anochecer, atento al timbre y al teléfono, expectante.
En los cuarenta minutos que estuve allí, que se me pasaron volando, el niño no vocalizó nada de forma clara, todo lo que pronunció fueron sílabas inentendibles.
Pero cuando subí al auto que me estaba esperando bajo la sombra de un árbol, nos despedimos con la mano, él y sus abuelos, y yo, agitando las manos. En ese instante, Santino gritó con una claridad y una perfección asombrosa: "¡Gracias!"
Ahí comprendí que su regresión al hablar, es solamente emocional.

Hace un rato me visitó en el consultorio, jugamos hasta la bolita... esto yo no lo hacía desde los diez años!
Y aunque otra vez no se le entendía nada, Santino es rápido para armar cosas, la mecánica, los planos... eso lo tiene muy claro. Es inteligente, capaz, sólo necesita que el amor le llene el alma.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
Desprenderme de lo que me hace mal
Es el momento en que me despido de vos, en que te vas de mi corazón, aunque siempre aquí tendrás un sitio privilegiado. El amor es así, dar, sentir y soltar. Y ahora te suelto. Con todo lo que implica, reconocer mis errores, mi apresuramiento, y ubicarme en esos lugares de merd... dónde no me dan bola, no me registran, no saben quererme.
El mismo rol que ocupé con mi padre lo repito una y otra vez. Siempre ocupado, trabajando, indiferente, solitario, crítico, despojado.
Y de grandes, queremos revertir inconscientemente la escena: mírame, dame bola, amame, haré hasta lo imposible para merecer tu amor...

Y en esos lugares indeseables colocamos a los sujetos de turno para luego calificarlos como fríos, inertes, helados...
Pero vos no estás en ese lugar, sé que no. Porque en estos meses logré verte. Ver el sol de tu alma, que se esconde en esos viajes nocturnos y vuela de casa en casa para no sentir nada. Para no herirse más de lo que ya sangra.
Adiós hermoso, que encuentres el alma que te corresponde para ser feliz en esta vida.
Y ojalá que yo también la encuentre.
Vamos con las frases:
El mismo rol que ocupé con mi padre lo repito una y otra vez. Siempre ocupado, trabajando, indiferente, solitario, crítico, despojado.
Y de grandes, queremos revertir inconscientemente la escena: mírame, dame bola, amame, haré hasta lo imposible para merecer tu amor...

Y en esos lugares indeseables colocamos a los sujetos de turno para luego calificarlos como fríos, inertes, helados...
Pero vos no estás en ese lugar, sé que no. Porque en estos meses logré verte. Ver el sol de tu alma, que se esconde en esos viajes nocturnos y vuela de casa en casa para no sentir nada. Para no herirse más de lo que ya sangra.
Adiós hermoso, que encuentres el alma que te corresponde para ser feliz en esta vida.
Y ojalá que yo también la encuentre.
Vamos con las frases:
- Decido lo mejor para mi vida.
- Elijo el hombre que me quiere.
- Doy lo mejor de mí y así lo recibo.
- Me dejo querer, y voy hacia personas que me quieren.
- El amor es libertad, y libero a los seres que quiero para que decidan amar sin conflictos, sin prejuicios.
- Amarme a mí misma, es quedarme donde pueden quererme.
martes, 3 de noviembre de 2015
O te rompo los esquemas... o se rompe esta ilusión
No es que bajé los brazos, pero más vale que los baje, porque si sigo jugando con los mensajes, no voy a ir a ningún lado.
Ya lo hice ayer dos veces, a medianoche y a las 2 y pico de la madrugada.
En el primero, terminé escribiéndole: "Después de charlas maratónicas por teléfono, me voy a dormir, diciendo "Soy una persona prudente, voy a portarme bien" ja ja... Medio beso te mando".
Por supuesto que la prudencia no me duró nada, y menos si me despierto a mitad de la noche, sin filtro. Momento en que el sueño deja salir libremente al inconsciente, y ahí no hay nada que me detenga:
"Tu abrazo para dormir da resultado eh... Mirá, si no te enamorás de mí, por lo menos, te vas a reír un rato, o te gusta mi parte espiritual o mi desfachatez, sobra de las dos te digo, no sé cuál más... Te acordás de esta canción: "Yo tengo fé y creo en el amor, yo tengo fé, también una ilusión, yo tengo fé que todo cambiará..." no sé cómo sigue pero está buena, no? Uy... si te desperté sorry, te mando 300 besos, tk* aunque cambie de remis, en uno que de vuelto me den besos sin que yo los tenga que pedir... ja ja... No puedo estar sin hacer bromas, bue sigo durmiendo... Terminó la tortura china (a mis hermanos le dicen Chino, sabías?). Bueno, fin del comentario, besotes".
Por supuesto que me desvelé y no me dormí hasta las 4.30. Al trabajo llegué tarde y mi jefe médico estaba en mi escritorio usando la compu, y dice: "Encima que llega a la hora que quiere le tengo que dar el lugar".
Esta vez, aproveché, para hacer las pases, y le confesé que me hace acordar a mi abuelo y a los hermanos de mi abuelo. Es cierto, su fisonomía, su forma de hablar, hasta sus movimientos al caminar. Es lindo recordar a mi abuelo, yo lo adoraba, y en los almuerzos grandes, cuando venían sus hermanos Toco, Manuel, y otros era un deleite.
Pero la vida continúa, y todas estamos hablando de dónde vamos el finde. En parte, siento que tengo que poner un freno a todo mi ímpetu, porque del otro lado hay un silencio... Así que cambiar de boliche, es la mejor salida. Pero bueno, no sé si quiero conocer a otro. Cómo me cuesta... soy fiel aún donde no hay nada. Porque simplemente soy leal a lo que siento.
Igual la noche es tentadora, el otro sábado, en un momento me crucé con la mirada de un flaco que estaba bárbaro, y él también se impactó porque justo me estaba riendo.
Luego, se acercó, se quedó un rato, oteando, pero yo ni la hora... qué pérdida de tiempo.
Ayer hablé con David, y ahora estoy esperando el llamado de Diego. Increíble, acabo de escribir su nombre y suena el teléfono.´
Diego me pregunta por mis expectativas, ya que esto parece el monólogo, y no de "esa parte femenina", justamente, cuya obra de teatro es hiper conocida. Más bien, el monólogo de mi corazón, que está más solo que la luna allá arriba.
Lo único que sé es que ya no voy a escribirle. Que dejaré el celular bien lejos para no tentarme a mitad de la noche.
Diego dice que sobre el tema sexual cada persona tiene sus tiempos. Pero que es muy difícil remontar una situación sin verlo, sin que me conteste, y sin viaje de por medio.
Todo eso es cierto. Si yo fuera mi paciente, me diría, que salga el finde, que conozca a otro y si luego vuelvo a cruzarlo ver cómo fluye.
Pero lamentablemente yo no soy mi paciente. Soy más bien una impaciente, que no tiene suerte en el amor, y que todo esto es cómo remarla en dulce de leche.
Mejor vamos con las frases:
Ya lo hice ayer dos veces, a medianoche y a las 2 y pico de la madrugada.
En el primero, terminé escribiéndole: "Después de charlas maratónicas por teléfono, me voy a dormir, diciendo "Soy una persona prudente, voy a portarme bien" ja ja... Medio beso te mando".
Por supuesto que la prudencia no me duró nada, y menos si me despierto a mitad de la noche, sin filtro. Momento en que el sueño deja salir libremente al inconsciente, y ahí no hay nada que me detenga:
"Tu abrazo para dormir da resultado eh... Mirá, si no te enamorás de mí, por lo menos, te vas a reír un rato, o te gusta mi parte espiritual o mi desfachatez, sobra de las dos te digo, no sé cuál más... Te acordás de esta canción: "Yo tengo fé y creo en el amor, yo tengo fé, también una ilusión, yo tengo fé que todo cambiará..." no sé cómo sigue pero está buena, no? Uy... si te desperté sorry, te mando 300 besos, tk* aunque cambie de remis, en uno que de vuelto me den besos sin que yo los tenga que pedir... ja ja... No puedo estar sin hacer bromas, bue sigo durmiendo... Terminó la tortura china (a mis hermanos le dicen Chino, sabías?). Bueno, fin del comentario, besotes".
Por supuesto que me desvelé y no me dormí hasta las 4.30. Al trabajo llegué tarde y mi jefe médico estaba en mi escritorio usando la compu, y dice: "Encima que llega a la hora que quiere le tengo que dar el lugar".
Esta vez, aproveché, para hacer las pases, y le confesé que me hace acordar a mi abuelo y a los hermanos de mi abuelo. Es cierto, su fisonomía, su forma de hablar, hasta sus movimientos al caminar. Es lindo recordar a mi abuelo, yo lo adoraba, y en los almuerzos grandes, cuando venían sus hermanos Toco, Manuel, y otros era un deleite.
Pero la vida continúa, y todas estamos hablando de dónde vamos el finde. En parte, siento que tengo que poner un freno a todo mi ímpetu, porque del otro lado hay un silencio... Así que cambiar de boliche, es la mejor salida. Pero bueno, no sé si quiero conocer a otro. Cómo me cuesta... soy fiel aún donde no hay nada. Porque simplemente soy leal a lo que siento.
Igual la noche es tentadora, el otro sábado, en un momento me crucé con la mirada de un flaco que estaba bárbaro, y él también se impactó porque justo me estaba riendo.
Luego, se acercó, se quedó un rato, oteando, pero yo ni la hora... qué pérdida de tiempo.
Ayer hablé con David, y ahora estoy esperando el llamado de Diego. Increíble, acabo de escribir su nombre y suena el teléfono.´
Diego me pregunta por mis expectativas, ya que esto parece el monólogo, y no de "esa parte femenina", justamente, cuya obra de teatro es hiper conocida. Más bien, el monólogo de mi corazón, que está más solo que la luna allá arriba.
Lo único que sé es que ya no voy a escribirle. Que dejaré el celular bien lejos para no tentarme a mitad de la noche.
Diego dice que sobre el tema sexual cada persona tiene sus tiempos. Pero que es muy difícil remontar una situación sin verlo, sin que me conteste, y sin viaje de por medio.
Todo eso es cierto. Si yo fuera mi paciente, me diría, que salga el finde, que conozca a otro y si luego vuelvo a cruzarlo ver cómo fluye.
Pero lamentablemente yo no soy mi paciente. Soy más bien una impaciente, que no tiene suerte en el amor, y que todo esto es cómo remarla en dulce de leche.
Mejor vamos con las frases:
- Encuentro al hombre que quiero y me quiere.
- Tenemos buen sexo amorosamente.
- Es bueno, sano y divertido.
- Me tiene toda la paciencia del mundo.
- Me ama y no resiste, y se anima a decírmelo.
- Bla, bla, bla...
*tk = te quiero.
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