jueves, 23 de junio de 2016

Bellos tiempos

Hoy tuve los dos contrastes: por la mañana, en la clínica, tomando los psicotécnicos laborales, vi a una chica de 21 años que tuvo a su padre enfermo desde que nació, por lo cual empezó terapia desde chica, y pasó tiempo desde esa edad acompañando a su madre en los diferentes hospitales. Pasando los últimos tres años, cuidándolo junto a otros familiares, hasta que murió en Diciembre pasado. Si bien estaba sonriente, y su dolor se percibía, dijo que ahora empezaba su vida, y que se sentía bien porque había dado todo y hecho lo mejor que estaba a su alcance.
Por la tarde, atendí a un señor en el estudio, por una pericia por accidente de tránsito. Pero un hecho más doloroso lo marcaba: había perdido a un hijo de 20 años por meningitis en menos de diez días, hace un año y medio. Más allá de escucharlo, y ofrecer mi apoyo, le pedí que viera en youtube, la película "Las madres de Chico Xavier" y "Nuestro hogar", también del mismo protagonista; que leyera el libro "Muchas vidas, muchos maestros" y "Lazos de amor" de Brian Weiss; le aconsejé Flores de Bach (Star of Bethlehem para el duelo y curar la herida del alma, y Sweet Chesnut para la angustia mental extrema). Le expliqué, que algunas veces, el hijo que queda vivo se siente invisible, ya que sus padres lloran y dejan de "vivir" por el hijo fallecido, olvidando a quien está vivo.

Es difícil cruzar por estas situaciones límites. Y muy fácil enojarse con Dios, como explicó este hombre, quien confesó que luego de hablar con una tía, hace un tiempo, pudo ver las cosas de otra forma. Entonces, ahora le pide a Dios por su nieto, que lo proteja. Le sugerí que no se olvidara de pedir por él mismo, ya que lo necesita inmensamente.

Luego del trabajo intenso de la mañana, y de los pacientes de la tarde, he llegado antes de las 7 pm para ir al gimnasio. Hoy clase de step, pero mi columna no se lo banca. Entonces hago la clase completa, sin el dichoso banquito, o sea, el step, que sería como una tarima que a modo de escalón, sirve para subir y bajar, en sucesivas coreografías. En mi caso, lo hago todo en el llano, es decir, sin el step. Total es casi lo mismo, y, a mí, que no me cuesta nada salirme de los formatos, hago lo que mi cuerpo pide, y que no lo daña. 
La profe adhiere a mi decisión, ya que uno con el tiempo sabe cuidarse. Por lo menos, en algunas cosas como éstas.

Juli se va de campamento mañana. Tres días largos. Sil dice que pronto nos quedaremos solas. Creo que hay que aprender a vivir de un modo vida diferente. 
Criamos a nuestros hijos y los ayudamos a tener alas. Darles libertad, es tan importante como darles amor y también límites. Todas esas cosas, lo forman como ser humano.

Anoche, la guerra en el grupo de whatsap, por parte de algunos padres, por el viaje de egresados a Bariloche, era tan despiadada que no podía creer que fuera verdad. 
Todo porque a una alumna que no podía pagar el viaje, ciertos padres se oponían a darle el "liberado" (es decir, otorgarle el beneficio de no abonar y viajar, que la empresa brinda a dos pasajeros, dentro de un grupo que sí paga). 
A veces, me parece increíble tanta crueldad, tanta indiferencia. Pero, si te ponés a pensar, refleja lo que pasa en la sociedad. Sólo atiné a escribir al final de tanta pelea: Paz para el grupo, entre otras sugerencias.

Ayer, hablo con Leo, un adolescente que se le antojó largar el estudio, porque vio a su ex novia (una loca de atar) besándose con un flaco en el boliche. Intercambiamos audios, ya que conozco a su madre me había puesto al tanto de su decisión.
Le dije que no podía tirar todo por la borda por alguien. Y le recordé que alguna vez me había pasado, algo similar. Tener la peor noticia un par de días antes de dar un examen de ingreso a la universidad. En ese entonces, tenía apenas 19 años. 
Recuerdo esa noche, estudiando con Perla por largas horas, y yo tapando esa angustia que sentía que me destrozaba. Pero no podía tirar todo mi esfuerzo porque el tonto del que me enamoré me había dejado. Y poniéndole garra, superé ese examen. No podía creerlo, porque el 60% de los postulantes, había rebotado. 

La vida es una serie de pruebas constantes. Y la hacemos dichosa, en la medida en que nos proponemos que así sea. Programarse en positivo, es más que un clishé, y lo he comprobado últimamente cuando salgo. Cuando me digo y creo con toda fé que voy a pasarlo bárbaro.

A propósito, esta mañana me comuniqué con mis nuevas amigas doverianas (Moni, Ana y Marisa) para organizar para mañana. 
Además de Caro, Clari y Sil, que si bien han sido cazadas por el Cupido andante, algunas siguen saliendo, y otras se guardan
Una fiesta ocurrente nos espera el viernes, y como esa peli o serie que vi, haciendo zapping, el sábado a la noche, antes de partir sola para no fastidiarme, un cura en esa obra decía:

"En la vida cuentan las acciones y las omisiones. 
Los pensamientos no valen, ya que cuando sólo se mantienen en una idea flotante, para no concretar, no conducen a nada. 
Entonces, a modo, de curva matemática, alineó los dos ejes, las acciones por un lado y las omisiones, por el otro. 
Sería como un gráfico en forma de L, por decirlo de alguna forma. 
Y después, sacó otro eje, como perpendicular, que no puedo recordar, si se trataba del tiempo, del destino, o de algo que dependía de Dios. No sé porqué no puedo recordar ese concepto (por eso quiero volver a ver esta película).
La cuestión que el sacerdote viejo le decía al clérigo joven, o sea, al personaje de Juan Minujín, lo siguiente:

<Que había pasado su vida sin acciones y cometiendo muchas omisiones, pensando que Dios se ocuparía de hacer, lo que él mismo no hacía. Y que de esa forma, Dios le marcaría su destino. Pero hoy, se daba cuenta, de lo equivocado que estaba.
Que esa forma de proceder, había sido un error: porque la vida era para vivirla mediante las acciones (y que las omisiones y los pensamientos habían sido sólo modos de no decidir, de quedar en letargo, de perderse en una burbuja para no tener la valentía de hacerse cargo, de lograr las metas que anhelaba, y de la misión con la que había sido destinado>".
 
Brindemos todos juntos, o cada uno, desde su fuero interno, desde su rincón más privado del alma, por todas esas acciones que se mueren de ganas de salir de nuestro corazón, lleno de amor, lleno de ansias por ser felices, por darle a nuestra vida esa alegría que tanto nos merecemos, esos momentos bellos que podemos compartir espontaneamente, sin juzgarnos.

P.D.: Tres días después se solucionó lo del viaje a Bariloche, gracias a la negociación de un padre, y los chicos que no podían pagar, podrán ir. 



P.D2.: el lunes feriado fuimos con Sil al cumple de Andrea, esa amiga querida, que en el verano, cuando volviendo de Dover, nos agarró la cana. Ella se había olvidado el carnet del seguro, y en represalia, la grúa se nos llevó el auto. 
Aquí van las fotos hermosas de este finde pasado:
 

martes, 14 de junio de 2016

Conectar con nosotros mismos

Encontrar la causa. No la sé. Es desde el domingo. Hace rato que no me pasa. Lo que sí, estuve dos días sin meditar. Hoy lo hice. Pero esa sensación sigue, y la desconozco.

El viernes escuché en "Perros..." una historia de un flaco que escribió la canción "La dichosa vida", esa posibilidad de estar vivos que tenemos. Y el viernes cuando me agarró la duda de salir, me acordé del tema, y decidí no quedarme en casa. Y salí con la mentalidad absoluta de pasarla bien. Entonces, todo se encarriló, a pesar de los obstáculos, sobre todo para llegar: improvisar un transporte que nunca había tomado, y caer a la media noche en una ciudad que no conocía. Pero la pasé bárbaro.

Me hice unas flores (Bach). Necesito cambiar este estado. Encontrar qué es esto que me produce cierta insatisfacción. No es usual. No es común. Y por eso no entiendo.

Ponpon pasa su cola por mi zapatilla. Sí, es que después de sesión, pienso ir al gimnasio. La clase de las tres no me gustó. La profe habla más de lo que hace, y yo no quiero perderme ni un minuto. 

Si tuviera la oportunidad de hacer algo, hoy, como si fuera el último día... qué haría? Y con sólo pensarlo, la cara se me ilumina, no porque sepa qué, sino por la sola idea de hacer algo que me llegue, que disfrute, que marque este instante.

P.D.: voy al gym, pensando que la clase empezaba 7.30 pm, no es así, por lo que hago media hora de step y me suena a poco. Bajo al gimnasio, pido permiso de usar la bici. Luego de cinco minutos (calculo), me voy al eliptico donde estoy quince minutos, ahí sí se siente el trabajo de todo el cuerpo. Me bajo porque alguien se pone en el aparato de al lado y ya empiezo a sentir su energía, y comienzo a bostezar. 
Voy al profe y le pido hacer brazos. Me dice:

-No, hoy ya viniste a tres clases
-La de las tres fue como no hacer nada... la de recién llegué tarde porque estaba trabajando... y ahora casi no hice nada...
-Pero vos no te habías anotado en las clases nomás?
-Sí, pero ahora me voy anotar acá también

Entonces accede. Me indica dónde están las mancuernas. Hago brazos mientras miro en el otro salón que nos separa de un vidrio, la clase de training box (hoy todo se dice en inglés en Argentina...). Luego, de varios ejercicios, estiro loa brazos para que no me duelan mañana. Le pido al profe una colchoneta para hacer abdominales. Sube al salón para traer una. Y sigo con el ejercicio. Finalmente me despido, quedando que para mañana me indique un circuito completo de ejercicios. 
Salgo a la noche estrellada, hace frío, pero no tanto. Camino por el parque interno del club. A un costado está la pileta de invierno. Adelante, las canchas de tenis y otra exterior de básquet. No puedo creer que son las nueve menos cuarto. El tiempo ha volado. Vuelvo a casa para darme un baño. El ejercicio me ha reconfortado.

  

domingo, 12 de junio de 2016

Domingo de abstinencia

Estoy sintiendo como la ansiedad de la abstinencia. Fenómeno de domingo a la noche. Deseos de lograr determinadas cosas y no puedo. Todas esas cosas pasan por el dinero. ¿Me cambiaría la vida si las tengo? Sin duda, no.
Ah... entonces me relajo.

Buen viernes en la costa, a pesar de que tomé un camino diferente. Mucho frío, creo que un grado. Lo remedié ayer comprándome de todo: medias de lana, medias térmicas, suéter, campera de nieve, guantes... es que no tengo buena circulación y lo sentí mucho.

Fue una noche distinta, haciendo nuevos amigos. El grupo de Caro con el que nunca me hallé, me sentó distinto esta vez. Será que al no estar mis amigas, me adapté y me abrí de un modo diferente. Ahora tengo tres nuevos contactos para salir, dos me invitaron a su casa para no tener que viajar tanto, y la otra me acercó a la terminal a la vuelta. Parece ser un grupo bastante unido, y es como decimos siempre, este pub se transformó en un club, donde nos conocemos todos y no la careteamos, la pasamos bien, sin juzgarnos. Y siempre aparecen personajes nuevos, que exceden el grupo, pero te permiten rozar algo más que la amistad.

El sábado me invitaron al sitio de moda de Pilar. Pero preferí quedarme, una noche sin dormir, más que suficiente. Aparte de lo lejos que queda tenía que hacer un viaje previo hasta el punto de encuentro. Otro día puede ser, ganas no me faltan, pero no me quiero exceder con el sueño. Algo que cuido muchísimo.

Voy en bajada: 73,9 → 73 → 72,6. En cuatro días. Hoy es mi primer momento de desliz. Hay que báncarsela. En el libro "La dieta sólo para chicas" de Daphne Oz, hay una lista de antídotos para estos momentos:

1) Respira hondo 5 veces, y luego tomate 10 minutos para escribir lo que sientas y pienses → Ahora siento un descontento, una insatisfacción, no sé porqué, por cosas que quiero hacer, son banales quizá, pintar la casa, comprar un auto, manejar, adelgazar (llegué al punto porque sonreí...eso creo al menos, que es esto último).

2) Habla con amigos. A veces, lo que necesitas es sólo un poco de comprensión → Yes... pero en este tema, no quiero joderlos (molestarlos), o quizá me da vergüenza, hablar de estas cosas, de estos puntos débiles, de estas caídas, de esto que sucumbimos cada ser humano, una estúpida adicción para escaparnos de nosotros mismos, de no valorarnos, de no querernos, de no cuidar nuestro cuerpo, de no cuidarnos, de no tratarnos bien. Aunque sabemos que lo merecemos. Mejor sigo con el otro punto.

3) Separa el hambre emocional de la física. Puede ser haciendo gimnasia o yoga, o participando de un grupo de estudio. → Es cierto, salvo que hoy es domingo, y no hay gym, ni grupo. Bueno, me hubiera ido a caminar o a correr. Salvo que es invierno, y además de la baja temperatura, ya es de noche.

4) Si aún deseas pecar (digo, comer) bebe un vaso de agua y espera unos minutos, y si el hambre persiste come algo sano: un puñado de almendras, una manzana o un yogurt, por ej. → Eso hice, fue algo sano. Pero algo demás también. Junté la merienda con la cena. Una banana, tres ciruelas pasas, una taza caliente de polvo proteico con la cuarta parte del mismo, sabor chocolate, un miñón con mermelada light, 5 galletitas integrales minúsculas que amasé, una ensalada, un té rojo. ¡Guau! ¡Cuánto! ¡Qué barbaridad!

Debería poner música y bailar, hacer algo de gym para despejar mi cabeza. Realmente hace frío. Estoy un poco mañosa. Dónde están mis flores de Bach?




jueves, 9 de junio de 2016

Gym, dieta y deseo de cambio

Hoy empecé la dieta. Tengo un libro que me acompaña para esta inspiración, * "La dieta sólo para chicas" de Daphne Oz, Editorial V&R. Lo compré en Gesell este verano, los saldos de las librerías de la costa son imperdibles. Hice un video para sostenerla, a modo de reality. Uno desea estar bien, y las clases variadas de gimnasia, me dan mucha energía. Y mucha alegría.

Lo bueno de ir al gimnasio es que te ves en el espejo desde una distancia suficiente, y comparás (sanamente) cómo está tu cuerpo con respecto al resto. Llega un punto en que uno distorsiona su imagen corporal: no se ve con tanto exceso de peso, por más que lo marque la balanza. 


Hoy es mi décima clase en el gym, y el sábado cuando salí sentí la diferencia de agilidad, las ganas de bailar, de tanta práctica con la zumba.


En la mañana voy leyendo el libro en el colectivo, ida y vuelta. Es mi momento para concentrarme y siempre un buen libro es energía. Hace la diferencia con lo que entra en tu cabeza. Tu mente asocia y sigue trabajando, y así vas aprendiendo. Tu espíritu se fortifica, y son todos pequeños estímulos para el cambio.


Me quedo con estas frases del libro mencionado, que vale tanto para la dieta, como para cualquier cambio, o adicción que se desee superar:


"Estoy convencida de que lo que nos impide comprometernos seriamente a cambiar no es el miedo al fracaso sino al éxito".*


"La manera más fácil de superar este miedo es demostrar que realmente queremos que las cosas sean diferentes".*



martes, 7 de junio de 2016

Tortugas al viento, nuevo soles se asoman

Miguel Mateos explota en la pc, después del gym. Es que ahí lo escuché, y apenas llegué a casa, lo busqué. Clase a la que llegué empezada, luego de atender. Y ahora, no sólo le acabo de mandar por whatsap la canción a la paciente, sino que también lo compartí en facebook. Era el cassette de Oscar, mi hermano mayor, que rugía a full en mi casa. Tres adolescentes con dos grabadores, y mi madre que estaba siempre a tono con la música. No le quedaba otra.

Anoche estaba en el gimnasio cuando recibí el mensaje de que esta vez no había plasmado el nivel. Eso fue por boludear, por tomármelo a la ligera, por no esmerarme, ni confiar. Desperdicié un año de espera. Y no sé cuánto tendré que esperar para tener otra oportunidad. Yo me la busqué. Todos somos responsables de lo que hacemos. No queda otra.

Cambiando el tema, salir el finde me cambió la onda. No puedo delatar en este blog quién vino, quién me hizo pata, pero la pasé bárbaro. Como en los viejos tiempos. Sin pensar en nada, sólo en divertirnos, en pasarla bien, en disfrutar. A pesar del frío, del viaje en bondi, del San Telmo viejo y querido.

¡Qué bien que nos hace estar con amigos! Es tan reconfortante. El lunes llegué a la clínica y me dicen:

-Tenés otra cara hoy. Estás contenta, tenés una sonrisa bárbara!

Eso que se bajaron Clari y Caro, que les llegó la "policía" a último momento. Y sin aviso, casi. Cada una prometió un día distinto para el finde, así que es cuestión de no poner excusas, y salir. Porque es lo único que me renueva, me aumenta la autoestima, como si se inflara a mano, cual la rueda de bicicleta, esa que te lleva a todas partes, que te permite recorrer todos los paisajes.


A propósito, mis bicis están en el Timón. Es cuestión de que no llueva y salga el sol, para subir al tren y encontrarme ahí con Euge. La vez pasada remamos en el río más de una hora y media. Pasaban los remeros y uno se volvió para decirnos que íbamos al revés, ya que la punta del chinchorro debe apuntar en la dirección adonde vamos. Pero como cambiamos varias veces de asiento para turnarnos para remar, ya no sabíamos cómo habíamos quedado.
En un momento se escuchó "Plaf!", y era una tortuga que se tiró desde un tronco al agua. Su pareja, otra tortuga siguió tomando sol, y aprovechamos para fotografiarla. ¡Cómo disfruto ese club! Es que ese pequeño pueblo, Jauregui, es uno de mis lugares en el mundo. Lo amo.






sábado, 4 de junio de 2016

Un arma escondida, un Dios que nos cuida

No estamos en Londres, es simplemente la llovizna porteña que no quiere abandonarnos, está decidida a perpetuarse los fines de semana, para que no se nos ocurra salir, escaparnos, bolichear... Olvídalo. Pero no vendría mal parar un poco, te admito que lluevas de lunes a jueves, pero dejame libre el cielo los findes, please.

Anoche Caro prefirió resguardarse, y a mí como me da lo mismo ir al otro lado del mapa, la zona norte costera, nos fuimos a dormir temprano. Pero el cielo estaba limpio, o rasgado de algunas nubes...

Si esta noche todo va bien, saldremos. Algunas se escapan, otras tienen cumpleaños y van a ver después si tienen ganas, si no están deprimidas o cansadas... No es mi caso, por cierto.

Me preguntaba eso de qué hacer si fueran los últimos días... y pienso que no nos perderíamos nada. Haríamos todo. Sin lluvia que importe, sin frío que amedrente, sin excusas vanas.

Enrique Iglesias suena en el living. Ponpón sacó platea para la estufa, por cierto, la única gata que hace yoga mientras duerme en la silla de caña, en un alhomadón.

A la mañana fui a zumba, y ayer estiré todo mi cuerpo con Biomecánica. A veces hacemos cada cruce con piernas, brazos y manos, que aún no sé cómo lo logro.

Ayer, un suceso en la oficina. Un cliente, venía por un egreso, tenía que hacer todo el chequeo médico y psicológico. El chico joven, parecía casi de la edad de mi hija, aunque tenía 22. Apenas me miraba a los ojos, en realidad, evitaba la mirada. Pensé que estaría incómodo por la situación. Lo habían despedido y siempre es una situación difícil. Más con lo que le habían dicho: "Dicen que no les sirvo". Me explicó que se había caído en la casa de una escalera y que se había lastimado la clavícula. Le tomé unos tests, y ya de entrada le daba mal. 

Le pregunté si iba a dar las materias del secundario y luego estudiar algo. Me dijo que tal vez lo haría. Su padre que estaba saliendo del alcoholismo, se lo recomendaba siempre. Tenía 9 hermanos, y todos vivían en la misma casa, más su cuñado y sus sobrinos.

Le pregunté si creía en Dios, dijo que sí. 
-¿Le pedís ayuda?
-No
-Te entiendo... yo a tu edad, hacía lo mismo. Pero con el tiempo uno aprende, es importante pedir a Dios, aunque no reces, o aunque no vayas a la iglesia. Pedile todos los días, con tus palabras. Pedíle protección y que te ayude a conseguir otro trabajo.

En un momento, me daba tanta pena verlo escurridizo, evitativo, que pensé en darle mi teléfono, por si alguna vez necesitaba ayuda psicológica, gratuita, obvio.

En el último test, ya se vio algo más extraño. Con rasgos paranoides importantes. Finalmente, me paré para acompañarlo hasta la recepción, porque debía firmar un papel que él no traía, y no quería olvidarme.

Cuando el joven se levantó, vi que algo se deslizó en el asiento. Cuando giró para salir, vi un cuchillo en el sillón. Un cuchillo serrucho de madera, los llamado Tramontina, que se usan habitualmente para comer. Se le acababa de caer del bolsillo de la campera. Y como el sillón, es de cuerina y mullido, no hizo ruido. Por lo tanto, él no lo vio, ni lo sintió cuando se le escapó de donde lo tenía oculto.

Sin palabras, así como lo vi, hice caso omiso, y salimos de la oficina. Cuando llegamos hasta la recepcionista, ella le indicó al joven que completara una planilla, y mientras él lo hacía, yo le pedí a mi compañera que me siguiera. Cuando le mostré lo que se le había caído, se quedó helada.

Creo que pedir la Protección diariamente, fue lo que me permitió ver, lo que no podía darme cuenta, a simple vista. Y estar resguardada, obviamente.

En ese momento, reaccioné en frío. Después vino Matías de la planta baja, para ver lo sucedido. Me dijo: "Pensar que la extraccionista, la fonoaudióloga y vos estuvieron en riesgo".

Esta mañana pensaba en él, y recé, mientras me preparaba el desayuno.
Y salvando las distancias, pensaba en Juan Pablo II que visitó un par de veces a su agresor en la cárcel. 
Después me vino a la memoria, John Lennon, que fue muerto, luego de dar un autógrafo. Por supuesto, sus canciones de paz y de amor universal, eran mensajes muy potentes, y  a la oscuridad no le convenía. Por eso estorbaba, y por eso lo mataron, lamentablemente.

Entonces, lo único que queda es pedir la Protección, siempre.
Y aunque, a veces, parezca difícil, más si nos dejamos hipnotizar por los medios de comunicación (me refiero a los noticieros amarillos y sensacionalistas), sigamos obrando por un mundo mejor. 

Con las pequeñas cosas. Sembrando semillas de amor. Tratando al otro como nos gustaría ser tratados. 
Ese es el amor verdadero. 
No lastimarnos y resolver los malos entendidos. 
Y como dicen los toltecas: No tomarse nada como personal. Lo que nos dicen, no es para nosotros... muchas veces es el enojo que el otro tiene adentro, y lo saca de la peor manera. Por no saber controlarse, por no analizarse y parar la pelota, por no pensar.


jueves, 2 de junio de 2016

Deshacer los acuerdos obsoletos que no te dejan vivir ni ser

Frío en Buenos Aires. Abrir la puerta a la mañana, y encontrar que el patio está mojado, y el cielo rosa porque aún no ha amanecido. Y como un vestuario que se improvisa y se adapta a lo que depare la escena, tenemos que cambiarnos. Botas de lluvia en diseño gris animal print para perderse en la neutralidad del asfalto.

Anoche me quedé dormida en la meditación, luego de dos horas fantásticas en el gimnasio. La primera bautizada como Aerolocal que incluía un step, un elástico, unos discos rojos a modo de pesas (que más bien parecen pequeños volantes colorados, o un repuesto que alguien le afanó al mecánico), unas tobilleras con pesas (que decidí no ponérmelas), y creo que con estos accesorios, más que bastante. 
Luego de semejante batalla, empezó otra clase, llamada Body Jumping, o algo así. Con la misma profe, y unas pocas valientes que nos quedamos. Era saltar como lo hace mi sobrina Clari, salvo que sobre un formato circular más pequeño. Reconozco que con los kilos demás y la falta de costumbre, al principio, me dio algo de desconfianza. Pero después le tomé el gusto e hice lo mejor que pude. La consigna es no exigirse, ser fiel a lo que el cuerpo está apto.
Sinceramente me sorprendí de lo ágil de mis movimientos, a pesar de tanto entrenamiento lejano.

En la tarde, por pedido expreso de una paciente, terminé hablando con un psiquiatra (saben que soy media alérgica a los médicos). Al final, macanudo el tipo, me arrojó todos los prejuicios al tacho. 
Y parafraseando los dichos del "colega", luego de extender la alfombra azul en el living, como no contábamos con el camino transparente (para protegerla de nuestras pisadas) terminamos con Juli haciendo un camino en L, lateral a la mesa, para esquivarla. 
Similar a los dichos que acababa de relatarme el profesional sobre el camino que una paciente, neurótica obsesiva, le marca hacer al marido cuando viene de la calle, para no "contaminar" el resto de su departamento.
Y con mi adolescente favorita, nos reíamos porque las dos hacíamos lo mismo en nuestra propia casa. Pero es por un día, ya pasé a averiguar, cuánto sale el bendito camino de plástico. Si todo va bien, esta tarde iré a comprarlo.

Venía leyendo en el bus, "Los cuatro acuerdos", el famoso texto de los toltecas. Algo que hace años que vengo escuchando, pero tener el texto entre las manos, te lo hace entender de una forma diferente: certera, exacta, precisa. 
Es entonces, cuando comprendes que todo lo que dice la famosa "Ley de Atracción" y sus libros derivados, son actos mecánicos, si no rompés primero con esos acuerdos instaurados por pautas sociales, que se han metido en tu mente como un manual básico de primeros auxilios y protocolos domesticadores.

Y a mí, que no me cuesta nada salir de los formatos, con mi Urano tan preponderante en mi carta, al momento de nacer, leer esto me da un impulso tremendo para ser y hacer.

Estos conceptos liberadores, me transportan en una brisa fresca y espontánea, a dejarme llevar, y entender, de una vez por todas, que tengo que hacer lo que siento, no importa el resto, caiga quien caiga (valores, estatutos, comportamientos impuestos, profesiones, códigos, bla, bla, bla...)

Uno de los conceptos que más me ha impactado tiene que ver con el maltrato que nos damos a nosotros mismos, y que a su vez, permitimos de los demás, porque este maltrato, lo hacemos primero con nosotros.
Y pienso, de cuántas maneras uno se maltrata, por ejemplo, las adicciones→ a sustancias, a personas, a la comida, a comportamientos, a compulsiones, etc. 
En mi caso, cuando no me decido a bajar todos los kilos demás, porque me la paso subiendo como un yo-yo, para no enfrentarme con mi cuerpo verdadero. Como si hubiera algo que no quiero sostener: ¿será la belleza? ¿lo femenino? ¿los hombres? ¿el amor? ¿el compromiso?... 
Y a otros les pasará con otras cosas, con otras temáticas, con tantas adicciones que nos esconden bajo capas, para no vivir como nos merecemos, con esa libertad natural que deberíamos ejercer como seres humanos. 
Entonces, ya me veo haciendo un reality en Youtube, día por día, diciendo hoy pude! Y cuando me haga la loca, que no me importe nada, y peque estúpidamente con las harinas, sabré que tendré que exponerme a la cámara... 
Naaaaaa, para tanto no!!! (Aunque no es mala idea. Ya que tengo que encontrar un método, cueste lo que cueste. Mientras que sea sano, por supuesto).

Volvamos a los toltecas:

"Porque, de acuerdo con tu sistema de creencias, dices: <Me lo merezco. Esta persona me hace un favor al estar conmigo. No soy digno de amor ni de respeto...>.*

Más allá de éste y otros conceptos que he leído esta mañana, recordé lo que veía en t.v. los otros días. Una actriz, que hace monólogos (que hoy como todo se dice en inglés, porque es más chic o es moda, sería "stand up", frase que escuchábamos en la primaria para pararnos cuando la profe de ese idioma lo enunciaba). 
Bien, esta mujer, en su rol de co-animadora, cuenta chistes sobre su imposibilidad de acceder a los hombres. Nada mejor que ver eso, para ver lo que he escrito durante meses en mi blog. Las peripecias del amor inencontrable. Y claro, entonces conjugo esto con los 4 acuerdos, más la ley de atracción luego, y todo encaja, como un perfecto rompecabezas, que uno, y sólo uno, es responsable. Ni la sociedad, ni lo light, ni los hombres de turno, ni toda la chatarra en palabras que se ponen en nombre de esto.

Tarea menuda, consiste en deshacer los acuerdos impuestos, desmenuzarlos, triturarlos y destruirlos, para que todo ese poder te vuelva. Ya que lo que te creíste, sea por tu pasado, por lo que te tocó vivir, o lo que sea, es una congruencia de acuerdos preestablecidos, que sólo cada uno puede dejar de darle consistencia. Algo así como el Ho'oponopono: el otro está ahí para hacerte ver una creencia, un error, que sólo vos te proponés en sostener. 

Entonces, a dar vuelta la página, y hacer girar la rueda, y te toque el número que te toque, depende de vos cómo jugarlo. Porque tu escena te es propia. De vos depende. De mí depende. Y de nadie más.


*Bibliografía: "Los cuatro acuerdos", Dr. Miguel Ruiz, Editorial Urano, Bs. As., 2016, 1°edición, 11°reimpresión.



martes, 31 de mayo de 2016

Efervescencia: chuchos de pura espuma

Ayer irrumpíó el gimnasio a full, sin pensarlo. Caí al final de una clase, y de sólo mirar ya quería estirarme (estaban haciendo el relax y quería prenderme, pero la campera atrapaba mi flexibilidad). 

Ahí nomás, empezó una clase de zumba. Medio perdida en el primer tema, y después sólo me dejé llevar. Lo que menos me importa es acertar los pasos, sino que lo más importante es sentir la música a piel. 

Fin de la clase, y aunque todas se iban, me senté en el piso a estirarme. Sentí la necesidad. Justo ahí, comienza otra clase, estiramiento biomecánico, o algo así. Inventan cada nombres.

Me quedé 20 minutos, hermosa clase, pero tenía que buscar a Juli que estaba enfrente en voley.

Me cambió la onda, la energía, tanto ejercicio físico. Después, cenar, ver t.v., cuando quise acordar a las doce y media de la noche, meditando. Media hora clavada, no sé cómo hice para mantenerme despierta, semisentada en la cama. Hoy ya veo, que lo mismo. Pero no puedo dormir tan poco.

Me debato entre mostrar este blog, o mantenerlo bajo perfil. Pero esto es mi esencia. Escribir es mi energía. Es sacar de adentro mis estados, para renovarlos, para comprenderlos, para hacerlos vivo en esta prosa sencilla y espontánea.

Traté de desmenuzar mis inseguridades, provistas de reminicencias de cosas que ya no están, pero que emergen en mi cabeza con una efervescencia de una espuma que desborda, pero que enseguida desaparece.

Porque así es el amor, y así son los miedos. Segundos residuales de tiempos que se fueron. Lo mejor está por venir, y por vivir. Y ahí estaré para hacerlo.

domingo, 29 de mayo de 2016

Lo positivo atrae lo positivo

LOS PENSAMIENTOS TIENEN ENERGÍA, Y ACTÚAN COMO UN IMÁN.
PIENSA EN POSITIVO, Y CONCRETA.

DEJATE FLUIR POR LA VIDA.

NO TOMES POR ALTO LAS COSAS QUE LLEGAN A TU VIDA.

PIDE LA PROTECCIÓN SIEMPRE, A DIOS, A TU ÁNGEL DE LA GUARDA, A LA MADRE (LA VIRGEN MARÍA). (*)

CENTRATE EN LAS COSAS QUE TE GUSTEN.

NO TE DEJES DOMINAR POR LAS ADICCIONES. BUSCA AYUDA.

SONRÍE. 

LA SONRISA ES ENERGÍA. 

SONRIENDO PROGRAMAS TU CEREBRO POR DENTRO, ATRAES SITUACIONES.

HAZ EJERCICIO FÍSICO DIARIO.. BUSCA ALGO QUE TE GUSTE.

MEDITA, TODOS LOS DÍAS, UN RATO, 20 o 30 MINUTOS, SIEMPRE CON LA PROTECCIÓN (*)

DESEA EL BIEN. TODO VA Y VUELVE.

AMA A LOS ANIMALES, RESPETALOS Y AYUDALOS.

TRATA DE ESTAR BIEN CON TU FAMILIA, Y DE SANEAR LOS MALOSENTENDIDOS, PERDONAR Y PONER LIMITES SON DOS EJES NECESARIOS.

SÉ LIBRE.

HAZ LO QUE QUIERAS, MIENTRAS NO TE DAÑES NI A VOS NI A TERCEROS.

BUSCA TU VOCACION.

EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE. ¡VÍVELO!



sábado, 28 de mayo de 2016

Rayos de sol en la niebla

La importancia de hablar. De no suponer. Anoche me disponía a salir, pero no lo hice. Intuía que Caro estaba ocupada, y así era, tenía que ir a Palermo, antes del río. 

Este mediodía, mientras las ropas colgadas como personas que quieren ser, se orean en la estufa, miro una película que ya he visto, el lavarropas hace su tarea y Juli termina de arreglar sus cosas arriba.

Unas flores de Bach para la bronca, porque no me gustó no haber salido. Espero hacerlo hoy, y no reclinar a último momento.

La vida es lo que queremos ser.

Hacer es una cuestión de alegría, pasión, y conjeturas baratas tiradas a la basura, para simplemente actuar.

Santi viajó. Pienso en él. Pero ciertas cosas temo. Temo todo lo que me puede recordar al ex. Ex patraña, ex sujeto de mi vida que se ha ido por mi decisión, pero que en mi mente aparece como un fantasma de niebla.

Eso es. Niebla. Sin consistencia. Pero que no te deja ver, ni vivir a pleno.

Que el sol salga y despeje todo. 


Y sólo yo podré hacer que aparezca. Que me entibie, que me envuelva en sus rayos dorados para darme la vida que merezco.

jueves, 19 de mayo de 2016

Gym a pocos metros de casa

Hace frío, ya en la cama metida, lo mejor de esta época. 
El martes fui al club, acondicionamiento físico. Una especie de personal trainer porque nos daba gimnasia a dos. Cuando mi compañera se fue, porque no se quedaba a jugar al básquet, el profe no tuvo mejor idea que preguntarme "la estupidez", como dice Sil. Que cuántos años tengo. Lo miré y le dije la posta, porque ya lo iba a ver en el carnet. Cuando le dije, se quedó helado, puso una cara fea...qué tonto y retonto. Pero más allá de este detalle, dio una muy buena clase. Y como hoy faltó, nos fuimos con Vale al gimnasio anexo al club. Terminamos, ella en la cinta, y yo en la bici, luego en el elíptico, que me encanta porque es como flotar en la luna. Después abdominales, y a estirar los músculos. 

Por lo menos algo es algo. Quiero hacer una actividad que me divierta y de paso ponerme en forma, que me hace falta.

Sólo falta un amor. Alguien que me cuide un poco, que me divierta y que me contenga. No es pedir tanto.


sábado, 14 de mayo de 2016

No es sushi pero se deja comer

Anoche salimos con Gaby después de tanto tiempo. Nos perdimos, nos pasamos en la autopista. De pensar en ir a Ramos, terminamos en San Telmo. En el auto nos charlamos todo, nos pusimos al día, y fue un buen intercambio. Es una buena amiga, aunque  estamos tan lejos.

Hoy con este día grís no he salido de la cama, salvo para almorzar. Ponpon duerme aquí pegada, como buena gata para calentarse, no pierde el tiempo. Y en la era Macri no prendemos la estufa... si hubiera sabido tanto tarifazo, no lo hubiera votado. Está muy zarpado el presi, se piensa que somos todos chetos.

La salida tuvo sus frutos. No era sushi (a pesar que ni comería esto) pero parecía de auténtica madera buena. 

A veces, lo mejor, viene en envase sencillo. 

Pero sin duda, los estilos, las culturas, forman franjas y grietas. Pero más allá de eso, siento que el amor te da fuerza. Es una energía increíble que te potencia para todo: los sueños, los proyectos, el entusiasmo... esas pequeñas cosas que son las verdaderas, las que nos sostienen, las que nos dan consistencia.

El amor no conoce fronteras intelectuales, pero lo social de alguna manera te aleja o te acerca. Aunque un alma buena o un corazón frío, hacen la verdadera diferencia.

lunes, 9 de mayo de 2016

Intentarlo de buenas maneras, es lo mejor

Un balde gigante de Flores de Bach para sumergirme en ellas.

Tengo que repuntar. Dejar de salir, no es bueno. Las cosas se dieron así, todas nos abrimos, por distintos motivos: los hombres. No sé porqué determinadas mujeres desaparecen del mapa cuando se ponen de novio. Entonces parece que amistad no hubo. O que verse es mala palabra. 


En cambio, los hombres preservan su grupo, su día de reunión, o su partido de fútbol.

Mañana empiezo el club. Veremos. Pero veo una pelota y ya quiero jugar a lo que sea: voley, básquet, fútbol.


Al Timón ni vamos hace un mes, con el frío, las lluvias, las ocupaciones de Juli. Y cómo extraño la naturaleza.


Un nuevo avance en casa: arreglé la ducha. Falta todavía para terminar el trance del baño a punto, y bancarme la informalidad del plomero. Impuntual, ausente, olvidadizo.


Hay una radio que escucho, y al anochecer, cuando preparo la cena, la música de apertura del programa me transporta, me lleva... Y la verdad que me gustaría colaborar en algo, aunque sea por hobby, pero no me animo a ir, porque doy por sentado el rebote. Es extraño, porque no soy así. Total qué pierdo. Y he comprobado, últimamente, cuántas cosas dí por sentado, por no atreverme a preguntar. El pedir no siempre es una molestia. A veces, es una oportunidad sesgada por los prejuicios, por las trabas de nuestra mente, que no nos permiten verlas. Hay que animarse.



domingo, 1 de mayo de 2016

Laboratorio organizador

A veces la ayuda viene de quien menos lo piensas.

Estoy aplicando los consejos de un libro que hace 7 años tenía, y en su momento lo empecé a leer, pero lo dejé a mitad de camino.

Hace unas semanas empredí la marcha, poniéndolo en práctica. También se lo sugiero a los pacientes. Va dando resultado.

Por empezar, hice una lista de todas las cosas que me molestan, desde las cosas que hay que reparar en la casa, o el orden, más otras personales, y de lugares donde trabajo, o gente con la que me relaciono.

Parece que el efecto de escribirlas tiene su resultado. Es que uno se decide a modificar todo lo que esté a tu alcance, y otras suceden por obra del Universo.

Un tema importante, el pedir y el recibir. ¡Cómo me cuesta a mí pedir! Un favor, lo que sea. La cuestión que también escribí esto: "Me molesta tener que pedirle a fulana que haga esto para mí, que lo necesito y es crucial". Y realmente lo era, creo que varios días me afectó esto, porque el juicio es un malestar injusto que me atraviesa de distintas formas: dolor de estómago, tensión en la cervical, problemas para dormir. Después de unos días, decidí incluirlo en la lista, porque era como un alivio, una forma de catársis, y ponerlo dentro de un "laboratorio organizador". Y así fue, ayer le pregunté a Euge y me dijo: "¡Cómo no me lo pediste antes?".

Gracias a Dios, la vida es bella.

lunes, 25 de abril de 2016

Vecinos en despliegue

Hoy un día movido. Sólo sé qué bueno es pedir Protección a la Madre.

El viernes terminé con Caro en la costa del río. Sociales, puro sociales. Cada vez que voy digo: es la última. 
Lo que pasa que no salir trajo sus consecuencias. Caída de cabello que gracias al dermatólogo, ya se está revirtiendo.

He comenzado aplicar los consejos de un libro de una coach, llamada Talane Miedaner. ¡Qué buen resultado me está dando!

Pero fue todo una cadena. Empecé leyendo "La magia del orden" a fines del verano. Y lo apliqué a la casa. Una cosa lleva a la otra.

Espero que se solucione. En la reunión del sábado, que reinicio por quinta vez, ya perdí la cuenta, me explican: Justicia Divina va haber, la otra... la justicia de los hombres... no se sabe.
Tengo que tomarme las cosas de otra manera.


Esta tarde todo un despliegue. Atiendo a dos clientes, un tercero pasa porque era un amigo que los acompañaba. Estaban haciendo los tests, dibujando, en eso tocan el timbre. Pensé que era el próximo citado, que se había adelantado. Abro la puerta, y un despliegue al estilo Swat estaba en la vereda. Un vecino paranoico había llamado al 911. Le pidieron los documentos a los clientes. Yo sólo pedía la Asistencia de la Madre (la Virgen María, para quienes recién me siguen en este blog). 

Todo aclarado, terminé con las pericias y se fueron. Al toque tocan el timbre otra vez. Un bombón, de la oficina de al lado, como tienen cámaras, habían visto todo. Vino a preguntarme si estaba bien. Charla de por medio de la reja, me quedé con algo en el tintero.

A la hora fui a tocarles el timbre a ellos. Pedí por el fulano que vino a solidarizarse. Anoté el teléfono de la office, y le di los míos por cualquier cosa que necesiten. Charlamos en la puerta, saca un pucho, lo prende. ¿Cómo no vi a este potro antes, teniéndolo tan cerca? Dios me ayude y me ampare...quiero verlo de vuelta.


miércoles, 6 de abril de 2016

Río, campo, padre


Nada puede pasar si no lo generás, y menos si no pedís, sin tener un poco de fé.
La vida te depara muchas cosas, y a veces, no estás preparado para situaciones tan límites como que un familiar se enferme, y te des cuenta que podés perderlo.
Por suerte, lo peor pasó. Está mejor. Muy cansado. Cuánto quiero a mi padre. Ojalá te pongas bien. Y tomes las vitaminas, please.

En este tiempo, sin blog, sin escribir, sin la notebook que me falló quién sabe porqué, volví a mi antigua pc. La saqué del pasillo, y la remonté en el living, de donde puedo ver la t.v. y la ventana.

De casualidad, en este verano, me reencontré con mi club náutico, tan querido. Dejé la noche, y me amigué con el día, el sol, el campo, el río.

Buscando ahora más trabajo, otras áreas, nuevos rumbos, porque la era Cambiemos, trajo tarifazos, ajustes, inflación excesiva, por todos los que remarcan para cubrirse. Pero no podés subir los valores: sueldos, sesiones, honorarios, siguen igual. Así que hacer malabarismo, y contagiarme de mi amiga Euge que no suelta ni un morlaco, ni que le paguen.

Amores...nada de nada. Eso sí que extraño. Pero no me muero. Estoy un poco aburrida, en ese aspecto, es cierto. Pero el grupo de salidas se deshizo: todas de novio, y antes de eso, yo, aburrida de la noche.

Difícil que si no salgo, conozca a alguien, pero, es lo que hay.
No me surge hacer otra cosa, por ahora.

Sí tengo ganas de estudiar algo, pero todos los años, lo mismo. Mantener un hogar sola, no es tan fácil. Eso Macri, no lo tiene en cuenta. Cuantas mujeres solas llevamos todo a cuestas. Tengo que aprender a defenderme de otra forma. Creer en mí. Creer que se puede. Y volver a escribir.

viernes, 29 de enero de 2016

Te quiere quien menos esperás

Esta noche tengo que salir. Que no me detenga ni una lluvia como el viernes pasado, ni la distancia, ni la falta de compañía. Y sí, mis amigas, o están con novio o deprimidas. He salido sola tres findes seguidos, pero el último fue de ostracismo. Y si me quedo, uno se acostumbra. Te acomodás rápido a lo que sucede.

Es lo que me toca con este ascendente capricorniano. O quizá sagitariano, según si se hayan actualizado o no las tablas de mi año.

He pensado en irme nuevamente al mar, es lo único que me calma, cuando vengo de solari. Pero también quiero ahorrar para un auto. Todo no se puede. Y los implantes dentales todavía esperan que desembolse lo mío.

Hoy me sorprendí dando un regalo a un compañero que se va a otro trabajo, porque tiene que ver con lo suyo. Una pavada le compré, que sé yo, te encariñás con la gente, a mí no me cuesta nada eso. La cuestión que me dio un abrazo, con apretada. Si quería saber si eran verdaderas no le quedó duda. Reconozco que me ruboricé un poco. 



Empecé Dieta Club porque era imposible ordenarme sola. Voy bajando, si no sigo boludeando el día de hoy. Más fácil enamorarme y adelgazar sin esfuerzo. Pero todo no se puede. De paso, acá me incentivaron a ir al médico, cosa que no hago nunca. Los análisis de sangre implicaron que tome vitamina B12 durante dos meses porque la tengo baja, y que consuma más carne roja porque la proteína también está baja. Me hice un estudio del sueño hace unas semanas (dormí toda cableada, parecía un robot). Cuestión que tengo sueño entrecortado (ya lo sabía) y microdespertares (consiste en despertarse varias veces durante la noche, y no darse uno cuenta de ello). Se me ocurrió eliminar el café, ya que consumía seis tazas diarias por lo menos, aunque siempre lo preparé ultraliviano, y noté la diferencia. La médica me explicó que el café produce sueño entrecortado. Haberlo sabido antes. Por ejemplo ahora, me preparé un té de tilo, así que ésta será mi nueva bebida para los tiempos frescos.
Y aunque mi sueño mejoró porque a lo sumo me despierto una vez por noche (de las 5 o 6 veces que me despertaba antes, y de las cuales me quedaba dos horas despierta, y luego no podía levantarme) aún me siento cansada. 
Otra medida que tomé, fue cerrar la puerta de mi pieza porque mi gata me despierta al amanecer con su manito para que le dé de comer. Un interruptor menos.

En cuanto al cansancio, esta doctorcita joven, que me explica todo, y que se toma su tiempo para atender a cada paciente (cosa rara en Argentina), mencionó que si pasé etapas de depresión (aunque no me la pasara llorando) o de ansiedad, a la larga, produce trastorno del sueño. Pues hay un desequilibrio de los neurotransmisores que medicados con un estabilizador por lo menos durante 9 meses, mejoraría. Así que veremos a mitad de febrero cuando la vea.

En cuanto a la tiroides, aunque el valor bajó, no es el normal. Para ello, tendré una interconsulta a fines de febrero con la endocrinóloga.

Para finalizar con el tema recauchutaje, me mandaron plantillas con huella caminada, que ya empecé a usar hace una semana. Lástima que el otro día, se me reventó la sandalia por usarla, y no me di cuenta hasta que llegué a casa, que había perdido una de ellas. Salí a los piques a buscarla, y a las 6 cuadras la encontré, a Dios gracias, porque son carísimas.

La novedad es que apareció Ángel hace unas semanas, y después de charlar algunos días por whatsap, desapareció de vuelta. Como ves, con él, siempre es lo mismo. Si bien me apena, ya me olvidé. O ya pasó.

Por otro lado, quiero ver en otra clínica cercana a ver si necesitan para los psicotécnicos, y que no se superponga con mis trabajos de la mañana. Veremos. Si quiero comprar el auto, tengo que generar divisas. Que Dios me acompañe.

sábado, 9 de enero de 2016

Viajando en tiempo presente

Somos lo que pensamos, dicen. Por lo tanto, lo que escribimos.
Tendré que cambiar mi manera de escribir, o lo que pienso, o lo que creo...

Parece mágico. Hace un par de días, un compañero de trabajo me pide que le haga unos tests. Nos quedamos hablando, y al final remata:

-Voy a viajar. ¿Para qué quedarme sólo con lo material? Viajar es una forma de ser feliz. Son cosas que puedo hacer ahora por mi edad y que aún no tengo hijos.




Y anoche, en radio fm 95.1 escucho a una pareja que viene viajando hace seis años por el mundo. Creo que la fuerza de ellos, además de pensar en positivo y transmitirlo, el amor que los une es la clave. Tienen un blog, www.marcandoelpolo.com, lo estuve leyendo anoche y esta mañana. Muy inspirador. Y hasta descubrí lo que es "la copa" en reemplazo del o.b. (mundo femenino, y la solución cada 28 días). 
Leer fue como viajar un poco. Y un disparador de cosas nuevas. Si viajara por todo el mundo, ya no tendría que hacer dieta, estaría flaca de sólo caminar y cuidar el mango. 

Luego, otro en la radio: somos lo que pensamos. Inmediatamente pienso en mi blog. Aunque es divertido, espiritual, etc. tiene que servirme para lo que quiero. Entonces quizá sea hora de escribir distinto. Dice que hay que hacerlo en tiempo presente y con lo que queremos. ¿Será cierto?
Probemos...


domingo, 3 de enero de 2016

Ayudamé a llenar mi alma de Fé

He vuelto de la pegatina. 36 oportunidades para que Cupido actúe. En la zona en que se supone vive, cuando yo me quería ir y él no entendía. 
Si lo ve, es una lotería. Pero estoy tranquila, algo hice. Lo intenté, al menos, disculparme. 

Ahora estoy tirada en la cama, con la tarea cumplida. Eso que me levanté habiendo salido anoche con Euge. Un embole en Nuñez, y pensando en él... si estaría buscándome en San Telmo. Pero como la que maneja es ella y no quiere ir a microcentro, no hubo otra que ir allí, después de intentar en Martinez donde la cola y el vejestorio ahuyentaban a cualquier marciano cerca del río.

Ahora Sil me quiere presentar a un amigo del "novio". Tendrá que esperar que baje unos kilos, si no, va a salir corriendo.

Ya me da igual todo. Vivo cada minuto con la mejor intención de divertirme, conocer gente, hacer sentir bien al otro, y respetar mis deseos. ¿Qué más se puede pedir?

Bueno, sí, mucho más, si de pedir se trata. Me contento con esa canción de Sergio Denis que he escuchado este mediodía, y que puse en mi estado de whatsap. 

"Ayudamé
 a pintar tu mundo
 de un amor profundo, 
ayudamé
a llenar la casa
de luz, de esperanza, 
ayudame"*

Yo la modifiqué un poco y agregué que me ayude a llenar mi alma de Fé. Porque es lo que realmente me hace falta ahora. Y siempre.


*Canción de Rolando Hernández y Sergio Denis, llamada "Gigante chiquito", cantada por Sergio Denis. 



viernes, 1 de enero de 2016

Todos nos equivocamos

Tengo que descubrir el motivo de porqué me duele la cabeza, de ese modo tan particular. Sé que algo me molesta, ya que nunca me duele. Pero tengo que descubrir qué. Es esa puntada clásica que va desde el oído izquierdo y rebota por adentro, al centro de la cabeza. Y sí, me molesta esa actitud del idiota ese, con perdón de los idiotas, que quiere charlar con... después de aquellos mensajes en mi whatsap hace meses. Así que lo tuve que blanquear, por prevención. No por mí, sí por ella, ya que me preocupo por todos, ya que procuro que encuentren la felicidad verdadera. Y no que pierda tiempo con un trucho rebuscado. Y bueno, lo tomó bien, es un tanto incómodo para mí, tener que hablar de eso, pero no me quedó otra.

Por otra parte, la angustia hoy se hizo más presente. El tonto del finde que se ofendió y no intercambiamos teléfonos, no sabés cómo me duele. Y no sé cómo ubicarlo. No recuerdo su apellido, o lo poco que entendí no lo encuentro en facebook ni en google. Me quiero hacer la Sherlock Homes y no me sale. Mejor tiro todo para arriba y que María se haga cargo. Debo dejar todo en sus manos, para eso son la Santísima Trinidad.

Estoy leyendo a Coelho, "El Peregrino", que tanto Miriam, la psico, me había recomendado hace unos años. Y es atrapante, tiene tanto de mi búsqueda. Él por la espada, que en realidad, es un símbolo, y yo por el amor. Luego, cuando se hace esos cuestionamientos religiosos, me hace acordar a mí con todos los grupos de Meditación, los distintos afines con quienes he estado. Mi último grupo, algunos se han acordado, pero yo por ellos, me siento y me sentí tan abandonada... Eran mi apoyo semana a semana, y de golpe, porque perdí los campos, ya no pude reunirme y cuando iba tampoco me sentía a gusto, debo recordarlo. Tal vez, sea un mambo mío. Y quizá, ese no era mi lugar.

Mi padre me ha preguntado por eso hoy en el almuerzo. Es que me ha notado triste, yo creo, porque algo deslizó al respecto. Pero no es por eso, siento haber perdido a Nico. Su orgullo nos impidió volver a vernos. Y lo siento tanto, porque aunque no funciora, me gustaría hablar con él, que me entienda, porque sé que no es malo, que lo hizo de bronca. Pero yo no daba más de sueño, y cuando no duermo, no tengo paciencia, mi malhumor sale como un exabrupto, como un volcán de malos modos.

Dios... me darás la oportunidad de encontrarlo?

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Inspiraciones puras

Acabo de escuchar a Muscari, y más allá de lo zarpado que es, me inspira. A hacer cosas, a vivir, a llevar a cabo lo que siempre está en mi cabeza (Clematis puro). Llegó un paciente. Esto tendrá que esperar.



jueves, 24 de diciembre de 2015

Noches mágicas

Otra Navidad que me ha traído una noche mágica, esas que duran unas horas donde todo pasa de una forma inesperada. De la misma forma en que terminé en San Telmo el finde pasado. Casual, espontáneo, y una gran conexión que duró un poco más que el amanecer abrazados. Pero ya pasó, una grieta enorme nos separa... vi un aparatito en su mesita, parecía demasiado pequeño para ser un consolador. La verdad que como no conozco esos juguetes adultos, no tenía ni idea.

-¿Qué es eso?
El fulano se sonríe mientras se viste. Otra sonrisa se repite y no quiere decirme. Finalmente anuncia:
-Es para armar tabaco
-¿Marihuana?
-Sí... pero no siempre...
-Uy... si hubiera sabido no estaría acá
-Pero no pasa nada
-Sí, ya sé que me vas a decir que no dependés, etc. Pero si así fuera no fumarías esa mierd...
-Pienso dejar... pero ahora no estoy preparado para dejarla.

Y ahí entendí todo: el desorden y el estado caótico de su casa. Todo cuadraba. 
Pensar que decía "Sos especial". Le retrucaba: “Se lo decís a todas”. 

-No, no, es que ahora es todo tan free, es raro encontrar a alguien así... ¿Por qué no te conocí antes? –dijo con esa hermosa sonrisa.

En 2007 murió su padre, y a los dos años su madre. Sin hermanos quedó solo. "Del dolor uno crece" dijo varias veces.
Pero no lo sentí así, realmente, al final de la velada. Porque crecer, nada tiene que ver con usar tóxicos para evadirse. Cierto es que no era el adicto como el que vivió conmigo, porque éste socializaba. Fue a buscar una bebida a la barra, y quedó al lado mío. A partir de ahí, no paramos de hablar.

Por suerte, esta vez me lo tomé distinto. Creo que tendré varias noches mágicas, y así las tomaré, como encuentros destinados desde arriba, hasta que un día alguien se quede conmigo.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Pintando camas locas



Un finde largo en la costa me renovó la energía. Villa Gesell fue el destino que nos recibió con bastante frío por cierto. Hacía varios años que no me iba sola con Juli de vacaciones. Es que había tocado fondo de tanto vacío sentimental que viajar era un salvavidas para cobrar fuerzas. Y sí, surtió efecto. Tanto que inesperadamente el lunes un fulano de hace lejos y hace tiempo terminó cenando con nosotras en casa. No pasó más que eso. Creo que nos hicimos compañía, pero no es la persona que estoy buscando.




Cambiando el tema, ayer y hoy tuve unos desagravios en el trabajo. Quizás esta incomodidad me sirva para salir de la zona de confort y hacer algo. Todas las cosas que dan vueltas en mi cabeza y que siguen pendientes, merecen una oportunidad para darme chance. Porque si no lo hago por mí y para mí, si no empiezo a cuidarme, nadie va hacerlo.





Con los aires renovados del mar, llegué y pinté la cama, unos abstractos de colores variados: verde claro, amarillo suave, rojo y blanco. Quedó tan loca que le puso vida a este dormitorio sin amor y sin pareja. Aunque no quiero convivir con nadie. Primero que no me interesa y segundo que con una hija adolescente no sabés a quién metés en tu casa. Eso me pasó el lunes, que mientras disfrutaba de la cena, y creo que eso sentimos los tres, una parte mía también desconfiaba. Me cuesta relajarme.


En lo que no doy pie con bola es con la dieta. Sigo como siempre, la única forma de cerrar la boca es que me enamore... lo digo porque se me va el hambre.


Edith dice que apueste por otros lugares, que en el boliche no voy a conocer a nadie. Sin embargo, el fulano que se apareció con previo aviso y empanadas, lo conocí en el primer lugar nocturno en que nos llevó Roxana. 


Bueno... ya lo estoy nombrando demasiado.

Espero salir este finde y conocer a alguien. Ya me estoy aburriendo y el último tierno mecánico me dejó con la carrocería desarmada.