viernes, 23 de octubre de 2015

Lo que se siente

Estoy cansada. Otra vez ayer se equivocó el camino. No entiendo. Si pasa algo o no. Ayer él resuperado, tanto que me cohibía un poco, tengo que decirlo.
Cuando bajamos le dijo a Juli "Chau pequeña. Cuidá a tu madre!". Recalcando esta última frase.
Pero en definitiva, nada. No quiere estar conmigo. Me rechazó el otro día... sutilmente. Así que hoy salgo. Nos encontramos con Gaby para festejar el cumple de Sil, y Clari va directo para Nuñez. Las cuatro ahí, para divertirnos, para olvidarnos de los que tanto nos lastiman... porque hoy cuando me contestó "De nada", no pude evitar las lágrimas en el colectivo. No quiero sufrir más por nadie. Sólo necesito alguien que me quiera. Alguien distinto, capaz de jugarse a ser, no a cancherear cuántas  minas se voltea. Y lo que más siento es que nadie me puede ver, y si me ven, el afecto y la sinceridad les dá pánico.

Lo que no soportaría es alguien frío de nuevo, y en parte él, es un hielo. Como cuando me apuraba por whatsap. Después, en el auto, cuando lo saludo, ni siquiera se le pasa por la cabeza darme un beso.

Sólo sé una cosa: no quiero estar en lugares incómodos. Y si esto me hace mal, lo voy a evitar.
¿Para qué buscar, donde sólo hay la nada misma? Porque es eso. Él lo dijo bien claro, nada verdadero, sólo de vez en cuando o pasajero. Y después, a los pocos días, ni eso.

El vacío no sólo está en los boliches. También lo siento con él, cuando no me registra, no me quiere, no me tiene en cuenta.

Hay que ir por otra vía. Y comenzar a pensar distinto, a pronunciar otras frases. Sí puedo encontrar un hombre bueno que me quiera. Sólo pensar que puede ser posible, es una manera de que suceda. Mi mente es un imán. Porque si mi corazón lo desea, pero mi mente boicotea con esas ideas de que tengo que esforzarme en todo, demostrar que soy querible, etc. nada va a pasar... La vida tiene que ser más fácil que esto. Más fácil. Tengo que deshacerme de todo lo que me hace mal. Incluso mis pensamientos. 

Además, ¿cómo puede ser que me bloquea por whatsap, pero los mensajes de texto que tienen que ver con su trabajo, los contesta? 
Está claro entonces, lo único que le importa es eso. Clinck caja y a la bolsa... Pero lo que a vos te pase, el cariño que necesites, eso no cuenta.





jueves, 22 de octubre de 2015

Cuando estamos bien, vemos las cosas de otra manera. Soltar es liberar

Todo cambia, por suerte, cuando cambia nuestro punto de vista, y nos descontracturamos.

Volví y hablé con Clari. Un oído siempre ayuda. Pobre, estaba durmiendo. Ya era medianoche.


Me tiré a dormir, y en eso un mensaje de Juli me adelanta la hora de ir a buscarla. Llamé para avisarle que era media hora antes.


A las 3 ya estaba despierta, y hasta las 5 no salía a buscarla. Cerré los ojos, traté de dormir o meditar, no me acuerdo, ja! 

Finalmente los abrí y tiré el I Ching. Me leí las versiones de mis cuatro libros. Para poner claridad a mis confusas ideas. Y me relajé. Aunque apenas desperté ya sabía que iba a darle los libros que tenía destinado para sus hijos pequeños. Amo los cuentos, y la verdad, tenían unos dibujos preciosos.

Hexagrama 61 "La verdad interior", con líneas significativas 1, 2, 4 y 6, que con su complementario se convertía en el hexagrama 45 "La reunión". 

De todos modos, algo me cambió que me posicioné distinto ante los hechos. No pasaba nada, y bien, listo, la sinceridad ante todo me parecía lo primero. Te ahorrás muchas cosas sin las caretas. Total, siendo genuina, tranqui, y con naturalidad, todo prosigue, como antes y mejor, o distinto y también mejor, por cierto. Porque uno le pone dinamismo, transparencia, sinceridad, sin especulaciones berretas.

Y así fue, sonó el timbre y yo estaba tomando café. Le ofrecí y se negó, con un mmmmmmmm que me causaba gracia, ya no iba a morderlo.

Subí al auto con la bolsa con los cuentos pero no le dije nada sobre ellos, salvo cuando ya estaba Julieta, creo.
Pero mencioné, algo así, como que tranqui, que está todo bien, que él me bloqueó y no la hija, por la hora en que lo hizo, y lo admitió derecho viejo. Me explicó que lo hace porque la hija le revisa el celu, y que en una oportunidad, la madre se la trajo hasta su casa, sin avisarle, y él estaba con una mujer en la cama. Y, me aclara: "Yo tampoco la podía echar".
Entonces, la ex le aclaró que la nena se había puesto mal, y que pensó que tal vez tenía razón, entonces, él ahora se cuida y bloquea todos los contactos de mujeres, y las fotos, sobre todo.

Le dije, "Igual está todo bien, si no tenés interés...está todo bien".
Creo que él estaba cohibido, como yo a la ida, o quizás preparado para atajar los pelotazos... que nunca hubo, por supuesto. 
Porque yo hablo tranqui, y me lo tomo bien, como un amigo, en donde se aclararon cosas, y en algún momento, hubo un juego que no fue.

Juli subió al auto feliz y contenta. Le pregunté cómo le había ido, los chicos que estaban, bla, bla...
Después continué el diálogo con el señorito. Cuestión que le conté que no podía dormir y que agarré el I Ching. Me dice, "¿qué preguntaste, por el futuro, por la quiniela...?", y se ríe.
"No, por el presente. Sólo se puede preguntar sobre cosas del ahora".
"Ah, y sobre qué preguntaste?"
"Ah... sobre el remisero", dije riendo y sin pensarlo. Salió tan espontáneo, que hasta yo estaba sorprendida. Porque en mi cabeza, había pensado en decirlo distinto, con alguna sutil referencia, o de forma subliminal, pero como siempre, cuando duermo poco, digo las cosas como se me cantan... como se me sueltan de la lengua... sin filtro.
"¿Y te dice la posta?", pregunta él.
"Sí... te dice la verdad", le contesto.
"¿No falla?"
"No"

Lo más lindo fue cuando bajamos, y se despidió de Juli, diciéndole "Chau pequeña". Se sintió tan lindo eso, que cuando desayunábamos y charlábamos en la cocina, ella dijo: "Se sintió tan bien eso... fue como el papá que nunca tuve".




No es

Sólo fue un deseo. Hablamos y nada. Seguirá siendo él, en su lugar de siempre, y seguiré siendo yo, en el mío.

Si es así, es porque no es. Simplemente.

Aceptar y dejar ir.

Conversación buena, como siempre, pero nada más.


Tiene algo más importante, sin duda.


Seguiremos saliendo. 


Adiós, nene.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Noche esperada

La espera es larga, es tenue, y tiene un dulzor de los besos que imagino. De tus caricias donde más espero. De plasmar lo que se formó de la nada, de lo inesperado, de lo espontáneo. Cuando vas a buscar allá...y todo lo tenías acá.

No sé nada de vos, y sé todo. Mi intuición funciona para que sólo aprenda a desinhibirme. Después todo lo dirigirás vos. Con esa pasión que no conozco, listo para capturar todo lo que desborda de mí, y que quieras contener.

Ojalá seas esa parte buena que parecés. O que brote en vos ese cariño que yo tanto necesito.
Porque sólo es eso lo que quiero... afecto, cariño, y quizá amor. Nada más. Sin condiciones, sin controles, sin estructuras. Sólo la pureza de darse lo mejor siempre. 

Y que cada vez que nos encontremos, nuestro contacto sea un arroyo de paz. Con todo lo que ambos estamos buscando. 
Un refugio que lo sientas tu lugar, pero no cualquier sitio, sino tu lugar en el mundo. Donde te sientas protegido y querido. Donde todo el kilombo pasado sea agua bajo el puente, y donde todo el frío sentido sea una postal seca, y olvidada. Conceptos que ambos hemos vivido, aunque prácticamente no lo hemos hablado.

Todos necesitamos amor. No sabemos cuándo vamos a encontrarlo. Apostamos al todo o nada. Nos brindamos y a veces, salimos heridos, o desahuciados. 
Pero el día menos pensado se cruzan los caminos. Los ángeles de ambos se ponen de acuerdo en juntarnos, y se tironean las aureolas cuando no pueden creer que en vez de descubrirnos, nos pasamos la mayor parte del tiempo mirando para otro lado.

Cuando la felicidad está ahí mismo, en la punta de los dedos. Sólo era necesario dar forma a las palabras, para que alguno de los dos se atreva a decir algo. Y dejar así, de tapar el sol con la mano.

Ojalá te dés la oportunidad. Ojalá yo confíe en que esta vez algo va a salir bien. Y si sos la luz de mis ojos, cuando me mires, te encontraré. Entonces, cuando tus manos me tengan, te atraparé.


lunes, 19 de octubre de 2015

En familia

Hoy paz y tranquilidad, ya la angustia se ha ido por suerte. Tengo mis razones, porqué no decirlo. 
Ayer en el festejo del día de la madre, fuimos a un restaurant de campo, toda la family. Mis padres, mi hermano menor y su familia, y mi hermano mayor, más Juli y yo. 

En la tarde, el verde del parque y el sol invitaba a salir a caminar, y mirar los pavos reales, de un plumaje azulado y verde, tan brillante como increíble. Mi sobrina Clarita, de seis años, decía que era el animal más bello del mundo, estaba fascinada.


Luego jugamos pinpon con mi hermano mayor. Me he reido tanto. Quizá sea mi nuevo deporte, por lo menos, es una manera de resguardar mi cuadriceps, que no se llevó bien con el fútbol femenino. Por lo menos, la kinesio me ha recuperado.


Después le cedí mi lugar a Juli que jugó con su tío, y convencí a mi madre para divertirnos en el metegol. Luego de ganarle 10 a 2, persuadí a mi padre que estaba parco sentado en un banco. 


Aunque, empacado no quería jugar, finalmente se levantó, y participó del juego con mi madre. Al rato  estaba con una sonrisa disfrutando como un chico, con esa parte que todos tenemos de niño, y que muchas veces nos olvidamos.


Lo hemos pasado tan lindo. El sol hermoso, cuando llegué piqué algo de comer y me fui a la cama. Super cansada. Y si bien no tuve noticias de él, me quedé relajada. Que se haya comunicado a las 3 am del sábado para decirme Feliz Día, fue todo un hallazgo. Creo que quería remar lo que no había ido a buen puerto el día anterior. Y lo logró de alguna manera. Ya en algún momento nos encontraremos.


Es como que el vacío se ha ido, aunque aún no esté conmigo en vivo y en directo. Pero su acercamiento virtual hace que mi constelación psíquica tenga otra estrella nueva. No sé si iluminará o no, si será fugaz, o actuará como un meteorito certero y directo. Pero al menos siento que hay alguien que me ha visto. Y muchas veces, necesitamos el espejo de los otros, para saber que no estamos solos, o que somos reconocidos.


El ser humano no puede estar solo. Y si bien, no sé si esto es ilusorio, es lo que hoy vivo. 


El presente es algo sustancial que pasa por tu mente y se construye de algún modo, no sé en qué puente vibratorio o en que salto cuántico. Pero esta tarde he imaginado tanto de lo que puede darme o de lo que necesito.


Por otro lado, este mediodía quien ha estado mal es Juli. Ha llorado un poco, y finalmente a punto de ir a la escuela, le dije que no fuera. No podía ir en ese estado, estaba tan sensible. Me dijo que se siente sola.


Le dije que yo también me he sentido ha así estos días, y hace varias semanas especialmente. Pero que es muy importante salir y comunicarse. Porque es la única manera de lograr conectarte. Si no, la gente que te rodea no se entera quién sos, cómo pensás, qué sentís y qué necesitás.

Por lo menos, ella va a salir esta semana, espero que le vaya bien y que se divierta.

Estos son tiempos difíciles. Primero por cómo está la sociedad tan frívola, y segundo porque la adolescencia es una etapa de complejos, de inseguridad, de miedos. Espero que salga adelante.



domingo, 18 de octubre de 2015

Benito

Ayer fue un día pasado por agua. Por el agua de mis ojos. O mis hormonas están descontroladas, o ese vacío que siento está llegando a los lugares más recónditos de mi alma. 

Anoche, mientras Juli estaba arriba con sus amigas, festejando su cumpleaños, entre pizza y jugo, entre risas y charla, yo estaba tranqui en la cocina. 

Y entre horneada y horneada, subía las escaleras para llegar con la comida calentita. 

Mientras tanto, la radio estaba encendida, y pesqué un programa re lindo, "Noche de Paz", con el músico y cantante, el Paz Martínez. 

Yo que soy auditiva, aprendí un montón sobre músicos de pura cepa, y aquellos que tienen oído absoluto. Son los que tienen la capacidad de escuchar la música, pero detectando nota tras nota en cada melodía. 

Yo, no llego a tanto, pero me defino como persona auditiva. Los tonos me llegan profundo, las formas de hablar, y soy capaz de detectar quien llama por teléfono, con sólo escuchar su voz, aunque no lo conozca demasiado. 

Tan fundamental para mí es el sonido, que siento que la música es esencial para hacer el amor. Y hay lentos que no puedo escuchar, porque me ponen melancólica, y realmente me bajonea, me hace mal.
En cuanto al sexo, el ambiente también suma para la escena, porque si no me va, no puedo hacer nada.

Disfruté de este programa de radio un montón, pero también lloré... y en esos momentos, los recuerdos tapados con hojas, con tierra y con cemento salían por doquier, como espantosas películas de terror que no pensás que alguna vez existieron. 


No es que te añore, sólo me doy cuenta lo sola que he estado, y que a Juli le ha tocado esta familia: madre, perro y gata. 
Aunque Benito, mi dulce can, ya no está con nosotras hace un par de años. Era un perro especial, acompañaba a la gente  caminando a todos lados. Su esencia, aunque sin entrenamiento, era ser un perro lazarillo. 

A mi vecina de enfrente, la seguía al banco, y hasta entraba cuando iba a cobrar la jubilación. Los de seguridad lo echaban, y ella explicaba que no era su mascota, pero Benito insistía y se quedaba sentado a su lado esperándola. Así, volvían juntos caminando en la parte céntrica de Morón, que es un lío de tránsito, tal como la Capital porteña. 
También la acompañaba a la iglesia los domingos. Recorría todo el templo, daba toda la vuelta, y después se sentaba a su lado. 
Siempre fue así con todos los vecinos, de cada barrio que yo viví.

Cuando lo conocí en San Luis, el perro estaba en una esquina, cerca de un colegio, saludando a todos los chicos que pasaban. 

Iba con Juli, apurada, ella tenía nueve años en esa época. Al verlo, pensé, cuando vuelvo si está ahí, lo llamo para que venga a casa. Y así fue, me siguió tres cuadras, abrí la puerta y entró.

A los diez minutos estábamos en el patio, y sentimos un maullido de un gato. Como era gris, nos costó verlo, porque se asemejaba al color del cemento de la pared. 

El felino, era tan pequeño como un ponpón, y así se llamó. Estaba en el techo de al lado, llorando. Fui a buscar la escalera y se acercó a través de la parra, y ahí la rescaté.

Así en un instante, tuve a mis dos mascotas, para hacer más llevadera la estadía en esa provincia, que no fue la tierra elegida, por cierto. 
Cuando volvimos a Buenos Aires, luego de que Juli terminara el año escolar, me los traje a ambos, gato y perro.

Y Benito, mi can, nos acompañaba a todos lados. Tantas veces nos tuvimos que bajar del colectivo porque él nos seguía corriendo, y todo el pasaje girando la cabeza para verlo. El chofer me decía: "Señora, el perrito la sigue..."

Y ahí nos teníamos que bajar. 

En una ocasión, nos bajamos de tres colectivos, hasta que en el cuarto se cansó y nos perdió. Porque si no era capaz de correr desde Ituzaingó hasta Morón.


Y no estoy mintiendo, ya que una vuelta me siguió 20 cuadras, con una vecina que me llevaba en su auto a 60 km por hora. Hasta que me bajé y lo encerré en la casa de la madre de una vecina (a quien también la seguía) y me tomé un remis. Cuando volví con Juli del colegio, tuve que irme hasta allá en bicicleta para traerlo. Estaba en la vereda jugando con otro perro.


Apenas lo adopté, dormía todas las noches, al lado mío, en el suelo. Parecía que quería cuidarme, para no perderme nunca. Y al final, lo perdí yo primero. Pero de él tengo el mejor recuerdo.


Y una vecina puntana me decía: "¿Y tu marido...?", refiriéndose a mi mascota, Benito.

"Y si es tu marido, duerme todas las noches a tu lado", decía.


sábado, 17 de octubre de 2015

Ahora cómo voy a mirarte a los ojos...

Desarme total del corazón, todas las piezas expuestas sobre la camilla, pero el cirujano no sabe qué hacer. No sabe operar, o más bien desconoce mi enfermedad... no sabe cómo soy en el amor. 

No entiende. No me conoce. Se despista. 

Me he camuflado tanto vistiendo todos mis personajes. 
La que se ríe y no le importa nada, y que de todo juega con las palabras para morir de risa. 
No sabe nada de mi esencia. No tiene ni idea. Y tal vez yo, quise probar si había agua, aunque sabía la respuesta. Puse un pie y estaba fría el agua, o helada!!! Jaaaaa, ya no importa. 
Ya no importa nada. Me cansé de ofrecer mi corazón, cuando sólo necesito un abrazo. Un abrazo verdadero, auténtico, enorme, y abrigado.

El otro día sentí uno así cuando me encontré con el RPP de la costa. Ese abrazo de amistad, pero superador y cálido. Cada tanto me encuentro con esos personajes, con quien no tenemos nada, sólo una onda vibratoria, donde al saludarnos, nos abrazamos, eso que tanto la gente hoy necesita.


En la madrugada no pienso lo que hago. Sólo me despierto y escribo sin tapujos. Con el puro impulso de sacarme la duda, o de intentar expresarme.


-¿Y qué onda hoy... anda Batman sin disfraz?

-Hola, cómo estás?
-En casa. No salí. Me despierto siempre a mitad de la noche, viste? ...Las chicas salieron
-¿Qué pasó? ¿Con fiaca?
-No es fiaca. Siento un vacío en esos lugares ya...
-¿En qué lugar?
-En los boliches
-Aaaaaaaaa
-Es así. Lo único que no es así es cuando vamos hablando con vos... 
-Gracias, pero sólo sé escuchar
-Cambiaste la foto, qué lindo, es la más chica?
-La más pequeña
-Qué loco que es este whatsap, te hice una pregunta anoche y no te llegó...
-¿Qué pregunta?
-Ah...la pregunta que te hice... cosas que me animo cuando estoy dormida, y me viene el impulso, y ni pienso, jaja... Porque si pienso...ni pregunto...se me va toda la valentía...Pregunté si eras fiel
-No
-¿Nunca?
-Sí, alguna vez fui fiel
-Bueno, al menos una. Después te curaste, jaja... Hay gente que es así
-¿Para qué?
-Y parece que sí, que vos sos así, ja ja... Para tener certeza
-¿De qué?
-Ja ja... 
-¿Por qué no sos directa?
-De eso que no te importa nada. Porque no puedo, ya sabés
-Sé directa, no pasa nada, dale
-Jaaa.. A vos te daría lo mismo todo, una más en el asador... Ya te diste cuenta lo que pensé que me pasa
-¿Qué querés? 

Juro que con esta pregunta agresiva, y fría, me sentí acorralada. Como el juego del gato y el ratón. Así que no me quedaba otra que responder como podía:


-Estoy buscando alguien de verdad, vos ya sabés

-Yo soy de pasajero o de vez en cuando
-Sí, es cierto. Hace de cuenta que no te dije nada
-Ok

La conversación terminó a las 6 de la mañana. Después dormí, dormité, medité y soñé, tratando de digerir el trago amargo. 

Es que estoy muy frágil. Y no me gusta, o... me preocupa. 
Hoy es el cumple de Juli y desde anoche me sorprendo llorando a cada rato. Pensando en que no estás. En todo el tiempo que he pasado sola como madre. En que ese amor se ahogó, porque si no, nos ahogábamos las dos. Y yo debía cuidarla. Y cuidarme. Su nacimiento fue el límite. Para cortar esa relación caótica, enferma, espantosa.

Pero ahora ya no me acuerdo qué era contar con alguien. Saber que una persona te espera. Pensar de a dos. Abrazar y que me abracen. No me acuerdo nada. El tiempo lo borró... una amnesia total me bloqueó y ando perdida en este mundo, preguntándome si existe el amor, si tendré otra oportunidad alguna vez.


Sólo busco alguien que me quiera. Solamente eso. Nada más, y nada menos.


Pero no se usa amar. Estos tiempos son de sexo y touch&go.



lunes, 12 de octubre de 2015

Quién está detrás de ese semblante

Es difícil saber lo que el otro piensa cuando no te das a conocer, o enviás mensajes confusos. La idea es no quemarse, pero así nadie te ve. 

A buen puerto no se llega en camino sinuoso. No es la idea. Pero éste es más bien un puerto pirata, donde es más probable tener certeza de trampa, que de luminosidad.

O quizá me equivoco, y él juega a todo y nada.
Dijo que es tímido conmigo. La realidad es que yo no puedo mostrarme con él, en cuanto a lo que me pasa, salvo en contarle cosas que nada tengan que ver con su persona, sí con los otros. Puedo hablarle de detalles inimaginables, pero siempre de otros hombres, no de lo que me viene pasando con él. 
Y él pregunta, a veces, no sé, si lo hace sólo por hablar de algo, o si realmente tenemos algo así como una amistad. Entonces puedo hablarle de esos amores pasajeros, y de los desengaños, y él me escucha en todo, me comprende, pero no me atrevo a decirle lo que con él me pasa.

Parece un juego perverso, porque yo he tapado mis sentimientos con metáforas literales sobre personas cercanas.Y él compra, él adhiere, como niño obediente, o consumidor compulsivo de toda muestra que huela a pan caliente.

Anteanoche he llegado a la madrugada y mensajeado con Clari, y llega un momento en que mis ojos se inundan de lágrimas. Necesito tanto un amor... 
Entonces, nuestras conversaciones siempre me llevan a lo mismo. Sobre todos en estos últimos días, digamos... hace un par de semanas. Porque en este último tiempo, mi sensibilidad es fuerte, honda, y a veces me traspasa. Me deja en una dimensión en donde no soy dueña de mis sentimientos. No puedo controlarlos. No hay formato donde contenerlos. Se desbordan con una brisa suave, con una caricia negada, con ese vacío producto de una ausencia que lo hace interminable.

Hemos vuelto hablando de lo que nos pasa, siempre cada uno, por su lado. Me cuenta quién le interesa, y a su vez me pregunta por el último bosquejo amoroso, que ya se ha desdibujado. Y ahí siento que me comprende, y es como una charla que noche tras noche, va tejiendo puntada tras puntada, y yo me envuelvo en ese trozo calentito de sus preguntas, de su oreja atenta, de ese esmero que pone en todo lo que hace, aunque no hace nada. 
Pero en el medio del vacío de cada finde, ese espacio es un refugio, donde no tengo que fingir nada. Aunque es mentira... porque finjo ser fuerte, ser superada, y cuánto daría por llorar en sus brazos.

sábado, 10 de octubre de 2015

Arrumacos de amor

Probé todas las flores, antes y después de caminar. Porqué siempre uno se olvida de lo que enseñan los grandes maestros. Así dijo Bach, usá la flor que represente el sentimiento del momento. Bien, fui por cualquier rumbo, buscando interpretaciones, absurdas, pasadas o supuestas. Hasta que cuando ya no se me ocurría con qué, fui hasta Agrimony y Cherry Plum, y ahí se me fue la angustia.

Euge va a dormir, porque el chulo le dio el jueves para que tenga. Como le digo, la nena está satisfecha.
Clari se prende. Sil espero que arremeta. Hoy necesito que la vida me sorprenda. Salir, música, gente, amor, besos, lo que venga...
Divertirnos es la consigna. Sólo esa.


En el fondo de la espiritualidad

Estoy como esa tarde del año anterior cuando me obligué a ir a caminar al parque. Excepto que hoy no hay sol. Pero porqué se repite la misma situación, el mismo estado interno. 
Es lo que siento, no lo que sucede. O quizá esto es producto de algo que doy y que no vuelve. De un vacío, producto de una sociedad vacía.

Anoche desistí de ir. Cuando Sil llamó me levanté sólo para decirle que hubiera preferido cambiar de lugar. Es que estaba sensible para cruzarme con los mismos de siempre. 

Estoy que crujo, lo reconozco, como una hoja de otoño, esperando que llegue por fin la primavera. Esa estación reconfortante que necesita el alma, cuando todo florece sin que hayas hecho nada. Cuando ni plantaste semillas ni abonaste la tierra, pero de pronto, todas las flores brotan en las macetas de las ventanas. 
Así sucedió en mi casa. 

Pero aún no floreció nada en mi corazón. Yo abono la tierra, le pongo agua, pero algunos  pasan y ni siquiera se quedan para ver cómo la naturaleza podría sorprendernos.


Promesas, promesas. Palabras al viento. Caricias desechas. Y un olvido inmenso.


Así es la soledad. Por eso siento que no quiero salir, no quiero ver a nadie, no es un momento para exponerme. 


Aunque sé que esto no es bueno. Estoy en un pozo y no sé cómo salir. Me ahogo en mi tristeza. Me duele este mundo. Pero sé que tengo que resurgir. No queda otra. Es la única cosa que puedo hacer por mí misma. 


Como esa imagen del Ángel de la Guarda que colgué en el facebook, que decía que mi Ángel no puede creer las cosas que hago, o cómo desperdicio mi vida, mi tiempo...


Ya tengo que dejar este estado. No se puede estar en este agujero negro. No vine al planeta para esto.¿Cómo lo logro?


Por ahora, he puesto el termo para que el agua me barra y me traspase, me renueve, me otorgue otra vez la vida que no siento.


Esta tarde haciendo zapping pesqué un reportaje de Araceli a Juanes. Él, tímido, por cierto, tranqui, no entendía este lenguaje femenino, fresco y espontáneo, bien argentino. 

Pero dijo algo muy lindo, que copié en un papel para adueñarme de ese pensamiento, de esa filosofía de vida:

En algún momento, nos damos cuenta que estamos de paso en esta vida, que este es un viaje que tenemos que aprovechar, un pasaje en esta existencia.


Así que, tengo que levantarme, tengo que hacer pie como sea, y ver el sol, aferrarme a él, como una luz interna donde la esperanza debe hacer brotar esas flores que tienen el destino de dar vida a un jardín desbastado, pero que tiene que recomponerse. 

Llámese al jardinero, escaben la tierra, abonen con esa cáscara de huevo que he juntado y pulido todo este invierno, y dale agua, mucha agua fresca. 

Las ganas vendrán si la acción se concreta. No hay otra. No puedes vencerte. Es tu momento. Tu responsabilidad. Lucha por tu Fé que está decayendo. 


Dios, necesito ayuda, por favor, sálvame...



viernes, 9 de octubre de 2015

Un ángel sin alas y sin aureola

Ayer luego de escribir ese texto tan down y tan sentido, me di el lujo de pescar a Peto Menahem en Metro y medio (FM 95.1). 
Creatividad y humor, delirante actor que te hace reír tanto por la lógica como por lo ocurrente. ¡Qué bueno ha sido! Lo más terapéutico del momento.

Ahí te das cuenta que tenés la posibilidad de elegir todo el tiempo, que las opciones abundan y que sólo lo social logra sacarte del termo en que a veces, te metés, luego de tantos pequeños nock-outs.

Es sencillo, hay un tiempo y un espacio para todo, y si bien, a veces, la tristeza tiene que asimilarse, está bueno dejarla atrás. Aclaro, que intenté comunicarme con la terapeuta de Gaby, y si bien lo hice, estaba de licencia por maternidad. Evidentemente, no tenía que ser con ella.

Por supuesto que no todo quedó solamente en esto. Algo de la acción tuvo que concretarse para cerrar el ciclo: ilusión-desilusión, apuesta y espera, verdad y bajón, angustia y tristeza, soledad y tocar fondo, más luego pasar al acto, para producir la asimilación de lo que no has podido entender en su momento. Esto implica, dejar a un lado el miedo, el que dirán, ser lo más cararrota posible, jugartela. Bancarte los resultados, y sobre todo, no esperar nada. Porque lo que hice, fue sin objetivo concreto, sólo curar la herida y que mi corazón se exprese. Para que alguien del otro lado del mundo se dé cuenta, que no todos somos seres descartables, que abajo de la piel y entre los huesos, los latidos no son al cohete.

Después de ese tobogán, y tirada de cabeza a la pileta, nada más que dormir, para recuperarme al día siguiente. 

Vamos a los hechos. A la noche, me comuniqué con el ángel perdido, y hoy me doy cuenta qué bueno fue perderlo. 

Lo tuve que hacer desde otro celu, porque del mío, supuestamente era imposible (me había bloqueado, el muy valiente). 
Luego, de unas idas y vueltas preguntándome quién soy, le dije que lo único que quería era despedirme bien, que no estaba en mi mejor momento, sino que me sentía frágil por un cúmulo de cosas que nada tenían que ver con él. 
El chabón perdía la paciencia, y se le notaba un humor de perros (¿por qué se dirá así, si los perros están siempre contentos?, pero este tipo no lo estaba por cierto). 
Finalmente me dí a conocer y de una manera bastante fría, a mi gusto, escribió un largo texto para explicar que hacía casi un mes que no estaba en Buenos Aires y que en este momento estaba muy abocado a remontar laboralmente. 

Pero más allá de todo, qué bueno que fue cerrar la historia, por más breve que haya sido. Decirse adiós, es tan importante. 

Y como dice Clari, la palabra siempre es sanadora, y yo era lo único que necesitaba. 
Comunicarse, en algún modo, calma, compone, pone parches al silencio. 
Y además, sin quererlo, con la forma en que se expresa la otra persona, te das cuenta que no era el hombre que habías idealizado, y que la onda que tenía en el pasado se había esfumado por completo. 
Quizá simplemente, porque antaño, había montado un personaje para seducirte, y no era su verdadera esencia.
Como dice Sil, los cancerianos son bien fríos, por cierto. Menuda muestra tengo con el padre de Julieta.

Este mediodía no tenía muchas ganas de salir (a la noche, me refiero), pero me he tomado las Flores de Bach desde esta mañana, porque no vale la pena seguir con el muro de los lamentos. 

No es que me lamente, como le decía hoy al carnicero, la queja no es mi estilo (bastante tengo ya con los pacientes). 
Pero sí, a veces, la angustia se siente, y tenés que explorarla, asimilarla, entenderla, y ver qué hacés con eso. Y ahora que lo pienso, quizá me sirvió para comunicarme con el ángel (sin alas y sin aureola), más que las que larga con las pitadas de su cigarrillo. 
Porque esta charla, era una cuota pendiente. Ya que si hubo personajes en este tiempo, desde que vengo saliendo, que me han llegado hondo, uno fue éste. 
No me pregunten porqué, pero hay gente que evidentemente conocés de otra vida. 

Antes de comunicarme, saqué un par de cartas del mazo de Osho Zen, y salieron "Curación" y "Abundancia". Este Osho siempre dando en la tecla.



jueves, 8 de octubre de 2015

No la dibujemos más

La vida es más fácil con amigas, indudablemente. Más, cuando te sentís sola, y pensás que nadie rescatable aparece en tu camino. 
O si se cruza, no es que parezca un gato negro (porque los amo y son iguales que cualquier felino), pero es uno más que lastima, y mi piel ya no tiene espacio para más heridas. 

Nadie me ha hecho nada grave, entiendasé. Pero es una sumatoria de pequeños intentos que no llegan a nada. Y ya no sabés, si son todos insensibles, o si ya nadie puede ver al otro, como a un verdadero ser humano, con quien disfrutar simplemente. Un poco de paz, un poco de ternura, sólo eso.


Creo que somos presas de esta forma frívola en que se vive hoy, por cierto. Donde mostrar un ápice de lo que tu corazón necesita, es cursi.


Ya he contado todas las frases matadoras del último finde. Que me han dejado un sabor amargo, del cual deglutí hasta el último trago, en una angustia que se alojaba en mi garganta como reflejo de lo que sentía mi alma. 


No sé porqué soy tan sensible. No sé porqué no puedo salir como varias de mis amigas que sólo van a divertirse. 
Trato, le pongo toda la onda, pero es así, nadie me pasa desapercibido. Y cuando digo nadie, obviamente que no es todo el mundo, sino aquel que de algún modo me llega, y pincela la posibilidad de que alguien me quiera.

Sí queridos... es así, no soy la mujer cruda, canchera, superada, que no me importa nada, y que parezco cuando salgo y voy ahí por la vida. 

No. 
Tengo un alma. Y por cierto, no está vacía.

Está carente de amor. No me acuerdo cuándo experimenté eso. 


Tal vez la culpa es mía, por no abrirme, o por rodearme de tontos despiadados.


Pero no creo eso.


Siento que es una moda, hoy, vivir así, y que como yo, muchos están sin encontrarse, desolados, perdidos en el mundanal ruido. O drogados y borrachos, viviendo una vida prestada, tapándose o escabulléndose en el vicio. O en el sexo frío. Incluso queriendo ahuyentar la soledad en la pantalla del celular de turno.

Otros se esconden tras la cirugía de moda, o la lámpara solar. Y otros se inflan de músculos y revientan las camisas. 
Pero ¿quién se mira cara a cara? ¿Quién es sincero?

Esto es un rompecabezas, y mientras das con la pieza correcta, te pasa de todo. 

Buenos, malos y más o menos. 
Toda variedad de almas. El tema es que todos necesitamos amor. El afecto es lo que nos calma la sed, nos nutre, y nos hace un poco humanos.

Sé que la Fé es preciso tenerla a raudales, y no pincharse. Pero a veces, te das cada zancadas.


Luego de la seducción, en ciertos momentos, me he encontrado hablando cara a cara. Como con Casado y Casadito, cuando todo se puso claro, y no había ya que seguir fingiendo, porque a nosotras no nos va los comprometidos. Ya bastante chasco nos llevamos con los solteros o separados, como para agregar un peso extra a la mochila. Y es ahí, cuando lográs hablar de alma a alma, y ver en la mirada del otro ya no más fingimiento, y conectarte de algún modo, así sea pasajero. Amistad pura, a eso me refiero.


También dicen que todo es cuestión de lo que tu mente piensa. De si te lo creés o no. O si te lo merecés o no.

Yo soy una caradura número uno para hablar con cualquiera. Pero no puedo contactar con los frívolos, los oscuros o los huecos.

Alguien tiene que haber que se muestre con el corazón y que se juegue a sentir, no sólo a tener sexo.

No digo que estén mal los polvos, pero la dulzura es esencial. Saber que del otro lado hay un ser humano. No negar la espiritualidad, ya que es lo único que nos eterniza y nos da esencia.

Pero todo tiene un límite. Y en algún punto siento que estoy llegando a ese límite. Necesito que alguien me quiera. Es así de simple. Ya no puedo seguir careteando el viva la pepa.


Un abrazo de verdad es el agua que está buscando mi cuerpo. Y se me está secando el alma, y no quiero descreer, pero en cada pérdida, la ilusión va perdiendo consistencia. Y siento mi fragilidad más expuesta, necesito que alguien me lleve en andas en este momento, porque no puedo más. No puedo más de esta manera. 

Vacío puro. Y un hueco inmenso que la soledad expande y moldea como quiere.

Tocar fondo dicen que es bueno. Pero ya no tengo pose para eso.

Necesito lo verdadero. Dure lo que dure. Porque sé que nada es eterno.



domingo, 4 de octubre de 2015

Comunicarse desde el corazón

Esta tarde he estado en el sol, en el jardín de la casa de mis padres. 
Todo domingo es bienvenido para eso, después del almuerzo. He leído, he meditado, mientras la pirotecnia molestaba en el incipiente octubre.

Ha sido una mañana diferente, levantarme después de una noche durmiendo para recuperar el sueño perdido. 
Perdido en un viernes agridulce, donde algunos amigos lo han hecho remontar, aunque en el fondo siento el vacío. 

Como siempre, me vuelvo a plantear si seguir saliendo, a esos lugares. Aunque guardarme no sé si de algún modo sirva. Es tan difícil en estos tiempos.

Creo que lo peor que hacemos es no mostrarnos cómo somos de verdad. Ocultar nuestras necesidades de afecto, y simular que no nos pasa nada. 

Veo gente sola y seria toda la noche allí, hombres carilindos, que no pueden comunicarse. ¿Qué buscan? Algunos sólo que la sex simbol le dé bola. Otros, simplemente tener sexo. 

Esta mañana veía un documental sobre las niñas de Haití, en CNN. Sueños de niñas, o Girls Dreaming. Una niña de unos 7 u 8 años trataba de asistir a clase diariamente. El salón era al aire libre, con un techo de tela. Unos bancos llenos de niñas de edades variadas, serían al menos una quince doncellas. La maestra le preguntaba al verla llegar: 

-¿Tu madre ha pagado?
-No
-Entonces no puedes quedarte

Así la niña debía retirarse de la clase. Con sus pequeños pies por la Haití destruida
Yo no podía creer la frialdad de la docente. Pensar que acá hay escuelas y hospitales gratis, no sé si valoramos eso. 

Pero la pequeña no se dio por vencida, y asistió varios días, y ante el consabido reclamo de pago, debía irse. 
Pero dejó pasar un tiempo, y recordó que después del terremoto mucha gente se había vuelto loca y había perdido la memoria, y con esa esperanza volvió al rudimentario salón de enseñanza. 
Se sentó y tuvo que responder a la misma pregunta de siempre:

-¿Estás en esta clase?
-Sí
-¿Tu madre ha pagado?
-No
-Entonces tienes que irte
-No
-Tienes que irte
-No. No me iré, y si no me deja quedarme, volveré y volveré cada día hasta que deje que me quede -dijo la niña resuelta con una sonrisa, donde sus hermosos dientes blancos resaltaban en su piel acaramelada.

La profesora la miró fijamente, luego esbozó una especie de mueca, quizá similar a una sonrisa, y dejó que la pequeña se quede. 

Entonces todo mi dolor, tenue por cierto, habiendo lastimado mi ego, ya no tenía sentido. Era banal, escaso y casi hueco. Tan débil que no valía la pena sostenerlo.

Esa historia me encantó por su persecución e insistencia frente a lo que ella quería. 

No se rindió, justamente, porque estaba convencida. 
Derrotó las reglas, y la falta de compasión, con su gran deseo. 
Esperanza y Fé le sobraban a esa niña. ¿Entonces por qué yo no puedo tenerlas? 

"Nadie puede recibir sin Fé y menos aún dar sin amor" *

El documental continuaba. 
Las injusticias en esa pequeña isla estaban a la orden del día. 
Las niñas eran esclavas sirvientas en ciertas casas, despojadas de su familia, debían servir en el lugar donde las alojaban, por años, quién sabe cuántos.

Una mujer fue a hablar con el dueño y le explicó sobre los derechos de los niños, sobre la prohibición del trabajo infantil. Volvió día tras día, con el mismo argumento, hasta que el hombre la liberó. 

Por otro lado, otro grupo de señoritas en bicicleta se apostaron en el frente de una casa con el mismo objetivo: liberar a otra niña del servicio esclavo. Así fueron, día tras día, hablando y cantando, todo con un temple y una suavidad increíble, como la gota de agua que dora la piedra. Finalmente, también la liberaron. 

Frente a esta nueva vida, la niña recién liberada decía:

"Siento que tengo poder y puedo hacer las cosas que quiera".

¿Cómo darnos cuenta que ese mismo poder lo tenemos nosotros que estamos libres? 
Que sólo estamos presos de una moda que se está viviendo, donde no expresar nuestros verdaderos sentimientos y nuestra necesidad de afecto es lo que se estila.
Esto nos está matando en vida, nos congela el corazón, nos envuelve de una frivolidad que espanta.

Dios, dame el valor de mostrarme cómo soy, de pedir lo que quiero y de no dejarme doblegar por esa oscuridad disfrazada de seducción, pensando que así, en algún momento, voy a conseguir amor. Porque eso no es cierto.



sábado, 3 de octubre de 2015

Para tener en cuenta cuando el momento lastima

Soy libre, cuando no espero. 

Soy feliz, por más que a veces, me duela el ego. 

"Nadie puede recibir sin Fé y menos aún dar sin amor".*

"No te impacientes, pues la paciencia es la virtud que debe ser altamente cultivada, para saber actuar sin precipitación y apuro, cuando el aplomo y la mesura deben ser las cualidades que debés contagiar".**

"Debés usar tu imaginación, debés romper con estructuras antiguas".** 

Que el deseo, esté antes que el miedo. Vale intentar, y lo hacemos cuando nuestro deseo le gana al miedo.



*textual, mje de la Madre
**idem anterior, 29/04/03

Mostaza arriba


Anoche volví al amanecer y no me pude dormir. No fue una buena noche, quizá porque tenía a Mudo en la cabeza, y como siempre no pensaba darle bola a nadie. 

Tan distraída estaba, que ni siquiera reconocí a Camisa, que me vino a saludar y se apostó al lado mío en la barra, con una mina. 
Se quedó unos minutos, hasta que pasaron Casado y Casadito, y se quedaron retomando la conversación que nos tuvo entretenida. 
Entonces, la escena de hombres rodeándonos, no le gustó y partió al instante. 
Quizá lo había cruzado antes, y con ese look leñadora amplia, grande y descamisada, no lo saqué ni ahí. 
Clari dice que vino a refregarme con quién estaba, o lo que yo me había perdido, jaja!. No entendí porqué lo hizo... salvo que la otra noche, después que nos habíamos despedido, me llamó para volver a buscarme y que luego me alcanzaba a casa. Yo ya estaba en auto con las chicas, y no daba. 
Inexplicable su reacción, e inentendible. No me cayó muy bien, por cierto el refriegue, tanto que hasta olvidé a Mudo por completo.

Pero el mensaje que recibí anoche de continuo, de unos cuántos que me crucé, fue: "No esperarás encontrar novio acá..." o "No pensarás casarte acá".
Obvio que no, casarme ni loca, pero un amor...

Lo que sí continúa de alguna manera mi carrera futbolística, porque anoche encontramos a Mostaza Merlo en el boliche. Cuando lo vi, me salió espontáneo "Hola, cómo andás", el chabón me miró serio, claro!, no me conocía. Ahí al toque le dije: "¿Sos Mostaza, no? Cuando les cuente a mis hermanos que son de River!". Ahí me saludó todo bien. Pero Clari quería una foto con él, también para mostrársela a sus hermanos. Bajamos a la pista y le preguntó, él estaba al borde con un trago. Accedió al instante. Entonces luego, fui a sacarme una yo (que la verdad, que nunca me saco con ningún famoso porque no es mi onda), que por cierto salió tan movida que no se veía nada. 
Mostaza, en vez de mirar a la cámara, me miraba a mí y me hablaba. No sé qué me decía, y yo le largué: "Mirá para adelante, mirá a la cámara". Pobre... lo traté como a un objeto, lo reconozco, y no me di cuenta. La próxima le pido disculpas, dicen que va siempre. 
Después Mostaza me decía: "No, foto no, porque después todas me van a pedir una....!". Divino el crack, lástima el equipo. 

Sil (de novia), partimos con él incluido, en auto de Gaby (la pecadora). Jaja... y bueno, hay que divertirse, y estar segura de con quién está uno. Lo dejamos en la casa, un virginiano que hace las mismas cosas que yo, es increíble el parecido. Sil se aterra, después de Padua, tiene miedo de jugarse por alguien. 

Esta noche quiero revancha. Para olvidar a los hombres malos, que no me han elegido, por cierto. Pero, hoy tratando de hacer ese balance, que me sirve para superarme de todo, pensé: Elegir, me eligieron, si después no continuó, sería porque la Madre sabía que no eran lo que mi corazón necesita.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

A Mudo, con poca soga


Cómo es todo, los signos hoy cuentan. Una amiga sale con un virginiano, y ahora me entiende, cómo siento, las cosas que hago, etc. Y por otro lado, yo también me veo en espejo. Y sí, somos así, desfachatados, sentimentales, idealistas, detallistas, analizamos todo, y jugados. Bueno, por el momento, me propongo dejar de ser todo eso, porque en el amor, siendo así, no funciona. Ya que cuando me expongo, salen corriendo. O se hacen un mundo, de la nada. Ya que no es que siento así por cada uno de ellos, sino que yo soy así. Es mi tema, ser transparente, ser por demás sincera. 


El bombón de ahora, me lo voy a comer poco a poco. Sin demostrarle que se me hace agua la boca, ni que pienso en los chocolates todo el tiempo. La va a sufrir (en el buen sentido de la palabra, porque no puedo hacer sufrir a nadie, no está en mi esencia) pero me propongo ser cauta.... Jaja, ¿cuándo voy a ser eso? No existe esa palabra en mi vocabulario, y menos en mi vida.
Pero en fin, no le voy a demostrar nada. Nada.

Cuánto menos importancia les das, más bola obtenés. Les encanta que les cortes el rostro. Aman la indiferencia, los machos argentinos. Ahora, me acuerdo de Trabado, que le contestó a Sil que los hombres quieren saber que les gustás. Ella  le afirmó que no quieren compromiso, y él con firmeza lo negó, no sólo en palabras, sino con un gesto contundente. Nosotras nos miramos sorprendidas. Claro... en ese momento no sabíamos que el pibe era castrado... digo casado.

Y bueno, mi malhumor de la mañana se pasó, cuando me di cuenta que Mudo, no sólo no habla conmigo, sino con nadie. Nunca se conecta al whatsap, y lo hizo apenas le mandé un mensaje a las tres de la tarde. Así que, él es así: seco, de pocas palabras, nació sin tacto, bue... Quiero decir, es corto, tímido, y una persona de acción. O sea, no contesta, si no hay pregunta concreta, y sobre todo que le interese. 
Los modelos mentales de Acción, son opuestos a los modelos mentales de Comunicación, porque para los primeros sólo cuenta hacer, y hablar es perder el tiempo, salvo que haya un objetivo de por medio. Y así es este tipo. Tengo que saberlo. Así, no me doy más máquina. Aunque hoy por fin, habló. Y claro, le interesaba el tiroteo. Para eso sí, apreta las teclas. Y personalmente, no sólo te apreta... te aspira, te exprime, te deja sin aliento. Es una máquina. Que aún no termino de probar...



viernes, 25 de septiembre de 2015

Cualquier cosa menos morir de amor

El dolor de cabeza se fue, aunque ahora me viene de vuelta... algo me está molestando y no sé qué.
Ayer fui al centro y de paso nos encontramos con mi amigo, mi compañero de la facu, el año que viene van hacer veinte años que nos conocemos. Dilucidamos de la vida y de todo, de la kinesiología, a mí la pierna y a él, el codo, no de avaro, porque me invita siempre. Es esa gente que te puede escuchar, que se puede conversar, me acuerdo cuando preparábamos los parciales, qué manera de tragar libros y encima tratar de entender los delirios de Freud, Lacan y quién sabe cuántos autores que apostaban por entender la mente humana.

Y la mente humana es tan amplia, y tan sorprendente. Te encontrás cada uno... y a veces lo que parece no es oro, justamente.

Esta semana me he sorprendido riéndome por la calle, es una alegría distinta. Creo que las harinas tienen que ver con eso, ya hace un mes que no las consumo, y hay estudios que demuestran que producen aplastamiento, ansiedad, cansancio, depresión, etc. Pero me he zarpado con el chocolate a lo loco, un gran antidepresivo (también la mostaza lo es) pero bueno, me he inventado un bocado con frutillas frescas, dulce de leche y chocolate Águila, que ni te cuento. Todo lo que bajé con el ángel perdido, me lo estoy subiendo con el chocolate encontrado.

Esta noche salimos... parecemos cuatro desesperadas esperando el viernes. Nos reímos, la pasamos bien, nos lookeamos, y nos perdemos con los chicos lindos, hay de todo y para todas. No nos podemos quejar con eso. Después boludeamos con el blog, yo me descargo, algunos se ofenden, otros se identifican, y otros se ríen. Aunque también junto conmigo hacen catarsis. No se tomen todo a pecho, que la pasamos bárbaro, y los vaivenes son parte de la vida.

Me preocupa una de mis amigas, que casi se empastilla porque el ex se hace el oficial con una mina que sacó de la galera. Por Dios, que se relaje... a lo mejor se está sacando el clavo de su vida, que hace casi tres años se largó de la casa...a medias. Lo que no va, no va. Duele, te haces m... Pero la vida hay que compartirla con quien te elige en serio. Si no, no vale la pena. O sos protagonista, o te bajás de la serie. En la película de la vida amorosa, no sirven los segundos papeles. Aunque Jopo dice alegremente: "Yo soy segundo, tercero..." y se hace el banana mientras nos lleva por los cien barrios porteños. Después se equivoca y me manda un audio que iba para la mina por el que está muerto. Viste? Ninguno es pecho frío... todos morimos por alguien en algún momento. Es que así es el amor: sentir, extrañar, hacerse la cabeza y tener sexo. 

Vamos a ver qué nos depara esta noche. Mientras tanto, una nueva hora comienza... Me voy a buscar a Juli que sale del curso, y después me duermo. Si no, no hay pachanga que aguante en noche de viernes.



miércoles, 23 de septiembre de 2015

Me asquea que me confundan

No doy más de las puntadas en la cabeza, y sé porqué son. Los tipos no pueden ser tan idiotas y tan desubicados. Si alguien se mete con un paciente mío, después que no quiera tener rosca conmigo. ¿No saben que nuestra profesión tiene un código de ética? Tan poronga son, que no lo saben? Desubicados al máximo, con estudios y sin ellos, me tienen las bolas llenas. O al plato. O como corno se diga. No estoy para aguantar a nadie. Yo que amo lo que hago. Que le pongo la mejor onda para que un paciente se sane, sea feliz, encuentre pareja y viva plenamente. ¿Y a mí me vienen a romper las pelotas, porque se calentaron con mi forma de escribir y de ver al mundo? Dejenme de joder. No quiero saber más nada. Es la segunda vez que me pasa. No me rompan las pelotas. Hay mujeres por todos lados, justo para querer meterse con la psicóloga de una ex. Unos idiotas que me dejan perpleja, atónita y lo peor de todo, asqueada. Porque esa es la sensación que tengo: asco. Porque parece que no han entendido nada, quién soy, qué códigos tengo, después de saber cómo vivo, y lo que pienso a través de estos escritos. Son unos pelotudos de primera. Los detesto, porque me dejan con esta sensación o este sentimiento de culpa que nunca tengo. Porque no entienden que trabajo con seres humanos, que no son perchas, ni zapallos, ni juguetes. Son seres de carne y hueso a los que se debe respeto e integridad. Y justo yo, que soy de Virgo, ese signo que se caracteriza por lo puro y lo transparente, por lo recto y lo derecho. Me rompe soberanamente las pelotas que confundan quién soy por cómo escribo, o por quién elijo para tener sexo. Yo muero de amor por los que valen la pena, por lo menos hasta que me desilusionan. Pero no me vengan a joder, señores grandes calentones, cuando pasó su cuarto de hora. Hay momento para todo. Cuando el tren pasó, quedate en la vía mirando el cielo, porque lo único que vas a ver es el poniente. Pero a mí no. Que quede claro. La psicología es algo que se lleva en el alma, y ayudar a cada uno que toca mi puerta tiene que ver con compromiso, con amor al prójimo y con lealtad sobre todo. Por eso, tenemos algo que se llama secreto profesional. Y también por eso, tenemos un código de ética. Y no precisamente para usarlo de repasador o fregadero. Sino para vivirlo en carne propia, para que se haga sello en nuestra alma, lo cual implica que cuando una persona confía en nosotros, o sea, nuestro paciente, es ayer, hoy y para siempre. Que les quede claro, señores, y si están calientes, vayan a levantarse una mujer, como corresponde. Poniendo huevos, valentía y amor universal por el prójimo. Ya que eso se demuestra en cada acto individual de una persona, en sus elecciones, en sus acciones y en sus declaraciones.
He dicho, y no me rompan más las pelotas. Si escribo este blog, es porque quiero escribir mi segundo libro, que precisamente va a estar constituido por los artículos más representativos de este blog. 
Blog que intenta representar a miles de hombres y mujeres que quieren encontrar el amor, que pasan mil peripecias, y que aunque a veces lloran y sufren, no dejan de sonreírle a la vida. Porque la vida es bella, y aprender a disfrutarla implica el compromiso en cada instante, con cada persona, con cada ser, sea un animal, una mascota, un compañero de trabajo, un amor de una noche.
Amamos todo el tiempo, y en esos pequeños actos, si damos lo mejor, vuelve. Siempre vuelve.

Y por favor, que este dolor de cabeza se vaya para siempre.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Corazón transparente, vulnerabilidad que ahuyenta


Necesito un amor urgente, ni tan fuerte ni tan suave, sólo lo suficiente para que me quite el hambre. Todo para zafar de la dieta. Sigo sin harinas, por cierto.

Hemos tenido varias charlas con Clari, Sil y Gaby. Entre las cuatro pulimos el ideal masculino. No nos fijamos en potros exuberantes, nada de eso. Sólo un poco de masculinidad y cordura, que escasea en estos tiempos.

No pasaré a relatar cosas que no valen la pena y que están enterradas (en cualquier momento surge "Los muertos vivos"... y me tira para atrás toda hipótesis amorosa y moribunda... jaja!!).



-Anoche me escribí con Camisa...si no miente, bastante capo en el laburo
-No! No miente, es decisivo, resolutivo. Arremete. Este te lleva puesta. Toman las riendas, así son los hombres de negocios. Distintos.
-Vamos a ver... Igual relajada, a éste no le demuestro nada. Ya aprendí.
-Es así. Después te buscan todo el tiempo.
-Dale, vamos a probar las teorías, y después escribimos un libro
-Yo las probé y cuanto menos les demostrás, más te buscan. Muy bobos son...
-Nosotras, las mujeres, somos iguales. Extrañamos lo que falta.
-Así es
-Definitivamente estas teorías y prácticas me sirven para borrar el whatsap del "último". ¿Por qué será que valoramos lo que se hace desear?
-Exactamente. Usted es una mujer inteligente
-Jaja! Inteligente pero sin amor... Dura de aprender
-Nos cuesta aprender
-Recurso la materia "Hombres" y me bochan siempre... Un día de estos apruebo!
-No te preocupes, yo también boché siempre, ahora intento aprobar. Te repito, te conozco de otra vida, Ely!
-Sí, y yo a todos estos que me "llegan", también. En Osho siempre me sale con cada uno de ellos, la carta de "vidas pasadas"
-Y lo mismo digo con los que me llegan a mí. Tendremos que cambiar la historia. Ya nos dimos cuenta. Y para mí, el cambio sería, no esperar nada. No dar más de lo que nos ofrecen. Empezaría por ahí
-Sí, es muy feo tener que mezquinar quien uno es. Voy hacer un plazo fijo de mi cuantum de amor... Aunque no creo que pueda
-Pero fijate, damos más y más, y recibimos migajitas. No lo merecemos. Y yo vengo reprobando, no te digo. Ahora intentaré llegar a sacarme un 4 (cuatro), al menos
-Lo único que puedo llegar a hacer, es no demostrar. Pero sentir... siempre sientoSi no, sería otra persona, no sería yo...
-Sí, eso. No demostrar todo, guardarnos algo, preservarnos...
-Al menos, no salir tan lastimada
-De eso hablo yo. Damos demasiado. Y nos ofrecen poquito
-Tal cual. Y ellos, sólo quieren ponerla, nada más. El Chango le decía el sábado a Sil, que no quiere salir con nadie, porque las mujeres siempre se enamoran... Como si eso fuera una molestia, entendés?
-Obvio
-No se enamoran, suman polvos, nomás
-Exacto
-Para sentirse más hombres
-Nena, así es!
-¡Qué asco! El ser humano nunca se les pasa por la cabeza
-Somos distintas. Por eso, mostrar algo, no todo, y no dar más de lo que ofrecen
-Yes
-Hasta que un hombre ama... Y cuando ama, logra conjugar sentimiento con sexo. Es maravilloso, porque ahí el hombre se entrega. Se da por entero.
-Uy! Eso va a pasar el día del arquero, entonces!
-No, acordate, vas a ver!
-Jaja, yo te digo que de ahora en más, digo lo que me conviene, no voy a espantar a nadie más, con mis verdades, ni cronológicas ni espirituales
-Está perfecto




Esta conversación, fue un extracto de esta mañana con Clari, mientras iba en colectivo a kinesiología para recuperar mi cuádriceps. Dejé mi carrera futbolística para pasar a mi carrera artística... Jaja que ya se terminó porque el quorum se suspendió.

Lo único que sé que con las fechas que se avecinan, conozco últimamente a gente a  punto de viajar a distintas provincias o países... Porqué Dios me los pone en mi camino, para que pida por ellos? Quién sabe...



jueves, 3 de septiembre de 2015

El que busca, encuentra


Septiembre un mes de cambios, un mes virginiano. El mes de mi cumpleaños.

A partir de aquí los relatos serán más impersonales, pero no tanto como para que no te identifiques con ellos.


Creo que la vida es lo que nos proponemos hacer con ella.


Si no nos arriesgamos, no pasa nada. Recién escuchaba en Perros*, al clan de los Ortega, cuando le decían a Andy: "Hay que arriesgarse", refiriéndose a su actuación, ya que él no quería arruinarles la serie "Graduados".


Y así es cada día que vivimos, en el encuentro con cada ser humano, tanto en el amor como en otras relaciones no tan comprometidas,  aunque la afectividad siempre está en juego. Porque eso somos, seres humanos, seres espirituales.


Y esa es mi consigna hoy, más que nunca. A propósito, alguien me decía ayer: "No pienses tanto, hacé".


Porque la vida es hechos, no pensamientos. ¿De qué vale pensar tanto, si al final se marchita la idea antes de llegar a ser un acto concreto?


Vinimos a experimentar al planeta, y a crecer a través de las relaciones, única forma de aprender. 

No te guardes nada, yo no lo haré. 

Aunque no sé porqué hoy estoy algo fastidiosa... por momentos, contesté mal a Juli un par de veces, y como siempre ella no se lo merece. Es tan buena... es la mejor hija del mundo. Yo le pido disculpas después, pero ya está hecho. Ella ya tuvo que bancarme. ¿Por qué lo hago? Me arrepiento y le pido perdón en reiteradas veces. A los cinco minutos cuando caigo, y nuevamente a las dos horas, cuando reflexiono. Pero ya está hecho. Me reprocho actuar así. Porqué siempre nos descargamos con quien más queremos?


No sé. No entiendo. ¿Será porque cuando ya daba por sentado que mis hormonas habían renunciado, se dispusieron a volver a jugar otro rato en mi cuerpo?

No quiero que seas el responsable de esta activación del hipotálamo que estaba tan tranquilo por la vida hasta que se encontró con tus besos, con esa sonrisa enmarcada en tu boca, justo los dos al mismo tiempo, en ese guardarropas.

Sigo firme con mi dieta. Ya no me importan las harinas**. Estoy a full con esta promesa. Mientras suena "By my side" de INXS***, el sol afuera ilumina los últimos días del invierno. Y ojalá te encuentre, ojalá mi búsqueda tenga su recompensa.




*Perros de la calle, programa de radio, por Metro 95.1 Argentina.


**A propósito de las harinas, en el libro "Cerebro de pan" del Dr. David Perlutter explica la relación de ciertos medicamentos y de la alimentación con la disfunción sexual (erección, etc.). Muy interesante. Algo dice sobre los antidepresivos, los medicamentos que bajan el colesterol y la dieta llena de hidratos de carbono, y con escasa grasa, al respecto. Porque como el cerebro es más bien grasoso, eso es lo que más necesita para evitar enfermedades neurológicas. Hay que leerlo completo, yo no soy médico, lo detalla en el Capítulo 3. Aunque el libro completo vale la pena.

***By my side" = "De mi lado", canción de INXS

domingo, 30 de agosto de 2015

Sin harinas... alguien bueno me espera


Me estoy planteado cerrar esta sección del blog. Creo que el objetivo de armar el nuevo libro, está listo. Y no sé si tenga sentido seguir hablando de lo mismo. Es más, hoy llegué a una reflexión, en cuanto al sexo. Para los hombres, llegar a tener sexo significa, en general, que la relación termina, porque el objetivo está cumplido. En cambio, para nosotras, llegar a tener sexo significa que algo comienza. Creo que para un mismo hecho, tenemos dos puntos de vista, completamente distintos. Y si nosotras, aprendemos a ver esta posibilidad como ellos piensan, no seríamos tan susceptibles. No volaríamos tanto, no nos engancharíamos.

Anoche con Euge y Sil fuimos para Martínez. Nos volvimos, porque había cola como para pasar la noche al lado del río. Así que cambiamos de boliche. Aterrizamos en Nuñez, lugar al que no íbamos desde el año pasado. Nos encontramos con un viejo doveriano, qué raro...

La pasamos bárbaro. Las tres con chiche nuevo. No sé por cuánto tiempo, todo es tan efímero...

A la vuelta, tuvimos que dejar al fulano de Euge, y bueno, qué país generoso el nuestro.

Mi pierna va mejorando. El fútbol me ha dejado una lesión en el cuádriceps en mi tercera clase. Pero no por choque o agresión como suponen los hombres. Nada que ver, nosotras jugamos tranqui y vamos a divertirnos. La lesión fue sólo por el movimiento, y en los ejercicios técnicos. Lo mismo que me podría haber ocurrido en un gimnasio, con alguna postura incorrecta.

Ah, y la última decisión que tomé, hace tres días. Creo que también tiene que ver con el cierre de este blog. Resulta que no puedo con mi adicción a las harinas, lo dulce me puede, más sin amor a la vista. Mi ansiedad se disuelve en unos besos y con un poco de atención. Ya lo saben. Lo he dicho un montón de veces. Entonces, entré en Meditación, y le pedí ayuda, porque quiero adelgazar, y también quiero estar bien, en todo el sentido de la palabra. Lo espiritual es importante, pero también tenemos que cuidar nuestro cuerpo, ya que es nuestro templo del alma. Algo así, leí en los Mensajes. Bien, sigo. Ahí me bajó una idea. Dejar de consumir harinas absolutamente, como una promesa, para conocer al amor de mi vida. Digamos una razón, una motivación, un sacrificio. Tanta gente lo hace porque es celíaca, ¿por qué no podría yo hacerlo?

Así que arranqué. Ciento por ciento sin harinas. Totalmente metida en la dieta. Y estoy bien, con mucha más energía. Porque como dice el libro "Cerebro de Pan" del Dr. David Perlmutter, la harina produce adicción, ansiedad, depresión, aplastamiento, además de otras enfermedades cuando el gluten se pega a las conexiones neuronales, Alzheimer, por ejemplo.

Cualquier cosa vale la pena para estar bien. Si total, hay alimentos más sanos. Y además, ya dije, no quiero bolichear más, quiero encontrar el amor de verdad. Y el primer paso es la convicción, mientras tanto vivir y disfrutar, ser feliz y hacer el bien, es mi lema. Ya pronto aparecerá el correcto (aunque quizá no tan correcto, porque no me gustan los estructurados, pero sí alguien que me trate bien y me haga reír). Todos tenemos nuestra alma gemela, lo importante, es tener la convicción de que alguien bueno nos espera.



lunes, 24 de agosto de 2015

Quien no maulla, no consigue nada. Firmado: La Gata Flora

Nosotras nunca nos decidimos. No nos gusta lo que nos ofrecen. No estamos conformes. Siempre corriendo la coneja de lo que no es, o de lo que no puede ser. Cuando nos dan bola, nos achicamos. O escapamos. Y cuando no, nos quejamos que todos son iguales. Que el mundo es cruel, que el amor no existe. Bla, bla, bla.

Y encima estoy rebelde. Por qué?. Justamente porque no me quiero doblegar. No quiero que me acorralen. Y encima hoy me confirman que aún estoy sin campos. Lo acepto, pero no me gusta. Listo, me olvido, no puedo estar pendiente de esto. Sigo mi vida lo mejor posible, haciendo lo mejor que puedo. Qué sé yo.

Ayer me la devolvieron. Yo que me hago la canchera, y después semejante respuesta, me fui por la tangente. Hoy no quiero escribirle. Pero... él supongo que espera. ¿Por qué espera y no hace? Siempre todo lo tengo que hacer yo?

Me gusta. Pero también me da miedo que me responda, que me dé bola, que pueda comenzar una relación seria. 

Pero por otro lado, me quiero enamorar. Es algo que necesito, que busco hace tiempo. Ni Dios me entiende. Por favor, dame fuerzas. Para no ser tan cobarde. Para dejarme querer. Para darme una chance. Total con probar, no pierdo nada... ¿por qué no puedo hacerlo? 

Confianza es lo que me hace falta. Convicción en que las cosas pueden suceder. En que lo positivo llega a mi vida. En que lo bueno puede ser parte de mi existencia. En que un hombre me puede amar.


sábado, 22 de agosto de 2015

O quieren sólo sexo... o si no es doble bando ¿en qué quedamos?

Me duelen los ojos pero ya dormí lo que necesitaba. Esta última semana dejé de llevarme agua al trabajo y arranqué con poco líquido, por lo cual estuve hinchada, y Reina, la enfermera, me explicó, que si tomo agua, orino y me desincho. Al no tomar, retengo más líquido de lo normal, sobre todo en fechas claves.

Anoche salimos a despejarnos pero, en realidad, ninguna de las dos tenía ganas. Y menos de darle bola a alguien, por lo tanto, Jopo vino a buscarnos temprano.

En un rato, fútbol. Después quedamos en encontrarnos con Clari. Un café en Fiamma, nuestro restobar, donde desayunábamos después de venir de San Telmo, y en el empalme bondi-bondi, ahí nos recuperábamos con un café y unos vigilantes recién horneados. 

Edith ayer vaticinó su tirada: puede ser una relación seria, pero todo va despacio. Tan lento que Clari dice "es doble bando". Edith agrega al respecto: "¡Cómo somos las mujeres, si quieren sexo nosotras queremos algo serio, y si no proponen nada, es que son gay!", refiriéndose a que no todos son iguales. Y no... 

Anoche nos encontramos a Mark, quiere que le mande whatsap porque cambió de celu y perdió mi contacto. Luego a otro flaco que conocí en Molier, un viernes que los hombres estaban como desesperados,  digo alzados. Este flaco estaba loco con mi pelo (y ni siquiera habíamos bailado), me recogía el cabello para atrás pues decía que mis lindas facciones no se veían, y yo que había ido a la peluquería a hacerme la planchita, lo quería matar. Igual divino, me hacía reír. Después vimos a Señor Peludo, Mister Copa, siempre agarrado del vino, o de lo que venga, pretendiente de Sil, que con tanto p... no se olvida que soy psicóloga. Es que hay profesiones que nunca se olvidan... Después Metro Sexual, qué lomo, el RPP de Ramos, amoroso, pero no es mi estilo, sólo me encanta saludarlo, porque como nos recibió la primera vez, sin su hola, algo nos falta en la noche. Lo más amoroso del lugar, según Sil, el pibe del guardarropa, el resto bastante histérico, y también esta vez, mucho pendex con traguito, bailecito entre ellos y fotito. De minas, ni hablemos.

Sigo apostando a mi deporte favorito. Divertimento puro y ejercicio. Cambié los botines, hoy los pruebo, veremos. 

Nos quedaría desempolvarnos esta noche. Si es que aparece algún auto. Aunque preferiría un encuentro con Señor Tímido, total yo no tengo apuro. Sólo unos mimos me ayudarían con la dieta. Mi sangre lo único que necesita son unos besos. Así se endulza el líquido rojo que va por mis venas, avisa al hipotálamo que está todo en calma, y en consecuencia, el hambre desaparece. "Busco sustituto de dietólogo, sin listas de restricciones, sólo un poco atento. Eso es todo".

P.D.: me lesioné el cuádriceps, algo sonó con ruido, será un desgarro? Necesito que alguien me cuide! Jaaaaaaaa

miércoles, 19 de agosto de 2015

Sensibilidad pisciana

Tengo una mezcla de sensaciones, chuchos de frío, nostalgia, grupo viejo y grupo más viejo aún, llamado de mi antiguo grupo, y del último ni noticia. Las cosas pasan por algo. Todo en la vida tiene una explicación, una especie de juego en donde tirás la pelota y alguien te la devuelve.

Como la otra noche en Martínez, fuimos a un lugar nuevo, y en el medio de lo inesperado, algo se dio. No sabemos cuándo volveremos a ver a ciertas personas que conocemos, o si es un encuentro único. Lo importante es la conexión, sea el tiempo que sea.

Esta noche pensaba ir al entrenamiento, pero este estado de semi gripe, realmente no lo habilita. No es lo apropiado, más en cancha descubierta.

Lo único que me mantiene arriba en este momento, es mi nuevo deporte: el fútbol. Femenino porque jugamos mujeres. He ido el sábado a Flores, donde empieza un grupo nuevo. Quedé literalmente destruida, pero fantástica, porque me he divertido mucho. Y eso es lo que busco en este momento. La motivación. De paso, ponerme las pilas y sacarme todos estos quince kilos de encima que he incorporado los últimos tiempos.

El feriado me invitaron de otro grupo a jugar. Aprendí muchas cosas: el precalentamiento, mejor que en Flores, y una técnica que discutí con el entrenador, y me dio el fundamento. Entonces, cuando lo entendí, lo apliqué, antes me revelaba contra eso. 

Estoy en la cama tapada porque es la única manera de reponerme. Afuera  hay un sol incipiente, y pinceladas de nubes blancas.

Hoy al llegar a casa, unos hombres se acercaron, padre e hijo, adultos, explicándome que alguien había robado su perro salchicha de 8 meses, de la parte de atrás de su camioneta. Me dieron su tarjeta por si sabía algo del cachorro. Porqué la gente sigue procediendo inadecuadamente. ¿Para qué robar una mascota inocente? Sufre el animal y los dueños. Cuánta justicia necesita este mundo.

Volviendo al tema del momento, por lo menos, en mi vida, el fútbol es lo que me da una sonrisa estos días. Sólo el hecho de saber que voy a ir a jugar, me motiva. Está bueno, eso, ya que antes mi motivación era el fulano de turno que me ignoraba por completo. Y tener la cabeza en otra cosa, me permite ya no estar pendiente de ningún hombre del planeta. Todos queremos el amor, pero no a costa de un corazón sumiso.

El sábado he estado en otro planeta mientras conectábamos, pero el hechizo dura muy poco. No sé porqué. 
Fuimos con Sil, y por primera vez, se sumó Euge. Encontramos a Gaby con el novio, allá. El lugar era pintoresco pero la gente muy mayor. Salvo él, un pisciano muy dulce y tranquilo, al que espero volver a ver. Si Dios quiere...