Respiro y me saco esta sensación de culpa.
Es que le terminé diciendo a alguien las cosas de la peor manera, usando términos que nunca uso.
Es que obviamente el pasado se me vuelve, de alguna manera, todas las injusticias ahí vividas, me afloraron en un segundo, cuando en la mudanza del estudio (otro trabajo que no es el de la clínica en las mañanas) trajo por secuelas: una oficina claustrofóbica, un escritorio viejo, con reborde que la gente no puede dibujar los tests, un teclado blanco y sucio... sin palabras. Ahora que lo pienso, algo de razón tengo para haberme comportado así. Por algo dejé de trabajar en ese lugar hace tiempo.
Pienso en el libro que leía esta mañana. Los innovadores que sólo les importó hacer su destino, hacer lo que quieren. Eso es lo que quiero.
Se me mezcló todo: el pasado con el presente, los garrones que me comí en ese lugar, las injusticias, y la relación con mi hermano.
Tengo que aprender a separar las cosas. Con ese lugar no puedo.
La próxima me voy a trabajar a otra oficina, ese lugar es horrible. Si queda alguna vacía, y si no, volveré atender en mi consultorio.
No me gusta que me boludeen.
La vida es así. Esto fue una cosa más. Esto no tiene que ser parte de mi vida, si no quiero.
Siento como esa sensación, hoy nadando, como buceando en el agua, buscando ese lugar, empujando la fuerza cristalina, así como eso es que debo seguir haciendo.
Es increíble...en el medio de este caos, o desahogo mientras estoy finalizando este blog... mi soñador me escribe, y me tira una soga... igual no era para tanto, pero esto me había sacado un poco de eje.
El título del blog fue por mi primer libro que tuve publicado aquí. Después comencé a escribir de forma espontánea. Ahora estoy en una transición entre Brasil y Buenos Aires. Mi último libro "Música a la madrugada" está en Amazon. En Instagram estoy en @elsombrerorosa y en @brasilnuestro Para sesión de psicología online escribime a través del perfil de Instagram. Gracias totales
jueves, 28 de julio de 2016
martes, 26 de julio de 2016
Frases de mis estados de whatsap
"Todo lo que llega a vos es por algo, observa la realidad, no hagas castillos en el aire. Pregunta. No hagas supuestos. Date la oportunidad".
Dieta → "Hay que proponérselo y meterle con todo" (De Miguel, Pueblo Nuevo, entrenador gym)
"Si fuéramos como los gatos, caprichosos, que piden lo que quieren, y no como los humanos que nos hacemos los disimulados pero nos morimos de ganas por dentro".
"Los sueños son importantes, porque un día, cuando no estás esperando, te encuentran".
"Hoy, hay que romper con los esquemas. Jugarse. Amar. Saber que existís. Definir lo indefinido. Si usáramos el corazón, tomaríamos otras decisiones"
"Sin penas ni glorias. Sin probar todavía. No dejes para mañana lo que podés hacer hoy. La vida es un momento, disfrútala"
"Concentrate en vos"
"Creativa = Libre = Sin adicción = Dieta = Alinear alma y cuerpo = Elegir = Amar sin prejuicios = Concretar deseos = Publicar el libro = Vos = Soñar que todo es posible"
"Hay una franca relación entre nuestra alma y nuestro cuerpo, entonces si vencemos esa ansiedad, dejamos las adicciones, y hacemos dieta. Nos hacemos más libres"
"Todo lo que hagas, así sea la cosa más sencilla del mundo, hacela con amor. Si no, no lo hagas" (La China Suarez)
"No hay nada tan fuerte como la delicadeza, ni nada tan delicado como la auténtica fuerza" (De un santo francés, mencionado en el libro "Mis encuentros" de Pilar Basté)
"La felicidad depende de nosotros. Elige, sé libre"
"Todo puede ser, todo es posible con amor"
"Un momento con tu alma, meditando cuál es tu camino, y no distrayéndote de él. Para eso viniste al mundo, y también para ser feliz. Busca el feedback de esto"
"Fiel a tu esencia, y a concretarla en lo que te gusta, brindándola al mundo. Suma amigos. Gym que te motive. Y cuidar el cuerpo, que es lo más difícil"
"No esperes, hacé. No apuestes a que el otro cambie, procurá tu propio cambio. Acción en vez de omisión. No supongas... preguntá, no temas hacerlo"
"Hacemos lo que podemos, pero hay que buscar lo que querés. Acción en vez de omisión. El destino se hace en cada minuto. Fé y aprender a confiar que puedes. Te lo mereces"
"Todos los días es una búsqueda, pero nuestro lema es ser felices, con todo lo que esto implica. Este momento es nuevo. Créalo con tus pinceles"
"Si das lo mejor, siempre vuelve, de personas inesperadas"
"Desafío, la única palabra que me atrapa. Entonces, tomo la dieta como eso. Un desafío...Es la única manera"
"Todos los caballos (que no esperas) conducen a Roma. Gracias a Dios por lo lindo de la vida. Por conocer la solidaridad. Cuánto hay para hacer, cuánto hay para dar"
"Haz algo distinto para probar un cambio. Busca ayuda si la necesitas. Mentalizate para que las cosas salgan bien. Apuesta a lo verdadero"
"Un plan, una meta"
"Pensamiento positivo para las cosas que quieres. Sé fuerte y flexible como el bambú. Un cambio de hábitos. Acción en vez de omisión".
"Todo empieza de nuevo. La vida se hace de acciones, y con las omisiones te perdés tantas oportunidades... Hacer es lo que nos mantiene vivos. Los pensamientos negativos son desechos"
"Paciencia"
"El cuerpo natural es flaco. Al dejar la vida nómade y con la agricultura, dejamos las carnes, vegetales, frutos secos y los cambiamos por papas, harinas, azúcar, que nos engordan" (extraído de Máximo Ravenna, no es textual, es una síntesis)
domingo, 24 de julio de 2016
El alma necesita distraerse
Sábado temprano, cumpleaños, cena, show, baile... todo en uno. Un combo bien lejos de casa... estoy conociendo todos los puntos de Baires.
Mis nuevas compinches, Mónica y Rosalía, unas fieras que me bancan en estos viajes, donde después de sortear todos los bondis, me subo al coche donde ellas me esperan.
Bajé de la costera en Márquez y Panamericana, y de ahí, tomé el 194 hasta Panamericana y la ruta 197... Aparezco en la terminal El Talar, sitio para mí desconocido, en el partido de Tigre. Las chicas me esperaban en la otra punta de la terminal... yo ni idea... "Buscá la puerta" me decían por whatsap... ni la había visto.
De ahí en más, otro tanto trayecto en ruta con peaje, hasta caer a un complejo de shopping, llamado Terrazas del Pilar. Un cumple al que me sumé a último momento, un doveriano que lo reconocí al verlo.
Caímos en un restó llamado "Desimona". Cenamos con un show, tan meloso y melanco, que se me venía a la mente, el rostro del macho que me tiene atrapada, en estos días.
Después empezó la joda. Baile va, baile viene, me tocan la espalda, me doy vuelta y me invitan a danzar. ¿De dónde era el fulano? ...de la tierra donde mi grupo de Meditación armó la comunidad, de Cortinez.
La cuestión que su grupo de amigos provenía de Pueblo Nuevo... es decir, de Jauregui, donde voy al club de remo.
Finalmente terminé bailando con uno de ellos, que pasa los veranos en el club El Timón. Así que nos pasamos los teléfonos para cuando yo fuera un finde. Eso sí, nos hablamos todo mientras no paramos de bailar.
Me llamó la atención, una de sus frases: "La vida es tan corta".
A lo que agregó que su lema era no pasarla mal, pero esto lo decía con buena onda, no haciéndose el pícaro, ya que es gente de campo, de pueblo. Añadió que la vida era para disfrutarla, para no hacerse problema, y que ojalá que "allá" (dijo mirando al cielo) también haya boliche para seguir bailando.
Siempre me encuentro con estos sujetos, con estas coincidencias, sobre el tema espiritual, me refiero. Más que vengo leyendo a Pilar Basté, que mucho habla de eso.
Es una manera de hacerme despertar y olvidar los prejuicios sobre el amor que a veces tengo.
Me refresca que la vida es hoy. Que es un tiempo valioso y hermoso, que se escurre como la arena entre los dedos.
La noche termina pronto, pues 3 y media de la mañana, Moni tiene que ir a buscar a su hija adolescente, de repente.
Así que el tiempo breve pero jugoso tuvo un saludo cordial, amistoso, mejilla de por medio. Nos escabullimos del boliche, mientras nos manoteaban de todos lados para que fuéramos a bailar.
Conocí a Maca, la hija de Moni, una dulce de 15 años que pidió que le compráramos chocolates, a la vuelta.
Ahí paseamos por las calles de Pacheco, el pueblo de las chicas, muy tranqui, muy lindo.
La noche estaba espléndida, pero era tan temprano que no había nadie en la parada del colectivo.
Me iban a hacer el aguante con un café en la estación de servicio cuando vimos que venía un 203. "¡Vamos a alcanzarlo!" exclama Moni, y ahí lo pesco.
Vuelvo en plena noche por una avenida amplia y muy bien iluminada. Un jovencito pelirrojo, sentado al lado, me va indicando los distintos pueblos. Pacheco, El Talar, San Fernando, Tigre, San Isidro, y ahí nos bajamos. Él me indica el camino. A casa de vuelta, el 338 que me lleva, luego un 136 que me deja en la esquina.
Me he viajado todo, pero la he pasado fantástico. Y por suerte, antes de las seis ya estoy durmiendo.
Luego, el almuerzo en casa de mis padres, al que se agrega mi hermano Oscar, que me cuenta, cuando me alcanza con Juli, que anoche él ha salido también con sus amigos a comer en una parrilla de Lobos, donde también hay show, y que a veces se arma baile. Entonces, es la onda ahora, comida y pachanga. Es que el alma necesita distraerse.
Mis nuevas compinches, Mónica y Rosalía, unas fieras que me bancan en estos viajes, donde después de sortear todos los bondis, me subo al coche donde ellas me esperan.
Bajé de la costera en Márquez y Panamericana, y de ahí, tomé el 194 hasta Panamericana y la ruta 197... Aparezco en la terminal El Talar, sitio para mí desconocido, en el partido de Tigre. Las chicas me esperaban en la otra punta de la terminal... yo ni idea... "Buscá la puerta" me decían por whatsap... ni la había visto.
De ahí en más, otro tanto trayecto en ruta con peaje, hasta caer a un complejo de shopping, llamado Terrazas del Pilar. Un cumple al que me sumé a último momento, un doveriano que lo reconocí al verlo.
Caímos en un restó llamado "Desimona". Cenamos con un show, tan meloso y melanco, que se me venía a la mente, el rostro del macho que me tiene atrapada, en estos días.
Después empezó la joda. Baile va, baile viene, me tocan la espalda, me doy vuelta y me invitan a danzar. ¿De dónde era el fulano? ...de la tierra donde mi grupo de Meditación armó la comunidad, de Cortinez.
La cuestión que su grupo de amigos provenía de Pueblo Nuevo... es decir, de Jauregui, donde voy al club de remo.
Finalmente terminé bailando con uno de ellos, que pasa los veranos en el club El Timón. Así que nos pasamos los teléfonos para cuando yo fuera un finde. Eso sí, nos hablamos todo mientras no paramos de bailar.
Me llamó la atención, una de sus frases: "La vida es tan corta".
A lo que agregó que su lema era no pasarla mal, pero esto lo decía con buena onda, no haciéndose el pícaro, ya que es gente de campo, de pueblo. Añadió que la vida era para disfrutarla, para no hacerse problema, y que ojalá que "allá" (dijo mirando al cielo) también haya boliche para seguir bailando.
Siempre me encuentro con estos sujetos, con estas coincidencias, sobre el tema espiritual, me refiero. Más que vengo leyendo a Pilar Basté, que mucho habla de eso.
Es una manera de hacerme despertar y olvidar los prejuicios sobre el amor que a veces tengo.
Me refresca que la vida es hoy. Que es un tiempo valioso y hermoso, que se escurre como la arena entre los dedos.
La noche termina pronto, pues 3 y media de la mañana, Moni tiene que ir a buscar a su hija adolescente, de repente.
Así que el tiempo breve pero jugoso tuvo un saludo cordial, amistoso, mejilla de por medio. Nos escabullimos del boliche, mientras nos manoteaban de todos lados para que fuéramos a bailar.
Conocí a Maca, la hija de Moni, una dulce de 15 años que pidió que le compráramos chocolates, a la vuelta.
Ahí paseamos por las calles de Pacheco, el pueblo de las chicas, muy tranqui, muy lindo.
La noche estaba espléndida, pero era tan temprano que no había nadie en la parada del colectivo.
Me iban a hacer el aguante con un café en la estación de servicio cuando vimos que venía un 203. "¡Vamos a alcanzarlo!" exclama Moni, y ahí lo pesco.
Vuelvo en plena noche por una avenida amplia y muy bien iluminada. Un jovencito pelirrojo, sentado al lado, me va indicando los distintos pueblos. Pacheco, El Talar, San Fernando, Tigre, San Isidro, y ahí nos bajamos. Él me indica el camino. A casa de vuelta, el 338 que me lleva, luego un 136 que me deja en la esquina.
Me he viajado todo, pero la he pasado fantástico. Y por suerte, antes de las seis ya estoy durmiendo.
Luego, el almuerzo en casa de mis padres, al que se agrega mi hermano Oscar, que me cuenta, cuando me alcanza con Juli, que anoche él ha salido también con sus amigos a comer en una parrilla de Lobos, donde también hay show, y que a veces se arma baile. Entonces, es la onda ahora, comida y pachanga. Es que el alma necesita distraerse.
viernes, 22 de julio de 2016
Ni linda ni besos
Ya fue. Esta noche me despejo en Dover. Esta vez, ni besos, ni linda, ni nada.
Y bueno, como siempre, esperando entre las nubes el arco iris. Re ilusa.
Quizá mejor así. No sé porqué, esta vez, estaba dispuesta a todo. Y no es mi estilo.
Dios sabe porqué hace las cosas.
Pienso en el libro de Pilar Basté, las últimas frases del epílogo. Una cantidad de cosas valiosas. Esas cosas dichas de una forma que te hacen despertar.
Me pregunto cuándo dejaré de pensar tanto y me dejaré llevar. Una vez que iba para ese rumbo, todo al freezer.
Anoche pensando en él, ni ganas de salir hoy tenía. Pero como esta tarde hubo cero romanticismo subliminal, en dieciséis mensajes que me escribió, ya cambié de idea.
Gaby no sabe si va porque Flavio está cansado. Pero Moni sí, nos cruzaremos en el camino.
Sigo con la dieta, él me inspiró. Ahora, hay que mantenerla. Una vez que hacés el hábito, dos o tres días, es más fácil aprender a cuidarse. Y seguir haciéndolo.
"No asumes la responsabilidad de tu vida. ¿Por qué no vives plenamente? Estás separada de las creencias profundas de tu ser. Dejas que otros determinen tu vida en lugar de escoger cada momento tu soplo de vida. Hay un gran agujero en tu vida, como un gran vacío. ¿Crees quizá que la vida no vale la pena ser vivida? Has perdido contacto con tu verdadera naturaleza"*
*Pilar Basté, del libro "Mis encuentros con...", Epílogo, Ediciones Luciérnaga.
P.D.: Al final, me quedé durmiendo. No estaba convencida del todo, ni tenía ganas de volver en la costera.
Y bueno, como siempre, esperando entre las nubes el arco iris. Re ilusa.
Quizá mejor así. No sé porqué, esta vez, estaba dispuesta a todo. Y no es mi estilo.
Dios sabe porqué hace las cosas.
Pienso en el libro de Pilar Basté, las últimas frases del epílogo. Una cantidad de cosas valiosas. Esas cosas dichas de una forma que te hacen despertar.
Me pregunto cuándo dejaré de pensar tanto y me dejaré llevar. Una vez que iba para ese rumbo, todo al freezer.
Anoche pensando en él, ni ganas de salir hoy tenía. Pero como esta tarde hubo cero romanticismo subliminal, en dieciséis mensajes que me escribió, ya cambié de idea.
Gaby no sabe si va porque Flavio está cansado. Pero Moni sí, nos cruzaremos en el camino.
Sigo con la dieta, él me inspiró. Ahora, hay que mantenerla. Una vez que hacés el hábito, dos o tres días, es más fácil aprender a cuidarse. Y seguir haciéndolo.
"No asumes la responsabilidad de tu vida. ¿Por qué no vives plenamente? Estás separada de las creencias profundas de tu ser. Dejas que otros determinen tu vida en lugar de escoger cada momento tu soplo de vida. Hay un gran agujero en tu vida, como un gran vacío. ¿Crees quizá que la vida no vale la pena ser vivida? Has perdido contacto con tu verdadera naturaleza"*
*Pilar Basté, del libro "Mis encuentros con...", Epílogo, Ediciones Luciérnaga.
P.D.: Al final, me quedé durmiendo. No estaba convencida del todo, ni tenía ganas de volver en la costera.
miércoles, 20 de julio de 2016
Regalo de luna llena
Día espléndido. Día del amigo que había que celebrarlo.
Después del alisado que me dejó el pelo brillante y suave, nos juntamos en un bar de Ayacucho y Rivadavia, en San Antonio de Padua. Un lugar muy cercano al de mi infancia, y donde Juli hizo los primeros tres años del primario.
Las primeras dos horas, tranqui, con Sil y Claudia. Después, esperábamos a Andrea que vino acompañada con otra amiga, ambas las del capítulo "Confesiones de amor por la autopista" (noviembre de 2014). Por cierto, hoy me reclamaban que esa noche, yo estaba desaparecida en el boliche. Y bueno... había que olvidar las penas.
Andrea, a la que antes era igual a la Rampolla, tiene una calidez increíble, y la charla se tornó profunda, además de divertida.
La cuestión que Sil terminó en lágrimas cuando la dupla del final, le tiró unas cuantas verdades. Pobre... yo igual muda, porque esto que le largaron, fueron infinitas noches telefónicas hablando de sus idas y vueltas con su ex.
Con Clau, que nos conocemos bastante, a pesar que hacía mucho que no nos veíamos, nos mirábamos compinches, y cruzamos unas frases por lo bajo.
Si algo era evidente, es que, si Sil lloraba, era porque el fulano con el que convivió 15 años y tiene una hija de 18, todavía le importa.
Pero bueno... tiempo al tiempo, lo único auténtico es soltar la soga... sobre todo cuando te ahorca.
Después, surgió el tema de Andrea y de los chabones celosos. Palabra que tiene una raíz: el síndrome del inseguro. O en su extremo, el síntoma del langa que se hace el pícaro con todas las minas. Uy...se me fue al caraj... el lenguaje. Si bien, ese lugar, es la punta alta de las velas de los barcos. Nada más ni nada menos.
Un barco que me lleva hasta tu frente, hasta tu orilla... cuando te extraño.
Y como si mirara el mar en el atardecer, en el momento justo que parece que se muere la esperanza, al ver a ese sol que se hunde dentro del agua... revivo, cuando de repente, veo que a la última hora, cual un regalo de luna llena, me llega tu mensaje.
Después del alisado que me dejó el pelo brillante y suave, nos juntamos en un bar de Ayacucho y Rivadavia, en San Antonio de Padua. Un lugar muy cercano al de mi infancia, y donde Juli hizo los primeros tres años del primario.
Las primeras dos horas, tranqui, con Sil y Claudia. Después, esperábamos a Andrea que vino acompañada con otra amiga, ambas las del capítulo "Confesiones de amor por la autopista" (noviembre de 2014). Por cierto, hoy me reclamaban que esa noche, yo estaba desaparecida en el boliche. Y bueno... había que olvidar las penas.
Andrea, a la que antes era igual a la Rampolla, tiene una calidez increíble, y la charla se tornó profunda, además de divertida.
La cuestión que Sil terminó en lágrimas cuando la dupla del final, le tiró unas cuantas verdades. Pobre... yo igual muda, porque esto que le largaron, fueron infinitas noches telefónicas hablando de sus idas y vueltas con su ex.
Con Clau, que nos conocemos bastante, a pesar que hacía mucho que no nos veíamos, nos mirábamos compinches, y cruzamos unas frases por lo bajo.
Si algo era evidente, es que, si Sil lloraba, era porque el fulano con el que convivió 15 años y tiene una hija de 18, todavía le importa.
Pero bueno... tiempo al tiempo, lo único auténtico es soltar la soga... sobre todo cuando te ahorca.
Después, surgió el tema de Andrea y de los chabones celosos. Palabra que tiene una raíz: el síndrome del inseguro. O en su extremo, el síntoma del langa que se hace el pícaro con todas las minas. Uy...se me fue al caraj... el lenguaje. Si bien, ese lugar, es la punta alta de las velas de los barcos. Nada más ni nada menos.
Un barco que me lleva hasta tu frente, hasta tu orilla... cuando te extraño.
Y como si mirara el mar en el atardecer, en el momento justo que parece que se muere la esperanza, al ver a ese sol que se hunde dentro del agua... revivo, cuando de repente, veo que a la última hora, cual un regalo de luna llena, me llega tu mensaje.
martes, 19 de julio de 2016
Lo hice con amor
Hace frío, muchísimo frío, más en estos tiempos en que la estufa no se prende, hasta que definan las tarifas. Juli, es la que más opina en no encenderla. Aunque sí usamos el aire acondicionado cuando estamos en el living.
Ahora, en la cama con los dos acolchados, pienso en el sueño que tengo, en dormir, en ayer...
Dimos vuelta la casa, limpiando. Mañana, día del amigo, vienen unos compañeros de Juli.
Por mi parte, después del trabajo, me voy a la peluquería, y en la merienda nos juntamos en un bar de Padua con Sil, Clau y también quizás vaya Andrea, si llega a tiempo, cuando sale del trabajo.
Empecé la dieta, sin harinas. Hoy calculé que contando los últimos treinta años, más o menos, debo haber comenzado el régimen unas trescientas veces. Y sí, una compañera de la clínica dice que siempre estoy a dieta.
Ayer hablamos de eso...los vicios, las adicciones, el amor que me quita el hambre.
Me siento bien cuando hago algo para mí, porque el descontrol produce más desborde, y el circuito de dependencia que genera el gluten, es el mismo que utiliza cualquier droga, en el cerebro.
Es difícil dominarse. Pero no está bueno que te dominen sustancias. Sea tabaco, azúcares refinados, harinas, alcohol, o drogas más fuertes.
Pasemos a otro tema. ¿Cómo se debe sentir una persona que está atrapada en una relación y ya no siente nada, salvo cariño y costumbre?
Yo ya no lo recuerdo, pero alguna vez lo experimenté.
La china Suárez dijo que nunca se queda cuando la pasa mal, pues la vida no se hizo para sufrir, sino para ser feliz.
También contaba que cuando el padre le cocinaba, ella le preguntaba con qué había hecho esa comida tan rica... Y él le contestaba: "La hice con amor".
El amor como aditamento sencillo y principal para efectuar todas las cosas que hacemos.
Con ganas, con entusiasmo, con cariño.
Hoy fui a nadar. Y cada vez que me sumergía, en esa masa de agua nublada a través de las antiparras, él me inspiraba. Su rostro, su entusiasmo, su pujanza.
Pura inspiración para motivarme...
Ahora, en la cama con los dos acolchados, pienso en el sueño que tengo, en dormir, en ayer...
Dimos vuelta la casa, limpiando. Mañana, día del amigo, vienen unos compañeros de Juli.
Por mi parte, después del trabajo, me voy a la peluquería, y en la merienda nos juntamos en un bar de Padua con Sil, Clau y también quizás vaya Andrea, si llega a tiempo, cuando sale del trabajo.
Empecé la dieta, sin harinas. Hoy calculé que contando los últimos treinta años, más o menos, debo haber comenzado el régimen unas trescientas veces. Y sí, una compañera de la clínica dice que siempre estoy a dieta.
Ayer hablamos de eso...los vicios, las adicciones, el amor que me quita el hambre.
Me siento bien cuando hago algo para mí, porque el descontrol produce más desborde, y el circuito de dependencia que genera el gluten, es el mismo que utiliza cualquier droga, en el cerebro.
Es difícil dominarse. Pero no está bueno que te dominen sustancias. Sea tabaco, azúcares refinados, harinas, alcohol, o drogas más fuertes.
Pasemos a otro tema. ¿Cómo se debe sentir una persona que está atrapada en una relación y ya no siente nada, salvo cariño y costumbre?
Yo ya no lo recuerdo, pero alguna vez lo experimenté.
La china Suárez dijo que nunca se queda cuando la pasa mal, pues la vida no se hizo para sufrir, sino para ser feliz.
También contaba que cuando el padre le cocinaba, ella le preguntaba con qué había hecho esa comida tan rica... Y él le contestaba: "La hice con amor".
El amor como aditamento sencillo y principal para efectuar todas las cosas que hacemos.
Con ganas, con entusiasmo, con cariño.
Hoy fui a nadar. Y cada vez que me sumergía, en esa masa de agua nublada a través de las antiparras, él me inspiraba. Su rostro, su entusiasmo, su pujanza.
Pura inspiración para motivarme...
sábado, 16 de julio de 2016
La vida es tan linda
Vengo de la reunión de padres con una energía buenísima. A pesar, de que apenas podía despertarme, cuando salí a la calle a las 4 de la tarde, para el restó donde nos juntamos. Es que he salido anoche, y no he dormido mucho.
Me encanta todo lo que se genera en una charla en conjunto como ésta. Es ahí cuando me pongo a pensar, cuántas cosas buenas generaríamos si nos propusiéramos un objetivo, una tarea para ayudar a la gente, a desarrollar un lugar, un sitio, donde generar creatividad, trabajo personal, evolución espiritual, etc.
Yo siempre soñando en cambiar al mundo...
Anoche fui para el barrio de Gaby, y de ahí salimos para Dover. Es mi sitio, ese que sabés que vas a pasarla bien, con toda la gente que nos venimos conociendo viernes a viernes, desde hace tanto tiempo, y de los nuevos que van surgiendo.
Cuando me estoy yendo, Javi con unas cuantas copas de más, me pide que le diga a su novia que se apure. Todo en la entrada del baño, donde nos cruzamos ambos sexos, cada uno para su puerta respectiva. Tan pasado estaba, que apenas podía distinguir el nombre que pronunciaba.
Cuando salgo, todavía estaba en la puerta y me invita para el próximo evento. Le digo que había reservado, pero que cancelé pues no tengo auto y no sé cómo volverme, y sobre todo que al día siguiente trabajo. "Yo te llevo", me dice un par de veces... claro... cuántas promesas cuando estás "etilizado".
Igual es un divino que tiene la capacidad de reunir a tanta gente todos los viernes.
La alegría me desborda, estoy contenta, no sé si porque he visto al otro fulano, el sindicalista, o porque vengo con esta apertura mental de cosechar amigos, salir, y divertirme, que siento que la vida es tan linda.
Me encanta todo lo que se genera en una charla en conjunto como ésta. Es ahí cuando me pongo a pensar, cuántas cosas buenas generaríamos si nos propusiéramos un objetivo, una tarea para ayudar a la gente, a desarrollar un lugar, un sitio, donde generar creatividad, trabajo personal, evolución espiritual, etc.
Yo siempre soñando en cambiar al mundo...
Anoche fui para el barrio de Gaby, y de ahí salimos para Dover. Es mi sitio, ese que sabés que vas a pasarla bien, con toda la gente que nos venimos conociendo viernes a viernes, desde hace tanto tiempo, y de los nuevos que van surgiendo.
Cuando me estoy yendo, Javi con unas cuantas copas de más, me pide que le diga a su novia que se apure. Todo en la entrada del baño, donde nos cruzamos ambos sexos, cada uno para su puerta respectiva. Tan pasado estaba, que apenas podía distinguir el nombre que pronunciaba.
Cuando salgo, todavía estaba en la puerta y me invita para el próximo evento. Le digo que había reservado, pero que cancelé pues no tengo auto y no sé cómo volverme, y sobre todo que al día siguiente trabajo. "Yo te llevo", me dice un par de veces... claro... cuántas promesas cuando estás "etilizado".
Igual es un divino que tiene la capacidad de reunir a tanta gente todos los viernes.
La alegría me desborda, estoy contenta, no sé si porque he visto al otro fulano, el sindicalista, o porque vengo con esta apertura mental de cosechar amigos, salir, y divertirme, que siento que la vida es tan linda.
martes, 12 de julio de 2016
La importancia de la delicadeza
Compro un libro en la estación de tren, un mediodía que vamos con Juli a averiguar el trámite del apellido... que descartamos porque es un lío, y ella va a seguir siendo la hermosa persona que es, bajo el nombre que sea.
Por lo menos, eso traté de transmitirle, después que en varias ocasiones sus ojos se humedecieron, a causa de esa emoción que asoma, cuando considerás algo injusto.
El texto que descubrí es de Pilar Basté, la creadora de editorial Luciérnaga, llamado "Mis encuentros con...", en el que describe a distintos autores de obras espirituales, con el objetivo de lograr un mayor conocimiento antes de publicarlas.
Por lo menos, eso traté de transmitirle, después que en varias ocasiones sus ojos se humedecieron, a causa de esa emoción que asoma, cuando considerás algo injusto.
El texto que descubrí es de Pilar Basté, la creadora de editorial Luciérnaga, llamado "Mis encuentros con...", en el que describe a distintos autores de obras espirituales, con el objetivo de lograr un mayor conocimiento antes de publicarlas.
Cada día, me lleno de historias hermosas que han llegado a mis manos casualmente. Es que cuando noté, aquella mañana, al salir de casa, que en mi cartera repleta no cabía más nada, pensé que compraría algún libro, para leer en el viaje.
Es un texto muy espiritual, con una historia de vida hermosa, que leo en mi trayecto en colectivo, y rara vez, en el club o en casa.
Han pasado muchas cosas estos días, todas lindas. Abriendo mis posibilidades de encuentro, con nueva gente. Nuevas almas que necesitan compartir como yo, y disfrutar en compañía.
El finde he salido dos días seguidos. Tanto, que luego me ha costado dormirme. Me he pasado de vuelta. Esto es nuevo para mí, más en esta época.
Cambiando el tema, ayer, en dos ocasiones por hacer algo por los demás, y que no tenía ganas realmente, me he puesto en un lugar incómodo. Creo que darle bolilla a la intuición, es más que importante, y esta vez no lo he hecho.
Por ejemplo, frente al enojo de alguien que ha terminado una relación amorosa, su agresividad desborda por whatsap, cuando con otra amiga tratamos de contenerla, preocupándonos por ella.
Todo esfuerzo inútil porque ante tanta soberbia y verborragia, no escucha ni piensa en analizarse, en qué está fallando.
Es entonces, cuando una frase de este libro me viene al pie de la letra, para realmente darme cuenta que no hay nada más importante que el tacto y la diplomacia para decir nuestra verdad.
La palabra justa, y sin agredir, puede ser una gran puerta. Al menos, para hacerle saber al otro que de alguna forma, la está pifiando.
Pilar Blasté menciona a una escritora que explica, en una conferencia, la importancia de la delicadeza. Algo que hoy en día, se le da tan poco valor, y que parafraseando a un santo francés, cuyo nombre no recuerda, dice:
"No hay nada tan fuerte como la delicadeza,
ni tan delicado como la auténtica fuerza".
ni tan delicado como la auténtica fuerza".
Y es así, que cuando queremos ser crudos y certeros, decir algo verdadero, pero sin aditamentos agresivos, puede ser muy contundente si se lo hace con delicadeza.
Recuerdo a Pepe, un hombre cano, que me había permitido hacer mi programa en su radio, hace unos años, que me decía siempre, que cuanto más enojado estaba, más despacio y con menor volumen hablaba. Yo lo escuchaba asombrada, pues para mí, era imposible hacerlo.
viernes, 1 de julio de 2016
Cuando el estado se pasa todo por el c...
Un día de lluvia donde toda la energía me transporta, me da fuerzas. A pesar, de los trámites que no pude hacer, del dinero que no se pudo cobrar para Julieta. Porque Anses dice que el trámite de asignación por hijo de los monotributistas, última norma de Macri, quedó denegado. ¿Por qué? Sólo porque el padre de Juli, cobró una cuota demás de un seguro de desempleo, y hasta que no la devuelva, no es posible. Así que olvidate, eso nunca va a ocurrir.
Aquí te das cuenta, que todas las mamás que nos hacemos cargo de nuestros hijos solas, ni siquiera encontramos justicia en el estado que debe ampararnos.
Jamás cobré un peso del estado por Juli, ya que es la primera vez que a los monotributistas se nos da un derecho semejante. Y la asignación universal tampoco ella tuvo derecho por ir a un colegio privado.
Que se vayan a la merd.... todos!!!!
Y ahora Juli quiere cambiarse el apellido. Realmente me sorprende.
Esas son las cosas de estos tiempos.
Ese poco dinero, unos 6 meses antes que ella cumpla los 18 años, servían para muchas cosas. Por ejemplo, el viaje de egresados a Bariloche.
Esta es la Argentina que tenemos. Llena de burocracia. Andrés Oppenheimer dice en su libro "¡Crear o morir! La esperanza de América Latina y las cinco claves de la innovación"*, que en Argentina para abrir una empresa se requiere pasar por 17 trámites, y que en Estados Unidos, lo lográs haciendo sólo 6.
¿Cómo hacemos para cambiar esto?
Te podrás imaginar que si mantuve a mi hija todos estos años sin ningún aporte del estado ni del padre, no me voy a molestar por esto ahora. Pero es así.
Hoy una abogada amiga me hablaba del derecho de los niños... y Anses por dónde se los pasa?
Creo que estuvimos destinadas a estar juntas en esta vida porque así habrá sido planeado desde arriba, antes de este encarnamiento.
Pero en esta vida, debemos dejar una marca, una huella. Así como hacer un aprendizaje, además de hacer algo por los otros.
Cada una tiene una misión en el planeta. Y este vínculo del que me alejé hace tanto tiempo, está allá, en el pasado. Por lo tanto, no quiero ninguna vinculación -ni vibratoria, ni lejana, ni judicial- con este sujeto. Así que si me hablan de los derechos de los niños, les diré, que darle lo mejor a ella, Juli, no sólo se trata de dinero, sino de ver qué entorno es el mejor para ella, con cuáles valores se formó, y de cuánto la salvé cuando me alejé de él.
Esas son cosas muy personales con la que cada ser humano vive, sabe y conoce. Nadie puede saber por lo que atravesamos. Y alejarme fue la mejor decisión que tomé. Un padre no sólo es una imagen paterna. Porque un ser dañino (sea del sexo que sea, porque sé que mucho de esto lo sufren algunos hombres a la inversa), no es beneficioso para un niño.
Hay marcas que no se borran, y evitar que eso haya sucedido fue parte de la decisión que tomé de antaño.
Siempre tuvo las puertas para venir a verla. Allá él.
Hoy a el estado le da lo mismo todo. No defiende. No ampara. Porque los empleados con los que traté tres días seguidos, sólo respondían a la burocracia.
Por una amiga que trabaja en Anses me enteré de los detalles de la denegación de este pago.
Queridos compatriotas, queridos colegas, queridos humanos sean de dónde sean. Contribuyamos para hacer un mundo mejor desde el lugar de dónde estamos. Y que no se nos caigan los anillos por romper los códigos o hacer un mejor esfuerzo en nuestra tarea. Si no, este mundo no cambia.
Todo depende de nosotros.
Y esta maravillosa hija que tengo, con sus cualidades, con sus valores, es producto de haber crecido en un hogar de paz y tranquilidad, de amor y alegría. Cosa que nunca hubiera pasado atándome a alguien que no valía la pena.
Lamentablemente, muchas mujeres e hijos, lo pagan hoy con su vida, con esa clase de hombres. Porque la justicia no ejerce su rol, no acompaña. Nadie los salva ni los protege. Porque muchos siguen la burocracia, del papel a llenar, de bla, bla, bla.
En muchos ámbitos judiciales, ni siquiera un pericia psicológica como la gente se administra a estos sujetos. Las más de la veces, porque muchos colegas hacen informes que dan vergüenza, y esos niños quedan en manos de estos tipos.
Hoy lo estoy viviendo con un juicio que me estoy bancando, por colegas que han hecho mal su trabajo, y por un estado corrupto.
Pidamos a Dios Justicia Divina, porque la justicia de los hombres tiene muchos agujeros.
Pero como digo siempre, no caigamos en la comodidad de sólo cobrar un sueldo en el lugar donde estamos. Hagamos un mundo mejor, haciendo lo mejor por el otro.
Y no olvidemos, que todo va y vuelve.
El amor está primero. Nada más fuerte que darle lo mejor a nuestros hijos. Así sea con un mango menos.
*Autor: Andrés Oppenheimer, Libro: "¡Crear o morir! La esperanza de América Latina y las cinco claves de la innovación", Editorial: Debate, Primera Edición, Año 2014.
Aquí te das cuenta, que todas las mamás que nos hacemos cargo de nuestros hijos solas, ni siquiera encontramos justicia en el estado que debe ampararnos.
Jamás cobré un peso del estado por Juli, ya que es la primera vez que a los monotributistas se nos da un derecho semejante. Y la asignación universal tampoco ella tuvo derecho por ir a un colegio privado.
Que se vayan a la merd.... todos!!!!
Y ahora Juli quiere cambiarse el apellido. Realmente me sorprende.
Esas son las cosas de estos tiempos.
Ese poco dinero, unos 6 meses antes que ella cumpla los 18 años, servían para muchas cosas. Por ejemplo, el viaje de egresados a Bariloche.
Esta es la Argentina que tenemos. Llena de burocracia. Andrés Oppenheimer dice en su libro "¡Crear o morir! La esperanza de América Latina y las cinco claves de la innovación"*, que en Argentina para abrir una empresa se requiere pasar por 17 trámites, y que en Estados Unidos, lo lográs haciendo sólo 6.
¿Cómo hacemos para cambiar esto?
Te podrás imaginar que si mantuve a mi hija todos estos años sin ningún aporte del estado ni del padre, no me voy a molestar por esto ahora. Pero es así.
Hoy una abogada amiga me hablaba del derecho de los niños... y Anses por dónde se los pasa?
Creo que estuvimos destinadas a estar juntas en esta vida porque así habrá sido planeado desde arriba, antes de este encarnamiento.
Pero en esta vida, debemos dejar una marca, una huella. Así como hacer un aprendizaje, además de hacer algo por los otros.
Cada una tiene una misión en el planeta. Y este vínculo del que me alejé hace tanto tiempo, está allá, en el pasado. Por lo tanto, no quiero ninguna vinculación -ni vibratoria, ni lejana, ni judicial- con este sujeto. Así que si me hablan de los derechos de los niños, les diré, que darle lo mejor a ella, Juli, no sólo se trata de dinero, sino de ver qué entorno es el mejor para ella, con cuáles valores se formó, y de cuánto la salvé cuando me alejé de él.
Esas son cosas muy personales con la que cada ser humano vive, sabe y conoce. Nadie puede saber por lo que atravesamos. Y alejarme fue la mejor decisión que tomé. Un padre no sólo es una imagen paterna. Porque un ser dañino (sea del sexo que sea, porque sé que mucho de esto lo sufren algunos hombres a la inversa), no es beneficioso para un niño.
Hay marcas que no se borran, y evitar que eso haya sucedido fue parte de la decisión que tomé de antaño.
Siempre tuvo las puertas para venir a verla. Allá él.
Hoy a el estado le da lo mismo todo. No defiende. No ampara. Porque los empleados con los que traté tres días seguidos, sólo respondían a la burocracia.
Por una amiga que trabaja en Anses me enteré de los detalles de la denegación de este pago.
Queridos compatriotas, queridos colegas, queridos humanos sean de dónde sean. Contribuyamos para hacer un mundo mejor desde el lugar de dónde estamos. Y que no se nos caigan los anillos por romper los códigos o hacer un mejor esfuerzo en nuestra tarea. Si no, este mundo no cambia.
Todo depende de nosotros.
Y esta maravillosa hija que tengo, con sus cualidades, con sus valores, es producto de haber crecido en un hogar de paz y tranquilidad, de amor y alegría. Cosa que nunca hubiera pasado atándome a alguien que no valía la pena.
Lamentablemente, muchas mujeres e hijos, lo pagan hoy con su vida, con esa clase de hombres. Porque la justicia no ejerce su rol, no acompaña. Nadie los salva ni los protege. Porque muchos siguen la burocracia, del papel a llenar, de bla, bla, bla.
En muchos ámbitos judiciales, ni siquiera un pericia psicológica como la gente se administra a estos sujetos. Las más de la veces, porque muchos colegas hacen informes que dan vergüenza, y esos niños quedan en manos de estos tipos.
Hoy lo estoy viviendo con un juicio que me estoy bancando, por colegas que han hecho mal su trabajo, y por un estado corrupto.
Pidamos a Dios Justicia Divina, porque la justicia de los hombres tiene muchos agujeros.
Pero como digo siempre, no caigamos en la comodidad de sólo cobrar un sueldo en el lugar donde estamos. Hagamos un mundo mejor, haciendo lo mejor por el otro.
Y no olvidemos, que todo va y vuelve.
El amor está primero. Nada más fuerte que darle lo mejor a nuestros hijos. Así sea con un mango menos.
*Autor: Andrés Oppenheimer, Libro: "¡Crear o morir! La esperanza de América Latina y las cinco claves de la innovación", Editorial: Debate, Primera Edición, Año 2014.
miércoles, 29 de junio de 2016
La tentación
Me acuerdo de mi paciente Hernán, cuando decía "pura emoción"... hace más de una década y yo no entendía de lo que me hablaba.
Así fue hoy en el gym, al final de la clase, en el estiramiento, con la música lenta, me acordé de lo que hizo, y otra vez sopa. Es que es fuerte, muy fuerte. Como la tentación...
Por suerte, ya viene el viernes y me voy a Dover, a olvidarme de todo...
Es que hace tanto que no veo un acto de hombría como este, que este tipo me deslumbra. Y pensar que la primera vez que lo ví, pensé "Mmmm este chanta con cara de sindicalista". Con el respeto que le tengo a los que defienden a los de abajo.
Hoy me puse las pilas y empecé la dieta. Por enésima vez. Es que este tipo me inspira. Si bien habla como un bestia, con ese caracter de perro, cuando explica un concepto, que si bien tiene razón...qué sé yo... el fulano es así. Pero no apto, je je... Saben bien que no me gustan los hombres ocupados.
Igual él ni me registra. Más allá que nos quedamos hablando una hora por whatsap. Espero zafar de ésta. Y sí, porqué no voy hacerlo.
Pero, volvamos a Tierra. Bajemos de la nube. Que Cupido pasa por otro lado. Aquí no hay tren, no hay subte, no hay parada. Sólo que me recordó qué lindo es que alguien se juegue.
Por eso digo, que uno da lo mejor, brindándose de muchas maneras, y de pronto, aunque nada de lo que deseás llega, por lo menos, del modo esperado, la vida te devuelve el gesto, el corazón, de la mano de personas que apenas conocés, en las acciones que nunca hubieras imaginado.
Es así. La vida siempre te sorprende.
Así fue hoy en el gym, al final de la clase, en el estiramiento, con la música lenta, me acordé de lo que hizo, y otra vez sopa. Es que es fuerte, muy fuerte. Como la tentación...
Por suerte, ya viene el viernes y me voy a Dover, a olvidarme de todo...
Es que hace tanto que no veo un acto de hombría como este, que este tipo me deslumbra. Y pensar que la primera vez que lo ví, pensé "Mmmm este chanta con cara de sindicalista". Con el respeto que le tengo a los que defienden a los de abajo.
Hoy me puse las pilas y empecé la dieta. Por enésima vez. Es que este tipo me inspira. Si bien habla como un bestia, con ese caracter de perro, cuando explica un concepto, que si bien tiene razón...qué sé yo... el fulano es así. Pero no apto, je je... Saben bien que no me gustan los hombres ocupados.
Igual él ni me registra. Más allá que nos quedamos hablando una hora por whatsap. Espero zafar de ésta. Y sí, porqué no voy hacerlo.
Pero, volvamos a Tierra. Bajemos de la nube. Que Cupido pasa por otro lado. Aquí no hay tren, no hay subte, no hay parada. Sólo que me recordó qué lindo es que alguien se juegue.
Por eso digo, que uno da lo mejor, brindándose de muchas maneras, y de pronto, aunque nada de lo que deseás llega, por lo menos, del modo esperado, la vida te devuelve el gesto, el corazón, de la mano de personas que apenas conocés, en las acciones que nunca hubieras imaginado.
Es así. La vida siempre te sorprende.
martes, 28 de junio de 2016
Algo más que el sol del poniente
¿Qué es esto de que las cosas más lindas te llueven como inesperadas? Donde menos pensás, pasa.
Anoche no me podía dormir. No sabía si era por lo que se debatía hoy, o por los mensajes.
Esta mañana, en el bus empañado, y el frío que helaba, algo se resbaló en mi cara, y no era lluvia porque por suerte, había parado.
De pronto, una persona te daba su ayuda sin esperar nada. Y por años, siempre alone, alguien estaba del otro lado, por una noble causa.
A mediodía un bombardeo de whatsap, hicieron reflotar de vuelta las lágrimas. No por nada malo, al contrario, por darte cuenta que eso que aparentemente, no necesitás, lo estás añorando.
Como siempre digo, si das lo mejor, vuelve. Quizá de personas inesperadas, y de los modos más sorprendentes. Hay un Dios que nos cuida, y un bumeran de todo lo que haces.
La inocencia es un sentir concebido de esos pétalos que provienen de una primavera a largo plazo.
Y para que algo brote, necesita sol y agua.
El sol, es la calidez humana.
Y el agua, es esa conexión de alma a alma.
Anoche no me podía dormir. No sabía si era por lo que se debatía hoy, o por los mensajes.
Esta mañana, en el bus empañado, y el frío que helaba, algo se resbaló en mi cara, y no era lluvia porque por suerte, había parado.
De pronto, una persona te daba su ayuda sin esperar nada. Y por años, siempre alone, alguien estaba del otro lado, por una noble causa.
A mediodía un bombardeo de whatsap, hicieron reflotar de vuelta las lágrimas. No por nada malo, al contrario, por darte cuenta que eso que aparentemente, no necesitás, lo estás añorando.
Como siempre digo, si das lo mejor, vuelve. Quizá de personas inesperadas, y de los modos más sorprendentes. Hay un Dios que nos cuida, y un bumeran de todo lo que haces.
La inocencia es un sentir concebido de esos pétalos que provienen de una primavera a largo plazo.
Y para que algo brote, necesita sol y agua.
El sol, es la calidez humana.
Y el agua, es esa conexión de alma a alma.
sábado, 25 de junio de 2016
No se trata de suerte, sino de buscar
A veces las cosas no pasan por casualidad. Hoy, por segunda vez, terminé en un bar en una mesa con veinte padres, que acabo de conocer la semana pasada, por el viaje de egresados de Juli, quien se cambió al turno mañana este año, y terminó emprendiendo esta cruzada que no estaba en nuestros planes.
Si bien, el otro día, la discusión grupal por whatsap parecía caótica, y pintaba otro tanto esta tarde, todo cambió radicalmente porque un padre se acercó a negociar con la empresa de viajes, y logró los dos liberados que hacían falta.
Siento que las decisiones te llevan a lugares impensados, con gente que no conocías, y todo puede resultar mejor que lo conocido o mejor que lo pensado. Así nos pasa en la vida en innumerables aspectos y situaciones. Cuando nos atrevemos a los cambios, a probar lo nuevo, a decidir libremente cuando estás en circunstancias que te incomodan. Entonces, te quedan dos cosas: o seguir padeciendo el presente, o jugarte por un nuevo futuro, aunque no tengas certeza.
Así pasó con Juli, cuando su división del año pasado, que venían juntos desde los 10 años, y eran unidos, recibiendo a los nuevos compañeros de cada año con los brazos abiertos, el último año cambió por completo. Para mi modo de verlo, al ingresar algunas compañeras nuevas, se transformaron en líderes negativos que dividieron el curso en tres grupos, a tal punto, que no se dirigían la palabra.
Nuestra casa, que había sido un sitio de reunión siempre, dejó de serlo. Y Juli quedó más que lastimada.
Este verano me preocupaba que en su último año perdiera la oportunidad de hacer nuevos amigos, si permanecía en la misma división.
Al mismo tiempo, como la veía tan sola, probó en distintos clubes hacer deporte. Una tarde que salimos a caminar, vimos en la plaza unas chicas trotando. Al instante me di cuenta, que era practicantes de voley. Les preguntamos, y ahí nomás, fuimos a hablar con el entrenador. Sus días de verano pasaron a estar ocupados tres veces por semana por el voley, donde halló unas compañeras amenas y divertidas.
Fue entonces, que pensamos en el cambio de turno, porque si seguía yendo al colegio a la tarde, ya no podría entrenar en el club. Fue una jugada arriesgada el cambio, pero ella conocía a los compañeros de la mañana por una actividad libre que propone el colegio, los días sábados.
Finalmente, se jugó y lo hizo. Encontró nuevos amigos, teniendo amistades en las dos divisiones de la mañana. Y así, sin quererlo, llegamos al viaje. Porque antes no habíamos decidido hacerlo.
Todas estas decisiones sumaron para ella algo muy importante. Porque se sintió mucho mejor en el nuevo entorno, y yo lo comprobé con esa sonrisa con la que volvía todos los mediodías.
Además, trajo a colación algunos admiradores a mi dulce princesa.
Y este finde, está de campamento, en un retiro vocacional con la escuela. Como frutilla del postre, uno de los egresados del año pasado, fue invitado a colaborar en el retiro, justo el admirador de Juli. Bueno, se admiran mutuamente.
Las decisiones siempre valen cuando estamos incómodos o insatisfechos en los lugares que creemos establecidos, por hábito, obligación o descarte.
Nada vale más que nuestra búsqueda de felicidad, aunque tengamos que soltar personas que ya no nos brindan lo de antaño. Es que la amistad, la lealtad, o el amor, en ocasiones, no duran para siempre. Por eso, está bueno, no resignarnos, sino creer que siempre un nuevo mundo nos espera, en todos los aspectos que sea. No somos esclavos de nadie, ni tenemos que sufrir desagravios. Y cuando esto pasa, es que ése, ya no es nuestro lugar.
Lo bueno, no es cuestión de suerte. Es cuestión de buscar.
Si bien, el otro día, la discusión grupal por whatsap parecía caótica, y pintaba otro tanto esta tarde, todo cambió radicalmente porque un padre se acercó a negociar con la empresa de viajes, y logró los dos liberados que hacían falta.
Siento que las decisiones te llevan a lugares impensados, con gente que no conocías, y todo puede resultar mejor que lo conocido o mejor que lo pensado. Así nos pasa en la vida en innumerables aspectos y situaciones. Cuando nos atrevemos a los cambios, a probar lo nuevo, a decidir libremente cuando estás en circunstancias que te incomodan. Entonces, te quedan dos cosas: o seguir padeciendo el presente, o jugarte por un nuevo futuro, aunque no tengas certeza.
Así pasó con Juli, cuando su división del año pasado, que venían juntos desde los 10 años, y eran unidos, recibiendo a los nuevos compañeros de cada año con los brazos abiertos, el último año cambió por completo. Para mi modo de verlo, al ingresar algunas compañeras nuevas, se transformaron en líderes negativos que dividieron el curso en tres grupos, a tal punto, que no se dirigían la palabra.
Nuestra casa, que había sido un sitio de reunión siempre, dejó de serlo. Y Juli quedó más que lastimada.
Este verano me preocupaba que en su último año perdiera la oportunidad de hacer nuevos amigos, si permanecía en la misma división.
Al mismo tiempo, como la veía tan sola, probó en distintos clubes hacer deporte. Una tarde que salimos a caminar, vimos en la plaza unas chicas trotando. Al instante me di cuenta, que era practicantes de voley. Les preguntamos, y ahí nomás, fuimos a hablar con el entrenador. Sus días de verano pasaron a estar ocupados tres veces por semana por el voley, donde halló unas compañeras amenas y divertidas.
Fue entonces, que pensamos en el cambio de turno, porque si seguía yendo al colegio a la tarde, ya no podría entrenar en el club. Fue una jugada arriesgada el cambio, pero ella conocía a los compañeros de la mañana por una actividad libre que propone el colegio, los días sábados.
Finalmente, se jugó y lo hizo. Encontró nuevos amigos, teniendo amistades en las dos divisiones de la mañana. Y así, sin quererlo, llegamos al viaje. Porque antes no habíamos decidido hacerlo.
Todas estas decisiones sumaron para ella algo muy importante. Porque se sintió mucho mejor en el nuevo entorno, y yo lo comprobé con esa sonrisa con la que volvía todos los mediodías.
Además, trajo a colación algunos admiradores a mi dulce princesa.
Y este finde, está de campamento, en un retiro vocacional con la escuela. Como frutilla del postre, uno de los egresados del año pasado, fue invitado a colaborar en el retiro, justo el admirador de Juli. Bueno, se admiran mutuamente.
Las decisiones siempre valen cuando estamos incómodos o insatisfechos en los lugares que creemos establecidos, por hábito, obligación o descarte.
Nada vale más que nuestra búsqueda de felicidad, aunque tengamos que soltar personas que ya no nos brindan lo de antaño. Es que la amistad, la lealtad, o el amor, en ocasiones, no duran para siempre. Por eso, está bueno, no resignarnos, sino creer que siempre un nuevo mundo nos espera, en todos los aspectos que sea. No somos esclavos de nadie, ni tenemos que sufrir desagravios. Y cuando esto pasa, es que ése, ya no es nuestro lugar.
Lo bueno, no es cuestión de suerte. Es cuestión de buscar.
jueves, 23 de junio de 2016
Bellos tiempos
Hoy tuve los dos contrastes: por la mañana, en la clínica, tomando los psicotécnicos laborales, vi a una chica de 21 años que tuvo a su padre enfermo desde que nació, por lo cual empezó terapia desde chica, y pasó tiempo desde esa edad acompañando a su madre en los diferentes hospitales. Pasando los últimos tres años, cuidándolo junto a otros familiares, hasta que murió en Diciembre pasado. Si bien estaba sonriente, y su dolor se percibía, dijo que ahora empezaba su vida, y que se sentía bien porque había dado todo y hecho lo mejor que estaba a su alcance.
Por la tarde, atendí a un señor en el estudio, por una pericia por accidente de tránsito. Pero un hecho más doloroso lo marcaba: había perdido a un hijo de 20 años por meningitis en menos de diez días, hace un año y medio. Más allá de escucharlo, y ofrecer mi apoyo, le pedí que viera en youtube, la película "Las madres de Chico Xavier" y "Nuestro hogar", también del mismo protagonista; que leyera el libro "Muchas vidas, muchos maestros" y "Lazos de amor" de Brian Weiss; le aconsejé Flores de Bach (Star of Bethlehem para el duelo y curar la herida del alma, y Sweet Chesnut para la angustia mental extrema). Le expliqué, que algunas veces, el hijo que queda vivo se siente invisible, ya que sus padres lloran y dejan de "vivir" por el hijo fallecido, olvidando a quien está vivo.
Es difícil cruzar por estas situaciones límites. Y muy fácil enojarse con Dios, como explicó este hombre, quien confesó que luego de hablar con una tía, hace un tiempo, pudo ver las cosas de otra forma. Entonces, ahora le pide a Dios por su nieto, que lo proteja. Le sugerí que no se olvidara de pedir por él mismo, ya que lo necesita inmensamente.
Luego del trabajo intenso de la mañana, y de los pacientes de la tarde, he llegado antes de las 7 pm para ir al gimnasio. Hoy clase de step, pero mi columna no se lo banca. Entonces hago la clase completa, sin el dichoso banquito, o sea, el step, que sería como una tarima que a modo de escalón, sirve para subir y bajar, en sucesivas coreografías. En mi caso, lo hago todo en el llano, es decir, sin el step. Total es casi lo mismo, y, a mí, que no me cuesta nada salirme de los formatos, hago lo que mi cuerpo pide, y que no lo daña.
La profe adhiere a mi decisión, ya que uno con el tiempo sabe cuidarse. Por lo menos, en algunas cosas como éstas.
Juli se va de campamento mañana. Tres días largos. Sil dice que pronto nos quedaremos solas. Creo que hay que aprender a vivir de un modo vida diferente.
Criamos a nuestros hijos y los ayudamos a tener alas. Darles libertad, es tan importante como darles amor y también límites. Todas esas cosas, lo forman como ser humano.
Anoche, la guerra en el grupo de whatsap, por parte de algunos padres, por el viaje de egresados a Bariloche, era tan despiadada que no podía creer que fuera verdad.
Todo porque a una alumna que no podía pagar el viaje, ciertos padres se oponían a darle el "liberado" (es decir, otorgarle el beneficio de no abonar y viajar, que la empresa brinda a dos pasajeros, dentro de un grupo que sí paga).
A veces, me parece increíble tanta crueldad, tanta indiferencia. Pero, si te ponés a pensar, refleja lo que pasa en la sociedad. Sólo atiné a escribir al final de tanta pelea: Paz para el grupo, entre otras sugerencias.
Ayer, hablo con Leo, un adolescente que se le antojó largar el estudio, porque vio a su ex novia (una loca de atar) besándose con un flaco en el boliche. Intercambiamos audios, ya que conozco a su madre me había puesto al tanto de su decisión.
Le dije que no podía tirar todo por la borda por alguien. Y le recordé que alguna vez me había pasado, algo similar. Tener la peor noticia un par de días antes de dar un examen de ingreso a la universidad. En ese entonces, tenía apenas 19 años.
Recuerdo esa noche, estudiando con Perla por largas horas, y yo tapando esa angustia que sentía que me destrozaba. Pero no podía tirar todo mi esfuerzo porque el tonto del que me enamoré me había dejado. Y poniéndole garra, superé ese examen. No podía creerlo, porque el 60% de los postulantes, había rebotado.
La vida es una serie de pruebas constantes. Y la hacemos dichosa, en la medida en que nos proponemos que así sea. Programarse en positivo, es más que un clishé, y lo he comprobado últimamente cuando salgo. Cuando me digo y creo con toda fé que voy a pasarlo bárbaro.
A propósito, esta mañana me comuniqué con mis nuevas amigas doverianas (Moni, Ana y Marisa) para organizar para mañana.
Además de Caro, Clari y Sil, que si bien han sido cazadas por el Cupido andante, algunas siguen saliendo, y otras se guardan.
Una fiesta ocurrente nos espera el viernes, y como esa peli o serie que vi, haciendo zapping, el sábado a la noche, antes de partir sola para no fastidiarme, un cura en esa obra decía:
"En la vida cuentan las acciones y las omisiones.
Los pensamientos no valen, ya que cuando sólo se mantienen en una idea flotante, para no concretar, no conducen a nada.
Entonces, a modo, de curva matemática, alineó los dos ejes, las acciones por un lado y las omisiones, por el otro.
Sería como un gráfico en forma de L, por decirlo de alguna forma.
Y después, sacó otro eje, como perpendicular, que no puedo recordar, si se trataba del tiempo, del destino, o de algo que dependía de Dios. No sé porqué no puedo recordar ese concepto (por eso quiero volver a ver esta película).
La cuestión que el sacerdote viejo le decía al clérigo joven, o sea, al personaje de Juan Minujín, lo siguiente:
<Que había pasado su vida sin acciones y cometiendo muchas omisiones, pensando que Dios se ocuparía de hacer, lo que él mismo no hacía. Y que de esa forma, Dios le marcaría su destino. Pero hoy, se daba cuenta, de lo equivocado que estaba.
Que esa forma de proceder, había sido un error: porque la vida era para vivirla mediante las acciones (y que las omisiones y los pensamientos habían sido sólo modos de no decidir, de quedar en letargo, de perderse en una burbuja para no tener la valentía de hacerse cargo, de lograr las metas que anhelaba, y de la misión con la que había sido destinado>".
Brindemos todos juntos, o cada uno, desde su fuero interno, desde su rincón más privado del alma, por todas esas acciones que se mueren de ganas de salir de nuestro corazón, lleno de amor, lleno de ansias por ser felices, por darle a nuestra vida esa alegría que tanto nos merecemos, esos momentos bellos que podemos compartir espontaneamente, sin juzgarnos.
P.D.: Tres días después se solucionó lo del viaje a Bariloche, gracias a la negociación de un padre, y los chicos que no podían pagar, podrán ir.
P.D2.: el lunes feriado fuimos con Sil al cumple de Andrea, esa amiga querida, que en el verano, cuando volviendo de Dover, nos agarró la cana. Ella se había olvidado el carnet del seguro, y en represalia, la grúa se nos llevó el auto.
Aquí van las fotos hermosas de este finde pasado:
Por la tarde, atendí a un señor en el estudio, por una pericia por accidente de tránsito. Pero un hecho más doloroso lo marcaba: había perdido a un hijo de 20 años por meningitis en menos de diez días, hace un año y medio. Más allá de escucharlo, y ofrecer mi apoyo, le pedí que viera en youtube, la película "Las madres de Chico Xavier" y "Nuestro hogar", también del mismo protagonista; que leyera el libro "Muchas vidas, muchos maestros" y "Lazos de amor" de Brian Weiss; le aconsejé Flores de Bach (Star of Bethlehem para el duelo y curar la herida del alma, y Sweet Chesnut para la angustia mental extrema). Le expliqué, que algunas veces, el hijo que queda vivo se siente invisible, ya que sus padres lloran y dejan de "vivir" por el hijo fallecido, olvidando a quien está vivo.
Es difícil cruzar por estas situaciones límites. Y muy fácil enojarse con Dios, como explicó este hombre, quien confesó que luego de hablar con una tía, hace un tiempo, pudo ver las cosas de otra forma. Entonces, ahora le pide a Dios por su nieto, que lo proteja. Le sugerí que no se olvidara de pedir por él mismo, ya que lo necesita inmensamente.
Luego del trabajo intenso de la mañana, y de los pacientes de la tarde, he llegado antes de las 7 pm para ir al gimnasio. Hoy clase de step, pero mi columna no se lo banca. Entonces hago la clase completa, sin el dichoso banquito, o sea, el step, que sería como una tarima que a modo de escalón, sirve para subir y bajar, en sucesivas coreografías. En mi caso, lo hago todo en el llano, es decir, sin el step. Total es casi lo mismo, y, a mí, que no me cuesta nada salirme de los formatos, hago lo que mi cuerpo pide, y que no lo daña.
La profe adhiere a mi decisión, ya que uno con el tiempo sabe cuidarse. Por lo menos, en algunas cosas como éstas.
Juli se va de campamento mañana. Tres días largos. Sil dice que pronto nos quedaremos solas. Creo que hay que aprender a vivir de un modo vida diferente.
Criamos a nuestros hijos y los ayudamos a tener alas. Darles libertad, es tan importante como darles amor y también límites. Todas esas cosas, lo forman como ser humano.
Anoche, la guerra en el grupo de whatsap, por parte de algunos padres, por el viaje de egresados a Bariloche, era tan despiadada que no podía creer que fuera verdad.
Todo porque a una alumna que no podía pagar el viaje, ciertos padres se oponían a darle el "liberado" (es decir, otorgarle el beneficio de no abonar y viajar, que la empresa brinda a dos pasajeros, dentro de un grupo que sí paga).
A veces, me parece increíble tanta crueldad, tanta indiferencia. Pero, si te ponés a pensar, refleja lo que pasa en la sociedad. Sólo atiné a escribir al final de tanta pelea: Paz para el grupo, entre otras sugerencias.
Ayer, hablo con Leo, un adolescente que se le antojó largar el estudio, porque vio a su ex novia (una loca de atar) besándose con un flaco en el boliche. Intercambiamos audios, ya que conozco a su madre me había puesto al tanto de su decisión.
Le dije que no podía tirar todo por la borda por alguien. Y le recordé que alguna vez me había pasado, algo similar. Tener la peor noticia un par de días antes de dar un examen de ingreso a la universidad. En ese entonces, tenía apenas 19 años.
Recuerdo esa noche, estudiando con Perla por largas horas, y yo tapando esa angustia que sentía que me destrozaba. Pero no podía tirar todo mi esfuerzo porque el tonto del que me enamoré me había dejado. Y poniéndole garra, superé ese examen. No podía creerlo, porque el 60% de los postulantes, había rebotado.
La vida es una serie de pruebas constantes. Y la hacemos dichosa, en la medida en que nos proponemos que así sea. Programarse en positivo, es más que un clishé, y lo he comprobado últimamente cuando salgo. Cuando me digo y creo con toda fé que voy a pasarlo bárbaro.
A propósito, esta mañana me comuniqué con mis nuevas amigas doverianas (Moni, Ana y Marisa) para organizar para mañana.
Además de Caro, Clari y Sil, que si bien han sido cazadas por el Cupido andante, algunas siguen saliendo, y otras se guardan.
Una fiesta ocurrente nos espera el viernes, y como esa peli o serie que vi, haciendo zapping, el sábado a la noche, antes de partir sola para no fastidiarme, un cura en esa obra decía:
"En la vida cuentan las acciones y las omisiones.
Los pensamientos no valen, ya que cuando sólo se mantienen en una idea flotante, para no concretar, no conducen a nada.
Entonces, a modo, de curva matemática, alineó los dos ejes, las acciones por un lado y las omisiones, por el otro.
Sería como un gráfico en forma de L, por decirlo de alguna forma.
Y después, sacó otro eje, como perpendicular, que no puedo recordar, si se trataba del tiempo, del destino, o de algo que dependía de Dios. No sé porqué no puedo recordar ese concepto (por eso quiero volver a ver esta película).
La cuestión que el sacerdote viejo le decía al clérigo joven, o sea, al personaje de Juan Minujín, lo siguiente:
<Que había pasado su vida sin acciones y cometiendo muchas omisiones, pensando que Dios se ocuparía de hacer, lo que él mismo no hacía. Y que de esa forma, Dios le marcaría su destino. Pero hoy, se daba cuenta, de lo equivocado que estaba.
Que esa forma de proceder, había sido un error: porque la vida era para vivirla mediante las acciones (y que las omisiones y los pensamientos habían sido sólo modos de no decidir, de quedar en letargo, de perderse en una burbuja para no tener la valentía de hacerse cargo, de lograr las metas que anhelaba, y de la misión con la que había sido destinado>".
Brindemos todos juntos, o cada uno, desde su fuero interno, desde su rincón más privado del alma, por todas esas acciones que se mueren de ganas de salir de nuestro corazón, lleno de amor, lleno de ansias por ser felices, por darle a nuestra vida esa alegría que tanto nos merecemos, esos momentos bellos que podemos compartir espontaneamente, sin juzgarnos.
P.D.: Tres días después se solucionó lo del viaje a Bariloche, gracias a la negociación de un padre, y los chicos que no podían pagar, podrán ir.
P.D2.: el lunes feriado fuimos con Sil al cumple de Andrea, esa amiga querida, que en el verano, cuando volviendo de Dover, nos agarró la cana. Ella se había olvidado el carnet del seguro, y en represalia, la grúa se nos llevó el auto.
Aquí van las fotos hermosas de este finde pasado:
martes, 14 de junio de 2016
Conectar con nosotros mismos
Encontrar la causa. No la sé. Es desde el domingo. Hace rato que no me pasa. Lo que sí, estuve dos días sin meditar. Hoy lo hice. Pero esa sensación sigue, y la desconozco.
El viernes escuché en "Perros..." una historia de un flaco que escribió la canción "La dichosa vida", esa posibilidad de estar vivos que tenemos. Y el viernes cuando me agarró la duda de salir, me acordé del tema, y decidí no quedarme en casa. Y salí con la mentalidad absoluta de pasarla bien. Entonces, todo se encarriló, a pesar de los obstáculos, sobre todo para llegar: improvisar un transporte que nunca había tomado, y caer a la media noche en una ciudad que no conocía. Pero la pasé bárbaro.
Me hice unas flores (Bach). Necesito cambiar este estado. Encontrar qué es esto que me produce cierta insatisfacción. No es usual. No es común. Y por eso no entiendo.
Ponpon pasa su cola por mi zapatilla. Sí, es que después de sesión, pienso ir al gimnasio. La clase de las tres no me gustó. La profe habla más de lo que hace, y yo no quiero perderme ni un minuto.
Si tuviera la oportunidad de hacer algo, hoy, como si fuera el último día... qué haría? Y con sólo pensarlo, la cara se me ilumina, no porque sepa qué, sino por la sola idea de hacer algo que me llegue, que disfrute, que marque este instante.
P.D.: voy al gym, pensando que la clase empezaba 7.30 pm, no es así, por lo que hago media hora de step y me suena a poco. Bajo al gimnasio, pido permiso de usar la bici. Luego de cinco minutos (calculo), me voy al eliptico donde estoy quince minutos, ahí sí se siente el trabajo de todo el cuerpo. Me bajo porque alguien se pone en el aparato de al lado y ya empiezo a sentir su energía, y comienzo a bostezar.
Voy al profe y le pido hacer brazos. Me dice:
-No, hoy ya viniste a tres clases
-La de las tres fue como no hacer nada... la de recién llegué tarde porque estaba trabajando... y ahora casi no hice nada...
-Pero vos no te habías anotado en las clases nomás?
-Sí, pero ahora me voy anotar acá también
Entonces accede. Me indica dónde están las mancuernas. Hago brazos mientras miro en el otro salón que nos separa de un vidrio, la clase de training box (hoy todo se dice en inglés en Argentina...). Luego, de varios ejercicios, estiro loa brazos para que no me duelan mañana. Le pido al profe una colchoneta para hacer abdominales. Sube al salón para traer una. Y sigo con el ejercicio. Finalmente me despido, quedando que para mañana me indique un circuito completo de ejercicios.
Salgo a la noche estrellada, hace frío, pero no tanto. Camino por el parque interno del club. A un costado está la pileta de invierno. Adelante, las canchas de tenis y otra exterior de básquet. No puedo creer que son las nueve menos cuarto. El tiempo ha volado. Vuelvo a casa para darme un baño. El ejercicio me ha reconfortado.
El viernes escuché en "Perros..." una historia de un flaco que escribió la canción "La dichosa vida", esa posibilidad de estar vivos que tenemos. Y el viernes cuando me agarró la duda de salir, me acordé del tema, y decidí no quedarme en casa. Y salí con la mentalidad absoluta de pasarla bien. Entonces, todo se encarriló, a pesar de los obstáculos, sobre todo para llegar: improvisar un transporte que nunca había tomado, y caer a la media noche en una ciudad que no conocía. Pero la pasé bárbaro.
Me hice unas flores (Bach). Necesito cambiar este estado. Encontrar qué es esto que me produce cierta insatisfacción. No es usual. No es común. Y por eso no entiendo.
Ponpon pasa su cola por mi zapatilla. Sí, es que después de sesión, pienso ir al gimnasio. La clase de las tres no me gustó. La profe habla más de lo que hace, y yo no quiero perderme ni un minuto.
Si tuviera la oportunidad de hacer algo, hoy, como si fuera el último día... qué haría? Y con sólo pensarlo, la cara se me ilumina, no porque sepa qué, sino por la sola idea de hacer algo que me llegue, que disfrute, que marque este instante.
P.D.: voy al gym, pensando que la clase empezaba 7.30 pm, no es así, por lo que hago media hora de step y me suena a poco. Bajo al gimnasio, pido permiso de usar la bici. Luego de cinco minutos (calculo), me voy al eliptico donde estoy quince minutos, ahí sí se siente el trabajo de todo el cuerpo. Me bajo porque alguien se pone en el aparato de al lado y ya empiezo a sentir su energía, y comienzo a bostezar.
Voy al profe y le pido hacer brazos. Me dice:
-No, hoy ya viniste a tres clases
-La de las tres fue como no hacer nada... la de recién llegué tarde porque estaba trabajando... y ahora casi no hice nada...
-Pero vos no te habías anotado en las clases nomás?
-Sí, pero ahora me voy anotar acá también
Entonces accede. Me indica dónde están las mancuernas. Hago brazos mientras miro en el otro salón que nos separa de un vidrio, la clase de training box (hoy todo se dice en inglés en Argentina...). Luego, de varios ejercicios, estiro loa brazos para que no me duelan mañana. Le pido al profe una colchoneta para hacer abdominales. Sube al salón para traer una. Y sigo con el ejercicio. Finalmente me despido, quedando que para mañana me indique un circuito completo de ejercicios.
Salgo a la noche estrellada, hace frío, pero no tanto. Camino por el parque interno del club. A un costado está la pileta de invierno. Adelante, las canchas de tenis y otra exterior de básquet. No puedo creer que son las nueve menos cuarto. El tiempo ha volado. Vuelvo a casa para darme un baño. El ejercicio me ha reconfortado.
domingo, 12 de junio de 2016
Domingo de abstinencia
Estoy sintiendo como la ansiedad de la abstinencia. Fenómeno de domingo a la noche. Deseos de lograr determinadas cosas y no puedo. Todas esas cosas pasan por el dinero. ¿Me cambiaría la vida si las tengo? Sin duda, no.
Ah... entonces me relajo.
Buen viernes en la costa, a pesar de que tomé un camino diferente. Mucho frío, creo que un grado. Lo remedié ayer comprándome de todo: medias de lana, medias térmicas, suéter, campera de nieve, guantes... es que no tengo buena circulación y lo sentí mucho.
Fue una noche distinta, haciendo nuevos amigos. El grupo de Caro con el que nunca me hallé, me sentó distinto esta vez. Será que al no estar mis amigas, me adapté y me abrí de un modo diferente. Ahora tengo tres nuevos contactos para salir, dos me invitaron a su casa para no tener que viajar tanto, y la otra me acercó a la terminal a la vuelta. Parece ser un grupo bastante unido, y es como decimos siempre, este pub se transformó en un club, donde nos conocemos todos y no la careteamos, la pasamos bien, sin juzgarnos. Y siempre aparecen personajes nuevos, que exceden el grupo, pero te permiten rozar algo más que la amistad.
El sábado me invitaron al sitio de moda de Pilar. Pero preferí quedarme, una noche sin dormir, más que suficiente. Aparte de lo lejos que queda tenía que hacer un viaje previo hasta el punto de encuentro. Otro día puede ser, ganas no me faltan, pero no me quiero exceder con el sueño. Algo que cuido muchísimo.
Voy en bajada: 73,9 → 73 → 72,6. En cuatro días. Hoy es mi primer momento de desliz. Hay que báncarsela. En el libro "La dieta sólo para chicas" de Daphne Oz, hay una lista de antídotos para estos momentos:
1) Respira hondo 5 veces, y luego tomate 10 minutos para escribir lo que sientas y pienses → Ahora siento un descontento, una insatisfacción, no sé porqué, por cosas que quiero hacer, son banales quizá, pintar la casa, comprar un auto, manejar, adelgazar (llegué al punto porque sonreí...eso creo al menos, que es esto último).
2) Habla con amigos. A veces, lo que necesitas es sólo un poco de comprensión → Yes... pero en este tema, no quiero joderlos (molestarlos), o quizá me da vergüenza, hablar de estas cosas, de estos puntos débiles, de estas caídas, de esto que sucumbimos cada ser humano, una estúpida adicción para escaparnos de nosotros mismos, de no valorarnos, de no querernos, de no cuidar nuestro cuerpo, de no cuidarnos, de no tratarnos bien. Aunque sabemos que lo merecemos. Mejor sigo con el otro punto.
3) Separa el hambre emocional de la física. Puede ser haciendo gimnasia o yoga, o participando de un grupo de estudio. → Es cierto, salvo que hoy es domingo, y no hay gym, ni grupo. Bueno, me hubiera ido a caminar o a correr. Salvo que es invierno, y además de la baja temperatura, ya es de noche.
4) Si aún deseas pecar (digo, comer) bebe un vaso de agua y espera unos minutos, y si el hambre persiste come algo sano: un puñado de almendras, una manzana o un yogurt, por ej. → Eso hice, fue algo sano. Pero algo demás también. Junté la merienda con la cena. Una banana, tres ciruelas pasas, una taza caliente de polvo proteico con la cuarta parte del mismo, sabor chocolate, un miñón con mermelada light, 5 galletitas integrales minúsculas que amasé, una ensalada, un té rojo. ¡Guau! ¡Cuánto! ¡Qué barbaridad!
Debería poner música y bailar, hacer algo de gym para despejar mi cabeza. Realmente hace frío. Estoy un poco mañosa. Dónde están mis flores de Bach?
Ah... entonces me relajo.
Buen viernes en la costa, a pesar de que tomé un camino diferente. Mucho frío, creo que un grado. Lo remedié ayer comprándome de todo: medias de lana, medias térmicas, suéter, campera de nieve, guantes... es que no tengo buena circulación y lo sentí mucho.
Fue una noche distinta, haciendo nuevos amigos. El grupo de Caro con el que nunca me hallé, me sentó distinto esta vez. Será que al no estar mis amigas, me adapté y me abrí de un modo diferente. Ahora tengo tres nuevos contactos para salir, dos me invitaron a su casa para no tener que viajar tanto, y la otra me acercó a la terminal a la vuelta. Parece ser un grupo bastante unido, y es como decimos siempre, este pub se transformó en un club, donde nos conocemos todos y no la careteamos, la pasamos bien, sin juzgarnos. Y siempre aparecen personajes nuevos, que exceden el grupo, pero te permiten rozar algo más que la amistad.
El sábado me invitaron al sitio de moda de Pilar. Pero preferí quedarme, una noche sin dormir, más que suficiente. Aparte de lo lejos que queda tenía que hacer un viaje previo hasta el punto de encuentro. Otro día puede ser, ganas no me faltan, pero no me quiero exceder con el sueño. Algo que cuido muchísimo.
Voy en bajada: 73,9 → 73 → 72,6. En cuatro días. Hoy es mi primer momento de desliz. Hay que báncarsela. En el libro "La dieta sólo para chicas" de Daphne Oz, hay una lista de antídotos para estos momentos:
1) Respira hondo 5 veces, y luego tomate 10 minutos para escribir lo que sientas y pienses → Ahora siento un descontento, una insatisfacción, no sé porqué, por cosas que quiero hacer, son banales quizá, pintar la casa, comprar un auto, manejar, adelgazar (llegué al punto porque sonreí...eso creo al menos, que es esto último).
2) Habla con amigos. A veces, lo que necesitas es sólo un poco de comprensión → Yes... pero en este tema, no quiero joderlos (molestarlos), o quizá me da vergüenza, hablar de estas cosas, de estos puntos débiles, de estas caídas, de esto que sucumbimos cada ser humano, una estúpida adicción para escaparnos de nosotros mismos, de no valorarnos, de no querernos, de no cuidar nuestro cuerpo, de no cuidarnos, de no tratarnos bien. Aunque sabemos que lo merecemos. Mejor sigo con el otro punto.
3) Separa el hambre emocional de la física. Puede ser haciendo gimnasia o yoga, o participando de un grupo de estudio. → Es cierto, salvo que hoy es domingo, y no hay gym, ni grupo. Bueno, me hubiera ido a caminar o a correr. Salvo que es invierno, y además de la baja temperatura, ya es de noche.
4) Si aún deseas pecar (digo, comer) bebe un vaso de agua y espera unos minutos, y si el hambre persiste come algo sano: un puñado de almendras, una manzana o un yogurt, por ej. → Eso hice, fue algo sano. Pero algo demás también. Junté la merienda con la cena. Una banana, tres ciruelas pasas, una taza caliente de polvo proteico con la cuarta parte del mismo, sabor chocolate, un miñón con mermelada light, 5 galletitas integrales minúsculas que amasé, una ensalada, un té rojo. ¡Guau! ¡Cuánto! ¡Qué barbaridad!
Debería poner música y bailar, hacer algo de gym para despejar mi cabeza. Realmente hace frío. Estoy un poco mañosa. Dónde están mis flores de Bach?
jueves, 9 de junio de 2016
Gym, dieta y deseo de cambio
Hoy empecé la dieta. Tengo un libro que me acompaña para esta inspiración, * "La dieta sólo para chicas" de Daphne Oz, Editorial V&R. Lo compré en Gesell este verano, los saldos de las librerías de la costa son imperdibles. Hice un video para sostenerla, a modo de reality. Uno desea estar bien, y las clases variadas de gimnasia, me dan mucha energía. Y mucha alegría.
Lo bueno de ir al gimnasio es que te ves en el espejo desde una distancia suficiente, y comparás (sanamente) cómo está tu cuerpo con respecto al resto. Llega un punto en que uno distorsiona su imagen corporal: no se ve con tanto exceso de peso, por más que lo marque la balanza.
Hoy es mi décima clase en el gym, y el sábado cuando salí sentí la diferencia de agilidad, las ganas de bailar, de tanta práctica con la zumba.
En la mañana voy leyendo el libro en el colectivo, ida y vuelta. Es mi momento para concentrarme y siempre un buen libro es energía. Hace la diferencia con lo que entra en tu cabeza. Tu mente asocia y sigue trabajando, y así vas aprendiendo. Tu espíritu se fortifica, y son todos pequeños estímulos para el cambio.
Me quedo con estas frases del libro mencionado, que vale tanto para la dieta, como para cualquier cambio, o adicción que se desee superar:
"Estoy convencida de que lo que nos impide comprometernos seriamente a cambiar no es el miedo al fracaso sino al éxito".*
"La manera más fácil de superar este miedo es demostrar que realmente queremos que las cosas sean diferentes".*
Lo bueno de ir al gimnasio es que te ves en el espejo desde una distancia suficiente, y comparás (sanamente) cómo está tu cuerpo con respecto al resto. Llega un punto en que uno distorsiona su imagen corporal: no se ve con tanto exceso de peso, por más que lo marque la balanza.
Hoy es mi décima clase en el gym, y el sábado cuando salí sentí la diferencia de agilidad, las ganas de bailar, de tanta práctica con la zumba.
En la mañana voy leyendo el libro en el colectivo, ida y vuelta. Es mi momento para concentrarme y siempre un buen libro es energía. Hace la diferencia con lo que entra en tu cabeza. Tu mente asocia y sigue trabajando, y así vas aprendiendo. Tu espíritu se fortifica, y son todos pequeños estímulos para el cambio.
Me quedo con estas frases del libro mencionado, que vale tanto para la dieta, como para cualquier cambio, o adicción que se desee superar:
"Estoy convencida de que lo que nos impide comprometernos seriamente a cambiar no es el miedo al fracaso sino al éxito".*
"La manera más fácil de superar este miedo es demostrar que realmente queremos que las cosas sean diferentes".*
martes, 7 de junio de 2016
Tortugas al viento, nuevo soles se asoman
Miguel Mateos explota en la pc, después del gym. Es que ahí lo escuché, y apenas llegué a casa, lo busqué. Clase a la que llegué empezada, luego de atender. Y ahora, no sólo le acabo de mandar por whatsap la canción a la paciente, sino que también lo compartí en facebook. Era el cassette de Oscar, mi hermano mayor, que rugía a full en mi casa. Tres adolescentes con dos grabadores, y mi madre que estaba siempre a tono con la música. No le quedaba otra.
Anoche estaba en el gimnasio cuando recibí el mensaje de que esta vez no había plasmado el nivel. Eso fue por boludear, por tomármelo a la ligera, por no esmerarme, ni confiar. Desperdicié un año de espera. Y no sé cuánto tendré que esperar para tener otra oportunidad. Yo me la busqué. Todos somos responsables de lo que hacemos. No queda otra.
Cambiando el tema, salir el finde me cambió la onda. No puedo delatar en este blog quién vino, quién me hizo pata, pero la pasé bárbaro. Como en los viejos tiempos. Sin pensar en nada, sólo en divertirnos, en pasarla bien, en disfrutar. A pesar del frío, del viaje en bondi, del San Telmo viejo y querido.
¡Qué bien que nos hace estar con amigos! Es tan reconfortante. El lunes llegué a la clínica y me dicen:
-Tenés otra cara hoy. Estás contenta, tenés una sonrisa bárbara!
Eso que se bajaron Clari y Caro, que les llegó la "policía" a último momento. Y sin aviso, casi. Cada una prometió un día distinto para el finde, así que es cuestión de no poner excusas, y salir. Porque es lo único que me renueva, me aumenta la autoestima, como si se inflara a mano, cual la rueda de bicicleta, esa que te lleva a todas partes, que te permite recorrer todos los paisajes.
A propósito, mis bicis están en el Timón. Es cuestión de que no llueva y salga el sol, para subir al tren y encontrarme ahí con Euge. La vez pasada remamos en el río más de una hora y media. Pasaban los remeros y uno se volvió para decirnos que íbamos al revés, ya que la punta del chinchorro debe apuntar en la dirección adonde vamos. Pero como cambiamos varias veces de asiento para turnarnos para remar, ya no sabíamos cómo habíamos quedado.
En un momento se escuchó "Plaf!", y era una tortuga que se tiró desde un tronco al agua. Su pareja, otra tortuga siguió tomando sol, y aprovechamos para fotografiarla. ¡Cómo disfruto ese club! Es que ese pequeño pueblo, Jauregui, es uno de mis lugares en el mundo. Lo amo.
Anoche estaba en el gimnasio cuando recibí el mensaje de que esta vez no había plasmado el nivel. Eso fue por boludear, por tomármelo a la ligera, por no esmerarme, ni confiar. Desperdicié un año de espera. Y no sé cuánto tendré que esperar para tener otra oportunidad. Yo me la busqué. Todos somos responsables de lo que hacemos. No queda otra.
Cambiando el tema, salir el finde me cambió la onda. No puedo delatar en este blog quién vino, quién me hizo pata, pero la pasé bárbaro. Como en los viejos tiempos. Sin pensar en nada, sólo en divertirnos, en pasarla bien, en disfrutar. A pesar del frío, del viaje en bondi, del San Telmo viejo y querido.
¡Qué bien que nos hace estar con amigos! Es tan reconfortante. El lunes llegué a la clínica y me dicen:
-Tenés otra cara hoy. Estás contenta, tenés una sonrisa bárbara!
Eso que se bajaron Clari y Caro, que les llegó la "policía" a último momento. Y sin aviso, casi. Cada una prometió un día distinto para el finde, así que es cuestión de no poner excusas, y salir. Porque es lo único que me renueva, me aumenta la autoestima, como si se inflara a mano, cual la rueda de bicicleta, esa que te lleva a todas partes, que te permite recorrer todos los paisajes.
En un momento se escuchó "Plaf!", y era una tortuga que se tiró desde un tronco al agua. Su pareja, otra tortuga siguió tomando sol, y aprovechamos para fotografiarla. ¡Cómo disfruto ese club! Es que ese pequeño pueblo, Jauregui, es uno de mis lugares en el mundo. Lo amo.
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