jueves, 30 de abril de 2015

Fotos o alma

Estoy supercansada, pero gratificante este cansancio. Trabajo nuevo, tests laborales. Me levanto muy temprano. Hoy me tomé unas flores de Bach para bajar un cambio. Porque me exijo mucho, es mi estilo.

Acabo de ver las fotos de la página del pub costero con mi peor es nada. No... suena feo así,  pero es una manera de no ponerle nombre, de no rotular. Tengo ganas de que alguien me ame de verdad, y si no me arriesgo, es como no vivir.

Dejo a un lado las cáscaras, las máscaras, la imagen. Es más, tardé en ver las fotos de la web, porque no le doy importancia a eso. Total, son fotos. Lo importante es lo que nos pasa aquí adentro, en el alma, en el corazón.

Si alguien me cuida y me trata bien, me quedaré. Porque es lo que necesito. Mientras que sea confortable, será bienvenido. Ya sé que nada es para siempre. La vida es hoy, como decía ese jovencito.

A las 7 de la mañana ya me está saludando por whatsap,y espera que termine mi trabajo para hablar. Y así transcurre el día, mensajes y llamados. Y bueno, eso me conquista. Aunque admito que cuando da pistas de ponerse celoso o controlarme, tengo ganas de mandar todo a la merd...

Por ahora disfruto, y tengo ganas de sus mimos. Estar bien, es todo lo que queremos los seres humanos. Porque nos merecemos ser bien tratados. Y todos deseamos el amor, aunque nos ocultemos, aunque a veces lo negamos, y aunque nos dé miedo.



domingo, 26 de abril de 2015

Dónde está la verdad

Siento una confusión y un cansancio, son las flores de Bach que necesito tomar hoy.
Sé que después de un gran sufrimiento, viene el cansancio, así que es por eso.

En cuanto a la confusión, creo que tiene que ver sólo con el grupo. No sé si este pibe, el galán de turno, esté dentro de esto. Porque sé que intelectualmente, tenemos diferencias abismales, y aunque suene duro, lo social y cultural, pesa. 

Por eso, creo que ahí, no puedo discernir mucho. Pero me pasa, que hace tanto tiempo que estoy buscando alguien que me cuide, y que pueda quererme un poco, por no decir mucho, que donde encuentro un rinconcito de calor, quiero quedarme como un gato que busca ya no pasar frío. 

El frío de la falta de afecto, ese abrigo de cariño que todos necesitamos de vez en cuando. Y que si se mantiene como una constante, es un abrigo que nos cuida, que nos protege. Y que nos da a la vez, mucha fortaleza. 

Es que en parte, me siento débil, y algo frágil, aunque no sé si esto tenga que ver con una relación, creo que esto es algo que sucedió con lo que pasó en el grupo. Eso me desarmó. Y estoy a la deriva en ese aspecto, tratando de encontrar mi orilla.

Hoy sí que necesitaría caminar al borde del mar, es como un remedio espiritual. El agua me calma, me conforta, y a la vez, me da energía.

Necesito fortalecerme, y ver adentro mío, para ver qué sucedió después de esa hecatombe. Creo que la registré como una agresión gratuita e inesperada, y que si bien trato de verla desde distintos puntos de vista, aún me tiene golpeada.  Y ya no es nada personal con nadie, sino que un lugar donde te sentías a gusto y protegida, se ha derrumbado, tan descriptivo como la metáfora del viernes de cenizas.

Anoche Jopo me ha mandado un mensaje diciéndome que no tenía que agradecerle por ir a la farmacia, y que no me contestó antes porque no tenía crédito. Entonces, me conmueve que de dónde no esperás nada, te tienden una mano. Y de dónde esperás una caricia, me sorprendió un cachetazo. Así es la vida. No hay que tener expectativas de nadie, porque la gente se equivoca, y se apresura para juzgarte, sin detenerse un minuto para llamarte y para saber qué te pasa.


viernes, 24 de abril de 2015

Viernes de cenizas

Así me siento, como esa nube gris que despidió ese volcán, sólo que yo no siento enojo, sino inmenso dolor por lo que pasó. Y para el que perdió el ritmo de este blog, les digo, que esto no es por un hombre. Sino por otro sentimiento más trascendental, ese lugar de mi grupo de afines de la Meditación en el que yo me sentía respaldada, el que cada vez que iba salía fortalecida. No sé, si todo eso fue una ilusión, o si la equivocada soy yo. 

Espero ver el horizonte que hoy, tanto me cuesta. Te juro que no quiero llorar ni sentirme vulnerable. Quiero salir a flote de esto, como siempre lo hice, pero ayer me llamó Rob, él único que se dio cuenta de mi dolor, y estuvimos hablando casi una hora, y eso removió toda la herida. Y después de esa conversación, ya el diente me venía doliendo, pero necesitaba un antibiótico, así que tuve que llamar a Jopo, para que fuera a la farmacia. Es un amor, cuando vino, me dijo Qué te pasó?, mientras le pagaba a través de la reja, porque estaba en pijama. A veces, de la gente que menos esperás, viene la bondad. Y así lo sentí, y hoy que quiero ir a Martínez pero no sé si podré ir. Justo hoy que necesitaba tanto que alguien me cuide. Sé que me espera, porque me llamó temprano a la tarde, pero él no sabe lo sensible que estoy, no tiene ni idea. Hoy la fragilidad es algo que haré lo imposible por evitar, pero no sé si pueda manejarlo.

Es todo junto, los dientes que tienen que ver con las decisiones, por el significado psicológico que busqué en los libros. Y la decisión tiene que ver con si abandono el grupo, y la verdad es que no siento ganas de volver. Pero hay gente que me duele no volver a ver, aunque tengo que enfrentar la verdad, que para mí, ya nada será como antes. Sería como un falso encuentro, y no voy hacer nada por la fachada, porque siempre actué con verdad. Y la autenticidad es mi mayor valor, entre otros, claro.
Pero lo del grupo me mató, me partió en dos, y estoy juntando los añicos en el suelo, y ahí, mientras busco los pedazos para reconstruirme, no siento más que el polvo de esas cenizas que cubrieron mi corazón.


martes, 21 de abril de 2015

No todos vemos el mismo barco

Los puntos de vista, evidentemente, son distintos para todos. Donde para mí fue la peor reunión que experimenté, para otros fue un encuentro muy lindo. No lo sé. No entiendo. 

No tengo respuestas para eso, salvo que la realidad psíquica es diferente para todos. Y mientras a alguien le festejaban el cumpleaños, a mí me invadía la tristeza, además del ego herido que no me dejaba ver. Una porción de torta solitaria yacía en la mesa frente a mí, y ahí quedó sin probarla, ya que no podía experimentar otra cosa que un sabor amargo que me atravesó el alma. 

En esos momentos, traté de correr esa cortina que no te deja ver lo que está pasando, y ahí, además de sentirme no querida, y totalmente sola, tuve que sacar fuerzas para que no me invada esa oscuridad que se me venía encima. Y si bien lo pude ver, no podía entender tanto apasionamiento para darme con un caño.

De todo siempre trato de rescatar lo positivo, y es que crecí 100 kilómentros en un minuto, cuando pude ver el espejo. Y ahora, me doy cuenta que tengo que aprender a ser flexible. 

Flexible, todo lo contrario que aprendí en mi niñez, y así me hice. Ahora es desarmar todo para volver a reconstruirme. Y de ahí para delante, sorteando escollos, y dándome cuenta que no todo lo que reluce es oro. Las personas dulces y maravillosas, de golpe pueden mostrar su lado más feo, agresivo y caprichoso. Entonces me cuestiono, una convivencia grupal es posible? Sobre todo cuando no nos conocemos y venimos de educaciones distintas. Sé que, de todos modos, muchos sólo van a ir los fines de semana. 

A veces pienso, si seguir desde un lugar más tranqui o bajarme, pero no voy a ceder a mis convicciones, excepto que me de cuenta que es estructura vacía o cáscara. 

Por eso, una parte de mí se pregunta, si lo más sensato es abrirme, o embarcarme en una locura que ya muestra la hilacha, antes de subirme al barco.

Intentaré continuar, en la medida que pueda, con mis defectos y cualidades, con mis ganas de evolucionar espiritualmente, pero, por favor, ya no soportaré más agresiones. Más dolor gratuito, no es lo que la Madre quiere. No es la función de esta Meditación, por cierto.

Ojalá lo entiendan.


jueves, 16 de abril de 2015

Vamos a tomar un café, y después vemos

Vi a Mark, pasó por mi casa. Lo derivé al café, ya estoy prevenida con todos aquellos que ingresan directamente al telo. Así que me aseguré de ir adónde yo quería, después vería qué hacer más tarde. En esto me entrenó Clari, un ratito antes que viniera a buscarme, dialogamos sobre eso. 

-Vos decile "Vamos a tomar un café, por favor, después vemos"
-Lo digo así bien turra y asquerosa
-Sí, sí, para que le quede claro

Y bueno, no me quedó otra que practicar la lección al pie de la letra. 

En la charla me dijo que estaba muy pensativa. Y sí, seguro que no era la misma que cuando salgo a la noche, y la disco me potencia. Acá estaba más mental, tratando de conocer a quién tenía enfrente y qué quiere. Por momentos, su mirada me hacía acordar a Miguel, aunque él nunca me llevó a tomar un café. Será que lo recordé porque hace poco me lo crucé, cuando llevaba a Juli a la escuela.

Sil me da a entender que no puedo calcular tanto. Le explico que más que especulando, estaba tanteando el terreno. Es que nunca Mark me ha escrito por motus propio, sino que siempre ha respondido a mis mensajes. Así que, vamos viendo. 
Hacer lo que siento es mi lema, y hoy quería manejarlo así. Por lo menos, eso sentí cuando lo vi. 
En cambio, en casa, se me hacía difícil pensar cómo iba a evitar el sexo, porque realmente tenía ganas, o por lo menos, esa fue la sensación con la que me quedé cada vez que lo veo.

Pero distinto es encontrarlo en el boliche, con la música, y ese juego de seducción que se da naturalmente. Cuando te ves, así como hoy, fuera de la escena, todo es más frío, y yo soy bastante mental, por cierto.

Me es más difícil manejar las cosas cuando me caliento con unos buenos besos en el pub o en la disco, donde la música hace un eco preferencial, que me transporta a otro estado. 
Y sí, tengo que admitirlo, soy muy auditiva. Y lo que escucho me influye de gran manera, no sólo las melodías, sino lo que alguien me dice y cómo me lo dice.

Pero soy de Virgo, un signo que usa mucho la cabeza. Es que Mark me seducía bastante al principio, en cambio, hoy, lo mental fue lo que manejó mis límites. Por supuesto que lo intentó, pero fue bastante ubicado, como para entenderme.

El tiempo dirá, y ahora estoy bastante fría. Pero bien que en estos días, él fue parte de mi imaginación... cómo cambia una en cada situación. Quizá sea porque yo esté bastante a la defensiva. Pero la verdad, es que quiero ver cuánto se juega. 
No tengo ganas de acostarme por acostarme. Tengo ganas de que me pase porque lo siento. Y para que me motive, necesito que se interese un poco. 

Como hablábamos recién con Sil por teléfono, es que estamos tan descreídas, que nos parecen todos iguales. Que vienen a buscarnos, a tomar un café, para llevarnos a la cama. Y la verdad, es que espero algo bastante más que eso. No tengo ganas del juego mecánico y fácil. Necesito saber que le importo a alguien. Lindo desafío, y espero que pronto esto deje de ser una utopía. 


domingo, 5 de abril de 2015

Si no gritás haciendo el amor, por lo menos, gritás los goles

Qué liberador gritar los goles de Boca, hacía tanto que no miraba fútbol. Es que con las Pascuas, nos quedamos mirando la tele con mi sobrino de once años, ya que luego del partido de River, todos se fueron al parque y siguió el juego de los boquenses contra Huracán. Me divertí tanto, que cuando volví a casa, quedaban algunos minutos del segundo tiempo, y Meli volvió a convertir, así que me desquité gritando como hacían mis hermanos cuando éramos chicos. Qué terapéutico que resultó. Me propongo ver fútbol todos los días y gritaré los goles de  cualquier equipo del planeta, con tal de generar endorfinas. Ya me veo en la cancha tirando papelitos... bueno, no se entusiasmen.

Sé que hace mucho que no escribo, no sé qué fue pasando. Quizá las ocupaciones o las preocupaciones, me desconectaron en parte.

Este finde largo no he salido. Mi hija estaba enferma, tenía broncoespasmo, y yo con algo de catarro. Me guardé, y no lo lamenté para nada. No tenía ganas de boliche. Será porque mi alma gemela se está haciendo desear tanto... tanto que ni sé dónde está, o no la encuentro.

Pero mis amigas han salido por mí, y quieren que vuelva a las andadas. Yo tengo ganas de borrarme un tiempo, de hacer la mía, de tener algún encuentro, de no llegar tarde, de que alguien me mime de verdad. Es más, podría hacerlo si quisiera, pero no me cierra el candidato. A mayor interés, mayor histeria. O, a más vueltas o más dudas, más perdemos el tiempo. Sí, es verdad que no podemos vernos como almas, porque algo de la personalidad o el envoltorio, siempre actúa como filtro. No hay vuelta. De mi parte, el mayor filtro es el intelectual, eso es algo que tiene que cerrarme, para sentirme cómoda y mostrarme al mundo con algún fulano. Lo reconozco, es así. Uno necesita estar con alguien que le dé orgullo, no alguien con quien quisieras que no te vea nadie. Suena horrible decirlo, pero es parte de las elecciones que hacemos. 

Pero el mundo es así de loco, uno me dejó muy caliente con unos besos hace un par de semanas, y luego de varios llamados, nunca más volví a verlo. Y se vé que no era. Luego me enteré por un amigo de una amiga de un amigo que parece ser bastante cómodo o avaro. Ya estoy cuereando a mi posible peor es nada. Pero es así la vida, una de cal, una de arena, y algún día algo lindo. Algo verdadero es lo que quiero, y hasta que eso pase, seguiré intentando disfrutar cada momento. Otra no me queda.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Besos de otoño

Hace frío, son los primeros fríos. El otoño llegó con un beso, unos cuántos. El finde largo trajo de todo, pero ahora estoy aquí en la cama sola, con la novela turca que todo el mundo ve, menos yo, porque no me banco la música de violines, me hace mal, me sensibiliza mucho.


Comencé el curso de tapicería, así que mientras mañana pinte la tela, no tendré tiempo de pensar en nada. Mi mente descansará por unas horas. 


Tengo ganas de verte, pero no quiero apurar las cosas, aunque te escribo cuando quiero. 
No sé cómo pasó. Fue tu insistencia taurina, semana a semana, cada viernes que nos cruzamos allá cerca del río, en el mundanal ruido.


"Lo que no es puede llegar a ser", me lo repito a menudo, cada vez que se me cruza un pensamiento negativo. Aunque ya me relajé. Sin expectativas, es la mejor manera de enfrentar las relaciones. Aunque el amor puede llegar a ser, en algún momento.


Le puse el "mute" a la novelita que no veo, porque la pantalla de la notebook no lo permite, y el sonido me desconcentra.


Estoy muy pensativa. Mucho movimiento en estos días, y me refiero a los internos. Esos que van hurgando laberintos para descubrir lo que querés. 


No sé qué será de tu vida, sé muy poco de vos. 

Estoy helada, y me he abrigado mucho, pero siempre me da frío cuando hago la digestión. Ni siquiera tengo sueño... ahora recuerdo que me he dormido una siesta, sin quererlo.


Un hongo afectó mis plantas, he tenido que arrancar muchas, porque las fumigué dos veces y no pasó nada. No he dado en la tecla. Una llovizna fina cayó hoy luego de un mes sin lluvias.


Espero verte. Sé que vos querés, me lo has dicho. Ojalá coordinemos las agujas de nuestros relojes internos, y nos encontremos a tiempo.



viernes, 13 de marzo de 2015

Necesito un amor que me quite el hambre

Viernes al atardecer, ya todo arreglado para esta noche. Los malestares pasaron, al menos veo las cosas de otra forma, y no estoy hablando de amores. Ya eso no me preocupa, y al menos esta noche me daré una chance.

Activé las neuronas, más bien las acciones, y llamé al centro al que concurrí el martes, para ver si logro hacer integraciones escolares. Es una buena opción, y me recuerda la época en que di clases de inglés en un colegio estatal. Tenía 4°, 5° y 7° grado, léase para los que visitan este blog desde otras esferas de la tierra, niños de 9, 10 y 12 años. 
He contado en el libro "Lo que atraes", algunas de las experiencias creativas que propuse en esas clases. Sobre todo lo que más me interesaba era que los chicos se sintieran cómodos en clase, superar la timidez, no tener miedo de pasar al pizarrón, ser creativos, y sobre todo confiar en sí mismos, en que pueden lograrlo. 
Me preocupé especialmente, por esos chicos dejados de lado, que se sintieran importantes, una vez en la vida. Es el día de hoy que conservo todos los dibujos con leyendas que me regalaron, el último día de clase. Los encontré haciendo orden general hace unos meses, me emocioné leyendo sus palabras. Como maestros tenemos una influencia muy poderosa en los niños, por eso, saber usar esa herramienta puede ayudarlos tanto, más en estos tiempos en que se vive hoy en día, donde los padres trabajan, y la frivolidad y violencia en los medios de comunicación es una constante.

Ojalá surja ese trabajo. Me cambiaría el panorama, aunque igual ya estoy más tranquila. He logrado relajarme.

Hace un rato hablé con mi dupla de ALCO, es una manera de ponernos las pilas con la dieta y no boludear tanto. Es que este verano, con el calor dejé las caminatas, más los dulces de la panadería, me hicieron aumentar cinco kilos, y eso que nadaba.
Además, me faltó esa cuota amorosa de cuidado masculino, que me deja como flotando en el aire, y además me quita el hambre.
Al respecto, mi dupla acotó que no podemos depender de eso para cuidarnos. Y tiene razón, no podemos depender de un beso, de un mimo, de un mensaje de texto para que la ansiedad se calme. 
A ella, el sexo le funciona como calmante, y deja de comer al instante. En cambio, a mí, no es el sexo lo que me produce ese efecto, aunque sí hacer el amor me encanta. Pero lo que me produce esa sedación y como efecto adelgazo porque realmente no tengo hambre, es cuando alguien que me gusta se acuerda de mí, se hace presente, con un llamado, con un encuentro, con esa continuidad que te va entrelazando como una enredadera florida y seductora, que es estar entre sus brazos.

Así que volvimos al ejercicio, comenzando con las caminatas en la playa. Ahora sumo a Juli, para que haga un poco de actividad física, y nos reímos en la plaza, cuando luego de caminar casi una hora, vamos a los aparatos que la Muni ha puesto en el parque. Es el momento en que mi adolescente se afloja, se le va el malhumor, o logro desarmar ese silencio donde su mente quién sabe adónde vaya.

Esta noche calculamos hacer un camino distinto, así que veremos cómo resulta. Ya la iniciadora de este recorrido, me preguntó por facebook si hoy vamos. Y claro, la cita es infaltable, ojalá Dios nos acompañe.


Money, no es sólo de Pink Floyd

No sé por dónde empezar. Hoy el tema no es el amor. Es el trabajo. Cómo la inflación se come nuestro dinero, y nada alcanza. He pagado en estos días una serie de cosas básicas, las que se abonan mensualmente, los servicios, y tengo que reducir algunos, y anular otros. Entonces te das cuenta cómo te atrapa el sistema. Todo es parte de todo, y de nada a la vez. Y mis preguntas se amplían, y mis respuestas por momentos no encuentran salida.

No es fácil. Tengo que reconocerlo. Estar sola y hacer los números. Y sin querer, hablo de nuevo del amor y de la energía que te aporta. Dos sueldos te cambian una casa. Es otro paradigma. Es que como nunca he vivido así, ni lo pienso. 

En la desesperación he entendido a los marginales, aunque nunca haría nada de eso. Pero palparlo te hace pensar y captar muchas cosas.
La injusticia y la falta de equidad de este mundo. La democracia que es muy poco cierta, porque los que gobiernan se engrosan los bolsillos, y hasta laburar de manera digna tiene topes, restricciones, e impuestos ridículos.

Trato de tener fé, de pensar que esto es sólo un momento. De que las cosas mejorarán. Y no desesperar. Pero a veces me cuesta.

Escribir es un desahogo que necesito hacer, aunque no me gusta exponerme de esta manera. Pero para quién escribo? ¿Para la parte careta de mí misma, o para la verdad que siento en este momento?

Quisiera entender porqué estoy atravesando esto. ¿Qué me demanda? ¿Qué debo hacer? ¿Dónde explorar? ¿Cómo salir adelante? 
Y entonces, paro un instante, respiro, y pienso que esto ya va a cambiar pronto, que las cosas se solucionarán. Que Dios me oiga.


jueves, 12 de marzo de 2015

Hombres sobran, ubicados faltan

Hace seis meses que conocí a Patovica, esa noche que apareció Rami, y lo colgué porque el salteño me bombardeaba a mensajes. Como el grandote, después de bailar y charlar casi toda la noche, no me dio ni un beso, nunca comprobé si tenía piel con él.

Cada tanto ex Patovica (porque se desinfló), me escribe, me llama, etc. Aparece como de la nada, de la galera. Y eso me hizo pensar en darle una oportunidad y verlo. Por ay, después de tanto hombre que conozco, tal vez, quién sabe, lo dejé pasar y quizá valía la pena. 

Ex patovica, se desinfló hace un tiempo (me mandó una foto de sus vacaciones, para hacérmelo saber), y  ahí me di cuenta, que a raíz de su diabetes, ha tenido que ponerse a dieta, obligadamente. 

Con esto no lo estoy discriminando, más si yo misma siempre intento bajar los kilos rebeldes, pero lo expreso, ya que el apodo de patovica tenía más que ver con su exceso de peso que con sus músculos. 
Y aquí, va mi prejuicio, no me gustan los que le dan mucha bola a su cuerpo, los obsesivos que se miran al espejo, encima él se había presentado como fisiculturista. 

Siempre dije que los que están muy pendientes del envase, tienen poco de esencia. Tal vez me equivoque y sea un prejuicio, pero cuando la autoestima está bastante fuerte por dentro, no se presta tanta atención a lo de afuera. 

Lo cierto es que en esta última semana había aparecido de vuelta en el celu, así que le expresé que quería verlo, el sábado, cuando pasara este calor infernal y lloviera. Es que el pibe transpira mucho. Recuerdo aquel sábado en San Telmo, se le caían las gotas de la frente, y cuando se sacó la blanca campera, casi me muero. Le dije a Sil, que si hubiera visto la camisa llena de florcitas pequeñas que llevaba puesta, ni loca le hubiera dado bola. Es que me da gay, o puntillita. Prefiero las camisas rayadas o lisas, son las que me pueden, dan más masculino.

Elegí sábado, porque el viernes es mi noche con las chicas, ya que me voy al pub costero, y eso no me lo pierdo, es nuestro lugar top secret

La cuestión que el escaso de cerebro, malinterpretó todo. Me mandó un whatsap diciéndome que me fuera el viernes hasta sus pagos (a 30 km de acá), para cenar en su casa. Traducido: ahorrarse el viaje, el café y el telo. Pero oh... detalle, si nunca nos besamos, de dónde sacó que me acostaría con él...? Un idiota, con perdón a los idiotas. 

Obviamente que recibió mi respuesta: Me malentendiste. Quería verte pero no estoy desesperada. Hombres no me faltan si quiero, pensé que eras distinto. Todo bien igual.

Acto seguido, recibí un audio de él, diciendo que la que malentendí fui yo, y que como llega muy cansado de trabajar, pensó que sería bueno recibirme en su casa, bla, bla, bla.

Con toda esta anécdota, que al final me resultó divertida, porque nunca me cerró el fulano, se me pasó toda la depre que tenía porque las monedas no me alcanzan. Y así que mientras brota mi creatividad para ver cómo sumo entradas, me he puesto esta mañana a diseñar mi sillón para el living. 
Es que cuando volví de pagar las boletas mensuales, encontré tres pallets a una cuadra de casa, que traje con mi hija, con gran esfuerzo, porque eran de tan buena madera, que pesaban muchísimo. 
Pues bien, los monté uno sobre el otro, los cubrí con una alfombra, luego una colchoneta liviana, y una manta celeste que adoro. Lo llené de almohadones y voilá: el sillón para tirarnos a ver la tele, ya está listo. 
Así que, no tendré a mi hombre todavía, pero sí donde acomodarme con esta notebook a escribir historias de todas las almas que conozco hasta dar con el amor de mi vida.




sábado, 7 de marzo de 2015

Dupla casi perfecta


Sábado en el mar, la playa, la costa, o cómo quieran llamarlo. Hace dos años que no venía por acá, y cómo extrañaba. Cuando camino a la orilla del mar, siento que éste es mi lugar.

Desde mi whatsap hago la previa para que mis amigas salgan, para que se unan desde los distintos puntos de Baires para romper con las melanco, los bajones, y vayan a buscar chicos a mansalva. ¡Qué barbaridad! ¡Qué mal ejemplo estoy dando!

Hoy nos metimos al mar. A Juli no sabía cómo convencerla. Me decía que necesitaba un poco de ciudad, de caminar y ver vidrieras. Qué aburrido.
Al fin disfrutó de las olas sin parar, después no quería salir del agua.

Estar de vacaciones es como estar en otro país, en otra dimensión, todo irreal, pero real a la vez.

Ya ayer, viernes a la tarde, la playa de pobló de gente. La que viene sólo para el fin de semana. Quisiera venirme todos los findes. Me encanta.

Esta es una playa pequeña y tranqui. Mar de Ostende, entre Valeria del Mar y Pinamar.
Ayer fuimos a Cariló, como no es temporada, está retranqui. Almorzamos, vimos las famosas vidrieras que mi hija quiere, pero todo, hasta los negocios están entre árboles y pinos, es un lugar bellísimo. Así me gusta ver negocios, porque la naturaleza está a la par, bordeando todo, reverdeciendo la ciudad.

Me saqué una foto con un jeep gigante, remodelado o reciclado, con unas ruedas de un super camión, Uno así no me vendría nada mal.

Desde hace unos días sigo la dieta con mi compañera de ALCO. Buenísimo porque con el whatsap nos animamos y nos controlamos.
Me encanta esa dupla, sola no puedo hacerlo. Así son las adicciones, se solucionan en grupo: sea a los dulces, tóxicos, juego, o lo que sea.

Ya lo dije en este blog varias veces, si me enamoro, no necesito dieta, porque se me va el hambre. Pero por ahora, hago la dieta para después enamorarme, porque con rollitos no existís para nadie!



jueves, 26 de febrero de 2015

Movete, chiquita, movete

Nublado al amanecer, sol temprano, lluvia después, sol otra vez, nubes en este momento. Así como cambia el tiempo, cambian las circunstancias, los personajes, el humor. Lo importante es conservar la esencia. No me quejo, pero a veces la inercia me invade, sólo la naturaleza te saca de ese estado, cómo puedo transformar este PH en algo más oxigenable. 

Cómo nos iluminamos cuando alguien se acuerda de nosotros, o nos tiene en cuenta. Aunque no estés muerto de amor, algo se enciende. El entusiasmo, las ganas, el estar vivo de nuevo.

Me pasé con el barniz, ahora cuando toco el mate, se me quedan los dedos pegados. No voy a tomarlo, detesto el gusto de la yerba, pero cuando vengan los del grupo, se le van pegotear las manos. 
Que después no digan que no le puse onda, y sí, pintar no es mi fuerte, pero qué buena terapia manual. Ver los colores por todos lados, las figuras de niño, no me sale mejor que eso. 

En cuanto a la modificación de las cosas, y lo que queda en mí hacer al respecto, encuentro esta frase del I Ching, del hexagrama N°15, "La Modestia": "Hay algo demás que deber recortarse y existe algo de menos que es necesario colmar". *

Si tuviera en cuenta esta frase, y le daría bola realmente, dejaría de hacer las cosas que me hacen mal, y procuraría realizar lo que verdaderamente me llene el alma. 

Pero todo eso precisa un cambio de actitud, una disciplina que tanto me cuesta ejercer y mantener. Es que sin pequeños sacrificios, sin el empuje, sin el puntapié inicial, nada es posible. 

Obtengo lo mismo, si sigo haciendo lo de siempre. No es tan difícil entenderlo. Pero los cambios dependen de mí, exclusivamente de mí. Soy la responsable de mi existencia.

Este hexagrama, se transforma en el 46, "La Subida, sobresalir", por su línea significativa, en la segunda posición. Y justamente hablando de la responsabilidad que me compete, dice: "Esta subida, no tropieza con muchos obstáculos, y es directa, pero depende mucho de uno mismo". * Aquí lo hace en referencia a la búsqueda de la Sabiduría y la Iluminación.

Y en este sentido, no estoy hablando de grandes cosas, sino de esas simples de la vida, las cotidianas, las de todos los días. Esas que son sencillamente hábitos, disciplina, orden, ejercicio, alimentación sana y pautada, creatividad diaria, plantas, amigos, charlas.

Es decir, generar lo que deseamos. 

Sólo depende de mí. De mi fuerza. De mis ganas. Creo que voy añadir Wild Rose a mi fórmula de Bach, un empujón vibratorio y sano, es lo que estoy necesitando.


* Del libro del I Ching, versión de Osvaldo Loisi, Editorial Planeta, Segunda Edición, 1994.


miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Pasaporte o billetera? → ¿No se les ocurre otro argumento?

Me preguntaba esta tarde mientras caminaba entre los negocios, las vidrieras, y los autos, como si dos cables se fusionaran en mi cerebro, en estas cuestiones de los hombres de hoy con su rótulo sin compromiso, y otras tantas que he explayado aquí en el blog.

La primera, un hombre que por cuestiones de trabajo se la pasa viajando, le dice a su posible romance, que ella no podría acompañarlo al extranjero todas las veces que quisiera, porque sólo le permitirían en su trabajo ausentarse un par de veces, no más que eso. ¿Acaso las mujeres somos objetos, o personas que no tenemos nada que hacer, más que acompañar como lindas figuritas a estos sujetos masculinos? Digo, por si no lo saben, estamos en el 2015, y en este siglo nosotras trabajamos, es más, nos mantenemos con nuestros laburos, y con ese salario, comemos, tenemos una vivienda (sea nuestra o alquilada, también hay que hacerle arreglos o reparaciones), algunas tienen sus hijos, su auto, sus mascotas, etc.
Tal vez, lo del viaje se lo dijo para impresionarla... ¿pero no se dan cuenta que lo que nos impacta a las mujeres auténticas es un hombre con esencia, maduro en sus ideas, fiel, que te cuide y que te haga reír a la vez? 
Obvio, que labure forma parte del combo, tampoco queremos un vago, pero no uno que como carta de presentación, ostente su pasaporte y su billetera. ¿Tan poco se sienten, que no tienen otra manera de venderse?

Lo digo, porque algunos parecen vivir en el pasado, con ese modelo o clishé de la esposa en la casa, que no laburaba. Eso era en los tiempos de mis padres, o de mis abuelos, y no digo que esté mal, para nada. En esa época, un solo sueldo alcanzaba, y no había mujeres solas, ni madres solteras, ni divorciadas, etc. La sociedad era machista. Las costumbres obsoletas por un lado, pero tenían una ventaja enorme, que era la presencia de la madre en el hogar. Por eso, la familia era una prioridad, en el sentido del contacto, y no digo que esté bien o mal como se vive hoy, pero obviamente que no es lo más adecuado. Por eso, hay tanto desvío, tanta soledad, tantos hijos criados por nadie, y las consecuencias las vemos a diario.

La segunda, cuando estos hombres se preocupan si en un futuro deberán hacerse cargo de nuestras cuentas, como conté el otro día, en mi nota denominada "¿Propietaria o menopáusica?", digo... también viven en otra época de antaño. A mí no se me ocurriría que nadie se haga cargo de mis gastos, para eso trabajo. Sí, obvio, que un caballero si te invita a salir, calculo que se hará cargo de la cuenta del café, o del telo. Pero no de nuestras cosas personales. Entonces, me pregunto, es que mezclan todo? ¿será por eso que siempre dicen esa frase, no te enganches conmigo, no quiero compromisos, etc.

Tal vez, por esa razón le escapo a esas generaciones, ya que a veces, son tan rebuscados, que prefiero un pendex sin tanto rollo, sin tanta lastimadura, sin tanta vuelta.

P.D.: Por criticarlos y cambiar el título de esta nota, casi se me                  quema la pizza! 
         Besos a los hombres de mi vida, y a los buenos de ♥ que hay            por el mundo!!! 
         Y por favor, como decía Juan Carlos Calabró, en su personaje
         El Contra, la crítica constructiva es con onda, no se la tomen 
         a pecho.



martes, 24 de febrero de 2015

Blog y corazones pintados







Este blog llega más allá de lo imaginado... alguien le dice a una paciente algo sobre las almas afines, y le pregunta si ha leído el libro "Lo que atraes". Ella se pone de todos colores, y le dice: Sí, es mi psicóloga.

Entiendo que más que el libro, se ha referido al blog, aunque aquí hay parte del libro publicado,  porque en 2012 cuando comenzó este blog, fue con motivo de dar a conocer el texto, que se hacía difícil difundir en papel, por el costo económico que requiere. Después se concretó en una edición limitada, pero lo que escribo aquí a partir de 2014, es muy diferente al libro del mismo nombre.

El domingo a la noche se apareció en mi whasap una chica de Meditación, que si bien no es de mi grupo, nos hemos conocido en alguna reunión. Sus preguntas me dejaron pensando en muchas cosas, y hoy he vuelto a preparar mis flores de Bach para tratar de esclarecer la confusión. 

En la tarde entré en Meditación y lo he visto claro, pero decidirse es otra cosa, más cuando ya has tenido experiencias, no del todo gratas, por cierto. Y acá no estoy hablando de hombres ni de amores, sino de cosas más trascendentales. 

Veo por t.v. el mar embravecido en la costa española, sobre todo, luego del movimiento sísmico que ha tenido lugar, ayer, en Madrid y aledaños, es natural que esto repercutiera en el océano.

Hace dos noches que tengo pesadillas, esto hace años que no me pasa. He tratado de descifrarlas. Más allá de esto, alguna información me ha venido sobre alguien que he conocido. Últimamente me pasa, que sobre ciertas personas se me aparecen imágenes, y creo que aportan información que debo tener en cuenta. Sobre todo porque en la anteúltima ocasión, he dado en el clavo.

Por cierto, ha llamado otra vez "Propietario", menos mal que cuando el celu sonó, no he escuchado, pues salíamos del club y dentro del bolso, ni me he enterado. 
El agua ha estado espléndida, y nadamos sin parar, ya no me canso, creo que algo he aprendido sobre la respiración, por eso no me agito como antes.

Hablando de aprendizaje, entre los sueños que he tenido anoche, hubo uno que hablaba de esto, y he entendido que con respecto a la vida, y a las cosas que van pasando, que siempre estamos en etapa de aprendizaje. Es un enigma todo. Vivir, disfrutar, no tener miedo. Confiar y tener fé. Un paquete de cosas con todo esto, como un rompecabezas para armar, y que sin duda se armará.

Ayer y hoy he pintado unas maderas, la verdad es que no soy buena en esto, la que sí sabe es mi madre, le he capturado algunos cuadros bellos que ya no dejo llevarle. Están en el living, uno de agua y una barca, otro una casa y un paisaje nevado, y otro de flores, que está en el cuarto de mi hija. 
Por lo pronto, he querido desquitarme con los acrílicos coloridos, mezcla variada, de rayas y círculos, en el medio de corazones, como almas que viajan en el el tiempo esperando encontrarse.




domingo, 22 de febrero de 2015

El sur también existe

Hemos salido anoche al otro punto cardinal de Buenos Aires que nos  faltaba: la zona sur. Cuando el remisero de jopo nos dejó en el boliche, no podía creer que nadie nos esperaba, y que era la primera vez que lo visitábamos. Ya le avisamos que el próximo finde nos lleve a 52 km de distancia (al lado opuesto)... uy, lo estoy pensando, ¿vale la pena recorrer tanto?

Anoche, organizamos todo en un par de minutos, pues yo había llegado a la una de la madrugada del cumple. Sil se apostó un rato después, preguntándome reiteradas veces por whatsap, si me sentía bien, dado que el día anterior había venido a buscarme y al final no salí. 
Es que me había quedado dormida desde las 9 hasta las 12 porque un ataque al hígado me había noqueado. Me levanté en tres minutos, y me arreglé, estaba lista tratando de sentirme bien, pero mi cuerpo no me daba, y mi mente menos, tenía una falta de entusiasmo total. Una decepción de mis referentes de Meditación, intergrupo, me afectó bastante, y mi cuerpo siempre habla de mis penas ahogadas. Conclusión: el viernes no salí, y sentí un alivio cuando Sil se fue con su peor es nada, y yo con una paz total me sumergí en la cama a seguir leyendo el nuevo nivel a las 2 de la mañana.

Al día siguiente, me la pasé todo el día acostada, sin fuerzas, sin comer, sin poder restablecer mi ánimo. Me hice unas flores de Bach para despegar: Cerato para la confusión que tenía, Rescue Remedy para levantar y salir del bajón (lo que había ocurrido era un shock para mi psiquismo y esta fórmula lo ameritaba), Gentian para cobrar entusiasmo, Star of Bethlehem para curar la herida del alma, y Walnut para mi sensibilidad extrema. Tomándolas en dosis seguidas por diez minutos (a veces menos), me fue sacando de estado. Luego, ir al cumple de mi hermano, la noche en el jardín bajo la ancha galería, todo bien ameno y decorado, los niños jugando en el parque, comer algo, la gente y la charla, todo me cambió, y estaba lista para un sábado a la noche, bien arriba.

Volvamos al lugar, sitio del sur, bien renombrado. Boliche con globos, a mí me encantó por el aire de Carnaval, pero a Sil le hizo recordar su sala de jardín de niños. Había una pista afuera, en el patio, al aire libre, hermoso y refrescante a la vez. 

Ponerle onda cuando llegás a un lugar nuevo, es esencial, y esforzarte a bailar con el primero, aunque no te guste, ayuda para que el horizonte registre que no sos histérica y que no tenés problema de interaccionar. 

Luego de varios bailes y charlas cruzadas en la barra, le dije a Sil: yo hago de cuenta de que estoy bailando con mis primos (en el sentido de que no podés transar con nadie). A ella le causó gracia esta frase, pero significaba que si bien no había nada potable, me proponía divertirme y bailar. Y así lo hice. 

La yapa vino después cuando conocí a un flaco que venía de 70 km más, y yo que venía de 30 km, pero del lado opuesto, nos situaba a una buena distancia en el mapa. 
Parecía un alma buena, sencillo, bastante franco y caballero. Entre idas y vueltas, al final nos llevó hasta la otra estación donde pasaba el colectivo para volver a casa. Hasta se bajó del auto y nos acompañó a la parada para que no estuviéramos solas. 
Después dos mensajes separados por una hora, para saber si habíamos llegado bien. Aclaro, que ni un beso nos dimos, sólo charla y baile, bien ameno. Raro en estos tiempos.

Mientras lavaba los platos hace un rato, pensaba en si llamará, o si será otra persona más que nunca vuelva a ver. Siempre esa voz interna que te acecha como un diablillo negativo. Al final, me relajé y pensé, sigo conociendo almas, almas al viento, eso es lo que hago cada finde, hasta que dé con él... con el amor verdadero. 

Ya que si lo tomo así, cada salida, como esa oportunidad de conocer almas y ayudarnos, en un intercambio mutuo, todo es más fácil, más relajado. 
Creo que ayer fue la primera noche que salí para divertirme, sin expectativas, ya que si el amor existe, voy a encontrarlo, cuando menos lo espere, y quizás con quien menos imagine que sea.


jueves, 19 de febrero de 2015

Desvelados y endulzados

Lo siento mucho, a veces soy muy directa en decir las cosas, pero no queda otra, es para despertar a los que quiero, para que no se estrolen (dícese de término lunfardo, que significa hacerse mal uno mismo contra algo o alguien).

Julieta me aprueba este párrafo, mientras no le saque una fotografía en pijama, todo sea por su imagen.

Anoche llamado en el teléfono de mi amiga, y whasap con vos después de tu viaje, todo a la vez, por un rato. Después nos quedamos solos en la madrugada (solos, no estamos solos, como decía la película de José Sacristán), hasta que te venció el sueño. Me dio gusto saber de vos.

Ayer cumpleaños en medio de la lluvia, para ponernos al día, con las últimas novedades, cada una con su grupo de Meditación, intercambiando qué es lo verdadero, para qué estamos haciendo esto, y para qué vinimos al planeta. Obviamente para dar lo mejor de nosotros mismos. Y eso implica, justamente, que no formamos las comunidades para sacarnos el cuero, sino para hacer el bien, es la única misión de esto. Lo otro, es propio del ser humano, que con su emocionalidad, se pierde en prejuicios, orgullos, etc.

Los malentendidos están a la orden del día, pero cada uno tiene que tener convicción de lo que hace, de las decisiones, y no perderse en boludeces. Estamos para ayudar espiritualmente, después, la mudanza hay que sentirla, y con quien vivir también. Si no, quedarse dónde estás, si te es posible, si las condiciones están dadas. 
A veces más vale solo que mal acompañado. Podemos trabajar en conjunto, reunirnos, y no hace falta estar pegoteados. Ese es mi pensamiento, más que yo soy un Virgo solitario. 

No es que no me guste socializar, pero un rato. También necesito mi espacio, mi silencio, y mirar para adentro (así dice mi padre, cuando se va a dormir la siesta → me voy a mirar para adentro).

Si hay algo que no hago es dormir la siesta, no puedo. Cuando éramos chicos, a mis primos, que vivían al lado, mi tía los obligaba a recostarse después del almuerzo. Así que nosotros, que con mi hermano menor, estábamos en la vereda, hablábamos con ellos por las endijas de la persiana, veíamos sus ojos y sus dientes en perfecta sonrisa, murmurando que la supuesta siesta duraba hasta las 3 pm. Y las tres caritas de mis primos, eran siluetas danzantes a través de la ventana. ¡Qué tiempos aquellos!

Tengo cosas para hacer y tremenda fiaca. Ya me voy a despertar. La culpa es del fulano, porque whatsapeé hasta las 2 de la mañana. Y un poco te quiero, como un amigo fiel... ¿fiel o infiel? Aflojando y descontracturando.... tiempo al tiempo, que no se hierva la leche.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Cuando la energía se oscurece, se percibe

Ellas ya quieren salir mañana, se lo tomaron en serio, parece. 
Qué perceptiva estoy, en cuanto alguien la está pifiando, ya no tengo ganas ni de llamar, aunque sea mi amiga, porqué...

Porque ya conozco los caminos equivocados, ya lo pasé. Es peligroso, no podés estar con quien elige mal. Yo siempre tuve los cables bien puestos, además nunca me gustó tomar. Y cuando estás fresco tenés la ventaja de que sabés bien lo que hacés. 

Ya se lo dije, es la última vez que hablo de esto. Si lo entiende, lo entiende, y si no, es cuestión de ella. Ya somos grandes, nos sobra la cabeza... Además, si no sabés pensar por vos, date cuenta que tenés hijos, que no podés hacer boludeces, ya que hay caminos de los que nunca se vuelve.

Ahora esperando que pare la lluvia para arrancar, hoy es el cumple de la culpable de mis salidas de finde, aunque ahora ella tiró la toalla. Debe tener quien la mime... y lo pretende ocultar, todo bien.
Hoy tuve llamada perdida de "Propietario", sin palabras.

Esta manaña fuimos a nadar, y después de cuatro largos se largó el primer chaparrón. Tuvimos que salir, besar al bombón, y a la ducha. Luego, el sol al ratito. 

Estoy transpirando, ya me di cuenta de que algo me cambió. Espero poder transformar esto de una vez. Mi mente habla a través de mi cuerpo. Ahora, el día que mi corazón se exprese de verdad, todos sabrán que no es que no me importa nada, sino que ya estoy preparada para amar.


viernes, 13 de febrero de 2015

Un abrazo incondicional

No sé, o la verdad, sí sé, estoy en cama, algo de fiebre, aunque ya bajó, mal del estómago, náuseas. Fui a los libros, investigué, qué carancho me pasa. Y sí, tengo que admitirlo, tengo miedo. Ante cualquier muestra de interés, me enfermo. El pánico me retrotrae al padre de Juli, a lo mal que lo pasé, y entonces, esta trampa, que me estoy poniendo sola, fijándome en quiénes no me dan bola, y que cuando registro alguna señal de que me ven, de que aprecian mi ser, huyo. Y hay mil formas de huir, por ejemplo, no contestar un mensaje ni escribir. Es que tus whasap en la madrugada, justo que también yo me había despertado, me dan chucho. Y más, luego, tres horas después, cuando te despertás, me preguntás si estoy despierta. Claro, fue mucho, después de diez días que no registro un movimiento tuyo, me da pánico que te fijes en mí. Sufrir es lo que me paraliza. Y no puedo vivir así, si no, jamás voy a encontrar a mi alma afín, y sé que me está buscando, aunque no tengo ni idea de quién es. Si la conozco, o aún no.

Tenía 35,9, después 35,5, ahora 36,5. Y calor tengo. Bueno, volvamos al punto busqué por todos lados, para entender porqué estoy así. Y es un combo de todo: culpa por lo que le pudo pasar a Juli con ese abusador que descubrimos a tiempo, gracias a la protección de la Madre (la Virgen María); y por otro lado, miedo de que alguien se fije en mí, y después sufrir.

Voy a citar algunas preguntas de Rainville, y el órgano implicado:

Esófago:

¿Tengo dificultades para aceptar tanta felicidad y tantos regalos al mismo tiempo? *

¿Hay alguna situación que no haya aceptado?*

¿Hay alguna situación que encuentro inaceptable o injusta y que no he podido tragar?*

Estómago:

¿Qué me parece difícil de digerir o de aceptar?*

También puede ser indignación, frente a una situación que hemos encontrado injusta, pero que nos sentimos impotentes para cambiar.*

Vómitos: no los tuve, pero sí sentí náuseas

¿Qué es lo que no puedo asimilar y qué es lo que rechazo?*

¿Qué es lo que me ha producido asco o desagrado?*

Medité dos veces hoy, la primera como siempre, la segunda para encontrar porqué me estaba enfermando. 
Después me hice flores de Bach, para el miedo, el pánico que paraliza, la culpa, la herida del alma, la injusticia, el enojo.

Ahora, ya les avisé a todas que salgo, Pero no sé. Estoy sensible en extremo, hoy me soplan y me caigo, hoy cualquier cosa me hace llorar.
Sólo quiero tu abrazo, incondicional y para siempre. Lo incondicional es más fácil de tranzar, pero el para siempre, no se puede prometer, porque lo único permanente es el cambio.



*Libro "La metamedicina" de Claudia Rainville, Editorial Sirio.

jueves, 12 de febrero de 2015

Pedacitos de amor

La felicidad es como una ola que va y viene, y que cuando te baña, tenés que aprovecharla, ese ratito que se queda con vos, y después cuando se va, no lamentar nada. Eso es vivir el hoy. La gran frase que escuché esa noche, nunca voy a olvidarla. Y recién me di el gusto de ver y escuchar a César Banana en televisión. Él explicó que cuando escribió esa canción ("Felicidad, no tienes dueño") estaba muy triste, y lo transformó a través de esa letra y esa melodía. Por eso, que cuando la alegría viene hay que disfrutarla como lo mejor.

Se me vino la sonrisa al cuerpo, de cantar con Pueyrredón, y me recordó esa noche que te conocí. No sé si vuelva a verte, pero tendré que aprender a gozar los ratitos que Dios me da, porque la vida es hoy.

Siento que todo fluye como un manantial, cuando lo mejor aflora de mí, la fuerza es el caudal de mi alma, qué ganas de encontrarte tengo yo... Dónde estás amor... todavía no te descifro, aún no sé quién sos.

Acá comparto algunas frases de sus canciones:

"Vos y yo aprendimos el dolor, y rescatamos el milagro que hay alrededor. Vos y yo aprendimos lo mejor, encontrar la llave de la fé y de la ilusión". *

"Yo quiero estar más cerca de la vida, yo quiero estar del lado del del amor, yo seguiré buscando fantasías, descubriendo nuevos sueños, recorriendo el camino de la paz". *

Mientras meditaba esta mañana, antes de ir a nadar, pensé qué cosas tengo que cambiar. Dejar la ansiedad, dejar que se vaya, entregarla a la Madre cuando me empieza a dominar. Conectarme con ese sentimiento de paz que sentí el sábado después de la reunión de afines. Esa paz es Dios. Esa paz que te llena el alma, y donde no hay incertidumbre que te saque de ahí. Entonces pienso en vos, por un instante, y aunque creo no sentir nada, busco cómo proceder, cómo actuar, en qué concentrarme, y creo que lo mejor es ocuparme de mí, así no tendré expectativas. Sólo decidir, paso por paso, qué quiero hacer de mi vida, de mi momento. Y como decía ese pelado de Sil en Brako: Éste es mi momento.



*De la canción "Más cerca de la vida" de César Banana Pueyrredón.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Flotando en mi mente

"Cuando piensas en alguien, sin hacerte preguntas..." *

"Cuando amas a alguien se te enciende la vida y se ordenan las piezas del rompecabezas..." *

"Cuando quieres en serio... cada noche es un siglo, cada día es un sueño..." *

Estaba de novia cuando era furor César Banana Pueyrredón, el cantante de esta canción. Recuerdo una escena, con la tele encendida y su recital, y yo, yéndome con él a pasear, diciendo qué cursi.
Hoy que pasó el tiempo, venía buscando este cd que estaba agotado y lo encontré en una vieja disquería de Padua. Y ahora me da tanta paz escucharlo, será mi necesidad de creer en el amor. O mejor dicho, de encontrarlo, porque creer, creo, aunque a mí no me haya tocado, en estos tiempos, donde la persona, muchas veces, es tratada como objeto, más que como ser humano.

Te quiero llenar de besos, quiero estar con vos. 

"Sólo los fuertes saben esperar" **  

"Y estoy todo el tiempo, amando sin querer" **

Hace un par de días me dolía el ojo derecho, me tuve que sacar la lente de contacto, y como no se me pasaba, fui al libro de Claudia Rainville, que tiene varios casos clínicos, y en vez de frases afirmativas para repetir, y así lograr la curación, éste contiene preguntas. Y así fue que me di cuenta, porqué me estaba pasando esto. La pregunta que encontré fue la siguiente:

¿Qué me gustaría volver a ver que me falta actualmente en mi vida? ***

Y ahí entendí que todo arrancó con tus preguntas sobre el amor, cuando querías saber: ¿Hace cuánto tiempo que alguien no te dice te amo, o que está enamorado de vos?
Si bien no profundicé en ese momento, se vé que quedó flotando en mi mente, e indagó por todos los rincones de mi inconsciente, hasta lograr que surja esa sensación escondida de lo que era sentirse amada, y protegida por alguien. Ya no me acordaba. Me había olvidado completamente de lo que era.

Al leer la pregunta de la autora del libro "La metamedicina", entendí, y el trabajo psicológico comenzó hurgando por todos lados, hasta encontrar la respuesta, y darme cuenta que buscaba algo que ya ni recordaba cómo era, por eso, tal vez trataba de encontrarlo en las personas equivocadas.

Tengo tantas ganas de alojar mis manos en tus manos, y no tener que irme de ahí nunca más.



Fuente bibliográfica:

* Letra de la canción "Cuando amas a alguien", de César Banana Pueyrredón.

** Letra de la canción "Más cerca de la vida", de César Banana Pueyrredón.

*** Del libro "La metamedicina. La curación a tu alcance", de Claudia Rainville, Editorial Sirio.


lunes, 9 de febrero de 2015

"Sólo llamé para decirte que te amo"... la canción de Steve Wonder, eh!

Sensible, movilizada... es poco. Pasaron muchas cosas, buenas, malas, de todo, en estos últimos días.

Anoche cuando me estaba ya durmiendo entró tu whasap, y así pasamos más de una hora y media. Mmmmmmmm, no se puede dormir en Buenos Aires.
Llovía en tu pago, y en el mío, no. Trajiste la brisa desde allí, por eso en la noche refrescó. Pero no tenía frío, vos estabas ahí, como suspendido, en la línea que nos une por simples palabras. Pero no tan simples. Tus preguntas son fuertes. Nadie me las ha hecho. 
¿Hace cuánto que alguien no te dice que te ama, o que está enamorado de vos? Realmente no lo recuerdo, fue hace tanto. Parece hasta de película de ciencia ficción, para los tiempos que se viven hoy.

La verdad que dormí muy poco, tengo como una sensación de flotar. Lloré mientras veía el final de Violetta con Juli, no por lo que pasaba en la pantalla, sino sólo por pensar en el amor.

El sábado en la reunión de Meditación, pude preguntar algo que quería hace tiempo, y que por no ofender a la persona, lo posponía. Pensaba que algunos de mis compañeros, los más duchos, los más antiguos en el tema, habrían de hacerlo en algún momento. Pero no era así, y la pérdida de campo de Luz de uno, al final de cuenta, es cuestión de todos, si no lo ayudamos a resolverlo. Yo lo he pasado, ya tres veces, y ahí me di cuenta que lo central era que creía que los demás debían actuar según mi ideología, mis códigos, mi educación, mi escala de valores, mis hábitos, etc. Finalmente me di cuenta que no era así, que cada uno responde a la vida como le sale, según ha sido criado, y según su psiquismo. Darme cuenta de eso, me ahorró muchos enojos silenciosos, que nadie se enteraba, pero que al final, padecía sola. Y aquí no estoy hablando de hombres, sino de las cosas simples de la vida. Aprender esto me costó mucho. No lo hubiera hecho si mi instructora, casi sin conocerme, me preguntara: Ely ¿por qué te enojás tanto?. Eso fue lo que le transmití a mi compañera de grupo, en la reunión, aunque me tuvo que ayudar Analía, a arrancar con la pregunta inicial, porque yo, y mi falta de diplomacia, cuando un tema me está dando vueltas hace rato, sale de la peor manera, como una escupida. 

Luego, pude retomar el asunto yo, pero desde el corazón. Porque mis miserias en cuanto al ego, son tan comunes a todos, y no me avergüenza mostrarlo, porque lo padecí, y algo aprendí. Es entonces, que cuando alguien del grupo no se da cuenta en que la está pifiando, hablar claro, preguntar, contar nuestra propia experiencia, sirve. 

Por suerte, lo tomaron bien, y hasta me agradecieron. Me dieron el e-mail para que les pase unos textos que escribía después que terminaba cada Meditación, para ver en qué estaba fallando. Se los mandé con un texto de antesala, que decía algo así: Sepan disculpar, es un alma que habla sin filtros, mostrando sus peores miserias y hasta sus boludeces. ojalá les sea útil.

En fin, después de esa reunión me sentí tan bien, y me vino una paz inmensa, la sentí mucho al atardecer y a la noche ese día, y trato de conectarme en ella cuando un tema mundano quiere deprimirme. 

Era una paz que me llenaba, que me confortaba de una manera increíble. Me acordé cuando decías que tu hijo y tu familia te llenaban de amor el alma. Algo así sentí, o me di cuenta que debía descubrir cómo llenar esos espacios, esos agujeros o heridas del alma, con el amor Espiritual, con el afecto de mis compañeros de grupo, etc., y que si un hombre no está en mi vida para dármelo, es que aún, no he encontrado a mi dupla.


viernes, 6 de febrero de 2015

Cupido, no te ilusiones conmigo

Fui a nadar, y hacerme la atlética, quedé destruida, pero con buen caudal de endorfinas, tanto que si no tuviera reunión con mi grupo de Meditación, mañana a la mañana, esta noche saldría, aunque sea para matar las penas!

Ninguna pena, he pensado en algo que dijo Clari, y fue como dar vuelta la torta. "Tal vez seamos nosotras la que buscamos la complicación. Porque capaz queremos disfrutar aún de la soltería". No sé, primero no entendí lo que quiso decir, y menos por whatsap, a veces da lugar a distintas interpretaciones. Pero luego, ayer cuando fui caminando para el banco, me quedé pensando, y algo de tensión se despejó, y hasta me pareció mejor verme con alguien de una manera distendida, sin expectativas. Es como que vi todo desde otra perspectiva, porqué no tomarme las cosas más tranqui, sin pretender nada, sólo lo espontaneo, lo que surja, porque en realidad, así suceden los sentimientos. Después le dije: No sé si cualquier argumento me convence, en este momento, pero con tal de afrontar los hechos sin que me lastimen tanto, todo vale.

Mi gata se instala cerca, va cambiando de sitio, según yo deambulo por la casa. Ahora se fue el señor acuático que terminó unos arreglos y por fin voy a poder dormir con la ventana abierta de mi cuarto, le puso es mosquitero. Juli se fue al club con una amiga. Yo iría sólo para divertirme y hacer sociales, pero mi cuerpo me lo impide, me duelen todos los músculos. Tanto que puse dos puff en fila, uno delante del otro, lleno de almohadones, así mi cabeza se apoya en otros más que dan contra la pared. Es decir, como aún no pude comprar el sillón, o el sofá para tirarme a mis anchas, lo solucioné así, y mi notebook sobre mis muslos, hacen un hueco para que mi alma se explaye. Sin tabúes, sin reglas, a decir lo que se me canta. 
Guau, suena un poco agresivo, pero estoy bien, estoy muy bien. Hoy lo he extrañado un poco, me dio ganas de sentirlo otra vez, no puedo querer tener sexo de nuevo, tan pronto... bah, nada me extraña. En realidad, no es que quiera el contacto sexual, sino esa cosa especial que se da cuando te sentís bien con alguien. Digamos, todo el conjunto, el encuentro, las caricias, la charla. O sea, hacer el amor sin amor, pero como se diría, con ternura? Algo así.

Hablando de eso, esta mañana en el vestuario, mientras nos quitábamos la ropa para nadar, una de las chicas muestra una fruta que su esposo le preparó en su bolso sabiendo que venía al club. Abrió la pequeña bolsa, y era un durazno, partido al medio, al que le había quitado el carozo. Apenas vi esa escena, pensé, esto es para el blog. Ahora, decime, si eso no es amor. Ya que hizo todo, la fruta, partirla, quitarle la gran semilla suntuosa, ese gesto tan lindo, eso sólo se hace si pensás en el otro. Si lo cuidás, y lo querés. 
No sé qué comentario le hice a esta compañera, que me da una mano en la técnica del nado, ya que la tiene más clara que yo, y agrega: Hace 19 años que estamos juntos. 
Creo que eso sólo pasa, si diste con tu alma gemela o con tu alma afín. Lo digo para los incrédulos que piensan que el mundo es una porquería, como el tango de Cambalache. No es así. El tema es dar en la tecla. Para eso, la única receta es salir, probar, no todos pueden ser unos idiotas... con perdón a los idiotas, por cierto.

Estoy viendo la película de una actriz que me encanta, no sé el nombre, rubia, pelo corto (Meg Ryan, acabo de fijarme). El otro protagonista, Tom Hanks, se llama "Tienes un e-mail". Escucho a la protagonista, su voz suave susurrando mientras escribe y lee, y me recuerda a los whatsaps de la otra noche. Arrumacos a distancia, en letra. Cuando el corazón no se acerca, te unen las palabras. La distancia no parece tanta, aunque se siente con esas frases manipuladoras, que no voy a repetir ahora, por una cuestión de discreción. 

La vida es hermosa. Estoy plena, Estoy abierta. Y de sólo pensar en vos, sonrío...